viernes, 31 de agosto de 2018

PECADOS Y PECADORES Y SUCIOS Y CORRUPTOS E INMUNDOS Y TODO PARECE LO MISMO.


PECADOS Y PECADORES Y SUCIOS Y CORRUPTOS E INMUNDOS Y TODO PARECE LO MISMO.
“Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, ABOGADO tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y Él es la PROPICIACIÓN por nuestros PECADOS; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo” (1 Juan 2:1-2).
Un artículo titulado: “La cola era corta, pero la serpiente no”, captó de inmediato la atención del pastor Rogers y se leyó todo el artículo. Parece que una señora en África del Sur pasaba un día junto a un montón de paja, y vio la cola de una serpiente. La señora buscó un palito para matar a la serpiente, y antes de que se diera cuenta de lo que le sucedía, ¡se encontró luchando con una serpiente pitón de seis metros de largo! Afortunadamente un hombre vino rápidamente y mató a la serpiente con un poste de la cerca. De otra manera, la pitón hubiera estrangulado a la señora.
Usted puede pensar que su PECADO es “sólo un pecado pequeño”, pero queremos decirle que ese pecado pequeño es parte de la misma serpiente grande. El pecado mató a Jesús, y el PECADO lo ESTRANGULARÁ a usted. Su única esperanza es la salvación por medio de Jesucristo.
¿Cómo definiría usted las siguientes palabras: pecado, mediador, propiciación? Si necesita alguna ayuda, lea 1 Juan 3:4, Hebreos 13:6 y Romanos 5:6-8.
“Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 6:11).
Debemos considerarnos a nosotros mismos como muertos al pecado, pero vivos en Jesucristo. ¿Qué significa eso? Para muchos, el decir “considerar” significa ‘lo pensaré’. Pero en este pasaje, “considerar” es un término legal, jurídico que significa ‘contar con’ o ‘calcular’. Cuando usted se arrepintió por sus pecados y pidió a Dios que le perdonara y salvara, usted “contó” con lo que Jesús hizo en la cruz para expiación de sus pecados. Y ahora, usted depende de Su justicia. Así como “cuenta” con Él para la victoria sobre la multa del pecado, también “cuenta” con Él para la victoria sobre el poder del pecado. Considérese muerto al pecado y vivo en Dios.
¿Quiere caminar victoriosamente hoy? Entonces repita lo siguiente durante todo el día: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí, y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a Sí mismo por mí” (Gálatas 2.20). Muera para sí mismo, y viva para Cristo.
“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18).
Años atrás el pastor Rogers leyó acerca de unos bomberos en el Fuerte Dix que estaban tratando de apagar un incendio. Pronto se vieron rodeados por el fuego, y sin ninguna ruta de escape. De manera inesperada un avión sobrevoló por encima de donde ellos estaban, dejando caer notas informándoles que aunque estaban rodeados por el fuego, sin embargo había un muy estrecho sendero, libre de llamas. Y les daban las instrucciones de cómo encontrarlo. Los bomberos así lo hicieron y lograron escapar. Ellos, a nivel del suelo, no podían ver el sendero, pero los pilotos, sí. Menos mal que esos bomberos no cuestionaron la autenticidad o confiabilidad de las notas, y por eso pudieron salvarse.
¡Qué cuadro de nuestra sociedad hoy! Estamos en un fiero incendio de dificultades y en un infierno de problemas. Dios, desde el cielo, nos da precisas instrucciones para que escapemos, para que salvemos nuestras vidas. Amigo (a), ¿qué hará usted?
Salmos 19:2 y 90:8 nos dicen que tenemos faltas “secretas, ocultas.” Eclesiastés 12:14 que “Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”. Confiésele a Dios que usted no sabe todas las formas en que ha pecado contra Él. Pídale que le revele sus faltas secretas, para que pueda confesarlas y ser limpio.
“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados” (1 Pedro 4:8).
¿Por qué es importante el amor? Primero, porque el amor es la más grande virtud. Primera Corintios 13:3 dice que el amor está por encima de la fe y la esperanza. Segundo, porque el amor es el más grande mandamiento. Jesús dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” (Mateo 22:37). Tercero, porque el amor es el más grande testimonio. ¿Qué es lo que realmente va a hacer que su comunidad despierte y crea que su iglesia es, en verdad, la iglesia del Señor Jesucristo? ¿El tamaño del edificio? ¿Lo bien mantenidos que están los jardines y el césped? ¿El gran aviso en la calle? ¡No! Será la manera en que ama a Dios y demuestra amor por los demás. Nada puede motivar a un pecador perdido, como el sentir el verdadero amor de Jesucristo.
Haga un compromiso con Dios ahora mismo: que usted le amará a Él con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente y con todas sus fuerzas, y que amará a su prójimo como a usted mismo. Cualquier cosa menos que eso, es pecado. Pídale su fortaleza para realizarlo.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Un jovencito tenía dificultades viviendo la vida cristiana. Fue a donde su Pastor, quien le dijo que fuera a ver un cuadro específico en el museo. En el museo, el guía lo llevó a un gran salón, en donde el cuadro adornaba toda la pared. El joven sintió repulsión por lo que vio. Era una pintura de Cristo en la cruz, pero la perspectiva desde la cual el artista pintó, estaba fuera de balance. Lucía grotesco. El guía le dijo: “Jovencito, necesitas acercarte más.” El joven se acercó más. “Ahora necesitas agacharte.” Y el joven se agachó. “Ahora, más cerca y más abajo.” Antes de que el joven se diera cuenta qué estaba sucediendo, se encontró de rodillas al pie de la cruz, y cuando miró hacia arriba, entendió por completo la pintura total. Hasta que usted no esté dispuesto a tomar su lugar al pie de la cruz, la vida cristiana nunca tendrá ningún sentido para usted, tampoco.
Pase algún tiempo meditando en lo que Jesucristo experimentó, al sufrir la angustia, las acusaciones, la flagelación, las burlas y al final la crucifixión, como expiación por todos sus pecados.
“Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras” (Romanos 4:6).
El mismo año que los Estados Unidos declararon su independencia de Inglaterra, Augustus Toplady escribió una canción declarando completa dependencia de Dios: Roca de la eternidad. Una estrofa declara: “Nada en mi mano traigo, Simplemente a la cruz me arraigo; Desnudo, a Ti por vestido vengo; Impotente a Ti gracia ruego; Sucio, a la fuente vuelo; Lávame, Salvador, o muero.”  En ocasiones es difícil soltar nuestros pecados y nuestras obras de justicia para poner completamente nuestra confianza en Dios para salvación. ¿Sabía que existe algo en la naturaleza humana que no quiere hacerlo? De alguna forma queremos ayudar a Dios con nuestras obras de justicia. Mas sin embargo “todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia” (Isaías 64:6b). Dios es quien nos hace justos.
Ore así: “Nada en mi mano traigo, Simplemente a la cruz me arraigo; Desnudo, a Ti por vestido vengo; Impotente a Ti gracia ruego; Sucio, a la fuente vuelo; Lávame, Salvador, o muero.”
Salmos 51:7: “Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve.”
Escuché de un misionero cuya esposa era muy fastidiosa. Se mudaron a una pequeña choza y ella pronto notó que el piso estaba sucio. Lo primero que la esposa quería hacer era limpiar el piso. Lo restregó una y otra vez en vano, pronto se dio cuenta que ese piso no se podía limpiar. Finalmente alguien le dijo cuál era el problema: ¡Era un piso de tierra! Entre más restregaba el piso, más tierra soltaba. Nunca podremos quitarnos nuestra naturaleza pecadora por más que restreguemos, ya que, al tratar de hacerlo sólo revelamos lo que yace adentro.
Detestamos decírselo, más estamos totalmente podridos por dentro. Jesús dijo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3).
¿Qué tan sucio está usted hoy? ¿Qué tan limpio debe estar antes de poder hablarle al Padre Celestial? Límpiese con la sangre de Jesús y comuníquese libremente con su Padre que le ama.
Proverbios 23:7: “Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él.”
Había un letrero en un negocio que decía: “No somos lo que pensamos que somos; lo que pensamos, eso somos.” ¿Qué es lo que usted permite que entre en su mente y que por consiguiente controle su corazón, sus acciones y sus palabras? Dios lo hizo de tal manera que usted no puede pensar en dos cosas a la vez. Si usted está pensando en lo que es correcto, no puede pensar en lo incorrecto. Y cual sea su pensamiento, tal será usted. Guarde su mente. Concéntrese en el Señor Jesús. No permita que Satanás le quite su devoción total por el Señor Jesucristo. Permanezca enamorado de Jesús y de esa manera no habrá lugar en su mente para esos pensamientos sucios, pecaminosos, inicuos, lujuriosos y tentadores, llenos de orgullo, que nos bombardean a todos nosotros.
Empiece hoy activamente a organizar sus pensamientos y traerlos en obediencia a Cristo (2 Corintios 10:5) Use Filipenses 4:8 como un filtro por el cual usted pasa todo pensamiento.
“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” - (Filipenses 3:13-14).
Hay dos días que pueden robar el gozo y la realización de hoy. Uno es el mañana, y el otro es el ayer. Ambos son días en los cuales el creyente debe negarse a vivir. Muchos de nosotros nunca hemos aprendido cómo separarnos del ayer. Todavía lo arrastramos con nosotros, y está robando nuestro gozo. Pablo pudo haber vivido así, en el plano de la culpa, pero él rehusó hacerlo. Tal vez usted, como Pablo y muchos otros, ha cometido algunos horribles pecados. Pero, mi amigo, aquello que Dios lo llama limpio, ningún hombre puede llamarlo sucio. Si usted ha confesado su pecado y se lo ha entregado a Dios, ese pecado está enterrado profundamente. No deje que contamine su día. ¡Aprenda a vivir en el presente!
Si usted está experimentando culpabilidad por un pecado no confesado, entonces confiéselo y arrepiéntase. Si usted experimenta culpa por un pecado confesado, rechace esa culpa. El Espíritu Santo convence, no condena. Romanos 8:1: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”
“Y todo aquel que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro” (1 Juan 3:3).
Unas niñas estudiantes conversaban un día en la escuela, y una de ellas dijo: “Escuché que la Junta Directiva vendrá a inspeccionar toda la escuela esta semana.” El pupitre de una de las niñas estaba totalmente sucio y desordenado, y ella dijo: “Limpiaré mi pupitre mañana.” Pero su amiga observó: “¿Y qué si vienen hoy?” Entonces la otra decidió: “¿Saben? Creo que voy a limpiar y ordenar mi pupitre ahora mismo, y a mantenerlo limpio y ordenado.”
Si usted supiera que Jesús va a venir a su casa esta tarde, ¿le sería necesario realizar alguna limpieza? ¿Algunas revistas o videos que necesita botar a la basura? ¿Algunos cuadros y fotos en las paredes que necesite quitar permanentemente? Amigo, a lo mejor es tiempo de que haga una pequeña limpieza.
DIOS NO LLAMÓ A SANTIDAD Y NO A INMUNDICIA.
“Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación” (1 Tesalonicenses 4:7).
Un ex-presidente de la Asociación Americana de Psiquiatría dijo: “Las relaciones prematrimoniales (físicas), resultantes de la así llamada “nueva moralidad”, en gran manera ha aumentado el número de gente joven en los hospitales mentales.”
El Dr. Billy Graham dijo que él habló con el Decano de la Facultad de Psiquiatría de una de nuestras grandes universidades, y que en ese tiempo más del 50% de los estudiantes en esa universidad sufrían de desórdenes psicológicos debido al problema de relaciones inmorales.
Amigo (a), ¿por qué Dios nos dice que debemos vivir una vida pura? No sólo es para que tengamos compañerismo con Él, sino también para nuestra propia salud mental. Dios sabe que la santidad trae vida a nuestros huesos, sanidad a nuestros corazones y gozo a nuestros pasos.
¿Qué piensa usted cuando escucha que necesita vivir una vida santa? Usted  tendrá un buen comienzo si empieza a aplicar la exhortación de la Palabra de Dios en Colosenses 3:12-14. Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;
3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
3:14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
“No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados” - (Lucas 6:37).
En algunas ocasiones los creyentes miran a personas que han cometido adulterio, o algún crimen, y se comparan con ellos. Incluso pueden decir: “Ellos están muertos en sus delitos y transgresiones.” Permítame decirle algo. Ellos están tan muertos en sus delitos y transgresiones como su preciosa y dulce hija o sus amados familiares que no han aceptado el regalo de salvación por parte de Jesucristo. Puede haber grados de corrupción, pero no existen grados en cuanto a la muerte. Todos los perdidos son muertos que necesitan del Salvador, Jesucristo. Usted puede pensar que no tiene un testimonio que compartir porque no obtuvo un doctorado en pecado antes de ser salvo. Tal vez usted se salvó cuando era un niño. Bueno, se requirió lo mismo de la gracia de Dios para salvarle, que para salvar a un asesino condenado a pena de muerte. Nunca lo olvide, querido amigo. La gente muerta debe dejar de compararse con otra gente muerta. El terreno está nivelado al pie de la cruz.
¿Alguna vez el Diablo le ha tentado para que juegue a “las comparaciones”? Y si el diablo comienza a tentarle de esa manera hoy, practique lo que le va a decir, ahora mismo, para derrotarlo en su propio juego, antes de que comience.
“Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” - (2 Pedro 1:4).
Algunos destruyen la doctrina que cuando una persona es salva siempre es salva. Ellos piensan que si eso fuese verídico, entonces podría pecar todo lo que quisieran. Como decía el pastor Rogers: “Yo peco todo lo que quiero. ¡Yo no quiero pecar!” Si lo único que evita que usted peque es el temor de perder su salvación, nos preguntamos si verdaderamente se ha entregado totalmente a Dios y le ha pedido que le salve. Pedro nos enseña que hemos llegado “a ser participantes de la naturaleza divina”. ¿Significa eso que usted no pecará más? No. Sin embargo, antes de ser salvos, corremos al pecado, una vez salvos nos alejamos corriendo del pecado. Podemos resbalar, pero somos salvos. El deseo del creyente es vivir pura y limpiamente para la gloria de Dios.
¿Y qué de usted? ¿Posee el deseo de ser santo? ¿O trata la doctrina de la seguridad de la salvación como una licencia para llevar un estilo de vida pecadora?
Segunda Timoteo 4:3: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias.”
¿Sabe usted que Satanás ha puesto a sus ministros a todo lo largo y lo ancho del país? Los domingos, la gente viene y se sienta en un culto y la persona en el púlpito quizás se vea como un ministro; no obstante, será transformado por Satanás en un ministro de engaño. ¿No es eso escalofriante?
El apóstol Pablo dice: “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14). Satanás es el maestro del engaño. Usted necesita entender que Satanás no está en contra de la religión. Su púlpito principal es la religión.
El próximo domingo cuando se siente en la iglesia, abra sus oídos de discernimiento. Ponga a prueba las palabras de la persona detrás del púlpito, y vea si éstas concuerdan con la Palabra de Dios.
LAS CONSECUENCIAS INMEDIATAS DEL PECADO DEL HOMBRE.
EL CAPÍTULO CUATRO DE GÉNESIS NOS PRESENTA:
Los sacrificios de Caín y Abel; Caín mata a Abel; la genealogía de la raza humana desde Adán hasta Noé; el arca de Noé.
Las consecuencias físicas, espirituales, y eternas del pecado son sorprendentes e irrevocables. No tomó mucho tiempo para que Adán y Eva se dieran cuenta de su naturaleza pecaminosa. Su hijo primogénito, Caín, se celó de su hermano Abel y estaba airado con Dios porque su sacrificio no fue aceptado.
«Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas . . . Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda . . . » (Dios la recibió favorablemente), «pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya» (Génesis 4:4-5). El Señor se acercó a Caín en amor y le ofreció una oportunidad para arrepentirse de su pecado. «Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta» (Génesis 4:6-7). Aunque la ofrenda de Caín, con las primicias del fruto de la tierra, reconoció a Dios como el Creador, eso no reconoció a Caín como pecador. « . . . Y sin derramamiento de sangre no se hace remisión» (no hay perdón de los pecados) (Hebreos 9:22). «Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas» (Hebreos 11:4). Abel trajo lo mejor a Dios como una ofrenda de acción de gracias, pero también reconoció que él era pecador cuando «trajo también de los primogénitos de sus ovejas» (Génesis 4:4), lo cual quiere decir que él ofreció el sacrificio de la sangre de un cordero como expiación por sus pecados.
La genealogía de «los hijos de Dios» (Génesis 6:2,4), continuó por medio del tercer hijo de Eva, Set (Génesis 5:3), y por medio de su linaje vendría Jesucristo al mundo (Lucas 3:38). Exactamente como las cosas a veces pasan hoy en día, así pasó en aquel entonces: « . . . viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas (las personas que vivían en desobediencia a Dios), tomaron para sí mujeres» (Génesis 6:2). A veces se piensa que el matrimonio de los creyentes con los incrédulos es de alguna ventaja. El corazón de ellos puede llenarse de orgullo al pensar que esos matrimonios en yugo desigual pueden dar hombres ilustres al mundo. «Estos fueron valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre» (Génesis 6:4). Pero estos hombres no vivieron en obediencia a Dios.
Desde el principio, el mandato bíblico ha siempre sido: «No os unáis en yugo desigual con los incrédulos» (II de Corintios 6:14).
Jesucristo es el camino que nos guía desde donde estamos, como pecadores, a donde Dios está.
Segunda Corintios 9:8: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.”
El diablo quiere que usted viva su vida en una copa vacía. Él quiere que usted crea que la copa de gracia de Dios ya se ha agotado para usted. Desea que usted se desilusione de Dios. Especialmente, él quiere que usted sienta que Dios es un aguafiestas cósmico... que Él está siempre pensando cómo robarle su gozo y su paz. Satanás sabe que si usted comienza a pensar negativamente de Dios, entonces él podrá tener cabida en toda área de su vida. Sea valiente. ¡Sea fuerte porque Jesús ya ha ganado la victoria por usted! Envíe esas mentiras de regreso al abismo de donde surgieron y apóyese en las promesas de Dios.
Deséele a alguien la paz y el gozo del Señor hoy.
Juan 8:32: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
¿Alguna vez ha ido al circo y visto a un elefante encadenado a un poste? ¿Por qué no se libera? Porque desde que estaba pequeño se le amarraba a un árbol. Y por más que trató de soltarse, nunca pudo. Ahora tiene grabado en su mente que no puede liberarse. Cuán verdadero es esto de usted y de mí, que tenemos ciertas formas de pensar grabadas o fijas en nuestras vidas. Decimos: “Estoy encadenado a estos hábitos y no me puedo liberar.” O afirmamos: “No soy lo suficientemente bueno.” Existe todo tipo de mentiras que nos mantienen cautivos. Mas la verdad es lo que Dios dice, no lo que nosotros pensamos.
¿Existen algunas fortalezas en su vida que le encadenan al pasado? Escriba 2 Corintios 10:4 y Gálatas 5:1 y memorícelo. Libérese de las mentiras del pasado y ¡dígase a sí mismo la verdad!
Filipenses 1:6: “Que el que comenzó en vosotros la buena obra, la PERFECCIONARÁ hasta el día de Jesucristo.”
Una tarde el pastor Rogers escuchó una conversación entre su padre y un amigo de la familia. “¿Qué va a hacer Adrián después de graduarse del colegio?” Su padre le respondió: “Bueno, él quiere ir a la universidad y estudiar para ser predicador.” El hombre se rió y dijo: “No lo logrará. No aguantará, pronto se dará por vencido.” Este varón era un hombre al cual el pastor Rogers admiraba y respetaba mucho. Casi lloró. Eso es lo que el mundo dice acerca de los creyentes: “No aguantarán, pronto se darán por vencidos. No lo lograrán.” Verá, Satanás no ha cambiado sus tácticas. Sigue burlándose y desanimando nuestro caminar con el Señor. Prepárese. Si no siente el ardor de sus burlas ahora, tan sólo espérese.
¿Alguna vez le ha dicho a alguien que no llegarán a ser nadie? ¿Alguna vez alguien se lo ha dicho a usted? Devuelva esas mentiras al infierno y descanse en las promesas de la Palabra de Dios que le aseguran que usted es amado y comprado con el precio de la sangre de nuestro Salvador.
Juan 14:2: “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros.”
¿Cree usted que existe una morada en los cielos que le espera? ¡Sí la hay! Porque Jesús no puede mentir. Él es la verdad encarnada. Él siempre dijo la verdad y nos afirmó: “Si así no fuera, Yo os lo hubiera dicho.” El Señor Jesús no dejaría que la esperanza del cielo palpite en su corazón si fuera simplemente una mentira, una superstición o una tierna ilusión. El cielo no es simplemente un estado de ánimo, ni una condición. Es un lugar tan real que Jesús está allí literalmente en un cuerpo resucitado. Hay un cuerpo en ese lugar llamado cielo. Éste es el cuerpo resucitado de Cristo. El cielo es un lugar en el mapa de Dios.
¿Anhela la casa de sus sueños? Si nunca ha pensado en lo que podría ser la casa perfecta para usted, piense en su hogar celestial. ¡Nada podría ser más perfecto!
Marcos 12:30: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu CORAZÓN, y con toda tu ALMA, y con toda tu MENTE y con todas tus FUERZAS.”
Jesús afirmó de Satanás: “Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y PADRE de MENTIRA” (Juan 8:44).
Satanás es un astuto mentiroso. De hecho, muchas de sus mentiras suenan como la verdad. Satanás juega con nuestra mente para confundirnos. Él miente en cuanto al tema más vital: Dios. Satanás quiere engañarnos con referencia a Dios. Si el diablo puede DISTORSIONAR su CONCEPTO de Dios, entonces sin lugar a dudas él DOMINARÁ cualquier otra área de su vida.
¿Qué significa amar al Señor con todo su corazón, alma y mente?
Efesios 4:25: “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.”
Cuando el Dr. Rogers estaba en la universidad, pastoreaba una pequeña iglesia a 130 millas de la universidad. Una noche manejaba de regreso a su casa, y se dio cuenta que uno de los focos del automóvil estaba quemado. Esperaba que no le parara una patrulla, cuando un policía de tránsito le indicó que se detuviera. Él le preguntó: “Joven, ¿sabe que uno de sus focos no funciona?” Y él contestó: “¿Uno de los focos no funciona?” A lo que el policía respondió: “Hijo, es mejor que lo repares.” Él dijo: “Sí señor.” Cuando el policía se fue, el Espíritu Santo le afirmó: “Adrián, mentiste.” Y él alegó: “No, no mentí. Yo dije la verdad.” Nuevamente el Espíritu le confrontó: “Mentiste.”
Si existe alguna área en su corazón que no está basada en la verdad, usted le ha creado un hogar al diablo.
Deseamos que hoy juegue un juego de atrapar, pero éste solamente involucra a una persona... ¡usted! Cuando la tentación le inste a mentir, atrápese a sí mismo y diga la verdad.
“El que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios” (Juan 3:18).
El mundo en realidad no sabe lo que es el pecado. Se piensa que pecado es mentir, robar, asesinar, adulterar, violar, etc. No. Esos son pecados. ¿Sabe lo que es el pecado? Pecado es rechazar a Jesucristo, y eso condenará un alma al infierno. Usted no va al infierno porque ha robado, mentido o matado.
La gente dice: “Cierto, miento de vez en cuando, pero Dios no me va mandar al infierno sólo por eso. Tal vez puedo penar unos años en el Purgatorio, pero morir eternamente en el infierno por eso no tiene sentido.”
Cuando una persona habla de esa manera, no entiende lo que es pecado. Pecado es alta traición contra un Dios Santo. Pecado es un puño cerrado en el rostro de Dios. El pecado le dice a Dios: “No me inclinaré ante Ti. No te serviré. No confiaré en Ti.” Eso es pecado.
El gran mandamiento es “amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente”. El gran pecado es no hacerlo.
SIN CRISTO VAMOS CAMINO AL INFIERNO.
¿Se ha dado cuenta que, sin Cristo, su destino es el infierno? ¿Está usted de acuerdo con el Salmo 16:2 y con Isaías 43:11? Si no lo está, le animamos a que se arrepienta y crea en el Señor hoy mismo. Entregue su vida a cambio de la de Él.
¿A qué se está aferrando en su vida, que Dios quisiera que renuncie, para que pueda vivir la vida por la cual Él murió para dársela? ¿No se le ocurre nada? Tal vez no hay nada, por aquello de las dudas, ¿por qué no pasa unos minutitos a solas con Dios, hablando al respecto?
Ore por su país. Por aquellos que hacen y ponen en vigencia las leyes que nos gobiernan. Ore por los predicadores de la Palabra de Dios. Ore por todos los que se llaman creyentes. Ore por los perdidos. Ore la oración de 2 Crónicas 7:14: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces Yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”
Clame a Dios que salve. Pida a Dios que humille a su pueblo donde necesitemos ser humillados, a fin de que Su gloria sea conocida.
LA VISIÓN EQUIVOCADA DEL MUNDO.
Isaías 5:20: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”
La gente puede llegar a pervertirse tanto en sus pensamientos que no disciernen la diferencia entre lo BUENO y lo MALO. Una mañana en la radio hablaban acerca de lo que los científicos quieren hacer con los tejidos de los bebés abortados. Decían que algunas mujeres están pensando en quedar embarazadas, abortar los bebés y luego vender los tejidos para investigación. La comunidad científica está promoviendo esta propaganda por el bien que, según ellos, esta investigación tendrá para toda la humanidad. ¿Pero qué de toda la humanidad que empieza en el vientre? Las personas hoy juegan con tantos trucos en su mente que literalmente aprueban el mal con una conciencia tranquila.
¿Cuál es su posición al respecto? ¿Qué es lo correcto y qué es lo malo? Tome un tiempo este día y lea el Salmo 139 y pídale a Dios que le muestre su verdad.
DEBEMOS TENER UNA CONCIENCIA LIMPIA.
“Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres” (Hechos 24:16).
¿Qué significa el tener una “conciencia limpia”? En lo que a usted respecta, no hay nada incorrecto entre usted y Dios; ni nada malo entre usted y alguna otra persona. ¿Se sobresalta cada vez que el teléfono suena? ¿Se pone nervioso cuando ve que un policía se le acerca? En el Salmo 51:3, David supo del tormento de una mala conciencia cuando dijo: “Mi pecado está siempre delante de mí.” Ninguna tortura que los poetas puedan mencionar se puede comparar con ese tremendo e inexplicable dolor de una mala conciencia. Usted sabe que ha pecado, y sin embargo no ha hecho nada al respecto. Las pruebas de la vida son más fáciles de enfrentar cuando se tiene una conciencia limpia, porque cuando algo malo sucede, usted puede saber que no ha hecho nada indebido.
Ore al Salmo 139:23-24. Espere en Dios para que le revele sus pecados escondidos, confiéselos y arrepiéntase. ¡Y regocíjese en su sangre limpiadora!
Pruébame y conoce mis pensamientos; 139:24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
Primera Pedro 4:12: “Amados, no os sorprendáis del FUEGO de PRUEBA que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese.”
Le ha ocurrido algo malo y se pregunta: “¿Qué hice? Debí haber hecho algo terrible, de otra forma esto no me estaría pasando.” Antes de que pueda darse cuenta, cae de cabeza en la fosa de la culpabilidad y la introspección mórbida: desmenuzándose pedazo por pedazo para ver dónde se equivocó.
Si usted es como la mayoría de las personas, lo ha hecho. Sin embargo, ¿alguna vez ha pensado que quizás usted no ha hecho nada malo, sino que Dios está poniendo su FE a PRUEBA? Esta es una verdad importante que usted debe entender, porque si no entiende dicha verdad, se va a desanimar. Las semillas de la duda y la desilusión germinan en el terreno de la ignorancia
Por favor lea Éxodo 16 donde relata cómo el Señor puso a prueba a los israelitas al vagar por el desierto. ¿Qué aplicación ve usted para su propia vida?
EXISTEN MUCHAS MENTES MALVADAS.
“Todas las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas” (Tito 1:15).
¿Alguna vez ha escuchado a alguien decir: “Deje que su conciencia sea su guía”? Bueno, eso no siempre es lo más recomendable, porque la conciencia puede estar contaminada. Un indígena norteamericano, creyente, dijo lo siguiente relacionado con nuestra conciencia: “En mi corazón hay una flecha que tiene tres afiladas puntas. Si hago lo malo, la flecha se mueve, y me corta. Si hago lo malo muchas veces, las puntas se desgastan y ya no me duele tanto. Pero cuando desaparece el dolor, ¡cuídese!”
Una persona puede estar adormecida o ciega a lo que ha hecho, y volverse insensible a sus malas acciones. Si tal ocurre, una persona puede llegar a tener “una conciencia cauterizada”. La única forma en que su conciencia puede ser su guía, es cuando Dios guía su conciencia.
2 Crónicas 16:9 dice: “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con Él [...].”
Viva hoy sabiendo que los ojos del Señor están sobre usted, y al final del día pregúntese: “¿He encontrado gracia a los ojos del Señor por la forma en que he hablado, por lo que he hecho, y a donde he ido?”
LOS VERDADEROS CRISTIANOS DEBEMOS ABORRECER EL MAL.
“Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; el guarda las almas de sus santos; de mano de los impíos los libra” (Salmos 97:10).
Esto puede ser una sorpresa para usted: el hecho de que sea un creyente no quiere decir que debe amar todo. Escuchamos decir que los creyentes son gente de amor, y eso es verdad. Pero, ¿sabía que si usted es un cristiano, no sólo debe aprender a amar, pero también debe aprender a odiar? Si usted ama a Dios, entonces debe odiar lo que Dios odia. Y eso es cierto a todo nivel. Si usted ama las flores,  seguro que odia la maleza. Si ama la salud, entonces odia los gérmenes. Si ama a Dios, entonces debe odiar lo diabólico. Es así de simple. Romanos 12:9b, nos dice en términos fuertes: “Aborreced lo malo, seguid lo bueno.” Un hipócrita ―que es algo que ninguno de nosotros quiere ser―, es alguien que dice que ama a Dios, pero que no odia el pecado. No le diga a otros que usted a ama a Dios, si no odia aquello que clavó a Su Hijo en la cruz.
Pídale a Dios que quebrante su corazón con las cosas que quebrantan Su corazón. Pídale a Dios que le enseñe a odiar el pecado, pero amar al pecador.
CONECTADOS CON EL ESPÍRITU SANTO.
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14).
Dios hizo la mente del hombre. Todos los descubrimientos y el verdadero conocimiento en este mundo provienen de Dios. Es la Verdad de Dios y no debemos tener temor. Pero eso no significa que debemos pasearnos en forma casual por los senderos de diabólicas filosofías. La Verdad de Dios no cambia como las filosofías. La primera parte de Malaquías 3:6 dice: “Porque Yo Jehová no cambio.” No sabemos si eso significa algo para usted pero significa mucho, querido amigo (a). El mismo Dios que nos amó tanto como para poner a su propio Hijo en la cruz, hace más de dos mil años, nos sigue amando de la misma manera. No tenemos que preocuparnos, cuando nos acercamos a Dios en oración, de que a lo mejor Él esté de mal humor. Ahora, si esto no enciende su motor espiritual, es que no tiene ninguno.
Lea el Salmo 145. Deje que su motor comience a correr en alabanza a Dios.
LOS CRISTIANOS TENEMOS UN ENEMIGO QUE ES MALO.
“En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos” (Proverbios 14:26).
El Diablo odia a las familias que adoran juntas. Él permitirá que los padres sean religiosos, pero no quiere que se lleven a sus hijos al cielo, con ellos. Como resultado de esta estrategia diabólica, estamos perdiendo una generación completa. Nuestros hijos están siendo dejados atrás para que mueran y se vayan al infierno, porque estamos transigiendo con Satanás. Catherine Booth, esposa del fundador de “El Ejército de Salvación”, oraba de la siguiente manera: “Oh, Dios, no estaré delante de Ti sin todos mis hijos.” Hay muchos padres y madres hoy en día que también necesitan decir eso. ¡Esté firme, madre! ¡Esté firme, padre! Reúna a sus hijos cerca de usted, y ámelos trayéndolos a Jesús.
¿Es usted una madre, o un padre? Entonces tenga con sus hijos una cita diaria, semanal o mensual, para conversar acerca de la relación personal de ellos con Dios. ¿Por qué no empezar hoy mismo?
DIOS NOS DA LA OPORTUNIDAD DE RECIBIR SUS BENDICIONES.
“He aquí Yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que Yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que Yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido” - (Deuteronomio 11:26-28).
Dios pone delante de usted, este día, una bendición y una maldición.
 ¿Qué es lo que determina que usted reciba la bendición? Si usted obedece. ¿Qué es lo que determina si usted recibe o no una maldición? Si usted desobedece.
 Existen seis bendiciones que Dios quiere darle hoy a cambio de su obediencia:
1. Abundancia (Isaías 1:19-20)
2. Paz (Jeremías 26:13)
3. Protección (Éxodo 23:22)
4. Poder (Hechos 5:32)
5. Pureza (1 Pedro 1:22)
6. Percepción (Salmo 119:100).
¿Quiere que Jesús sea real para usted, y no sea solamente alguien sobre quien ha leído algo?
Quizás usted quisiera algo más que “orar” a Él. Tal vez quisiera conversar con Él y relacionarse con Él. Bien puede hacerlo.
Lea Juan 14:23. ¿Qué es lo que Jesús dijo que sería el resultado de su amor por Él? ¿Y qué es lo que Dios ha prometido hacer, como resultado de su acción?
“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia” (Deuteronomio 30:19).
En una ocasión el pastor Adrián Rogers testificaba a una jovencita en la Florida. Él le  preguntó si quería recibir a Jesús como su Señor y Salvador. Se le llenaron los ojos de lágrimas, y dijo: “Yo no veo cómo... No... No puedo hacerlo hoy.” Él le explicó: “¿No se da cuenta que si no lo recibe, lo que hará es negarlo?” Ella contestó: “Oh, yo no lo negaría por nada.” El Pastor añadió: “Pero con Él no hay cosas a media.” Aun así, ella rehusó aceptarle. Entonces, él insistió: “Antes de que se vaya, ¿estrecharía mi mano?” Ella contestó: “Bueno... Seguro.” Él prosiguió: “Si acepta a Cristo como su Salvador, estreche mi mano derecha. Si escoge el infierno y rechaza a Cristo, tome mi mano izquierda.” Ella rehusó ambas manos. Cada persona tiene una opción. No hay territorio neutral.
Una de dos: o usted corona a Jesús como Señor de su vida o no lo hace. ¿Qué hará usted, mi amigo? ¡Coronadle con muchas coronas! Y si eso le motiva a alabarle, entonces alábele con el himno: “A Cristo coronad.”
CON DIOS ESTAMOS SIN TEMORES.
“Busqué a Jehová, y Él me oyó, y me libró de todos mis temores” (Salmos 34:4).
El tiempo que más fortalecerá y enriquecerá su vida, será el tiempo cuando usted, con las manos vacías y armado sólo con el Espíritu Santo de Dios, va a enfrentar al rojo león del infierno, y va a prevalecer. Como Sansón, quien mató un león únicamente con sus manos, y luego comió la miel que había en su esqueleto (vea Jueces 14:6-9). Cualquier cosa que esté acosando y amenazando su vida ahora mismo, usted debe aferrarse a la Palabra de Dios, que promete liberación y esperanza, poder y fortaleza, sabiduría y guía. Mire más allá de la evidencia física, a las promesas espirituales de Dios. Los problemas son oportunidades para que el poder de Dios se manifieste en su vida.
Dios le dijo a Zorobabel en Zacarías 4:6: “Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.”
¿Cómo usted va a ser libre del temor?
“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” - (Lucas 19:10).
¿Sabe usted cuál es el pedido más común en las oraciones? Sanidad física. “Por favor, ore por mi tía que es creyente y está a punto de morir.” “Oren por mi tío que va a tener una operación del corazón.” ¿En cuántas reuniones de oración ha estado usted, en donde se pida oración por tal o cual vecino que va camino al infierno? Por lo general estamos más interesados en mantener a los santos fuera del cielo, que en mantener a los perdidos fuera del infierno. No es una tragedia el morir e ir al cielo. Es una tragedia el morir e ir al infierno. Amigo, es tiempo de elevar nuestras oraciones fuera del contexto físico de la vida, y ponerlas en el plano espiritual.
Examine su lista de oración: ¿En dónde están los perdidos que necesitan salvarse? ¿Qué es lo que usted va a hacer el próximo año para que ellos encuentren esa salvación?
DEFENDIENDO NUESTRAS CREENCIAS Y NUESTRA  FE.
“Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15).
Esté listo a dar una respuesta razonada cuando alguien le pregunta acerca de su fe. En el Seminario, esto se llama Apologética El término “Apología” procede de una palabra griega que significa ‘defensa’, como al defenderse ante una corte.
¿Puede usted defender su fe? No es sólo suficiente “demostrar” su fe; usted debe también “defender” su fe. Si usted está con alguien que se está muriendo, y esa persona le pide que comparta su fe con él, o ella, ¿podría hacerlo? Necesita estar listo. Necesita ser razonable. Necesita estudiar la Palabra de Dios y saber lo que dice acerca de la salvación, el pecado, el cielo y el infierno. ¿Está usted listo? Si no lo está, prepárese hoy mismo. No hay mejor tiempo.
¿Sabe usted por qué cree? ¿Sabe qué cree? Si no, entonces es tiempo de invertir seriamente, cada día, en el estudio de la Palabra de Dios, y pedirle que le muestre la verdad. Pídale a Dios que envíe a un creyente maduro en la fe que pueda discipularle, y comprométase a una vida de amor a Dios y de compartir Su verdad con otros. Es la razón por la que está aquí en la tierra.
Filipenses 1:6: “Que el que comenzó en vosotros la buena obra, la PERFECCIONARÁ hasta el día de Jesucristo.”
Una tarde el pastor Rogers escuchó una conversación entre su padre y un amigo de la familia. “¿Qué va a hacer Adrián después de graduarse del colegio?” Su padre le respondió: “Bueno, él quiere ir a la universidad y estudiar para ser predicador.” El hombre se rió y dijo: “No lo logrará. No aguantará, pronto se dará por vencido.” Este varón era un hombre al cual el pastor Rogers admiraba y respetaba mucho. Casi lloró. Eso es lo que el mundo dice acerca de los creyentes: “No aguantarán, pronto se darán por vencidos. No lo lograrán.” Verá, Satanás no ha cambiado sus tácticas. Sigue burlándose y desanimando nuestro caminar con el Señor. Prepárese. Si no siente el ardor de sus burlas ahora, tan sólo espérese.
¿Alguna vez le ha dicho a alguien que no llegarán a ser nadie? ¿Alguna vez alguien se lo ha dicho a usted? Devuelva esas mentiras al infierno y descanse en las promesas de la Palabra de Dios que le aseguran que usted es amado y comprado con el precio de la sangre de nuestro Salvador.
“El que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios” (Juan 3:18).
El mundo en realidad no sabe lo que es el pecado. Se piensa que pecado es mentir, robar, asesinar, adulterar, violar, etc. No. Esos son pecados. ¿Sabe lo que es el pecado? Pecado es rechazar a Jesucristo, y eso condenará un alma al infierno. Usted no va al infierno porque ha robado, mentido o matado.
La gente dice: “Cierto, miento de vez en cuando, pero Dios no me va mandar al infierno sólo por eso. Tal vez puedo penar unos años en el Purgatorio, pero morir eternamente en el infierno por eso no tiene sentido.”
Cuando una persona habla de esa manera, no entiende lo que es pecado. Pecado es alta traición contra un Dios Santo. Pecado es un puño cerrado en el rostro de Dios. El pecado le dice a Dios: “No me inclinaré ante Ti. No te serviré. No confiaré en Ti.” Eso es pecado.
El gran mandamiento es “amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente”. El gran pecado es no hacerlo.
¿Se ha dado cuenta que, sin Cristo, su destino es el infierno? ¿Está usted de acuerdo con el Salmo 16:2 y con Isaías 43:11? Si no lo está, le animamos a que se arrepienta y crea en el Señor hoy mismo. Entregue su vida a cambio de la de Él.
“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18).
Cada rebelde tiene su razón para sus acciones. Usted seguramente habrá escuchado a algún jovencito decir: “Bueno, mi papá bebe. Así que yo fumo marihuana.” Ese es un razonamiento irracional, lo menciona 2 Pedro 2:12: “Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición.”
El joven al que hicimos referencia hace algunos segundos no piensa que debe obedecer a su padre. Y su razonamiento aún va más allá: “Bueno, él no es digno de mi obediencia.”
¿Sabe quiénes son los únicos que pueden demandar padres perfectos? ¡Hijos perfectos! La única persona que puede demandar tener un pastor perfecto, es un miembro perfecto de la congregación. La única persona que puede demandar tener políticos perfectos, es el ciudadano perfecto. Nunca hay una licencia para la rebelión. Hay maneras de razonar juntos en la iglesia, en el hogar, y en el gobierno. Un espíritu de rebelión pondrá de rodillas a cualquier nación.
Segunda Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.” Jesús dio su vida por usted. Pregúntese qué es lo que usted debe hacer en respuesta. Ahora, ¡vaya y hágalo!
Salmos 23:4: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.”
Amigo, no existe nada que le acerque más a Dios que atravesar los valles sombríos de la vida. Cuando usted se encuentre allí, se asirá de las vestiduras del Señor y se aferrará a su mano. No se apartará mucho del redil en la oscuridad. ¿Cree usted que Él está con usted? El supremo Soberano es su amoroso Salvador. No tendrá que cruzar el Jordán solo. No comparecerá solo ante el juicio del Dios Santo. No morirá solo.
¡Qué promesa tan alentadora! ¡Usted no está solo! Escriba estas palabras en una tarjeta: “No estoy solo. Dios está conmigo.” Póngalas en un lugar donde pueda observarlas constantemente.
Romanos 8:1: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”
¿Qué significa estar “en Cristo Jesús”? Piense en lo que significó para Noé estar en el arca. El arca era a prueba de agua. ¿Cómo lo sabemos? Dios le dijo a Noé: “Y la calafatearás con brea por dentro y por fuera” (Génesis 6:14). “Calafatearás” en hebreo es la palabra “kāpar” y es exactamente la palabra traducida expiación. Verá, nosotros estamos en Cristo Jesús tal y como Noé estuvo en el arca. Así como las tormentas de la ira de Dios golpearon el arca, las tormentas de la ira de Dios abatieron al Señor Jesús. Por el contrario, nosotros estamos adentro y ninguna gota de juicio penetrará nuestras vidas.
Por favor lea Romanos 8:35-39. Reflexione en las cosas que Pablo menciona nunca lo separarán del amor de Dios. Dele gloria a Dios que sus pecados han sido expiados por medio de la justa sangre del Salvador.
DIOS ESPERA QUE TODOS NOS ARREPINTAMOS.
Segunda Pedro 3:9: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
¿Alguna vez se ha puesto a pensar por qué el Señor Jesús aún no ha regresado? Porque nuestro Señor está esperando que la gente se salve.Él está esperando a ese pariente, a ese vecino, a ese compañero de trabajo suyo. Quizás lo esté esperando a usted. Sin embargo, uno de estos días y tal vez muy pronto, Cristo regresará. Verá, es la misericordia de Dios lo que detiene la Segunda Venida de Jesucristo. No obstante, la justicia y juicio de Dios requieren que un día Él retorne. Incluso, ahora mismo, las tormentosas aguas de la ira de Dios están furiosamente golpeando la represa de su misericordia. Y uno de estos días, dicha represa cederá al juicio de Dios y el día del Señor vendrá. ¡Nuestro Señor regresará!
¿El regreso del Señor Jesucristo hace que su corazón palpite con anticipación o con terror?
“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y Yo le amaré, y me manifestaré a él” (Juan 14:21).
Un pequeñito se cayó de la cama y estaba llorando. Su mamá vino, lo levantó, y le dijo: “Cariño, ¿qué pasa? ¿Cómo es que te caíste de la cama?” Y el niño respondió: “Bueno, creo que me quedé dormido muy cerca del borde de la cama.”
Existe mucha gente que hace exactamente eso. Se acercan a Cristo y de alguna manera parece que se quedan “dormidos sobre el borde”. Dicen: “Ya soy salvo y eso es todo.” ¡Pero eso no es todo! Sólo es el comienzo de una relación que va a durar por toda la eternidad. Dios quiere “moverle” a usted a un mayor conocimiento de Él.
El pastor Rogers dijo: “Yo no sé de usted, pero yo no estoy satisfecho con “sólo pasar los días” de mi vida. Quiero ir a lo profundo del corazón de Jesús, y deseo exactamente lo mismo para usted.”
En un juicio en su contra, ¿qué evidencia habría para encontrarle “culpable” de vivir la vida cristiana? ¿Qué evidencia podrían presentar sus familiares, amigos y miembros de la iglesia, de que usted guarda o cumple con los mandamientos de Dios? Pídale a Dios que le perdone y que le dé fidelidad para obedecerle.
TODO ES PARA LA GLORIA DE DIOS.
LA PREEMINENCIA DE JESUCRISTO EN TODO.
“Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud” (Colosenses 1:19).
¿Sabe usted por qué suceden todas las cosas? Es para traer gloria a Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo. De hecho, la Palabra de Dios nos dice que Jesucristo debe tener preeminencia en toda la historia. El todo de la historia culmina exclusivamente en eso. ¿Sabe la razón por qué el mundo fue creado? ¡Jesús! ¿Sabe por qué ministra el Espíritu Santo? ¡Jesús! ¿Sabe para qué habrá un día de juicio final? Para que “toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:11). Hitler y Hemingway lo confesarán. Buda y Mahoma lo confesarán. Ningún ser humano puede cambiar ese certísimo futuro: toda la creación reconocerá que Jesús es el Señor.
La próxima vez que alguien le pegunte por qué suceden ciertas cosas, dígales: “¡Para la gloria de Dios!”
EL ENEMIGO SIEMPRE SIEMBRA LA DUDA.
Segunda Corintios 9:8: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.”
El diablo quiere que usted viva su vida en una copa vacía. Él quiere que usted crea que la copa de gracia de Dios ya se ha agotado para usted. Desea que usted se desilusione de Dios. Especialmente, él quiere que usted sienta que Dios es un aguafiestas cósmico... que Él está siempre pensando cómo robarle su gozo y su paz. Satanás sabe que si usted comienza a pensar negativamente de Dios, entonces él podrá tener cabida en toda área de su vida. Sea valiente. ¡Sea fuerte porque Jesús ya ha ganado la victoria por usted! Envíe esas mentiras de regreso al abismo de donde surgieron y apóyese en las promesas de Dios.
Deséele a alguien la paz y el gozo del Señor hoy.
PERO NOSOTROS VAMOS A PELEAR LA BUENA BATALLA HASTA EL FINAL.
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (2 Timoteo 4:7).
¿Sabe cuál es el camino para acabar la carrera? Continúe fijando su mirada en Jesús.
El pastor Rogers predicó el Evangelio por más de 50 años, y en una ocasión afirmó: “Dios sabe que tengo mis defectos y pecados. Él asimismo sabe que me he arrepentido y mi meta es estar en paz con Él todos los días. Me falta mucho para ser perfecto, pero puedo testificar que este mismo Dios me ha mantenido en curso. Él me ha mantenido predicando el Evangelio.”
Acabar la carrera que Dios ha planeado para nosotros nunca es fácil. Toma disciplina y arduo trabajo. Requiere que nos levantemos al caer, nos sacudamos el polvo y volvamos a comenzar. Uno de estos días usted tendrá que mirar hacia atrás y espero pueda ser capaz de decir que luchó como un guerrero y acabó como un atleta.
¿Qué carrera está usted corriendo? ¿La carrera para lograr el éxito mundano cuéstele lo que le cueste o la carrera real? Tome uno tiempo para escribir algunas metas que le ayudarán a mantenerse en curso para la gloria de Dios. Use Isaías 61:1-3 como guía.
EL PAPEL O ROL DEL VERDADERO CRISTIANO HOY.
61:1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
61:2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;
61:3 a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.
¿USTED SABE QUIÉN SOY YO? Y ¿QUIÉN ES USTED?
“Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; mas su corazón no está contigo” - (Proverbios 23:7).
Una maestra le pidió a un niñito que terminara este proverbio: “La limpieza es próxima a...” Y él le contestó: “La limpieza es próxima a la imposibilidad.” Bueno, amigo, el niñito no estaba tan lejos de la verdad, ¿o lo estaba? Es asombroso lo que la gente hace con el fin de tratar de purificarse a sí mismos: ayunan, oran, se arrodillan, caminan, se auto-flagelan, invernan, se aíslan. Con todo, tristemente descubren que el esfuerzo humano no es el camino a la pureza porque continúan con una mente mundana. Antes de pretender poseer una vida de pureza, debemos tener una vida de pensamiento limpia. Dios trabaja de adentro hacia fuera. Él conoce que usted no puede purificar el agua contaminada con tan sólo pintar el pozo por fuera.
¿Lucha usted con pensamientos carnales? Entonces, pregúntese lo siguiente: 1) ¿Estos pensamientos me ayudan a amar más a Dios y a las personas?; 2) ¿Confío verdaderamente en Dios para que Él resuelva esta situación?; 3) ¿He clamado a Dios para que me ayude a tomar cautivo estos pensamientos y llevarlos a la obediencia de Cristo?
EL PREMIO DEL SUPREMO LLAMAMIENTO, CRISTO JESÚS.
MI AMBICIÓN MÁS ADECUADA Y GRANDE ES JESUCRISTO COM SEÑOR DE MI CORAZÓN.
“Prosigo a la META, al premio del supremo LLAMAMIENTO de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:14).
Pablo no quería fracasar. Él se esforzó con cada pulgada, con cada onza, con cada nervio, en fin, con cada parte de su cuerpo para ganar el PREMIO. Tenía ambición, pero era una ambición justa, santa. Dijo: “Quiero ganar el PREMIO, y voy a hacerlo. Voy a ser como un atleta que se niega a tener placeres mundanos. Voy a entrenarme como un atleta. Voy a estar en forma para el Señor Jesús. Voy a hacer todo lo que sea necesario para GANAR.”
Amigo (a), la Biblia claramente enseña que debemos ser ambiciosos, pero por la razón adecuada, y ésta es Jesús.
¡Que Dios nos libre de tener ambiciones diminutas y aspiraciones de corta duración!
Lea 1 Corintios 9:24-27. ¿Quiere usted ganar el PREMIO del cual habla Pablo? Entonces, ¿qué está esperando? Golpee su cuerpo, y hágalo su esclavo. Tenga cautivo cada mal pensamiento. Póngase la armadura y salga a la batalla.
CORRAMOS DE LA FORMA CORRECTA.
9:24 ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis.
9:25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
9:26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire,
9:27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.
SED SOBRIOS Y ESTAR ATENTOS CON TODO.
“Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo” - (1 Tesalonicenses 5:8).
Un predicador se alejaba despidiéndose de un amigo, cuando su amigo le dijo: “¡Nos vemos! Ama a Dios. Odia el pecado. ¡Y ten cuidado con los camiones!”¿Dijo él: “¡Ten cuidado con los camiones!”? ¡Sí! ¿Y sabe qué? Es un buen consejo. Usted puede ser lastimado si un camión choca contra usted, sin importar si es salvo o no. Ahora, ¿por qué es eso importante? Porque como el hombre dijo, todos necesitamos amar a Dios y todos necesitamos odiar el pecado, pero todos somos humanos y necesitamos estar alerta de aquellas cosas en la vida que nos pueden hacer daño. Dios nos ha dado la mente de Cristo y necesitamos usar esa mente.
Primero Corintios 2:16 revela: “Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.”
¿Anda distraído hoy? ¿Está atento a las cosas de este mundo que pueden hacerle daño? Sea sobrio, esté alerta, y tenga cuidado de los camiones.
SED SOBRIOS Y CUIDADO CON EL ENEMIGO. SATANÁS.
1 Pedro 5:8: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”
¡Cuando usted nació de nuevo, usted nació para ganar!
Su nuevo nacimiento en Cristo le ha preparado para la victoria. Usted puede detectar las artimañas de Satanás y vencer su sistema mundial. Usted puede “marchar al compás de un son diferente”. Puede vivir con victoria sobre los deseos de su carne. Los vicios, las malas actitudes, los deseos impuros, las preocupaciones y el libertinaje deben desaparecer al usted ejercer autoridad sobre su mente, emociones y voluntad.
Usted puede mandar a volar a Satanás y sus demonios. No tiene por qué temerle, más bien ¡él le temerá a usted!
¿Se siente derrotado por algo? Diga esto en voz alta: “¡Yo nací para ganar!”
¿Acaso no se siente bien afirmarlo?
Ahora, mírese al espejo y dígase: “¡Yo nací para ganar!”
SED SOBRIOS Y SIN ALCOHOL EN LA MENTE.
“Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado” - (Romanos 6:6).
La palabra “sobrio” ha venido a ser, en nuestros días, una palabra que significa el ser libre del alcohol. Pero en la Biblia, “sobrio” significa el pensar seriamente en las cosas de Dios. El tiempo final se acerca, y Satanás lo sabe. Usted necesita saberlo también. ¿Piensa que mientras más nos acercamos al regreso de Cristo, Satanás pretenderá hacerse el muerto? ¡Rotundamente no! Apocalipsis 12:12 dice que Satanás vendrá “con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”. Usted va a ver toda la artillería del infierno desatada sobre los creyentes, al Cristo preparase para su regreso. Es tiempo de despertar. El tiempo pasa rápidamente. Mire hacia el cielo. Jesús regresa. Y sea sobrio, porque Satanás está trabajando.
Lea 1 Tesalonicenses 5:6-8 y 1 Pedro 1:13-16, y 5:8-11.
SED SOBRIOS Y CUIDADO CON EL LEÓN. EL DIABLO.
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” - (1 Pedro 5:8).
Su adversario el diablo está acechando como un león rugiente. No desestime su poder. Satanás es un enemigo que necesita respetar, como un electricista tiene respeto por los cables de alta tensión, que pueden ser mortales. Y sabe dónde están los aisladores y sabe cómo manejar la electricidad. Si un electricista pierde el respeto hacia ese poder, se encontrará en muy serios problemas. Pudiera ser que todo está yendo muy bien para usted ahora. Tiene dinero en el banco, un buen trabajo, excelente salud. Se podría decir que está bailando en el bosque y recogiendo flores. Pero detrás de uno de esos matorrales, hay un león tan mortífero que puede saltar sobre usted y comérselo entero. Amigo, usted tiene que estar vigilante.
OJO, EL QUE ESTÉ FIRME, MIRE, QUE NO CAIGA.
Primera Corintios 10:12: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” ¿Hay alguna área sin protección en su vida, donde usted se siente súper confiado? Sométase a Dios. Muera a sí mismo. Esté siempre alerta.
TODA LA ARMADURA DE DIOS A NUESTRA DISPOSICIÓN PARA HACER FRENTE AL ENGAÑADOR. SATANÁS
Efesios 6:12: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo.”
Existe un despiadado y cruel sistema del bajo mundo que pelea contra usted. Los cabecillas del crimen son simples aficionados comparados con este sindicato dirigido por el maestro del engaño. Se le llama: “destructor”, “mentiroso”, “acusador”, “tentador”, y “príncipe”. Satanás es indescriptiblemente malévolo, brillantemente estúpido, y espantosamente hermoso. Si él no puede convencerlo de que él no existe, entonces él trata de esparcir la mentira de que solamente está en el infierno. Él no está en el infierno. El infierno fue preparado para el diablo y sus ángeles, pero ¡él aún no está ahí! Tenga cuidado... Satanás viene contra usted para obsesionar, deprimir y poseer. No obstante, tome ánimo... ¡Jesús ha comprado su victoria con su sangre!
Satanás es representado como un león rugiente en 1 Pedro 5:8. Póngase la total armadura de Dios (Efesios 6:10-18) y apóyese en la victoria que solamente la fe en Cristo el Rey se puede alcanzar.
NUESTRA ROCA ES JESUCRISTO, SEÑOR Y DIOS TODOPODEROSO.
“Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras” (Romanos 4:6).
El mismo año que los Estados Unidos declararon su independencia de Inglaterra, Augustus Toplady escribió una canción declarando completa dependencia de Dios: Roca de la eternidad. Una estrofa declara: “Nada en mi mano traigo, Simplemente a la cruz me arraigo; Desnudo, a Ti por vestido vengo; Impotente a Ti gracia ruego; Sucio, a la fuente vuelo; Lávame, Salvador, o muero.”  En ocasiones es difícil soltar nuestros pecados y nuestras obras de justicia para poner completamente nuestra confianza en Dios para salvación. ¿Sabía que existe algo en la naturaleza humana que no quiere hacerlo? De alguna forma queremos ayudar a Dios con nuestras obras de justicia. Mas sin embargo “todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia” (Isaías 64:6b). Dios es quien nos hace justos.
Ore así: “Nada en mi mano traigo, Simplemente a la cruz me arraigo; Desnudo, a Ti por vestido vengo; Impotente a Ti gracia ruego; Sucio, a la fuente vuelo; Lávame, Salvador, o muero.”
DEBEMOS VESTIRNOS, COMO ESCOGIDOS, COMO SANTOS, COMO HIJOS DE DIOS.
Colosenses 3:12: “VESTÍOS, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.”
En ocasiones la gente le preguntaba al pastor Rogers si era un predicador. ¿Cómo sabían que lo era sin que antes dijera algo “espiritual”? Él explicó: “No deseo que sepan que soy un predicador por mi apariencia. Ahora bien, no me avergüenzo de ser un predicador, pero creo que todo predicador debe actuar o vestirse de tal forma que la gente no sospeche que lo es. Debemos ser vasos transparentes de la unción del Señor. No estamos fingiendo, ni posando, ni de alguna manera vivir tratando de vernos santificados o tratando de actuar santificadamente. Simplemente somos lo que somos por la gracia de Dios.”
¿Qué es lo que comunica su apariencia acerca de la persona que usted es en Cristo? Vístase con sus vestiduras de justicia y su rostro glorioso el día de hoy.
DIOS NOS VISTIÓ CON VESTIDOS DE SALVACIÓN.
“En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas” (Isaías 61:10).
Algunos que están leyendo esta meditación, se van a quedar boquiabiertos, cuando tengan que comparecer ante el Rey del cielo. Y aunque son miembros de alguna iglesia, no son salvos, ellos se visten con los trapos de su auto-justificación, en vez de ponerse las vestiduras nupciales de Su justicia.
En 1834, el compositor Edgard Mote, escribió, en uno de sus himnos: “Oh, que entonces en Él pueda yo ser encontrado, vestido sólo con Su justicia, y sin mancha estar delante de Su trono.” Será muy trágico, por cierto, para aquellos que actúan en cada forma religiosa posible, el que piensen que pueden venir a la boda del Cordero, sin Su justicia. No tratamos de que usted dude de su salvación, pero queremos preguntarle: ¿Es usted salvo? ¿Cómo lo sabe?
Si usted está confiando, para su salvación, en cualquier otra cosa que no sea la sangre de Jesucristo, entonces, necesita arrepentirse y creer en el Señor Jesucristo. Ya es tiempo de que le corone como Señor de su vida.
NUESTRO MAYOR VESTIDO ES EL SEÑOR JESUCRISTO.
“Sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” (Romanos 13:14).
Una historia favorita del pastor Rogers acerca de la tentación, es la de un padre que un sábado por la tarde deja a su hijo en casa, porque el muchacho no se sentía bien. Al salir, el padre le dijo: “No vayas al lago a nadar con tus amigos.” Y el muchacho respondió: “¡Entendido, señor!” Al regresar a casa, el papá pasó junto al lago, y vio a su hijo divirtiéndose con sus amigos en el agua. El padre detiene el carro, llama a su hijo y le dice: “¿No te dije que no vinieras a nadar?” Y el hijo responde: “Pero, papá, no tenía la intención de nadar. Sólo vine a mirar, pero me caí en el agua.” Cuando el padre empezó a sentir lástima por su hijo, notó que su hijo vestía su traje de baño. Y su hijo le explicó: “Yo cargue mi traje de baño, por si acaso era tentado.”
¡Amigo, no haga ninguna provisión para la carne!
Pídale a Dios que prevenga el que usted sea tentado hoy. Pídale fortaleza para vencer la tentación, si es que Él la permitiera. Y no sólo cuando ocurre la tentación, sino a lo largo del camino cuando tiene que tomar decisiones.

LA IGLESIA ETERNA DE JESUCRISTO EL SEÑOR.


LA IGLESIA ETERNA DE JESUCRISTO EL SEÑOR.
“Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él” (Efesios 1:4). 
La iglesia, como la novia de Cristo, estuvo en el corazón y la mente de Dios antes de la fundación del mundo. De la misma manera, Abraham envió a uno de sus siervos para encontrar una novia para su hijo Isaac, ¡y ella no sabía absolutamente nada al respecto! (vea Génesis 24). Mientras tanto, ella ni soñaba siquiera que dos importantes personas estaban teniendo una conversación, ¡y ella era el tema! Estaban haciendo planes para ella. Y en Génesis 24:14 aprendemos que ella fue divinamente elegida. Ella ya había sido escogida en el corazón y la mente de Dios. Nos gusta llamar a esto: la predeterminación de la novia. En los salones secretos del Todopoderoso, una conferencia se efectuó. Una novia fue escogida. Amigo (a), Dios pone sus afectos sobre nosotros. ¿No es maravilloso que nosotros fuéramos escogidos en Él, antes de la fundación del mundo?
EN JESUCRISTO ESTÁ TODA LA PLENITUD. ! GLORIA A DIOS!
“Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud” (Colosenses 1:19 
¿Sabe usted por qué suceden todas las cosas? Es para traer gloria a Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo. De hecho, la Palabra de Dios nos dice que Jesucristo debe tener preeminencia en toda la historia. El todo de la historia culmina exclusivamente en eso. ¿Sabe la razón por qué el mundo fue creado? ¡Jesús! ¿Sabe por qué ministra el Espíritu Santo? ¡Jesús! ¿Sabe para qué habrá un día de juicio final? Para que “toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:11). Hitler y Hemingway lo confesarán. Buda y Mahoma lo confesarán. Ningún ser humano puede cambiar ese certísimo futuro:toda la creación reconocerá que Jesús es el Señor.
La próxima vez que alguien le pegunte por qué suceden ciertas cosas, dígales: “¡Para la gloria de Dios!”
 COMO A NOVIO Y A NOVIA, NOS ADORNÓ CON JOYAS.
“En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas” (Isaías 61:10). 
Algunos que están leyendo esta meditación, se van a quedar boquiabiertos, cuando tengan que comparecer ante el Rey del cielo. Y aunque son miembros de alguna iglesia, no son salvos, ellos se visten con los trapos de su auto-justificación, en vez de ponerse las vestiduras nupciales de Su justicia.
En 1834, el compositor Edgard Mote, escribió, en uno de sus himnos: “Oh, que entonces en Él pueda yo ser encontrado, vestido sólo con Su justicia, y sin mancha estar delante de Su trono.” Será muy trágico, por cierto, para aquellos que actúan en cada forma religiosa posible, el que piensen que pueden venir a la boda del Cordero, sin Su justicia. No tratamos de que usted dude de su salvación, pero queremos preguntarle: ¿Es usted salvo? ¿Cómo lo sabe?
Si usted está confiando, para su salvación, en cualquier otra cosa que no sea la sangre de Jesucristo, entonces, necesita arrepentirse y creer en el Señor Jesucristo. Ya es tiempo de que le corone como Señor de su vida.
¿ME VOY A CASAR?
“Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa...” - Isaías 52:1.
  Recuerdo que una noche tuve un sueño: Me encontraba en una sala amplia, luciendo un precioso vestido y muchas chicas me estaban se ocupaban de mi peinado, mi ropa y toda mi apariencia. En sus ojos podía percibir una mirada llena de odio. En un momento y como si se hubieran puesto de acuerdo, todas se retiraron al mismo tiempo. Entonces me miré al espejo y mi sorpresa fue grande cuando vi, que no tenía simplemente un vestido, era un vestido de novia, que susto!!!
¿Me voy a casar? Fue la primera pregunta que vino a mente. Pero enseguida,  mi sorpresa fue aún mayor, cuando veía que el hermoso vestido que llevaba puesto, rápidamente se transformaba en el más horrible que había visto en toda mi vida. Su color y  aspecto daban la apariencia de suciedad, incluso con manchas por todas partes, se volvía cada vez más viejo y se encogía hasta llegar a mi rodilla, aún el velo parecía un trapo de mesa... 
“...así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.” Efesios 5:25-27.
Cristo ha pagado un alto precio para que nos vistamos de Santidad, las manchas representan los pecados, las arrugas son las que recibimos por nuestras preocupaciones, enojos y  falta de fe. El vestido sucio, viejo y roto, simbolizan nuestros defectos y errores. Jesús se sacrificó por nosotros, entonces  como iglesia suya debemos estar preparados para cuando El venga. Somos su iglesia, ¡La novia de Cristo! 
“Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente...” Apocalipsis 19: 19:7-8.
Si alguna vez te preguntaste: ¿Me voy a Casar? Si has recibido a Cristo en tu corazón, la respuesta es Sí!!! Por tanto, tienes que prepararte! Despierta, ya no sigas igual! Vístete con tu ropa hermosa! Necesitamos eliminar estas manchas, arrugas, y defectos de nuestras vidas! Jesucristo regresa, pero está esperando que su novia se prepare para la boda, y estemos listos para irnos
Nuestra responsabilidad es prepararnos! La biblia dice que las novias tenían un tiempo para embellecerse y así  agradar a su marido. (Ester 2:12). Dios está buscando una novia que lo ame y que por ese amor, le haya esperado todo este tiempo preparándose! Si no lo has estado haciendo, es tiempo de arrepentirte, Dios te lavará en la medida que te decidas a andar en santidad, de esta manera, más cerca estarás de verlo: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” Mateo 5:8.
Al despertar y leer el pasaje que compartí al principio, me di cuenta que no me estaba preparando adecuadamente para ese día. Todavía no había resuelto algunos conflictos, seguía enojada con ciertas personas. Aún descuidaba la oración y la lectura de su palabra, todo ese tiempo estaba dejando que sea "el enemigo" quien se ocupe de mi vestido y no el Espíritu Santo de Dios.
Despierta y vístete de tu ropa hermosa! Aquella por la que Jesús pagó un alto precio! 
Autora. Shirley Chambi.
SOMOS LA IGLESIA DE JESUCRISTO Y POR ESO DEPENDEMOS TOTALMENTE DE ËL.
“Estas cosas os he hablado, para que mi GOZO esté en vosotros, y vuestro GOZO sea cumplido” (Juan 15:11).
¿Depende usted del Señor Jesucristo? Es decir, ¿DEPENDE totalmente en Él? Esta es una forma de saberlo: ¿está usted descansando en Él? Verá, cuando usted está totalmente entregado a Jesucristo, usted DESCANSA en Él. Se da cuenta que Él suplirá cada una de sus necesidades.
ÉL ES LA VID, NOSOTROS LOS PÁNPANOS.
¿Ha visto alguna vez una planta de uvas? Las ramas, o pámpanos, no tienen ninguna otra fuente de vida sino la vid; y si usted le preguntara a ese pámpano: “¿Cuál es el secreto para tus hojas y tu fruto tan saludable?”, le responderá: “Mi secreto es que DESCANSO en la vid.” Y usted vuelve a peguntarle: “Pero, ¿qué de tus necesidades?”, y le dirá: “Sé que tengo necesidades, pero eso no es mi responsabilidad. Mi responsabilidad es el DESCANSAR y CONFIAR en la habilidad de la vid para proveer lo que necesito. Yo no produzco el fruto. Solamente lo llevo.” Amigo, ¿está usted descansando en el Señor hoy?
Durante los próximos días, dé un paseo por las afueras. Mire detenidamente los árboles y las plantas. Si puede visitar algún viñedo, hágalo, e inspeccione una vid. Medite lo que significa el PERMANECER en Cristo, para que nuestro GOZO sea cumplido.
EL SEÑOR NOS INVITA A CONGREGARNOS.
“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos” (Mateo 18:20).
Un día, varios agentes del Servicio Secreto fueron a chequear una iglesia a la que quería asistir el Presidente de los Estados Unidos. Por alguna razón, el Presidente decidió no ir, pero la noticia ya había circulado en la ciudad. Mucha gente llamó a la iglesia para preguntar si podían asistir. Una señora llamó para decir que no era miembro de esa congregación, pero que quería ver al Presidente, y le preguntó al Pastor: “¿Es cierto que el Presidente va a estar en su iglesia el domingo?” El Pastor le contestó: “No, señora, él no estará aquí. Pero sí nos acompañará el Rey de reyes, ¡y eso debería ser más que suficiente para que usted venga a la iglesia!”
El Señor Jesús se encuentra con su gente, y a Él le tiene sin cuidado las credenciales de los invitados. Él siempre está en medio de los suyos.
¿Cuáles son las credenciales que usted tiene cuando se encuentra con Dios? ¿Alguna vez ha leído las credenciales de Pablo en Filipenses 3:4-6? ¿Cuál fue la respuesta de Pablo en los versículos del 7 al 14? ¿Cuál debería ser su respuesta personal?
LA PRIORIDAD EN LA IGLESIA ES EL AMOR.
“Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados” (1 Pedro 4:8).
¿Por qué es importante el amor? Primero, porque el amor es la más grande virtud. Primera Corintios 13:3 dice que el amor está por encima de la fe y la esperanza. Segundo, porque el amor es el más grande mandamiento. Jesús dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” (Mateo 22:37). Tercero, porque el amor es el más grande testimonio. ¿Qué es lo que realmente va a hacer que su comunidad despierte y crea que su iglesia es, en verdad, la iglesia del Señor Jesucristo? ¿El tamaño del edificio? ¿Lo bien mantenidos que están los jardines y el césped? ¿El gran aviso en la calle? ¡No! Será la manera en que ama a Dios y demuestra amor por los demás. Nada puede motivar a un pecador perdido, como el sentir el verdadero amor de Jesucristo.
Haga un compromiso con Dios ahora mismo: que usted le amará a Él con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente y con todas sus fuerzas, y que amará a su prójimo como a usted mismo. Cualquier cosa menos que eso, es pecado. Pídale su fortaleza para realizarlo.
JESUCRISTO ES PARA NOSOTROS COMO SU IGLESIA, TODO.
“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21).
Por favor termine la siguiente frase: “Para mí el vivir es_________.” Ahora, no dé una respuesta que usted piensa debe estar ahí, sino piense en algo que signifique lo máximo para usted, porque eso es lo que significa para usted el vivir. Usted puede llenar esa línea en blanco con palabras como: dinero, familia, placer, educación, fama, popularidad, su cónyuge, sus hijos, cerrar un gran negocio o incluso servir en la iglesia.
“Para mí el vivir es___________, y el morir es_________.”Si usted pone cualquier otra palabra que no sea “Cristo”, en la primera línea, entonces debe terminar la segunda parte de la frase con la palabra “pérdida”, porque usted no podrá llevarse absolutamente nada cuando muera.
¿Qué palabra puso mentalmente, en la línea en blanco? ¿Todavía no puede pensar en nada? Entonces, pase algún tiempo con Dios, y pídale que le muestre si hay alguna cosa que usted está poniendo por encima de Él.
SEÑOR, COMO TU IGLESIA, QUEREMOS SER OBEDIENTES.
“Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque Tú eres el Dios de mi salvación; en Ti he esperado todo el día” (Salmos 25:4-5).
Cuando obedecemos a Dios, somos una bendición para otros. Usted no puede obedecer a Dios sin que esa obediencia se derrame en bendiciones para los que le rodean. Lo mismo es verdad en lo negativo. Cuando desobedecemos a Dios, quebrantamos no sólo el corazón de Dios, sino también el corazón de los que están a nuestro alrededor. Tal vez usted está rompiendo el corazón de su papá, de su mamá, de su esposa, de su esposo o de su mejor amigo, porque está desobedeciendo a Dios, en vez de dejar que el gozo de Jesús se manifieste en usted.
¿Por qué obedece a Dios? Le obedece por su propio bien, para alegría de los demás, pero, primordialmente, para Su gloria.
Ore: “Señor, con todo mi corazón, con todo lo que soy, quiero conocerte. Quiero que nuestra relación sea muy íntima y que mi fe crezca. Límpiame y renuévame para que pueda ser todo lo que Tú quieres que sea.”
SEÑOR, EN LA IGLESIA DE JESUCRISTO, VAMOS A VIVIR EN ARMONÍA.
“Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables” - (1 Pedro 3:8).
Existen cinco cualidades en la amistad:
 1. Armonía. Debemos ser de una mente, no necesariamente cantando la misma nota, pero complementándonos unos a otros.
2. Empatía. Tener la capacidad de “sentir” el dolor de los amigos; el mundo busca amigos así.
 3. Fraternidad. Debemos amarnos unos a otros como hermanos. No hay hermandad como la hermandad en Jesucristo.
 4. Compasión. Si usted quiere ser un verdadero amigo, va a tener que sentir profundamente. Necesitará ponerse en el lugar de la otra persona.
 5. Humildad. La cortesía genuina es pensar en las necesidades de las otras personas antes que en las necesidades propias. Preocuparse menos por sus derechos, y más por sus relaciones. Comience a desarrollar estas características de amistad en su vida, y verá como Dios cambia su mundo.
¿Se siente solitario y necesita un amigo? Pídale a Dios que le ayude a desarrollar estas características en su vida, y que le guíe hacia alguien con quien pueda tener amistad y sea un amigo (a). En sus debilidades, Jesús se manifestará en su vida con fortaleza.
SEÑOR, ES BUENO VIVIR EN ARMONÍA.
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!” (Salmos133:1).
¿Sabe lo que quiere Dios para usted hoy? Reconciliación. Eso es mucho más importante que cantar en el coro, o predicar un sermón, o servir en la guardería, o aún ofrendar. Cuando aprendemos esto, Dios traerá gran avivamiento a nuestras iglesias. El avivamiento siempre comienza cuando la gente confiesa sus faltas, unos a otros, oran los unos por los otros, y se perdonan mutuamente. Avivamiento no es hacer temblar el edificio por la mucha emoción. Es, más bien, “hacer que se derrumben los muros”. No es solamente el decir: “Voy a hacer las paces con Dios.” Es más bien decir: “Voy a hacer las paces con mis hermanos y hermanas.” Cuando estemos reconciliados, el avivamiento vendrá, seguido de regocijo. Pero no cualquier clase de regocijo: habrá el gozo del Espíritu Santo cuando usted sepa que no hay ningún estorbo entre su alma y su Salvador, y ningún problema entre su alma y un hermano o hermana. ¡Gozo indescriptible!
Lea Mateo 5:23-26. ¿Ha tenido alguna divergencia con alguien de su familia?
¿Está usted separado o separada de su cónyuge? ¿Están rotos los lazos de amistad con alguien? Reconcíliese ahora mismo.
SEÑOR, SU PALABRA, SU LEY, SUS MANDAMIENTOS; SERÁN NUESTRA DELICIA Y LLENARÁN DE ARMONÍA NUESTRO CORAZÓN.
“Vengan a mí tus misericordias, para que viva, porque tu ley es mi delicia (Salmos 119:77).
¿Cómo une Dios un libro de la ley con un libro de canciones? Con libertad y armonía. Dios nunca planeó que sus leyes fuesen una carga. Él quiso que fueran bendiciones. Por ejemplo, el piano funciona de acuerdo a ciertas leyes. Cuando una persona domina esas leyes, la monotonía del aprendizaje se convierte en delicia. La práctica permite que una persona se siente frente al piano, en perfecta libertad, y haga brotar y danzar una melodía de las teclas de marfil. Cada ley posee una canción escrita en su reverso, usted lo descubrirá cuando respete y cumpla la ley. Su deber se transformará en deleite.
Lea el Salmo 1 y pídale a Dios que le haga experimentar el deleite del cual el salmista habla en el versículo 2, y que le dé fortaleza para meditar acerca de su Verdad durante este día.