miércoles, 14 de noviembre de 2012

ACÉRCATE A DIOS CON TODA CONFIANZA


Tu Pastor Exaltado – Acércate Con Toda Confianza
Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo,
El Gran Pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,  --He. 13:20
 
Hno. Juan con Maria
Hno. Juan con Maria
Esto no es otro devocional.  No es más teología que proviene de un comentario bíblico.  Esto es real.  Tienes a Jesús, el Pastor y guía más increíble que podrías imaginar.
 
El es bueno porque es Dios.  El es bueno porque puso a un lado una relación armoniosa y amorosa con su Padre para venir a este mundo para morir por ti.  El es bueno porque el prefiere sacrificar su vida que vivir para siempre sin ti (Jn. 10:11).
 
Pero nuestro verso hoy dice que Jesús es el Gran pastor.  Es el Gran Pastor por el lugar donde está hoy.  El está exaltado muy en alto por encima de todas los problemas, conflictos e incertidumbres de está vida.  El está sentado en total descanso en el lugar de más honor, de poder y de autoridad en el universo.  Está sentado a la mano derecha del Padre.
 
Y tu estás sentado con El (Ef. 2:6).  Tú puedes hablar con El en cualquier momento sea de día de noche.  Cuéntale tus alegrías.  Derrama tu corazón quebrantado delante de El.  Escucha su afirmación llenas de palabras de amor.
 
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia,
Para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.  --He. 4:16
 
Mi padre era un hombre que tuvo mucho éxito en sus negocios.  Cuando yo era niño, mi madre me llevaba para verlo.  Al entrar por la puerta de su oficina, todos los empleados sabían quien era yo.  Yo era el hijo del gerente y siempre me saludaban con una sonrisa.  Sabían mi nombre.  Al estar subiendo las gradas al segundo piso, yo tenía un sentido de satisfacción y una confianza firme.  Casi me sentía como el dueño del negocio.  Al llegar al segundo piso, y ver la puerta que se abría a la oficina de mi papá, no tenía reparo de abrirla y entrar a su oficina ejecutiva.  No tenía la menor duda de esa libertad.  Pasaba por lado de tres secretarias sin que ellas aún me noten a la oficina ejecutiva donde estaba mi padre.  Abría la puerta sin temor.  Nadie nunca me detuvo.  Yo era su hijo y él era mi papá.  Nunca me acuerdo que él no se haya detenido en su labor para darme un abrazo, cariño y escucharme.  Me subía en sus faldas, algo que le encantaba cuando yo lo visitaba.
 
Si un padre humano hace eso por un niñito, cuánto más hará tu Pastor celestial Jesús por ti?
 
Pruébalo ahora mismo.  El está esperando por ti.  El desea escucharte.  El quiere darte un abrazo cariñoso al subirte y estar en sus faldas.  El es el Pastor amigo inigualable que tenemos.  A El le encanta estar contigo.
 
-- Dr. Juan Jauchen985 – Cristo Como Pastor (revisa toda la cadena)
Devocionals Pasados

martes, 13 de noviembre de 2012

«CUANDO ALGUIEN NOS OFENDE: LA PRIMERA REACCIÓN ES EL ENOJO»

«Desde hace mucho tiempo tengo problemas con mi carácter. Me enoja mucho que una persona, aunque se dé cuenta de que está equivocada, no lo reconozca.... Todos nos equivocamos, pero ¿por qué no decir: “Lo siento; me equivoqué”, e inmediatamente corregir? También me enoja mucho cuando me ofenden, y aunque no ataco a nadie físicamente, sí lo hago verbalmente, [pero] no con palabras vulgares o soeces sino más bien muy exaltado.
»¿Cómo puedo controlar esto? ¿Cómo puedo hacer para dominarme? Necesito ayuda.»

»Usted ha dado el primer paso, que es reconocer sus propios defectos, y el segundo paso, que es pedir ayuda. Lo felicitamos por querer superar su tendencia a enojarse y arremeter contra otros.
»Usted se enoja cuando una persona se niega a reconocer que está equivocada, y cuando lo ofenden. Pero a usted mismo le conviene reconocer que el enojo que siente no afecta a esa persona. Solamente lo afecta a usted. Lo carcome por dentro, y es evidente que está consciente de eso, ya que por eso está pidiendo ayuda.
»Observe el ejemplo de alguien que tenía todo el derecho de sentirse tal como se siente usted. Jesucristo dejó que lo crucificaran hombres que eran culpables de toda clase de pecados. Él se sometió voluntariamente a que lo azotaran y lo mataran, a pesar de que no era culpable de nada. No pecó ni una sola vez, y sin embargo llevó la culpa del pecado de cada uno de nosotros. ¿Qué habrá sentido cuando lo acusaban de cosas que no había hecho? ¿Por qué no arremetió contra ellos? ¿Por qué no dijo nada en su defensa? ¿Acaso no estaba enojado?
»Para responder a esas preguntas sólo podemos especular, basados en algunas de las palabras que Jesús pronunció cuando lo crucificaron. “Padre, perdónalos —dijo—, porque no saben lo que hacen.”1 No suena como si estuviera enojado, ¿verdad? Suena más bien a compasión y amor. Jesucristo, el único que jamás pecó, nos ha dado ejemplo de cómo tratar a quienes nos maltratan e incluso nos acusan injustamente. Debemos rogar a Dios por ellos tal como lo hizo Cristo.
»¿Es fácil? ¡De ninguna manera! Sólo es posible cuando tenemos la costumbre de comunicarnos a diario con Dios mediante la oración. No se trata de las oraciones que hacen las personas antes de tomar un examen o cuando afrontan una situación peligrosa. Ni se trata de repetir algo que hemos memorizado. Es, más bien, como hablar con un amigo por teléfono, tratando acerca de nuestros quehaceres diarios y de nuestros sentimientos. A medida que cultivemos nuestra relación personal con Cristo a través de la oración, poco a poco cambiarán nuestras actitudes. Cuando alguien nos ofende, aunque nos sintamos lastimados, podemos reaccionar con compasión en vez de enojarnos.»

1Lc 23:34

martes, 6 de noviembre de 2012

JESÚS ENTREGÓ SU VIDA POR MÍ

EL GRAN SACRIFICIO - SU VALOR INFINITO Yo soy el Buen Pastor;
El Buen Pastor Su vida da por las ovejas. –Jn. 10:11


Hno. Juan con Maria
Hno. Juan con Maria
¿Sabes cuán valioso y especial tú eres?

Tu nombre ha sido grabado en la entrada de los Cielos (Lc. 10:20, Fil. 4:3). Tú eres la niña de los ojos de Dios (Sal. 17:8). Antes que nacieras, Dios estaba haciendo y dando forma a cada célula de tu cuerpo (Sal. 139:13). Tú tienes un valor infinito para Dios.

Más aun, Jesús, el Creador de todo el universo, en Quien todas las cosas subsisten (Col. 1:16-17) dio Su propia vida por ti. ¡Tú eres más valioso para Él que Su propia vida! Él preferiría morir, antes que pasar la eternidad sin ti.

Él murió voluntariamente por ti. Jesús no tenía que morir. Nadie Le forzó a ir a la Cruz por ti. Nadie Le mató – ni los Judíos, ni los Romanos, ninguno. Él, de su propia voluntad, entregó Su vida por ti.

Él murió por cada persona que siempre ha vivido. Dios no tiene favoritos. Su bella imagen está incrustada en lo más pequeño de nosotros y en lo más grande. El color de tu piel no le importa a Jesús. Tu riqueza o tu pobreza no mueve a Dios para amarte mas o menos. Jesús murió por el mundo entero. Su sangre cubre los pecados de todos. Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres (Tit. 3:11).

Él murió por ti. Si tú hubieras sido la única persona que viviera en el mundo, Él habría muerto por ti. Es cierto que
Él murió por el mundo entero, pero también murió por cada persona. Cada bebé recién nacido es de igual valor para Jesús. Así de preciso y amplio es el amor de Dios. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro (Ro. 8:38-39).

Una pequeña niña Afgana sabe lo que significa ser salvada de la muerte por otra persona. El 29 de Marzo del 2012 ella estaba jugando en un camino de tierra. De repente un tanque militar, con dieciséis toneladas de peso, pasaba por ese camino, y la niña pasaba en frente del pesado tanque y debió haber muerto. Entonces Dennis Weichel, un soldado de 29 años la vio. Él se lanzó enfrente del tanque y empujó a la pequeña niña hacia un lugar seguro. El soldado murió aplastado bajo el pesado tanque, pero una pequeña niña Afgana fue salva.

La niña Morgan Porter de tres años de edad sabe lo que significa tener una nueva vida por causa de otro. En Enero de este año ella recibió un trasplante de corazón de una niña que había sufrido una terrible y mortal herida en la cabeza. Los padres de esta niña herida querían que Morgan viviera. Así que el corazón, perfectamente compatible, fue extraído de su niñita y se lo pusieron a Morgan. La pequeña Morgan vive hoy gracias al corazón de otra niña.

¿Sabías que tú tienes un corazón nuevo – el mismo corazón de Jesús? Él murió, para que tú pudieras tener Su corazón. Así Su sangre correría por tus venas. Él quería que tú vivieras. Quiero decir, que vivas realmente, para siempre.

Esta es la Buena Nueva que debemos compartir con la gente. Las personas no son criaturas de la casualidad, no son accidentes de la naturaleza, ¡No! Ellas son objeto del amor divino del Creador, quien dio a Su propio Hijo para que todos vivieran.

Y esta es la vida a la que somos llamados a vivir. ¡La vida de Jesús! Una vida de auto entrega, de sacrificio de vida. Eso es amor, el servir a otros y no querer ser servidos.

Así que Jesús es el Buen Pastor porque Él tiene la Victoria sobre Satanás. Él es Bueno porque Él nos da vida, llena diariamente con Su abundancia. También es Bueno porque Él voluntariamente entregó Su vida por ti y por mi. Él te ama y echa de menos tu amistad. Él extraña escuchar tu voz y tenerte escuchando Su corazón latir. Tú eres valioso para Él, más valioso para Él que Su propia vida.

Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Jer. 31:3

Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. 1 Co. 15:58

-- Dr. Juan Jauchen 985 – Cristo Como Pastor (revisa toda la cadena)
Devocionals Pasados

miércoles, 31 de octubre de 2012

EL DÍA DE RENDIR CUENTAS A DIOS HA LLEGADO

Durante dos años y medio se dio la gran vida. Compró ropa fina en la tienda Harrod's de Londres, una de las más caras del mundo. Cuando voló en avión, lo hizo siempre en primera clase. Visitó todos los lugares turísticos de Europa. Se alojó sólo en hoteles de cinco estrellas y pagó fiestas suntuosas para todos sus amigos.


Sin embargo, a los dos años se le acabó de golpe esa gran vida. Mark Aklon, de dieciocho años de edad, tuvo que rendir cuentas a la justicia por haber hurtado la tarjeta de crédito de su padre, un millonario inglés. Debía a la tarjeta nada menos que setecientos cincuenta mil dólares. Locamente había «vivido de prestado».

Desgraciadamente, el caso de este joven inglés no es único. Tuvo la suerte, o la desgracia, de ser hijo de un padre muy rico y de llevar su mismo nombre. Durante más de dos años vivió a lo rico con amigos y amigas, paseando por casi toda Europa. Hasta que un día todo se le acabó. La tarjeta fue cancelada.

«Vivir de prestado» significa vivir usando algo a lo cual no tenemos derecho. Significa vivir con lo que no nos hemos ganado con nuestro propio esfuerzo o por nuestros propios méritos. Un hombre al cual se le hizo un trasplante de corazón, y vivió ocho años más, dijo: «Estoy viviendo de prestado», y tenía razón. Esos ocho años extras de su vida fueron un préstamo.

La humanidad entera está viviendo de prestado. Vive a crédito. La vida que todos recibimos al nacer no es realmente una vida propia. No somos nosotros mismos autores de ella. Es una vida prestada, que Dios nos presta a cada uno, dándonos con ella voluntad propia. Podemos usarla obedeciendo las leyes divinas u obedeciendo antojos egoístas.

La salud, la inteligencia, la capacidad de trabajo, los días de nuestra vida, todo eso no es realmente nuestro. Es algo que nuestro Creador nos ha prestado, como quien invierte capital en una empresa y espera recibir créditos de la inversión.

Esa es la vida nuestra. Llegará el día cuando nuestro tiempo se acabará y Dios reclamará lo que es suyo. En ese día tendremos que devolver el aliento que Él nos dio. Por eso es importantísimo que ahora, en vida, nos preguntemos: ¿Qué le presentaré entonces a Dios? ¿Una vida pecaminosa, destrozada, contaminada e inútil, o una vida recta, decente, honesta y limpia?

En humilde contrición, digámosle a Cristo que aceptamos su muerte en el Calvario en sustitución por nuestros pecados. Él entonces nos presentará ante su Padre en calidad de personas regeneradas por su sangre preciosa. Esa es la vida que Dios aceptará.


ACUÉRDATE DE LA MUERTE



por Carlos Rey







«Aquí comienza la danza general... la cual trata cómo la muerte [da] aviso a todas las criaturas que [piensan] en la brevedad de su vida y que [no le dan a ella mayor importancia de la que tiene].... [La muerte] llama y requiere a todos... que vengan de su buen grado o contra su voluntad.... Dice así: “Yo soy la muerte cierta a todas criaturas que son y serán [mientras dure el mundo]; demando y digo: ‘¡Oh, hombre!, ¿por qué [te preocupas de vida tan breve que pasa en un momento]?’”»

Así comienza el poema La danza de la muerte del siglo quince, que ilustra de manera sobresaliente uno de los temas que obsesionaba a los poetas de la Edad Media. En las antologías literarias se conoce como memento mori, que quiere decir «acuérdate de la muerte». La danza de la muerte advierte que todos tienen que morir, lo mismo los ricos que los pobres, los de noble cuna y los humildes, párrocos y feligreses, reyes y soldados, todos por igual. Ya que no pueden escapar la muerte, los que han de pasar por ella concluyen que como tenemos que morir «sin otro remedio, con pura conciencia todos trabajemos en servir a Dios..., que Él es el [principio], fin y el medio por [donde] si le place habremos de [divertirnos con muchos], aunque la muerte con danza muy dura nos meta en su corro en cualquier momento.»

Centenares de años antes, el salmista David le había dado a aquellos poetas ejemplo de una plegaria a Dios sobre la muerte, en estos versos:

Hazme saber, Señor...

lo efímero que soy.

Muy breve es la vida que me has dado;

ante ti, mis años no son nada.

Un soplo nada más es el mortal,

un suspiro que se pierde entre las sombras.1

En otro salmo David describe al ser humano en estos términos:

El hombre es como la hierba,

sus días florecen como la flor del campo:

sacudida por el viento,

desaparece sin dejar rastro alguno.2

Según el apóstol Santiago, somos como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece.3

Acordémonos, entonces, de la muerte, no preocupándonos por esta vida tan breve que pasa en un momento sino por la vida después de la muerte. Es cierto que la paga del pecado que cometemos en esta vida es la muerte, pero Dios nos ofrece la vida eterna en Jesucristo, nuestro Señor.4 Basta con que la aceptemos. Sigamos el consejo del poeta medieval: «con pura conciencia todos trabajemos en servir a Dios». Sólo así podremos de veras disfrutar de esa vida eterna.





1Sal 39:4-6

2Sal 103:15-16

3Stg 4:14

4Ro 6:23

LA CONFIANZA DEBE ESTAR EN LA ROCA QUE ES DIOS

Rut, la Hija Fiel


Confiando en Dios en Momentos de Oscuridad

Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías; ¿para qué habéis de ir conmigo?

¿Tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos? Rt. 1:11





Maria KatrinaDespués de la muerte de su marido e hijos, Noemí decidió volver a Belén con sus dos nueras. Las tres viudas lo pasaron mal por la hambruna en Moab, pero anticipaban un futuro mejor en Belén. Solo habían viajado poco cuando Noemí no pudo más. Le dijo a sus nueras que no había esperanza si seguían con ella. No tendrían a nadie con quien casarse. Tampoco podrían tener hijos. Noemí les animó a que volvieran a Moab con la esperanza de casarse de nuevo y tener un futuro. Noemí les dijo, “vuelvan a casa, vuelvan atrás”.



El dolor y la tristeza nos llegan de diferentes lugares en nuestras vidas y ministerios: pérdida física, problemas económicos, el fracaso, y las heridas emocionales. Lo que surge de estas pérdidas puede causar que cuestionemos como Dios guía nuestras vidas. Son una tentación a rendirse y dar la espalda a los planes que Dios tiene para nosotros.



Los Hebreos anhelaban la comodidad en Egipto después de que Moisés los libró de la esclavitud (Éx. 16:3). Noemí creía que el futuro en Moab sería mejor para sus nueras que un futuro en Belén con ella. Al enfrentarnos a la desesperación y los reverses, el pasado conocido, a menudo es más atractivo que un futuro incierto. Cuando inevitablemente vienen momentos de oscuridad, fácilmente huimos de los planes que Dios tiene para nosotros. Le damos la espalda a Dios y volvemos a la comodidad conocida del pasado. Un amigo recientemente me recordó de una cita del Dr. Raymond Edman: “nunca dudes en la oscuridad lo que Dios te ha revelado en la luz”.



Orfa escogió volver a Moab; Rut no. No se dejó llevar por las palabras de Noemí sobre un futuro incierto. Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios (Rt. 1:16). Rut no solamente declaró su lealtad a Noemí, pero también al único verdadero Dios. Ella fue constante, fiel, y verdadera aun cuando el futuro parecía oscuro.



Necesitamos mantenernos fieles a Dios cuando la vida nos trae perdidas físicas y espirituales. Pérdidas que son una tentación para darle la espalda a Dios y Su plan.

A veces Dios nos lleva a través de la tragedia e incertidumbre para demostrar Su control absoluto. Cuando no tenemos ni idea por qué y por donde nos guía Dios, la única opción es seguir confiando en Él, cada paso del camino. Mantente leal a Dios. Se constante en tu devoción a Él. No vuelvas atrás cuando el futuro parece desolado. Se fiel a Él y Él te llevará a través de la oscuridad.





Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán.

Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Is. 43:2





-- Maria Katrina Jauchen3353 – Rut (revisa toda la cadena)Devocionales Pasados

miércoles, 24 de octubre de 2012

INTRODUCCIÓN ACERCA DE LA SALVACIÓN

INTRODUCCIÓN ACERCA DE LA SALVACIÓN
¿ QUÉ ES LA SALVACIÓN ?
  ES UN MENSAJE: Ro 1: 16

El poder del evangelio

 16  Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.  17  Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. 
El creador del Evangelio es Dios, declarado por Dios y presentado por Dios
El evangelio es dinámico, es dinamita, opera , transforma( el corazón, la mente, el espíritu)
Es un mensaje de buena voluntad, son unas buenas noticias que descarga al Hombre del pecado, que le lava y le da un nuevo espíritu}
El Evangelio es confrontacional, hace un llamado  a una nueva vida, a la libertad.
Confronta al pecador, al incrédulo 
Salvación es rescate, redención, es la mano de Dios extendida al Hombre
 El llamado del Evangelio es universal, no hay diferencia entre judíos ó Griegos
El  obrar del Evangelio es personal, a todo aquel que en él cree

La culpabilidad del hombre: Ro 1: 18

 18  Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;  19  porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.  20  Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.  21  Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.  22  Profesando ser sabios, se hicieron necios, 
REBELDÍA DEL HOMBRE
Ira de Dios, enojo
Rendir cuentas a Dios por todo lo que hemos hecho
Repugnancia Santa de Dios, contra todo aquello que es contradicción a la Justicia Santa de Dios
Sal 90:  11
 11  ¿Quién conoce el poder de tu ira, Y tu indignación según que debes ser temido?  
Sal 79: 5-6
  5  ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Estarás airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?  6  Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre. 
Sal 2: 1- 5, 10, 12

 1  ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas?  2  Se levantarán los reyes de la tierra, Y príncipes consultarán unidos Contra Jehová y contra su ungido, diciendo:  3  Rompamos sus ligaduras, Y echemos de nosotros sus cuerdas.  4  El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos.  5  Luego hablará a ellos en su furor, Y los turbará con su ira. 10  Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; Admitid amonestación, jueces de la tierra.  11  Servid a Jehová con temor, Y alegraos con temblor.  12  Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían.
La ira de Dios y su Justicia se ha manifestado en :
- En el Edén
- En el Diluvio
- En So doma y Gomorra
El Señor nos advierte en Jn 3: 36
 36  El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. 
Ef 5: 3- 6
  3  Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;  4  ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.  5  Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.  6  Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

Ro 3: 10- 12
10  Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;  11  No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.  12  Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. 

Col 3: 5- 12

La vida antigua y la nueva

 5  Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;  6  cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,  7  en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.  8  Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.  9  No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,  10  y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,  11  donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.  12  Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;

miércoles, 17 de octubre de 2012

LAS IMPLICACIONES DE LA SALVACIÓN

 ¿ QUÉ ES LA SALVACIÓN ?
¿  POR QUÉ NECESITO SER SALVADO ?
¿  SOY SALVADO DE QUÉ ?
¿  QUIÉN ME SALVA ?

¿  QUÉ ES LA SALVACIÓN ?
La salvación es el regalo de Dios para usted. "La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 6:23). Cuando alguien le ofrece un regalo invaluable, lo más sabio de su parte es ¡aceptarlo! En este mismo instante, usted puede recibir el regalo de la salvación que Cristo le ofrece al orar esta simple oración de corazón:

El libro de Romanos nos trae la respuesta a muchos de estos interrogantes:
Ro 1: 16- El poder del evangelio

 16  Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.  17  Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. 


La culpabilidad del hombre

 18  Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;  19  porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.  20  Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.  21  Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.  22  Profesando ser sabios, se hicieron necios,  23  y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.  24  Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,  25  ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.  26  Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,  27  y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.  28  Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;  29  estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;  30  murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,  31  necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;  32  quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. 

NECESITO UN SALVADOR

EL SALVADOR ES JESÚS

Quién es Jesús?


F
Estimado amigo, estimada amiga, los psicólogos desde hace mucho tiempo han tenido conocimiento de que cada persona tiene un gran anhelo y una gran necesidad interna. El anhelo de ser amado, y la necesidad de amar. Mas cuando las presiones y aflicciones llegan a nuestras vidas, muchos pierden toda esperanza de encontrar algún día el amor.
La tragedia es que frecuentemente buscamos llenar esta profunda necesidad y este profundo anhelo, en los lugares equivocados. Algunos substituyen la lujuria por el amor. Otros persiguen el materialismo o las relaciones superficiales; todo con el inútil intento de llenar el vacío creado por Dios en el corazón humano. ¡Pero le tenemos buenísimas noticias! Existe un amor que vale la pena encontrar y un amor que vale la pena compartir. La Biblia dice:"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Sobre la cruz de Cristo, el poderoso amor de Dios fue revelado y ofrecido incondicionalmente a todo aquel que desee la salvación.
¿Anhela usted conocer este gran amor? Entonces necesito hacerle la pregunta más importante que jamás se le hará: ¿Sabe sin lugar a dudas que Dios le ama, que sus pecados han sido perdonados, y que usted es salvo y va en camino al cielo?
¡La maravillosa noticia es que sí puede saberlo! Permítame compartir con usted cómo descubrir el amor más grande, el amor que vale.

Admita su pecado

Usted debe admitir que es pecador. La Biblia dice: "No hay justo, ni aun uno" (Romanos 3:10)."Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23).
Nuestro pecado es lo que nos separa de Dios y nos impide satisfacer nuestros anhelos y necesidades más íntimas. Según Romanos 6:23, el pecado es un delito contra Dios que conlleva un serio castigo: "Porque la paga del pecado es muerte (eterna separación del amor y misericordia de Dios)".

Abandone sus propios esfuerzos

Usted debe abandonar todo esfuerzo de tratar de salvarse a sí mismo. Si pudiéramos salvarnos a nosotros mismos, ¡la muerte de Jesús habría sido en vano!
Inclusive "el comportarse religiosamente" no lo puede salvar. La Biblia dice que "nos salvó [Dios], no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia" (Tito 3:5). La salvación es por la gracia de Dios, "no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).

Admita el sacrificio de Cristo

Lo que usted no puede hacer por sí mismo, ¡Jesucristo lo ha hecho por usted! "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8). Él murió en la cruz por usted, y resucitó de entre los muertos para demostrar que su sacrificio o pago fue aceptado por Dios. Pero usted debe reconocer y creer en este hecho. "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo" (Hechos16:31).