sábado, 19 de noviembre de 2011

LA BIBLIA EL LIBRO MAS MARAVILLOSO: EL VALOR DE ESTUDIARLA

EL VALOR DE ESTUDIAR LA BIBLIA"Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero… que usa bien la palabra de verdad" 2 Timoteo 2:15
El internacionalmente aclamado violinista Midori cree que la práctica concentrada y diligente es la clave para una buena ejecución. Mientras cumplía un riguroso calendario de 90 conciertos por año, igualmente ensayaba 5 ó 6 horas por día. Jane Ammeson, periodista de una importante revista, citó estas palabras de Midori: «Tengo que practicar para mi trabajo y lo hago todos los días. En realidad, lo importante no es la cantidad de horas, sino la calidad del trabajo que hay que hacer.».
Este mismo principio se aplica a nuestro andar en la fe. Pablo le escribió a Timoteo: «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad» (2 Timoteo 2:15). Diligencia implica un esfuerzo constante y serio, lo opuesto a un enfoque descuidado y desatento. Abarca todos los aspectos de nuestra relación con Dios.
Así como un músico procura la excelencia, nosotros también debemos desear aprender, estudiar las verdades de Dios para que ellas renueven nuestro entendimiento, cambien nuestro corazón y transformen nuestro ser. No tenemos que olvidar que aun poseemos la vieja naturaleza y por eso tenemos viejo corazón, mente y voluntad los cuales se rebelan a Dios. Debido a esto es que necesitamos la Palabra de Dios para que ella nos trasforme la manera de pensar, sentir y actuar.
También necesitamos la Escritura para ser sabios, tener mejores principios bíblicos, y para que ella apruebe las decisiones diarias que tomamos. Si logramos esto seremos mejores creyentes, maduros y cumpliremos la meta suprema del cristiano, ser parecidos a Cristo. Ahora le pregunto ¿Necesita usted cambios en su vida, en su carácter y en su manera de pensar? Seguro que sí, al igual que yo los necesito.
¿Está siendo diligente al estudiar, orar y escuchar al Señor diariamente? ¿Está aprovechando su tiempo, su juventud o las oportunidades que Dios le concede?
No desperdicie su tiempo y vida, procure la excelencia de vida que ofrece la Palabra de Dios y aprenda a usarla para ser su obrero aprobado.
Reflexión: Dios les habla a quienes se ocupan de escuchar y escucha a los que se ocupan de orar.
Autor: Editores de Nuestro Pan Diario.
¿Por qué debemos estudiar la Biblia? 5 Razones sencillas1- Debemos estudiar la Biblia porque es la Palabra de Dios. (2 Ti. 3:16).
2- Debemos estudiar la Biblia porque es eficaz y actual para nuestras vidas. (He. 1:2, 4:12)
3- Debemos estudiar la Biblia para discernir los errores doctrinales de hoy (1 Ti. 4:1-6)
4- Debemos estudiar la Biblia porque ella nos equipa para servir a Dios (2 Ti. 3:17; Ef.6:17; He. 4:12).
5- Debemos estudiar la Biblia, para estar alertas ante las tentaciones y engaños del diablo (2 Co.11:3 - Ef. 6:11-17- 1 P. 5:7-8)

Alguien escribió: “La Biblia es un libro no sólo para leerse, es un libro para estudiarse a fin de poder ser aplicado a tu vida, de otra manera, es como tragarse un bocado de comida sin masticar y después escupirlo; sin aprovechar ningún valor nutricional. La Biblia es la Palabra de Dios; como tal, es tan necesaria como las leyes de la naturaleza. Tú puedes ignorarla, pero lo harás para tu propio mal, así como lo sería si ignoraras la ley de la gravedad. No llegamos a enfatizar suficientemente la importancia que tiene la Biblia en nuestras vidas. El estudiar la Biblia se compara al extraer oro de una mina. Si haces un pequeño esfuerzo, sólo encontrarás un poco de polvo de oro. Pero si realmente te esfuerzas en “excavar en ella”, tu recompensa será de acuerdo a tu gran esfuerzo”.

Estimado amigo/a:Un saludo especial para ti, deseo que Nuestro Amado Dios te guié y de su sabiduría para caminar junto a Él, mientras esperamos su venida. Recordando y procurando ser fieles en todo y servir con todo el corazón dando lo mejor de nuestras vidas para Su servicio y Gloria.

ESCRITURA:
Primera Pedro 1:24-25: “Porque: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; mas la palabra del Señor permanece para siempre.”

La Biblia es la indiscutible, incorruptible, indestructible e indispensable Palabra de Dios. Nadie puede discutir con ella. Nada puede corromperla, ni destruirla, ni reemplazarla como la fuente de vida. El fallecido Dr. Robert G. Lee, un gran predicador de la generación pasada, dijo lo siguiente referente a la Biblia: “Todos sus enemigos no han podido hacerle ni un hoyo a su santo vestuario, ni robar una flor de su maravilloso jardín, ni diluir la miel de su abundante panal, ni romper una de las mil cuerdas de su arpa, ni ahogar una dulce palabra en tinta pagana.”

Exprésele a Dios cuánto ha cambiado su vida a causa de su Palabra. Reúnase con un grupo de amigos o con su familia para platicar acerca de las formas en que Dios ha ministrado su vida a través de su Palabra. 

miércoles, 16 de noviembre de 2011

«¡FÍJATE EN LA HORMIGA!»

por el Hermano Pablo



El desierto ardía como horno encendido. El sol llameante calcinaba la tierra, y fuertes vientos levantaban olas de arena que ennegrecían el cielo.
En medio del calor una caravana, que cruzaba el Sahara, se vio de pronto rodeada de negras nubes y debió buscar refugio donde lo hubiera. Pasado el simún, la caravana, larga y abatida, miró atentamente al cielo, y con paso firme regresó al rumbo que había perdido.
No eran personas ni eran camellos. Eran hormigas. Hormigas que con sólo mirar a las estrellas sabían cómo encontrar su ruta.
Las hormigas del Sahara tienen un maravilloso instinto de dirección. Si se desvían, con sólo mirar las estrellas vuelven a encontrar su rumbo.
El Dr. Rudiger Wehner, de la Universidad de Zurich, Suiza, lo explicó así: «Esta hormiga, al levantar su mirada a las estrellas, puede ver patrones de luz polarizada. Eso le basta para conducirse a través de la larga travesía.»
La Biblia también habla acerca de la hormiga. En el libro de los Proverbios dice: «¡Fíjate en la hormiga! ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría» (Proverbios 6:6). La hormiga sabe, por instinto, interpretar las señales de los cielos. Sabe dirigirse a través de vastos desiertos sin perder la dirección. Labora todos los días de su vida y siempre está a la expectativa de algo nuevo. Nunca deja de actuar, nunca deja de trabajar, nunca deja de producir, pase lo que pase.
¿Qué le da ese ánimo? ¿Cómo es que nunca se da por vencida? La respuesta es una lección para todos nosotros. La hormiga se sujeta a leyes. En el caso de la hormiga, esas leyes forman parte de su instinto natural, y sin embargo son leyes. Ahí, precisamente, está la lección.
Muchos en este mundo, incluso algunos llamados sabios, no saben que el verdadero triunfo en la vida, incluyendo el dominio propio, consiste en vivir dentro de los parámetros de las leyes morales de Dios.
Todos los problemas personales y colectivos del ser humano vienen por no reconocer y someterse a los mandamientos morales y espirituales de Dios. Cuando ignora las leyes divinas, se encuentra sin brújula en medio de un desierto de confusiones. Es entonces que se da a las drogas, al alcohol y a la vida desenfrenada, y termina al fin deseando suicidarse.
Regresemos al consejo del proverbista: «¡Fíjate en la hormiga! ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría.»
-Prov 6:6-11
6 Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; 7 La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, 8 Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. 9 Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? 10 Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo; 11 Así vendrá tu necesidad como caminante, Y tu pobreza como hombre armado.

martes, 15 de noviembre de 2011

SALGA EL SOL POR ANTEQUERA

por Carlos Rey



Fue el 2 de enero de 1492 que las últimas fuerzas musulmanas se entregaron, y así los Reyes Católicos acabaron finalmente con el dominio político de los moros en la península ibérica. Fue un proceso largo que culminó con la capitulación de Granada, ciudad clave donde se firmó el pacto que sellaba la consolidación de España. Pero fue antes de la capitulación, durante la toma de Granada en los últimos meses de 1491, en el Campamento de los Reyes Católicos, que tuvo su origen la frase proverbial: «Salga el sol por Antequera». La guerra civil produjo tantos casos de conflicto de lealtades que la frase nació con sentido irónico, equivaliendo a «salga el sol por donde sea», pues desde Granada no era posible que saliera el sol por Antequera, que estaba situada al oeste, sino todo lo contrario: era allí donde tenía que ponerse. Por eso en su versión completa suele decirse: «Salga el sol por Ant. 15 Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.equera y póngase por donde quiera.»
Ahora bien, ese sentido irónico dio pie a dos interpretaciones contrarias. Había quienes citaban esa frase para dar a entender que les era indiferente que resultara una cosa u otra, demostrando la mayor despreocupación sobre el resultado de un asunto o una decisión tomada. Pero en sentido opuesto, también había quienes la citaban para afirmar que habían tomado la firme e irrevocable determinación de llevar a cabo un acto, pasara lo que pasara y se opusiera a ello lo que fuera.1 Sería como decir actualmente: «Pase lo que pase, a mí me da lo mismo», o decir, al contrario: «Pase lo que pase, estoy resuelto y no hay nada que me detenga.»
En el caso nuestro, Granada representa nuestro corazón, donde se está librando una gran batalla. Frente a la toma de esa fortaleza espiritual, ya sea por las fuerzas de Dios o las del diablo, nosotros también podemos optar por decir: «Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera» en el sentido de mostrarnos indiferentes ante la decisión que hemos de tomar. O podemos optar por decirlo en el sentido contrario, de que hemos tomado una decisión en firme, ya sea de servir a Dios o de servir al diablo. Pero lo que necesitamos reconocer es que el optar por la indiferencia es lo mismo que decidirnos por el diablo, porque el que no está de parte de Dios está en contra de Él.2 De modo que más vale que digamos: «Salga el sol por Antequera y póngase donde quiera», a modo de declarar que, pase lo que pase, estamos resueltos a servir a Dios de todo corazón.3 Así llegaremos a comprender lo que motivó al salmista a proclamar: «¡Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el nombre del Señor!»4


1.Gregorio Doval, Del hecho al dicho (Madrid: Ediciones del Prado, 1995), pp. 52,53.
2.Mt 6:24; 12:30; Lc 11:23
3.Jos 24:15
4.Sal 113:3
COMPLEMENTACION A LA PREDICACION

2.Mt 6:24; 12:30; Lc 11:23
-
24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
- 30 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
3.Jos 24:15
-. 15 Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
4.Sal 113:3
- 3 Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová.

lunes, 14 de noviembre de 2011

¡BENDICIONES, CUANTAS TIENES YA!

¡BENDICIONES, CUANTAS TIENES YA!
"Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres" Salmos 107:21
Jeremy Taylor fue un líder cristiano del siglo XVII, él sufrió una severa persecución por causa de su fe. Pero, aunque su casa fue saqueada, su familia fue dejada en la miseria y sus propiedades fueron confiscadas, él siguió contando las bendiciones que no podía perder.
Escribió: “No me han quitado mi alegre semblante, mi espíritu gozoso, ni mi buena conciencia; todavía me han dejado con la providencia de Dios y todas sus promesas... mis esperanzas del cielo y mi caridad para con ellos también y todavía duermo y digiero, como y bebo, leo y medito. Y todo aquel que tiene tantas causas para el gozo, y gozo tan grande, jamás debe optar por sentarse sobre su puñadito de espinas”.
Aunque puede o no que nosotros seamos afligidos con las dolorosas dificultades que Jeremy Taylor tuvo que sobrellevar, todos enfrentamos pruebas y tribulaciones. ¿Estamos refunfuñando?, ¿O nos negamos a dejar que nuestro “puñadito de espinas”, nuestros problemas, oscurezcan la abrumadora abundancia de nuestras bendiciones?
Cuando sintamos ganas de quejarnos, recordemos la fidelidad diaria de Dios y hagamos como el salmista que dijo: “Alabad a Jehová, invocad su nombre; Cantadle, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas. Acordaos de las maravillas que él ha hecho, de sus prodigios... (Salmos 105:1, 2, 5). Recuerda también las palabras del himno y si puedes cántalo, te hará muy bien:


“Cuando combatido por la adversidad, creas ya perdida tu felicidad;mira lo que el Cielo para ti guardó, cuanta las riquezas que el Señor te dio.
¡Bendiciones, cuántas tienes ya! Bendiciones, Dios te manda más;
Bendiciones, te sorprenderás, cuando veas lo que Dios por ti hará.
¿Andas agobiado por algún pesar? Duro te parece amarga cruz llevar,cuenta las promesas de Señor Jesús, y de las tinieblas nacerá la luz.
Cuando en otros veas la prosperidad y tus pies claudiquen tras de su maldad,cuenta las riquezas que tendrás por fe, donde el oro es polvo que hollará tu pie.”

miércoles, 9 de noviembre de 2011

UNA INVITACIÓN TRASCENDENTAL: LOS TRES TESOROS

La mujer salió de su casa y vio que dos ancianos y una anciana estaban sentados en el jardín del frente. Como no los reconoció, ella les dijo:
—Me parece que no los conozco a ustedes, pero seguramente tienen hambre. ¿Por qué no entran y me permiten servirles algo de comer?
—¿Se encuentra tu esposo? —preguntó uno de los ancianos.
—No —respondió la mujer—. Acaba de salir.
—Entonces no podemos entrar.
Esa noche, cuando llegó su esposo, ella le contó lo que había pasado.
—Ve y diles que ya llegué, y vuelve a invitarles a entrar.
La mujer salió y los invitó a que entraran.
—Nosotros no entramos juntos en ninguna casa —le dijo el mismo anciano.
—¿Y eso por qué? —inquirió ella.
Señalando primero al otro anciano, y luego a la anciana, el hombre explicó:
—Él se llama Éxito, y ella, Riqueza. El nombre mío es Amor —continuó—. Ahora ve y decide con tu esposo a cuál de los tres quieren en su hogar.
La mujer fue y le comunicó a su esposo lo que ellos le habían dicho.
¡Qué bueno! —exclamó contento su esposo—. Siendo así, invitemos a que pase Riqueza. ¡Que entre y colme de riquezas nuestro hogar!
—¿Por qué no invitamos más bien a Éxito? —repuso su esposa— ¿Acaso no es eso lo que hemos venido buscando desde que nos casamos?
Ante esto su nuera, que había oído todo desde el otro lado de la casa, propuso:
—¿No sería mejor invitar a Amor? Así nuestro hogar estaría lleno de amor y comprensión.
—Nuestra nuera tiene razón —reflexionó el esposo—. Invitemos a Amor a que se quede con nosotros.
Así que salió con su esposa, saludó a los tres ancianos y le dio a conocer su decisión a Amor.
—Entre usted, por favor, y sea nuestro invitado especial.
Amor se puso de pie y se dirigió a la puerta de la casa, y Éxito y Riqueza lo siguieron. Sorprendida, la esposa les dijo a los dos acompañantes:
—Nosotros sólo invitamos a Amor; ¿por qué lo están siguiendo ustedes?
Riqueza contestó:
—Si me hubieran invitado a mí, ni Amor ni Éxito habrían entrado.
—Y si me hubieran invitado a mí —afirmó Éxito—, no habrían entrado ni Amor ni Riqueza. Pero invitaron a Amor, y nosotros vamos adondequiera que vaya él. Porque donde hay amor, allí también hay éxito y riqueza.
Aunque muchos no lo crean, el éxito y la riqueza a la que se refiere la moraleja de esta fábula no son la fama y la fortuna. Son, más bien, la ganancia y la abundancia a las que nos lleva el amor de Dios.1 Pues su Hijo Jesucristo, que disfrutaba de suma gloria y riqueza, nos amó tanto que por nuestra causa abandonó la gloria y se hizo pobre, para que mediante su pobreza y su sacrificio nosotros disfrutáramos de la riqueza espiritual y de la gloria divina al hacerlo nuestro invitado especial.2


1Mt 6:25‑33; 16:26‑27; Jn 10:10; Fil 3:7‑14
2Fil 2:5‑11; 2Co 8:9; Jn 1:14; 3:16; 17:5,22,24; Hch 7:55; Ro 2:7‑10; 5:2; 8:17‑18; 9:23‑24; 1Co 2:7‑8; 2Co 3:18; 4:6,17; Col 1:27; 3:4; Heb 2:9‑10; 1P 4:13; 5:4,10

martes, 8 de noviembre de 2011

LA NECESIDAD DEL PERDÓN

LA NECESIDAD DEL PERDÓN
"Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores" Mateo 6:12
¡Cuando siento que me han tratado injustamente, puedo idear cien razones para no perdonar! “Tiene que aprender una lección”. “Dejaré que sufra por un rato; le hará bien”. “No me corresponde a mí dar el primer paso”… Cuando finalmente me ablando hasta el punto de conceder el perdón, parece que hubiera dado un salto de la lógica dura, a la sensiblería.
Un factor que me motiva a perdonar es que, como cristiano, se me ordena hacerlo, ya que soy el hijo de un Padre que perdona. Jesús dijo:”Perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas” Marcos 11:25.
Pero más allá de eso, puedo identificar tres razones:
Primero, el perdón detiene el ciclo de la culpa y el dolor, rompiendo la cadena de la falta de gracia. Sin perdonar, permanecemos atados a las personas que no hemos perdonado, como en un círculo vicioso.
Segundo, el perdón aminora el dominio de la culpabilidad en el que cometió la falta. Permite la posibilidad de transformación en la parte culpable, aun cuando todavía se requiere un castigo justo.
Tercero, el perdón crea una conexión extraordinaria, colocando al perdonador del mismo lado que la parte que hizo el mal. No somos tan diferentes del malhechor como nos gustaría pensar, por cuanto también nosotros debemos pedirle a nuestro Padre celestial, “… perdónanos nuestras deudas” Mateo 6:12.
Reflexión: Quien no puede perdonar a los demás quema el puente sobre el cual el mismo deberá pasar. –Herbert
Editores de Nuestro Pan Diario


EL ALTO COSTO DE LA FALTA DE PERDÓN

-La falta de perdón nos roba el perdón de Dios. (Marcos 11:25)
-La falta de perdón hace crecer la raíz de amargura. (Hebreos 12:15)
-La falta de perdón abre la puerta de nuestra vida a Satanás. (2 Corintios 2:10–11)
-La falta de perdón nos hace andar en tinieblas. (1 Juan 2:9–11)
-La falta de perdón es del diablo. (Santiago 3:14–15)
-La falta de perdón refleja un corazón sin Dios. (Job 36:13)
-La falta de perdón nos esclaviza al pecado. (Hechos 8:23)
-La falta de perdón entristece al Espíritu de Dios. (Efesios 4:30–32)

DESARROLLO DE LA PREDICACION:
1.--La falta de perdón nos roba el perdón de Dios. (Marcos 11:25)
25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
2.--La falta de perdón hace crecer la raíz de amargura. (Hebreos 12:15)
15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;
3.--La falta de perdón abre la puerta de nuestra vida a Satanás. (2 Corintios 2:10–11).
10 Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, 11 para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.

4.--La falta de perdón nos hace andar en tinieblas. (1 Juan 2:9–11)
9 El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. 10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. 11 Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
5.-La falta de perdón es del diablo. (Santiago 3:14–15)
14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; 15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.
6.--La falta de perdón refleja un corazón sin Dios. (Job 36:13)

13 Mas los hipócritas de corazón atesoran para sí la ira, Y no clamarán cuando él los atare.
7.--La falta de perdón nos esclaviza al pecado. (Hechos 8:23)
23 porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.
8.--La falta de perdón entristece al Espíritu de Dios. (Efesios 4:30–32)
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

LA RAÍZ DE LA AMARGURA
LA RAÍZ DE LA AMARGURA
Por el pastor Adrián Rogers

La amargura apaga la llama del gozo y deja al alma en oscuridad. Lea lo que dice la Palabra de Dios acerca de la amargura.

LA GERMINACIÓN DE LA AMARGURA
LA DEVASTACIÓN DE LA AMARGURA
LA ERRADICACIÓN DE LA AMARGURA
“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados” (Hebreos 12:14-15).

Los que rechazan la gracia de Dios ( Hebreos 12:12-17 )

12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. 14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. 17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.


EL PERDÓN NO ES UNA OPCIÓN
Fue para Juanita Parker una semana verdaderamente trágica. Primero, su marido tuvo un accidente de trabajo quedando gravemente quemado. Segundo, su hijito recién nacido fue diagnosticado con mononucleosis. Tercero, perdió la casa que habían comprado por falta de pagos. Cuarto, y esto fue lo peor, descubrió que su esposo y su mejor amiga eran amantes. Todo esto le sucedió en el lapso de sólo ocho días.
La agonía moral de Juanita duró cuatro semanas. En su desesperación llegó a la conclusión de que para ella sólo había dos opciones: matarse o perdonar. Por fin hizo lo único que podía darle tranquilidad: perdonó. Perdonó a su marido. Perdonó a su amiga. Y con el perdón sincero y completo, recuperó la paz. Es más, con el alma libre de esa carga, pudo tener la fe para resolver sus demás problemas. El perdonar fue su salvación.
Alguien dijo que el perdón no es una opción. No se puede tener paz si no se perdona. En ese sentido el perdón no es una opción. Es un imperativo.
Cuando alguien nos ha ofendido, haciéndonos daño en el alma, exclamamos: «¡Jamás lo perdonaré! La herida es demasiado grande, el desencanto muy grave, el dolor insoportable. ¡Jamás lo perdonaré!»
El problema mayor es que vivir sin perdonar es lo mismo que llevar una piedra en el estómago. Es igual que echar sal continuamente en una herida abierta. Vivir sin perdonar es nublar el entendimiento, endurecer el corazón, amargar el alma.
¿Cuántas veces no habremos repetido el Padrenuestro? Comienza diciendo: «Padre nuestro que estás en el cielo.» Más adelante dice: «Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores» (Mateo 6:9,12,13). Es decir: «De la misma manera en que yo, Señor, perdono, perdóname tú a mí.» Perdonar no es una opción. Es un mandamiento divino.
Cuando Jesús agonizaba en la cruz, mirando a la multitud, dijo: «Padre, perdónalos» (Lucas 23:34). El que más sufrió, el que fue clavado en una cruz, al referirse a sus verdugos dijo: «Padre, perdónalos.» Así nos enseñó el Maestro.
Así es el perdón divino —gratis, eterno y perfecto—, y sin embargo cualquiera puede ser salvo. Pero eso demanda que también nosotros perdonemos. Así como hemos recibido el perdón de Dios, tenemos que perdonar a los demás. No es una opción; es un mandato. Pero Cristo nos da la fuerza para cumplirlo.

jueves, 3 de noviembre de 2011

ESTOY CANSADO DE TANTA.................

¡Me cansé!.
Sé que seré criticado. Conozco muchos pasajes de la Biblia que prometen dar fuerzas al que no tiene ninguna. Sé que la Biblia dice que Él puede aumentar mis fuerzas como las del búfalo. También sé que Jesús puede aliviar mi cansancio. También sé que algunos me criticarán y dirán ¡que negativo! Sin embargo, no puedo disimular: me encuentro exhausto!!!!.
Aclaro, no estoy cansado de Dios ni mucho menos, tampoco del ministerio ¡Es un privilegio servir a Dios!!!!. Cada día pongo todo el corazón en lo que hago; amo a Dios por sobre todo, amo a mi familia y a mis amigos, mi congregación. He recibido tanto de Dios!!!!!!!!. . Mi agotamiento y frustración tienen otras razones.
¿Cansado de qué?
Me aflige hasta el cansancio escuchar “Los mensajes” de aquellos que se
enriquecen con el evangelio. Ya no aguanto más que se tomen textos fuera del contexto, para apoyar su avaricia, y vender sus revelaciones al mejor postor.
Destruye mi ser interior, porque sé que les están tomando el pelo. Me cansé de oír programas de radio donde los pastores no predican el evangelio… solo saben pedir dinero, dinero y más dinero. No saben otro tema!!!!!!!!; Cansado estoy de la llamada T.V. “Cristiana”, que vende los milagros por 70 dls. al mes, “Pacte”, ”Pacte”, ”Pacte” con Dios, dicen, eso me hace inevitablemente volver al oscurantismo de la edad media, “por cada chelín que deposite en el arca, usted recibirá las bendiciones de Dios” dicen los modernos Tetzéles . Estoy cansado de escuchar “Siembre una semilla en mi ministerio” ¡ uf ,uf y recontra uf!!!!!!.
Estoy cansado de “Cubrirle las espaldas” a todos esos delincuentes metidos en la iglesia, ya no puedo más!!!!!!!. Hastiado estoy de conciertos “para la gloria de Dios”, y ¿qué de las brujerías metidas en la iglesia?: “Invoco la prosperidad en tu vida”, “Decreto una vida de éxito para ti”, “Desato las riquezas para ti”. Me cansé de estar explicando la diferencia entre la verdadera fe bíblica y las creencias populares supersticiosas que enseñan los “apóstoles y profetas” modernos.
No aguanto más cultos para atar demonios o para quebrar las maldiciones que están sobre México y sobre el mundo, que no tienen efectividad alguna, pues no tienen base bíblica. Seguramente “atan” a satanás con una cadena tan larga que llega hasta la luna, porque anda tan suelto como siempre, y los hermanos atando y atando. Estoy exhausto!!!!!…… Ya se les acabaron los nudos!!!!!!…..Cada reunión lo atan… ¿Y se suelta entre semana? ¿Para volverlo atar el siguiente domingo?
Me cansa la aburrida repetición de las teologías sin base bíblica.
Estoy cansado de oír “No juzguéis, para que no seáis juzgados”, estoy cansado de que los predicadores les pongan bozal a las ovejas y que les digan “No toquéis al Ungido de Jehová”, en lugar de decir como Pablo, “Todo lo que oísteis y visteis y aprendisteis de mí, esto haced, y Dios estará con vosotros”.
Me cansan los súper ungidos que te hacen viajar a donde viven para imponerte las manos y “Transmitirte la visión”. Que doloroso es observarlos sin la verdadera unción del Espíritu Santo, buscan crear ambientes espirituales con gritos y manifestaciones emocionales. No hay nada más desolador que un culto carismático con excelente sonido y luces multicolores, humo que pretende ser la “Nube de gloria de Dios”, pero sin vitalidad espiritual, el ruido los gritos y el desorden, las luces y el humo, no son espiritualidad. Me cansé, incluso, de los chistes trillados sobre Pedro y muchos otros.
Cuantos “Comediantes cuenta chistes”!!!!!!….. Estoy tan abrumado. Y del último grito de la moda evangélica… Viajar en un “Titanic” por el Caribe acompañado de los cantantes cristianos más famosos y que han ganado Grammys, y con los mejores motivadores que te rascaran el oído con sus chistes y grandes revelaciones sobre el éxito y la prosperidad.
Me cansé de ver “Evangelistas” que tiran el saco a las multitudes para recibir “La unción de Dios”. Me dejan abrumado, al verlos “caer bajo el poder el Dios” para ser filmados en video y después decir.. Avivamiento!!!!!! ¿Avivamiento o Agitamiento? o ¿Aviva Miento?
Me cansan las preguntas que me hacen sobre la vida cristiana. Recibo todos los días correos electrónicos de personas que me preguntan si pueden ir a fiestas del mundo, hacerse tatuajes, danzar, caer en “El espíritu”, “reírse santamente” recibir tratamiento con acupuntura, practicar karate y hasta yoga. La lista es enorme y parece inacabable. Me cansa ese “cristianismo” mediocre tercermundista, carnal y ciego.
Me cansan los libros de escritores norteamericanos evangélicos traducidos al español: ya no aguanto más libros de veintiún pasos para un liderazgo exitoso, ¿Súper cristianos en 40 días?, todos estos best-sellers solo han venido a mostrar la verdadera condición de la iglesia que es miseria espiritual, ignorancia de Dios y Su palabra: anorexia espiritual!.
No logro entender como una iglesia necesita copiar los ejemplos de centro y Sudamérica. Me cansé de tener que opinar si estoy de acuerdo o no con el nuevo modelo de iglecrecimiento copiado de la mercadotecnia secular y que está siendo adoptado por todo el mundo entero.
Me desespera tener que explicar que no todos los pastores son fraudulentos y mentirosos, aduladores y de doble moral. No existe nada más extenuante, desgastante y agotador tener que demostrar, a familiares y amigos cristianos y no cristianos , que aquel último escándalo de la farándula cristiana es una excepción.
No todos somos iguales, ya me cansé de repetirlo!.
Me cansé de los hambrientos de poder, de reconocimiento y de poder político, el liderazgo está enfermo de “apostolitis´aguda”.
Me cansé de los que presumen ser “Doctores” en teología con su título que consiguieron por 1500 dls. en internet.
No soporto escuchar que otro más se autoproclamó “profeta” y “apóstol”. Sé que estoy cansado, sin embargo, seguiré adelante, ya no puedo volver atrás.
Pero he decidido no participar más en el “Cristianismo” que fabrica becerros de oro y vacas sagradas. No me pelearé por los primeros lugares en los eventos más renombrados que organizan las mega-iglesias. Jamás ofreceré mi nombre para componer la lista de oradores de cualquier conferencia donde se cobre la entrada.
Renuncio a querer adornar mi nombre con títulos de cualquier especie. No deseo ganar aplausos de auditorios famosos.
Buscaré la convivencia de cristianos y de pastores que no tengan
espíritu de plataforma!.
Posiblemente dirás: “Que frustrado y negativo te ves y te oyes”´ Sí, lo estoy, pero no de Jesús y su hermosa Palabra que alumbró mi caminar, sino de las mentiras, fraudes y corrupción de los que se autodenominan “ungidos de Jehová”.

ESCRITO POR CHUY OLIVARES.
Basado en un escrito de Ricardo Gondim.