PREDICACIÒN IGLESIA CONFRATERNIDAD DE SANTA ROSA DE OSOS
BIENVENIDA:
LECTURA BIBLICA
ORACIÒN
PREDICACIÒN DE LA PALABRA
Cómo Desperdiciar Su Tiempo Este Año
por Charles R. Swindoll
Con la llegada de un nuevo año viene un aluvión de resoluciones, recordatorios y exhortaciones. Todos siguen temas similares de cómo hacerlo: cómo aumentar su eficiencia, cómo hacer que todo momento cuente, cómo invertir su tiempo sabia y productivamente.
Pues bien, simplemente por el gusto de la diversión, me gustaría tomar la idea opuesta. Voy a decirle cómo desperdiciar su tiempo. Tal como lo oye; si usted sigue este consejo, no progresará absolutamente en nada este año. ¡Se lo garantizo!
Primero, preocúpese mucho. Empiece preocupándose temprano en la mañana, e intensifique su nivel de ansiedad conforme avanza el día. ¿Le faltan cosas por las cuales preocuparse? Lea el periódico, vea la televisión o busque en la internet. Usted hallará suficientes malas noticias, informes de ruina, tragedias humanas, y calamidades de último minuto como para mantener su corazón y mente agitados toda la noche.
Algo que he hallado útil en mi propio mundo de afán es reflexionar mucho en mis fracasos y errores. Si usted es padre o madre, piense largo y tendido en lo que debería o podía haber hecho por sus hijos. Eso le dará a su sentido de culpabilidad la luz verde que ha estado esperando. Para añadir un toque de variedad, también puede recordar algunas cosas que no debería haber hecho. El remordimiento alimenta la preocupación de muchas maneras creativas.
¿Necesita otras pocas categorías en las cuales atascarse? Piense en lo que no le gusta de su matrimonio o su trabajo. La posibilidad de que haya una gotera en el techo, que el coche se dañe, y el envejecimiento. Pasar tiempo con gente negativa es otro secreto que usted no querrá olvidar este nuevo año. Si lo planea todo bien, estará bien repleto de preocupaciones mucho antes de que llegue febrero. ¡Empiece ahora! Esas posibles úlceras necesitan ácido fresco.
Segundo, haga predicciones firmes y precipitadas. ¿Por qué no? Tiene todo un nuevo año por delante. Su libro de compromisos está limpio y listo para que lo llene con planes detallados. Por supuesto, usted tiene que ignorar un párrafo desechable del capítulo 4 de Santiago.
Oigan ustedes, los que dicen: «Hoy o mañana viajaremos a esta u otra ciudad y estaremos allí un año, y haremos negocios y ganaremos mucho dinero». Ustedes ni siquiera saben qué va a pasar con su vida el día de mañana (13-14, PDT, énfasis añadido).
Olvídese de este versículo y talle sus expectativas en piedra, convencido de que las cosas resultarán tal como usted las planea.
Tercero, fije su atención en enriquecerse. Con este marco mental, usted encaja a la perfección en la mayor parte de la exageración que derrama seminarios empresariales y entusiastas reuniones de ventas. Asegúrese de conseguir sus ideas en cuanto al dinero de los anaqueles seculares, y definitivamente no preste atención a hombres como Salomón, quien escribió:
No te afanes por hacerte rico;
Sé prudente, y desiste.
¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas?
Porque se harán alas
Como alas de águila, y volarán al cielo (Proverbios 23:4-5, RVR).
Quiero decir, ¿qué sabe Salomón en cuanto al dinero, y contentamiento y consecuencias?
Cuarto, compárese con otros. Esto es otro desperdiciador de tiempo certero. No sólo le llevará como lanzadera entre los extremos de la arrogancia y el desaliento, sino que pasará otro año sin saber quién es usted.
Si la hermosura externa es lo que más le preocupa, a los hombres les servirá compararse con los más recientes tarzanes de Hollywood, y a las mujeres les servirá compararse con esas despampanantes mujeres que aparecen en las cubiertas de las revistas. Los próximos doce meses serán una maravilla siempre y cuando usted mantenga su vista en lo horizontal. Un consejito: tenga los tranquilizadores listos.
Quinto, alargue la lista de sus enemigos. El juego de echar la culpa mantendrá sus ruedas patinando más que cualquier otra actividad. Su destreza en este juego debe mejorar con la edad, porque mientras más años vive, más munición puede tener. Con todo un arsenal de suspicacia, paranoia y resentimiento, usted puede desperdiciar noches interminables repasando sus emociones de odio, mientras se carcome por aquellos individuos que han hecho su vida desdichada.
Allí lo tiene. Cinco desperdiciadores del tiempo certificados. Aplique estas sugerencias, y su nuevo año puede alcanzar un nuevo récord para desperdiciar tiempo valioso.
Pero, por otro lado, ¿quién quiere hacer eso? Nadie se propone correr en círculos; simplemente sucede. Así que, hablemos en serio. ¡Cuidado con los desperdiciadores del tiempo! Más bien, dedique más tiempo a la oración que a la preocupación. Sea flexible. Dé más. Esté satisfecho con la persona que Dios ha hecho de usted. Y permita que el aceite del perdón afloje el apretón de esos rencores. En otras palabras, haga de este año, el año más productivo que jamás ha tenido.
Sin vuelta atrás
Siempre están sobre [la tierra] los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin. Deuteronomio 11:12
Ray Stedman, pastor por muchos años, una vez le dijo a su congregación: «En la víspera de Año Nuevo nos damos cuenta, como en ningún otro mejor momento de nuestras vidas, que jamás podremos retroceder el tiempo…, podemos mirar atrás y recordar, pero es imposible volver a ninguna instancia del año que pasó».El pastor Stedman luego hizo referencia a los israelitas cuando estuvieron en el umbral de una nueva oportunidad. Después de cuatro décadas de deambular por el desierto, es probable que la nueva generación se preguntara si tenía la fe y la fortaleza necesarias para poseer la tierra prometida. Su líder, Moisés, les recordó que ellos habían visto «todas las grandes obras que Jehová ha hecho» (Deuteronomio 11:7) y que su destino era la «tierra de la cual Jehová tu Dios cuida; siempre están sobre ella los ojos de Jehová tu Dios, desde el principio del año hasta el fin» (v.12).Puede que en la víspera de Año Nuevo tengamos temor del futuro debido a los acontecimientos del pasado. Pero no tenemos que permanecer encadenados a nuestros viejos recuerdos, porque podemos avanzar con la mente centrada en Dios. Así como el Señor cuidaba de la tierra y de Su pueblo, Sus ojos estarán sobre nosotros también.
Podemos estar seguros que el cuidado fiel del Señor abarcará cada día del nuevo año. Podemos contar con esa promesa.
El «qué» de nuestro futuro lo determina, el «Quién» de la eternidad.
Autores: Editores de Nuestro Pan Diario
Diez metas para empezar con éxito este nuevo año
1- Lea la Biblia en un año. Conseguir el hábito de la lectura bíblica es un gran propósito. Se necesita disciplina diaria.
2- Haga un devocional. Es esencial utilizando un devocional se puede tomar los conceptos bíblicos y aplicarlos a su vida cotidiana
3- Conozca y ame mejor a sus seres queridos. Muestre más interés por su esposa, esposo, hijos, yernos, nueras, nietos, etc. Si no posee familiares, muestre interés por sus hermanos en Cristo, una familia misionera, un discípulo, vecinos, compañero de trabajo, etc.
4- Evangelice más. ¿Cuántas veces has evangelizado a tus amigos o familiares. Póngase la meta este año de hablar con un cierto número de personas acerca de su fe.
5- Discipule a alguien. ¿Nunca lo ha hecho? Este año tiene una gran oportunidad. Consulte a su pastor y comience orando para cumplir este mandato, que es necesario para el crecimiento de la Iglesia.
6- Ayude a otros. Dios nos da el mandato a través de la Biblia para hacer buenas obras, ayudar a otros es una parte de la vida cristiana. Hay muchas personas que necesitan un poco de ayuda.
7- Realice un viaje misionero. Muestre interés y comience a orar por los distintos proyectos misioneros que posee su iglesia. No todos los viajes son fuera del país, ni involucran mucho dinero. Ore, confíe en la provisión de Dios y esté dispuesto a ir a donde Dios le muestre.
8- Lleve a alguien a la Iglesia. Esta es una idea simple, pero se necesita mucho coraje para pedirle a un amigo/a que asista a la iglesia. Ore por un amigo en especial y luego invítelo.
9- Involúcrese en la Iglesia. Asista regularmente a las reuniones. La mayoría de las iglesias tienen grupos de estudio, servicio o ministerios que le ayudaran a crecer en su caminar y el compañerismo es muy bueno.
10- Administre mejor. Dios llama a todos los cristianos a ser buenos administradores en todo, de hecho, el dinero se menciona con gran frecuencia en la Biblia que otros temas.
Me despido estimado amigo/a, deseando que finalices bien este año y que comiences un año 2013 mucho mejor con la bendición de Dios. Gracias por estudiar en el Instituto Bíblico de BBN y permitirnos ser parte de tu vida.
LAS COSAS QUE DEBEMOS HACER ESTE AÑO PARA DIOS
1. RESTAURANDO LAS RELACIONES FAMILIARES:
La prosperidad viene de Jehová
1 Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. Salmos 127: 1a
1. ESTABLECIENDO LA INTIMIDAD CON DIOS:
2. 17 Yo amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan. Proverbios 8:17
3. La vida antigua y la nueva
4. MOSTRANDO UN CORAZÒN AGRADECIDO
5. 17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Colosenses 3: 17
6. ABORRECER EL PECADO:
7. 13 El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco. Proverbios 8: 13-14
8. CONGREGARSE CON LOS HERMANOS:
9. Jehová es mi luz y mi salvación y Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida
10. 4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
11. PREPARARME PARA SERVIRLE A DIOS
12. Exhortación a la gratitud Y al Servicio
13. 2 Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo. 3 Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
viernes, 11 de enero de 2013
jueves, 10 de enero de 2013
EL BAUTISMO ES UNA ORDENANZA DEL SEÑOR JESUCRISTO
El Bautismo Cristiano
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo." (Mateo 28:19)El bautismo cristiano es una ordenanza establecida por el Señor Jesucristo para todos los creyentes. Por lo tanto, siendo un mandato divino, no es una "opción" personal.
EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA "BAUTISMO": En el original griego significa: sumergir o hundir. Un estudio del uso de esta palabra en la literatura griega a lo largo de un período de 2000 años permite comprobar que siempre conservó su significado básico sin cambios. Es decir que cada vez que se usa la palabra bautismo invariablemente tiene relación con una acción de inmersión. (colocar algo dentro del agua, sumergiéndolo completamente).
EL MODO DEL BAUTISMO: Considerando el concepto anterior, el bautismo debe ser efectuado por inmersión. Sólo de ese modo se ajusta al modelo bíblico establecido desde la iglesia primitiva. Este aspecto será comprendido mejor cuando consideremos más adelante la figura simbólica del bautismo.
En cuanto a la práctica de ciertas iglesias de bautizar por aspersión, es preciso advertir que no tiene ninguna base escritural, y que se originó en la creencia errónea de algunos grupos religiosos que le asignaron al bautismo un carácter imprescindible para alcanzar la salvación. De acuerdo con esa falsa interpretación, (que la salvación depende del bautismo) si una persona muriera sin ser bautizada estaría perdida. Por ello, cuando alguien tenía un impedimento (enfermedad, etc.) que le dificultaba bautizarse por inmersión, se lo bautizaba por aspersión a fin de "asegurar" su salvación. El primer registro del uso de la aspersión fue alrededor del año 250 d.C, cuando Novaciano (disidente del papado romano) yacía enfermo y pensó que iba a morir. Se hizo verter agua encima de la cama como un acto de bautismo.
En 1311 d.C la iglesia Católica, por el Concilio de Ravena, resolvió permitir la aspersión como modo aceptable de bautismo. Asimismo la iglesia Anglicana implantó el bautismo por aspersión en el año 1644, por voto del Parlamento.
Observamos así que la práctica de aspersión fue adoptada por esas iglesias y por otras muchas, sin ningún sustento bíblico, y por admitir doctrinas erróneas.
LAS INTERPRETACIONES FALSAS DEL BAUTISMO:
1) Que es necesario para la Salvación: Como vimos anteriormente, se trata de un serio error doctrinal, porque únicamente obtenemos salvación por la fe en Cristo como Salvador personal, sin que el bautismo sea un requisito para ser salvos.
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8/9)
"Así que arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio" (Hechos 3:19)
No encontramos en las Escrituras ninguna prueba que permita afirmar que el bautismo es ineludible para ser salvo. El ladrón arrepentido crucificado junto al Señor Jesucristo no tuvo oportunidad de ser bautizado pero fue salvo porque creyó en el Señor (S.Lucas 23:40/43)
2) Que es necesario bautizar a los infantes: Los grupos religiosos que admiten la práctica errónea de bautizar a los niños pequeños, justifican ese proceder con alguno de los siguientes argumentos:
a) Que el bautismo es imprescindible para la salvación, y que al bautizarse cualquier persona es introducida en la grey cristiana. Entre ellos los bebés.
Ello carece de fundamento bíblico. Lo imprescindible para la salvación es la fe personal en Cristo. La fe siempre debe preceder al bautismo.
Un bebé no es responsable de pecado ni de sus propios actos. Aún no tiene la comprensión necesaria para tomar decisiones cabales. Por lo tanto, el bautismo no tiene valor ni significado cuando se lo administra a un bebé.
El bautismo no produce regeneración, ni introduce a nadie en la Iglesia de Cristo, ni lo coloca en la esfera cristiana. Es el Señor el que añade a la Iglesia a los que son salvos por la fe en Él. (Hch. 2:47) Lo que sí debe hacerse es instruir a los niños en la Palabra de Dios. "Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús." (2ª Tim. 3:15)
b) Que el bautismo reemplaza a la circuncisión. Esto no es verdad por los siguientes motivos:
1º- La circuncisión se les practicaba a los bebés varones judíos, pero el Nuevo Testamento registra el bautismo de mujeres. "Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el Nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres"(Hechos 8:12) (Ver también el relato del bautismo de Lidia en Hechos 16:14/15). (Si el bautismo reemplazara a la circuncisión, sólo podrían bautizarse los varones)
2º- La circuncisión era obligatoria para los judíos y no tenía relación con la fe del bebé. Se le practicaba para vincularlo con el pacto de la circuncisión. (Hechos 7:8)
3º-El bautismo no vincula al creyente con ningún pacto, ni guarda relación con su nacionalidad. Un creyente se bautiza porque ya fue salvo por fe.
Por consiguiente, y a la luz de las Sagradas Escrituras, no puede justificarse el bautismo de bebés.
3) El bautismo es por aspersión porque representa la venida del Espíritu Santo sobre el creyente: Quienes afirman esto, razonan que si la Cena del Señor es figura de los acontecimientos del Calvario, no hace falta otra ordenanza como el bautismo para simbolizar el mismo evento. Por lo tanto cambian su significado, y como resultado se confunden en ambas cosas.
Ningún argumento es válido si se apoya en las deducciones humanas, sin el debido fundamento escritural.
¿QUIÉNES DEBEN SER BAUTIZADOS?:
Todos los creyentes, y sólo los creyentes.
"Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados" (Hechos 2:41)
"Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua: ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó" (Hechos 8:36/38)
"Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi cada, y posad. Y nos obligó a quedarnos." (Hechos 16:14/15)
"Y Crispo, principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios , oyendo, creían y eran bautizados" (Hechos 18:8)
EL SIMBOLISMO DEL BAUTISMO: Como vimos antes, el bautismo requiere la inmersión completa del creyente en el agua. Esto es así porque el bautismo es una figura simbólica de la identificación espiritual del creyente con la muerte, sepultura y resurrección del Señor Jesucristo. El bautismo en agua es una demostración visual del bautismo en Cristo (ya efectuado en el momento de la conversión). Exhibe al creyente siendo sumergido en las aguas de la muerte (en la persona del Señor Jesús) , y presenta al nuevo hombre en Cristo, levantándose para andar en novedad de vida. Al ser sumergido bajo el agua el creyente da testimonio de que todo lo que era como pecaminoso hijo de Adán fue llevado a la muerte en la cruz. Al salir del agua está manifestando que "ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí, y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí (Gálatas 2:20).
EL PROPÓSITO DEL BAUTISMO:
1) Obedecer el mandato del Señor: El bautismo no otorga la salvación, pero cada creyente recibe la aprobación del Señor cuando le obedece en su mandato, con el gozo resultante.
2) Dar testimonio de la identificación del creyente con Cristo, según lo examinado anteriormente.
3) Dar testimonio de la identificación del creyente con la Iglesia. La identificación con Cristo es al mismo tiempo la identificación con su cuerpo, la Iglesia.
La muerte y resurrección con Cristo no sólo se refieren a la unión personal con Cristo, sino también a la unidad con su cuerpo, compuesto por muchos miembros. "Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo..." (1ª Cor. 12:12/13)
4) Ser reconocido como miembro de una iglesia local, en función de lo anterior.
En Hechos 2:41/42 leemos textualmente: "Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones."
Luego de convertirse a Cristo, los creyentes fueron bautizados y se añadieron a la iglesia local para "perseverar" en todas las actividades de la misma, incluyendo la participación en la Cena del Señor.
OTRAS OBSERVACIONES:
Referente al agua: El bautismo se realiza en cualquier lugar donde pueda disponerse de suficiente agua, ya sea un río, el mar o una pileta. El agua, aparte de su composición natural, no posee virtud alguna. No adquiere para el bautismo propiedades espirituales ni milagrosas. Por lo tanto, es y seguirá siendo simplemente agua, y no se la debe considerar como "agua bendita" en el sentido que le otorgan algunas religiones.
Referente a los que intervienen: El bautismo es un acto público, y se realiza por la previa confesión de fe del hermano bautizado y bajo su responsabilidad.
El bautismo puede ser administrado por cualquier creyente en comunión caracterizado para tal fin.
Ni a través del bautismo, ni por ningún otro medio, los hombres pueden comunicar energía espiritual o facultades extraordinarias. De manera que el valor del bautismo no está dado por los dones o el renombre del que bautiza.
"¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo? (1ª Cor. 1:13).
LA PARTICIPACIÓN EN LA CENA DEL SEÑOR: En Hechos 2 encontramos que los que fueron bautizados "perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones."
Las ordenanzas para la iglesia son dos: 1) El Bautismo y 2) La Cena del Señor. Ambas fueron ordenadas por el Señor y se refieren a prácticas de significado simbólico en conmemoración o recuerdo de acontecimientos históricos de gran importancia.
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo." (Mateo 28:19)El bautismo cristiano es una ordenanza establecida por el Señor Jesucristo para todos los creyentes. Por lo tanto, siendo un mandato divino, no es una "opción" personal.
EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA "BAUTISMO": En el original griego significa: sumergir o hundir. Un estudio del uso de esta palabra en la literatura griega a lo largo de un período de 2000 años permite comprobar que siempre conservó su significado básico sin cambios. Es decir que cada vez que se usa la palabra bautismo invariablemente tiene relación con una acción de inmersión. (colocar algo dentro del agua, sumergiéndolo completamente).
EL MODO DEL BAUTISMO: Considerando el concepto anterior, el bautismo debe ser efectuado por inmersión. Sólo de ese modo se ajusta al modelo bíblico establecido desde la iglesia primitiva. Este aspecto será comprendido mejor cuando consideremos más adelante la figura simbólica del bautismo.
En cuanto a la práctica de ciertas iglesias de bautizar por aspersión, es preciso advertir que no tiene ninguna base escritural, y que se originó en la creencia errónea de algunos grupos religiosos que le asignaron al bautismo un carácter imprescindible para alcanzar la salvación. De acuerdo con esa falsa interpretación, (que la salvación depende del bautismo) si una persona muriera sin ser bautizada estaría perdida. Por ello, cuando alguien tenía un impedimento (enfermedad, etc.) que le dificultaba bautizarse por inmersión, se lo bautizaba por aspersión a fin de "asegurar" su salvación. El primer registro del uso de la aspersión fue alrededor del año 250 d.C, cuando Novaciano (disidente del papado romano) yacía enfermo y pensó que iba a morir. Se hizo verter agua encima de la cama como un acto de bautismo.
En 1311 d.C la iglesia Católica, por el Concilio de Ravena, resolvió permitir la aspersión como modo aceptable de bautismo. Asimismo la iglesia Anglicana implantó el bautismo por aspersión en el año 1644, por voto del Parlamento.
Observamos así que la práctica de aspersión fue adoptada por esas iglesias y por otras muchas, sin ningún sustento bíblico, y por admitir doctrinas erróneas.
LAS INTERPRETACIONES FALSAS DEL BAUTISMO:
1) Que es necesario para la Salvación: Como vimos anteriormente, se trata de un serio error doctrinal, porque únicamente obtenemos salvación por la fe en Cristo como Salvador personal, sin que el bautismo sea un requisito para ser salvos.
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8/9)
"Así que arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio" (Hechos 3:19)
No encontramos en las Escrituras ninguna prueba que permita afirmar que el bautismo es ineludible para ser salvo. El ladrón arrepentido crucificado junto al Señor Jesucristo no tuvo oportunidad de ser bautizado pero fue salvo porque creyó en el Señor (S.Lucas 23:40/43)
2) Que es necesario bautizar a los infantes: Los grupos religiosos que admiten la práctica errónea de bautizar a los niños pequeños, justifican ese proceder con alguno de los siguientes argumentos:
a) Que el bautismo es imprescindible para la salvación, y que al bautizarse cualquier persona es introducida en la grey cristiana. Entre ellos los bebés.
Ello carece de fundamento bíblico. Lo imprescindible para la salvación es la fe personal en Cristo. La fe siempre debe preceder al bautismo.
Un bebé no es responsable de pecado ni de sus propios actos. Aún no tiene la comprensión necesaria para tomar decisiones cabales. Por lo tanto, el bautismo no tiene valor ni significado cuando se lo administra a un bebé.
El bautismo no produce regeneración, ni introduce a nadie en la Iglesia de Cristo, ni lo coloca en la esfera cristiana. Es el Señor el que añade a la Iglesia a los que son salvos por la fe en Él. (Hch. 2:47) Lo que sí debe hacerse es instruir a los niños en la Palabra de Dios. "Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús." (2ª Tim. 3:15)
b) Que el bautismo reemplaza a la circuncisión. Esto no es verdad por los siguientes motivos:
1º- La circuncisión se les practicaba a los bebés varones judíos, pero el Nuevo Testamento registra el bautismo de mujeres. "Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el Nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres"(Hechos 8:12) (Ver también el relato del bautismo de Lidia en Hechos 16:14/15). (Si el bautismo reemplazara a la circuncisión, sólo podrían bautizarse los varones)
2º- La circuncisión era obligatoria para los judíos y no tenía relación con la fe del bebé. Se le practicaba para vincularlo con el pacto de la circuncisión. (Hechos 7:8)
3º-El bautismo no vincula al creyente con ningún pacto, ni guarda relación con su nacionalidad. Un creyente se bautiza porque ya fue salvo por fe.
Por consiguiente, y a la luz de las Sagradas Escrituras, no puede justificarse el bautismo de bebés.
3) El bautismo es por aspersión porque representa la venida del Espíritu Santo sobre el creyente: Quienes afirman esto, razonan que si la Cena del Señor es figura de los acontecimientos del Calvario, no hace falta otra ordenanza como el bautismo para simbolizar el mismo evento. Por lo tanto cambian su significado, y como resultado se confunden en ambas cosas.
Ningún argumento es válido si se apoya en las deducciones humanas, sin el debido fundamento escritural.
¿QUIÉNES DEBEN SER BAUTIZADOS?:
Todos los creyentes, y sólo los creyentes.
"Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados" (Hechos 2:41)
"Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua: ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó" (Hechos 8:36/38)
"Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi cada, y posad. Y nos obligó a quedarnos." (Hechos 16:14/15)
"Y Crispo, principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios , oyendo, creían y eran bautizados" (Hechos 18:8)
EL SIMBOLISMO DEL BAUTISMO: Como vimos antes, el bautismo requiere la inmersión completa del creyente en el agua. Esto es así porque el bautismo es una figura simbólica de la identificación espiritual del creyente con la muerte, sepultura y resurrección del Señor Jesucristo. El bautismo en agua es una demostración visual del bautismo en Cristo (ya efectuado en el momento de la conversión). Exhibe al creyente siendo sumergido en las aguas de la muerte (en la persona del Señor Jesús) , y presenta al nuevo hombre en Cristo, levantándose para andar en novedad de vida. Al ser sumergido bajo el agua el creyente da testimonio de que todo lo que era como pecaminoso hijo de Adán fue llevado a la muerte en la cruz. Al salir del agua está manifestando que "ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí, y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí (Gálatas 2:20).
EL PROPÓSITO DEL BAUTISMO:
1) Obedecer el mandato del Señor: El bautismo no otorga la salvación, pero cada creyente recibe la aprobación del Señor cuando le obedece en su mandato, con el gozo resultante.
2) Dar testimonio de la identificación del creyente con Cristo, según lo examinado anteriormente.
3) Dar testimonio de la identificación del creyente con la Iglesia. La identificación con Cristo es al mismo tiempo la identificación con su cuerpo, la Iglesia.
La muerte y resurrección con Cristo no sólo se refieren a la unión personal con Cristo, sino también a la unidad con su cuerpo, compuesto por muchos miembros. "Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo..." (1ª Cor. 12:12/13)
4) Ser reconocido como miembro de una iglesia local, en función de lo anterior.
En Hechos 2:41/42 leemos textualmente: "Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones."
Luego de convertirse a Cristo, los creyentes fueron bautizados y se añadieron a la iglesia local para "perseverar" en todas las actividades de la misma, incluyendo la participación en la Cena del Señor.
OTRAS OBSERVACIONES:
Referente al agua: El bautismo se realiza en cualquier lugar donde pueda disponerse de suficiente agua, ya sea un río, el mar o una pileta. El agua, aparte de su composición natural, no posee virtud alguna. No adquiere para el bautismo propiedades espirituales ni milagrosas. Por lo tanto, es y seguirá siendo simplemente agua, y no se la debe considerar como "agua bendita" en el sentido que le otorgan algunas religiones.
Referente a los que intervienen: El bautismo es un acto público, y se realiza por la previa confesión de fe del hermano bautizado y bajo su responsabilidad.
El bautismo puede ser administrado por cualquier creyente en comunión caracterizado para tal fin.
Ni a través del bautismo, ni por ningún otro medio, los hombres pueden comunicar energía espiritual o facultades extraordinarias. De manera que el valor del bautismo no está dado por los dones o el renombre del que bautiza.
"¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo? (1ª Cor. 1:13).
LA PARTICIPACIÓN EN LA CENA DEL SEÑOR: En Hechos 2 encontramos que los que fueron bautizados "perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones."
Las ordenanzas para la iglesia son dos: 1) El Bautismo y 2) La Cena del Señor. Ambas fueron ordenadas por el Señor y se refieren a prácticas de significado simbólico en conmemoración o recuerdo de acontecimientos históricos de gran importancia.
miércoles, 9 de enero de 2013
DIOS CONOCE NUESTRO SUFRIMIENTO Y EL DOLOR
RUT Y NOEMI
Viviendo Honestamente Ante Dios
Me fui llena, con las manos vacías me devuelve Jehová. Rt. 1:21
El retorno de Noemí a su tierra debería haber sido un feliz encuentro. Sus antiguas amistades la esperaban con mucha anticipación. Todos querían ponerse al día con las noticias de su familia. Pero al estar dándole la bienvenida, Noemí los detiene para decirles ¡No me llaméis Noemí (placentera, amable), sino llamadme Mara; porque el Todopoderoso me ha llenado de amargura! Me fui llena, con las manos vacías me devuelve Jehová. ¿Por qué aún me llamáis Noemí, si ya Jehová ha dado testimonio contra mí y el Todopoderoso me ha afligido (Rt. 1:20-21)? Véase Cadena #491 --Aflicción (3).
Muchas veces no hacemos sido justos con Noemí cuando hemos contado su relato. Su reputación era de ser una mujer amargada y mala. Nos cuestionamos por qué no podía ser como Rut quien confiaba en Dios en medio la de incertidumbre y tragedia. Pero al examinar el relato más de cerca, no podemos dejar de identificarnos con su dolor. Ella había perdido no tan solo a su esposo pero también a sus dos hijos. Esto en el mundo de antaño quería decir que no había esperanza de apoyo económico ni de nada. Ella se encontraba desdichada y amargada. Por lo tanto, ella declara sus verdaderos sentimientos ante sus viejas amistades como ante Dios.
Cuando nuestra vida está llena de incertidumbre, aflicción y tragedia, tenemos la tendencia de ocultar nuestros verdaderos sentimientos ante los demás. No queremos que nadie más sepa de nuestro dolor ni de nuestros sentimientos menos que perfectos hacia Dios. Pretendemos que todo está bien, aún ante Dios. Oramos “piadosamente” palabras que no son sinceras. Decimos las palabras correctas pero que no se acercan a nuestro dolor u aflicción. No le preguntamos a Dios ¿y por qué a mí? El relato de Rut y Noemí es tan bello porque contiene tanto del dolor real que sentimos pero el que tenemos miedo de expresar. El dolor y sufrimiento de Noemí era real. Sus sentimientos la acosaban, pero ninguno de esos sentimientos detuvo el amor inmensurable de Dios por ella. Dios oyó su rabia contra El pero proveyó gracia, sanidad y redención para ella.
Noemí no se encuentra sola en su dolor. La Biblia se encuentra llena de personas que reclaman a Dios. Los autores de los Salmos reconocen la realidad de las aflicciones y de la depresión (Sal. 66:11). Job en su confusión clama a Dios viendo la tragedia que le sobre vino (Job 6:4; 16:12). En la misma manera, Dios conoce y entiende nuestros sentimientos imperfectos también.
La verdadera libertad no existen en un mundo perfecto donde no hay duelo, ni perdidas o desilusiones ante Dios. La verdadera libertad existe en Cristo donde somos conocidos y amados a pesar de que no testificamos de la ayuda de Dios en nuestra dificultad. Dios entiende nuestros sentimientos en nuestros éxitos como en nuestras desilusiones. Nos confronta cuando sufrimos y puede reaccionar correctamente ante nuestros sentimientos menos que apropiados cuando son dirigidos hacia El. Esta es la libertad que encontramos al vivir honestamente ante Dios porque vemos su mano de gracia al redimirnos de una situación lúgubre. Cuando vivimos honestamente, otros pueden ver Su mano redentora en nosotros también. Así juntos podemos glorificar a Dios al verlo obrar sanando en nuestras vidas.
-- Maria Katrina Jauchen3353 – Rut (revisa tota la cadena) Devocionals Anteriores
Viviendo Honestamente Ante Dios
Me fui llena, con las manos vacías me devuelve Jehová. Rt. 1:21
El retorno de Noemí a su tierra debería haber sido un feliz encuentro. Sus antiguas amistades la esperaban con mucha anticipación. Todos querían ponerse al día con las noticias de su familia. Pero al estar dándole la bienvenida, Noemí los detiene para decirles ¡No me llaméis Noemí (placentera, amable), sino llamadme Mara; porque el Todopoderoso me ha llenado de amargura! Me fui llena, con las manos vacías me devuelve Jehová. ¿Por qué aún me llamáis Noemí, si ya Jehová ha dado testimonio contra mí y el Todopoderoso me ha afligido (Rt. 1:20-21)? Véase Cadena #491 --Aflicción (3).
Muchas veces no hacemos sido justos con Noemí cuando hemos contado su relato. Su reputación era de ser una mujer amargada y mala. Nos cuestionamos por qué no podía ser como Rut quien confiaba en Dios en medio la de incertidumbre y tragedia. Pero al examinar el relato más de cerca, no podemos dejar de identificarnos con su dolor. Ella había perdido no tan solo a su esposo pero también a sus dos hijos. Esto en el mundo de antaño quería decir que no había esperanza de apoyo económico ni de nada. Ella se encontraba desdichada y amargada. Por lo tanto, ella declara sus verdaderos sentimientos ante sus viejas amistades como ante Dios.
Cuando nuestra vida está llena de incertidumbre, aflicción y tragedia, tenemos la tendencia de ocultar nuestros verdaderos sentimientos ante los demás. No queremos que nadie más sepa de nuestro dolor ni de nuestros sentimientos menos que perfectos hacia Dios. Pretendemos que todo está bien, aún ante Dios. Oramos “piadosamente” palabras que no son sinceras. Decimos las palabras correctas pero que no se acercan a nuestro dolor u aflicción. No le preguntamos a Dios ¿y por qué a mí? El relato de Rut y Noemí es tan bello porque contiene tanto del dolor real que sentimos pero el que tenemos miedo de expresar. El dolor y sufrimiento de Noemí era real. Sus sentimientos la acosaban, pero ninguno de esos sentimientos detuvo el amor inmensurable de Dios por ella. Dios oyó su rabia contra El pero proveyó gracia, sanidad y redención para ella.
Noemí no se encuentra sola en su dolor. La Biblia se encuentra llena de personas que reclaman a Dios. Los autores de los Salmos reconocen la realidad de las aflicciones y de la depresión (Sal. 66:11). Job en su confusión clama a Dios viendo la tragedia que le sobre vino (Job 6:4; 16:12). En la misma manera, Dios conoce y entiende nuestros sentimientos imperfectos también.
La verdadera libertad no existen en un mundo perfecto donde no hay duelo, ni perdidas o desilusiones ante Dios. La verdadera libertad existe en Cristo donde somos conocidos y amados a pesar de que no testificamos de la ayuda de Dios en nuestra dificultad. Dios entiende nuestros sentimientos en nuestros éxitos como en nuestras desilusiones. Nos confronta cuando sufrimos y puede reaccionar correctamente ante nuestros sentimientos menos que apropiados cuando son dirigidos hacia El. Esta es la libertad que encontramos al vivir honestamente ante Dios porque vemos su mano de gracia al redimirnos de una situación lúgubre. Cuando vivimos honestamente, otros pueden ver Su mano redentora en nosotros también. Así juntos podemos glorificar a Dios al verlo obrar sanando en nuestras vidas.
-- Maria Katrina Jauchen3353 – Rut (revisa tota la cadena) Devocionals Anteriores
viernes, 4 de enero de 2013
JESUCRISTO ES UN PASTOR EXALTADO
TU PASTOR EXALTADO Y TU NAVIDAD 2012 Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo,
el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, –He. 13:20
Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; –Mt. 2:11
El autor de Hebreos nos dice que tenemos un Gran Pastor. Alto, exaltado, por encima de todo poder, Jesucristo, tu Pastor, es exaltado hoy a la diestra de su Padre Celestial.
La carta a los Hebreos también nos dice que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, por los siglos (He. 13:8). ¡Él nunca cambia! Él era Grande desde la mañana en que nació. Él es Grande hoy en día.
La tragedia de esa mañana en la primera Navidad fue que tan pocas personas reconocieran Su grandeza. Su poder. Su creatividad. Ellos no conocían que el Rey de la gloria, el Gran Yo Soy (vea la cadena #4191) había llegado. Emanuel (Is. 7:14). Dios con nosotros.
La personas religiosas no fueron al pesebre, incluso cuando ellos conocían bien las escrituras (Mt. 2:4-6). Los poderosos Romanos no conocían ni aceptaban el humilde nacimiento de ese bebé provinciano en un establo lejano. El mundo le dio poca importancia a Jesús esa primera mañana de Navidad.
Alguien ha dicho que Dios aparece a aquellos cuyos corazones están abiertos a recibirle.
Así que en una colina cercana, los ángeles cantaron a un pequeño grupo de modestos pastores, ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres (Lc. 2:14)! Esos pocos pastores fueron a ver a Jesús. Lo vieron. Y regresaron, glorificando y alabando a Dio por todas las cosas que habían oído y visto (Lc. 2:20).
Más tarde, en una remota tierra pagana, una estrella apareció a un grupo de sabios, tradicionalmente conocidos como los magos de oriente. Los magos no eran Judíos. No eran parte del así llamado pueblo escogido por Dios. Hasta donde sabemos, nunca habían escuchado ninguna de las sagradas Escrituras de Dios. Y aún así ¡Dios les apareció a ellos! Los guió con una estrella hacia el Niño. Y luego se inclinaron. Y lo adoraron (Mt. 2:11). ¡Jesús es el Rey!
¿Y qué me dices de ti? ¿Tu corazón está abierto a Jesús esta temporada de Navidad? Quizá te sientas insignificante en este mundo ocupado y problemático. Pero, ¿Estás “escuchando” con tus oídos espirituales? Los ángeles están cantando para ti en los cielos. ¿Está preparado tu espíritu para glorificar y alabar a tu Padre que está en el Cielo? Su Hijo, tu Redentor, está aquí. ¿Es receptivo tu corazón como el de los magos? Jesús está esperando recibir tu adoración.
el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, –He. 13:20
Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; –Mt. 2:11
Hno. Juan con Maria
La carta a los Hebreos también nos dice que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, por los siglos (He. 13:8). ¡Él nunca cambia! Él era Grande desde la mañana en que nació. Él es Grande hoy en día.
La tragedia de esa mañana en la primera Navidad fue que tan pocas personas reconocieran Su grandeza. Su poder. Su creatividad. Ellos no conocían que el Rey de la gloria, el Gran Yo Soy (vea la cadena #4191) había llegado. Emanuel (Is. 7:14). Dios con nosotros.
La personas religiosas no fueron al pesebre, incluso cuando ellos conocían bien las escrituras (Mt. 2:4-6). Los poderosos Romanos no conocían ni aceptaban el humilde nacimiento de ese bebé provinciano en un establo lejano. El mundo le dio poca importancia a Jesús esa primera mañana de Navidad.
Alguien ha dicho que Dios aparece a aquellos cuyos corazones están abiertos a recibirle.
Así que en una colina cercana, los ángeles cantaron a un pequeño grupo de modestos pastores, ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres (Lc. 2:14)! Esos pocos pastores fueron a ver a Jesús. Lo vieron. Y regresaron, glorificando y alabando a Dio por todas las cosas que habían oído y visto (Lc. 2:20).
Más tarde, en una remota tierra pagana, una estrella apareció a un grupo de sabios, tradicionalmente conocidos como los magos de oriente. Los magos no eran Judíos. No eran parte del así llamado pueblo escogido por Dios. Hasta donde sabemos, nunca habían escuchado ninguna de las sagradas Escrituras de Dios. Y aún así ¡Dios les apareció a ellos! Los guió con una estrella hacia el Niño. Y luego se inclinaron. Y lo adoraron (Mt. 2:11). ¡Jesús es el Rey!
¿Y qué me dices de ti? ¿Tu corazón está abierto a Jesús esta temporada de Navidad? Quizá te sientas insignificante en este mundo ocupado y problemático. Pero, ¿Estás “escuchando” con tus oídos espirituales? Los ángeles están cantando para ti en los cielos. ¿Está preparado tu espíritu para glorificar y alabar a tu Padre que está en el Cielo? Su Hijo, tu Redentor, está aquí. ¿Es receptivo tu corazón como el de los magos? Jesús está esperando recibir tu adoración.
¡Tu Pastor aún vive hoy mismo! Ya no es un pequeño bebé: hoy Él es exaltado por encima de los cielos y tiene el control absoluto. Él está sentado en el Trono de honor, autoridad y poder. La pregunta clave para ti esta Navidad es esta: ¿Le permitirás sentarse en el trono de tu corazón? Él te dice mientras estás leyendo este devocional, “Vengo trayéndote el regalo de la Paz. El regalo del Descanso. Vengo a abrazarte con mis brazos siempre llenos de amor. Estoy aquí, Emanuel. ¿Tienes un lugar para mi esta Navidad?”
Para una lista completa de títulos de Jesús,
consulta TÍTULOS Y NOMBRES de tu Biblia de estudio Thompson (cadena #3891). Leyendo la lista, te ayudara adorarle. Feliz Navidad.
consulta TÍTULOS Y NOMBRES de tu Biblia de estudio Thompson (cadena #3891). Leyendo la lista, te ayudara adorarle. Feliz Navidad.
-- Dr. Juan Jauchen 985 – Cristo Como Pastor (revisar toda la cadena)
lunes, 3 de diciembre de 2012
INSTITUCIÓN DE LA CENA DEL SEÑOR
Lucas 22: 7- 20
Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua. 8 Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos. 9 Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos? 10 El les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, 11 y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos? 12 Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí. 13 Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua. 14 Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. 15 Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca! 16 Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios. 17 Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; 18 porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga. 19 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. 20 De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.LA CENA DEL SEÑOR
Mateo 26: 17- 20, 26- 29
1 Corintios 11: 23- 26
23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; 24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
DANDO GRACIAS A DIOS SIEMPRE
DÉ GRACIAS EN TIEMPOS DIFÍCILES
Por el pastor Adrián Rogers
Por el pastor Adrián Rogers
Tal vez lo más difícil es dar gracias a Dios en tiempos difíciles. Efesios 5:20 dice que debemos estar “dando siempre GRACIAS por TODO al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”. Aquí hay siete cosas que los problemas harán en usted y por usted.
Los problemas pueden traer un ministerio de corrección
Hebreos 12:6 dice: “Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo.” Y en Hebreos 12:11 enseña: “Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.”
Los problemas pueden traer una más profunda dependencia
Los problemas nos traerán a Jesús para que podamos depender más en Él. El apóstol Pablo tubo una espina en la carne y dijo:“Respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” (2 Corintios 12:8-9). Si su problema ocasiona que dependa más de Dios, ¿puede darse cuenta porqué debemos agradecérselo?
Los problemas pueden traer la confirmación de un testimonio
Pablo supo lo que era el dolor, y sin embargo pudo decir: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos CONSUELA EN TODAS nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios” (2 Corintios 1:3-4). Si usted no tiene ninguna tribulación, usted no necesitaría ninguna consolación, y Dios generosamente da esa consolación.
Los problemas pueden traer un aumento de madurez
El Hijo de Dios fue sin pecado, pero no sin sufrimiento. Santiago 1:4 dice: “Mas tenga la PACIENCIA su obra completa, para que seáis PERFECTOS y cabales, sin que os falte cosa alguna.” La palabra “perfecto” aquí no significa “sin pecado” sino “maduro”. La palabra“paciencia” significa “capacidad de aguante”. Usted no tendrá madurez hasta que no haya aprendido a tener paciencia. Y la única forma en que usted puede aprender a tener paciencia, es con algo que tenga que soportar o aguantar. Usted no afila un hacha con una barra de mantequilla.
Los problemas pueden traer una gloria excelsa
Primera Pedro 4:12-14: “ Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios REPOSA sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, Él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.”
¿Le gustaría que el Espíritu de gloria y de Dios reposara sobre usted? ¿Le gustaría estar bajo una prueba difícil? Verá, son las pruebas difíciles las que traen el Espíritu de gloria sobre usted. Hechos 6:5 describe a Esteban como un “varón lleno de fe y del Espíritu Santo”. Y mientras él era apedreado, relata la Biblia que su rostro brillaba como el de un ángel (ver Hechos 6:15), Si sus problemas causan que usted conozca la gloria de Dios, ¿no debería dar gracias por esos problemas?
Los problemas pueden traer incomprensibles misterios
Isaías 55:8-9: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.” Dios le hará conocer lo suficiente como para que le obedezca. Amigo, hay algunas cosas que no podremos entender y no tenemos que entenderlas para agradecer a Dios, porque Dios es bueno.
Los problemas traerán una eterna victoria
Romanos 8:18: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.” Pablo no está diciendo que la gloria compensa los sufrimientos. Mas bien está diciendo que no hay comparación entre ambas cosas. ¡Qué día será cuando Jesús convierta cada lágrima en una perla! Entonces entenderemos que Él no nos ha desamparado.
Ahora, siendo que todas estas cosas son verdad, entonces ¿NO DEBEMOS DAR GRACIAS EN TODO?
Ahora, siendo que todas estas cosas son verdad, entonces ¿NO DEBEMOS DAR GRACIAS EN TODO?
Dr. Adrián Rogers
0311 Give Thanks in Tough Times
Versión al español publicada Noviembre 2012
http://www.elamorquevale.org/
0311 Give Thanks in Tough Times
Versión al español publicada Noviembre 2012
http://www.elamorquevale.org/
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