jueves, 5 de enero de 2017

LA IMPORTANCIA DE LA PALABRA DE DIOS.

 LA IMPORTANCIA DE LA PALABRA DE DIOS.
El Pueblo de Dios y la Palabra de Dios.
Si Dios va a trabajar en y por medio de su pueblo, pero para eso los creyentes debemos entonces responder positivamente a Su Palabra. Entender la Palabra (8:1-8), regocijarse en la palabra (vv. 9-12), y obedecer la Palabra (vv. 13-18). Todo nuestro ser debe responder, la mente (entendimiento), corazón (sentimientos), y voluntad (en obediencia), Toda nuestra vida debe estar cautivada por la verdad de Dios. Este capítulo describe tres respuestas básicas. Hoy observamos la primera respuesta.
1- Debemos entender la Palabra de Dios (Neh. 8:1-8)
La Biblia no es un "libro mágico" que cambia a la persona o las circunstancias simplemente por leerla o recitarla. La Palabra debe ser entendida antes de que pueda entrar en el corazón y liberar su poder transformador de la vida. Note cómo aparece mencionado "entender" seis veces en este capítulo (vs. 2, 3, 7, 8, 12, 13)
Esdras era el hombre ideal para llevar a cabo esta conferencia bíblica al aire libre. Él era un sacerdote y un escriba que "había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel" (Esdras. 7:10). Llegó a Jerusalén unos catorce años antes que Nehemías y ya había procurado llevar al pueblo por los caminos de Dios (Esdras. 7-10).
a. Llevó el libro (Neh. 8:1-4). Este era el primer día del mes séptimo, que era el equivalente judío para nuestro primer día del Año Nuevo. Era el momento más oportuno para que la nación se reconciliara con el Señor y tuviera un nuevo y refrescante comienzo. Jamás nos avergoncemos de la Biblia y busquemos llevar en nuestros corazones la Palabra de Dios.
b. Abrió el libro (Neh. 8:5, 6). Cuando Esdras levantó el rollo y lo desenrolló hasta el pasaje que iba a leer, el pueblo que estaba sentado en la plaza honró la Palabra de Dios poniéndose en pie. Sabían que no iban a estar escuchando solamente a un hombre que expresaba sus propias ideas; sino que estarían escuchando la misma Palabra de Dios (1 Ts. 2:13). El pueblo permaneció de pie mientras que se leía y se explicaba la Ley (Neh. 8:7). Esdras empezó la lectura y enseñanza temprano en la mañana y continuó hasta el mediodía (v. 3), lo que significa que la congregación permaneció escuchando durante cinco o seis horas; y eso siguió así durante una semana (v. 18). Sin duda alguna que de vez en cuando les dio oportunidad para descansar; pero las personas estaban allí para escuchar a Dios hablar y se mantuvieron dispuestas a estar de pie y prestar atención. Nuestras iglesias tienen hoy una gran necesidad de mostrar en los servicios públicos más respeto por la Palabra de Dios.
c. Leyó y explicó el libro (Neh. 8:7, 8). La gente común no poseía copias de las Escrituras en aquel tiempo, de forma que los oyentes estaban emocionados con la posibilidad de escuchar la Palabra de Dios. La expresión "ponían el sentido" en el versículo 8 quiere decir que explicaban la Ley de forma que los oyentes pudieran comprenderla. La Palabra era leída y explicada de manera tal que las personas podían aplicarla a su propia vida. Tenemos aquí un equilibrio entre la proclamación pública de la Palabra en la asamblea y la aplicación personal de la misma. Ambas son importantes.
La Palabra de Dios produce entre muchas cosas convicción y lleva al arrepentimiento, pero también nos trae gozo; porque la misma Palabra que hiere también sana. Dice el profeta: "Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón, porque tu nombre se invocó sobre mí" (Jer. 15:16). El salmista agrega: "Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón" (Sal. 19:8). "Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, porque son el gozo de mi corazón" (119:111).

Autor: W. Wiersbe.

RECUERDE QUÉ SOMOS SALVOS POR LA FE EN JESUCRISTO.

RECUERDE QUÉ SOMOS SALVOS POR LA FE EN JESUCRISTO.
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” - (Efesios 2:8-9).
UN ENEMIGO LISTO, PERO NO INVENSIBLE.
El Diablo es muy listo cuando se trata de nuestra fe. Le contaremos lo que le hizo al pastor Rogers en una ocasión, y puede hacerle lo mismo a usted. Él comenzará a estar de acuerdo con usted, para hacerle tropezar. Le dirá: “Claro, tú eres salvo por fe en Cristo. Pero, ¿cómo sabes si tu fe es lo suficientemente buena y fuerte para salvarte? ¿Qué tal situfeesdébil? ¿Qué tal si no lo logras?” Él trató de hacer que pusiera su fe en la fe, en vez de poner su fe en Cristo. ¿Ha oído a alguna persona hablar de “fe salvadora”? Mi amigo, no existe tal cosa. Usted es salvo porque Dios el Padre le ama de tal manera que envió a su Hijo para que sufriera el dolor de la ira de Dios, en lugar suyo.
DIOS YA LO HIZO TODO.
Usted es salvo porque Dios lo hizo todo.
Él le llamó (lea Romanos 8:30) Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
 Él le compró (lea 1 Corintios 6:20) Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
 Y Él lo guardará (lea Efesios 4:30) Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.




martes, 3 de enero de 2017

LA RESPUESTA DIVINA A LA REENCARNACIÓN.

LA RESPUESTA DIVINA  A LA REENCARNACIÓN.
Por Carlos Rey.
Dios estaba soñando, y cuando Él soñaba, sucedían cosas maravillosas. Si soñaba con la comida, la producía y daba de comer. Si soñaba con la vida, la originaba mediante el nacimiento.
Mientras soñaba, entonaba una canción y tocaba sus maracas. Se sentía feliz, envuelto en una nube de humo de tabaco, de duda y de misterio. En el sueño apareció un gran huevo brillante. Dentro del huevo cantaban, bailaban y hacían mucho alboroto la mujer y el hombre porque no aguantaban las ganas de nacer. Felizmente para ellos, la alegría de Dios venció la duda y el misterio, así que nacieron mientras Él cantando decía: «Rompo este huevo y nace la mujer y nace el hombre. Y juntos vivirán y morirán. Pero nacerán nuevamente. Nacerán y volverán a morir y otra vez nacerán. Y nunca dejarán de nacer, porque la muerte es mentira.»1.
Ese era el concepto que los indios makiritare tenían de la creación. De ahí que creyeran en la reencarnación, como tantos otros pueblos en la historia humana. ¿Cuál será la fascinación que encierra la doctrina de la reencarnación? Seguramente el deseo innato que cada uno de nosotros tiene de vivir para siempre. El sólo creer que hemos de nacer y morir una y otra vez nos hace inmortales a nuestro juicio y a nuestra manera. Es como una vida eterna con varias muertes que no son más que interrupciones en un ciclo perpetuo de vida y muerte.
Lo cierto es que Dios siempre ha estado muy consciente de ese deseo nuestro, pues fue Él quien nos creó así. Cuando nuestros primeros padres le desobedecieron y recibieron el prometido castigo de la muerte como consecuencia, la muerte, lejos de ser mentira, llegó a ser una verdad ineludible.2.
Por eso Él diseñó un plan para que pudiéramos volver a vivir: dispuso milagrosamente que su Hijo Jesucristo naciera como uno de nosotros y muriera en nuestro lugar, llevando sobre sí nuestro pecado.3.
Dios había establecido que cada ser humano necesariamente habría de nacer y morir una sola vez en lo físico.4.
 Ahora cada uno podría también morir simbólicamente y renacer espiritualmente. El que optara por morir al pecado 5.
 Y nacer de nuevo como hijo adoptivo de Dios, aceptando el sacrificio de Cristo en su lugar, se haría acreedor a la vida eterna, 6.
Sin interrupción alguna.
Con su encarnación, Cristo despojó de toda razón de ser a la reencarnación, pues ya no era necesaria para volver a vivir. Felizmente para nosotros, basta con que nos apropiemos del misterio de su divino plan7.
 Y lo hagamos realidad en nuestra vida para que Él diga, cantando de alegría: «Rompo las cadenas del pecado y nacen de nuevo el hombre y la mujer. Y juntos viviremos eternamente.»
1.        Eduardo Galeano, Memoria del fuego I: Los nacimientos (Madrid: Siglo XXI Editores, 18a. ed., 1991), p. 3.
2.        Gn 3:1‑19. Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3:3 Pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
3:4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
3:5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
3:7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
3:9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
3:11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?
3:12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
3:13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
3:14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
3:18 Espinos y cardos te producirán, y comerás plantas del campo.
3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
3.        Is 53:1‑12. 1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?
53:2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.
53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
53:4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
53:7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
53:8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.
53:9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
53:10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
53:11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
53:12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.
 1P 2:24. Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
4.        He 9:27. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,
5.        Ro 8:13. Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
6.        Jn 3:1‑17. 1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos.
3:2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
3:4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
3:6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
3:7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
3:8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
3:9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
3:10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
3:11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
3:12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
3:13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
3:15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
7.        Ef 3:1‑11. 1 Por esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles;
3:2 si es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros;
3:3 que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente,
3:4 leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo,
3:5 misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu:
3:6 que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio,
3:7 del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder.
3:8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,
3:9 y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas;
3:10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,

3:11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,

LAS CONSECUENCIAS INMEDIATAS DEL PECADO DEL HOMBRE.

LAS CONSECUENCIAS INMEDIATAS DEL PECADO DEL HOMBRE.
ES CAPÍTULO CUATRO DE GÉNESIS NOS PRESENTA:
Los sacrificios de Caín y Abel; Caín mata a Abel; la genealogía de la raza humana desde Adán hasta Noé; el arca de Noé.
Las consecuencias físicas, espirituales, y eternas del pecado son sorprendentes e irrevocables. No tomó mucho tiempo para que Adán y Eva se dieran cuenta de su naturaleza pecaminosa. Su hijo primogénito, Caín, se celó de su hermano Abel y estaba airado con Dios porque su sacrificio no fue aceptado.
«Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas . . . Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda . . . » (Dios la recibió favorablemente), «pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya» (Génesis 4:4-5). El Señor se acercó a Caín en amor y le ofreció una oportunidad para arrepentirse de su pecado. «Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta» (Génesis 4:6-7). Aunque la ofrenda de Caín, con las primicias del fruto de la tierra, reconoció a Dios como el Creador, eso no reconoció a Caín como pecador. « . . . Y sin derramamiento de sangre no se hace remisión» (no hay perdón de los pecados) (Hebreos 9:22). «Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas» (Hebreos 11:4). Abel trajo lo mejor a Dios como una ofrenda de acción de gracias, pero también reconoció que él era pecador cuando «trajo también de los primogénitos de sus ovejas» (Génesis 4:4), lo cual quiere decir que él ofreció el sacrificio de la sangre de un cordero como expiación por sus pecados.
La genealogía de «los hijos de Dios» (Génesis 6:2,4), continuó por medio del tercer hijo de Eva, Set (Génesis 5:3), y por medio de su linaje vendría Jesucristo al mundo (Lucas 3:38). Exactamente como las cosas a veces pasan hoy en día, así pasó en aquel entonces: « . . . viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas (las personas que vivían en desobediencia a Dios), tomaron para sí mujeres» (Génesis 6:2). A veces se piensa que el matrimonio de los creyentes con los incrédulos es de alguna ventaja. El corazón de ellos puede llenarse de orgullo al pensar que esos matrimonios en yugo desigual pueden dar hombres ilustres al mundo. «Estos fueron valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre» (Génesis 6:4). Pero estos hombres no vivieron en obediencia a Dios.
Desde el principio, el mandato bíblico ha siempre sido: «No os unáis en yugo desigual con los incrédulos» (II de Corintios 6:14).

Jesucristo es el camino que nos guía desde donde estamos, como pecadores, a donde Dios está.

EL ARCA DE NOÉ Y JESUCRISTO COMO NUESTRA ARCA PROPORCIONA UN DESCANSO ESPIRITUAL.

EL ARCA DE NOÉ Y JESUCRISTO COMO NUESTRA ARCA PROPORCIONA UN DESCANSO ESPIRITUAL.
EL LIBRO DE GÉNESIS EN EL CAPÍTULO SIETE NOS HABLA DEL ARCA DE LA SALVACIÓN.
Noé y su familia, las siete parejas de animales limpios y una pareja que no era limpia de todas las criaturas vivientes que entraron en el arca, tal y «como mandó Dios» (Génesis 7:2,9,16); el gran diluvio mundial; el pacto del arco iris.
«Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca» (Génesis 7:1). Noé pudo salvar a su familia y preservar a la humanidad porque su fe en la Palabra que Dios le había hablado le guio a construir el arca. Durante los muchos años que tomó para construir el arca, él también fue conocido como «pregonero de justicia» a un mundo impío (II de Pedro 2:5). Esto ilustra la verdad del Nuevo Testamento que nos dice: «así también la fe sin obras está muerta» (sin sentido) (Santiago 2:26). El arca fue un refugio y una protección de una muerte inevitable; fue un tipo (una sombra) de Cristo, quien provee un refugio espiritual para los creyentes. Cristo, nuestra Arca espiritual, está llamando a los que están perdidos hoy en día: «Venid a mí todos. . . y Yo os haré descansar» (Mateo 11:28).
Para Noé y su familia llegó el día, antes del diluvio mundial, cuando Dios les dijo que entraran en el arca, «y Jehová le cerró la puerta» (Génesis 7:16). Esto nos hace recordar que « . . . he aquí ahora el día de salvación» (II de Corintios 6:2). Todos los que esperan por un día o un tiempo más adecuado para ser salvos necesitan darse cuenta que nadie sabe el día que su puerta se cerrará, perdiendo esa oportunidad para siempre. «Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir» (Mateo 25:13).
Tal y como Noé pudo descansar adentro del arca, protegido de las aguas de la muerte, así también nosotros podemos estar seguros en ese descanso espiritual, pues « . . . vuestra vida está escondida con Cristo en Dios» (Colosenses 3:3). Enseguida que Noé se paró otra vez en tierra seca, «edificó Noé un altar a Jehová. . . y ofreció holocausto en el altar» (Génesis 8:20). La obediencia en fe y la adoración a Dios van de acuerdo. Así como Dios no le dio a Noé un día exacto cuando el diluvio mundial iba a venir, tampoco nosotros sabemos el día de la segunda venida de nuestro Señor.
«Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. . . . Por tanto, también vosotros estad preparados» (Mateo 24:36-39,44).
Nosotros no sabemos el día que nuestras vidas van a terminar -- debemos de estar preparados.
HOY ESPERAMOS LAS MEJORES NOTICIAS.
No más malas noticias.
Apartado para el evangelio de Dios. Romanos 1:1.
Millares de bebitos nacen cada día en un mundo lleno de malas noticias. Las palabras malas noticias han llegado a ser una expresión común y corriente para describir nuestra época.
¿Por qué hay tantas malas noticias? Es sencillo. La mala noticia que ocurre a mayor escala es solamente la multiplicación de lo que está ocurriendo en el ámbito individual. El poder que contribuye a las malas noticias es el pecado.

Con tantas malas noticias, ¿puede haber alguna buena noticia? ¡Sí! Las buenas noticias son que puede resolverse el problema del pecado. No hay que ser egoísta. Pueden mitigarse la culpabilidad y la ansiedad. Hay sentido para la vida y esperanza de vida después de la muerte. El apóstol Pablo dice en Romanos 1:1 que las buenas nuevas es el evangelio. Es las buenas nuevas de que puede ser perdonado el pecado del hombre, puede quitarse la culpabilidad, puede tener sentido la vida y una esperanza futura puede ser una realidad.

lunes, 2 de enero de 2017

EN CRISTO TERMINA LA LEY Y COMIENZA LA GRACIA.

EN CRISTO TERMINA LA LEY Y COMIENZA LA GRACIA.
“Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4).
LA JUSTICIA YACE SÓLO EN EL SEÑOR JESUCRISTO.
El mundo piensa que pecado es ser malo y que ser justo es ser bueno. Dicen: “Si es que soy una buena persona, entonces iré al cielo.” Para ellos, Dios es como Papá Noel, que hace una lista y la revisa dos veces para determinar si hemos sido buenos o malos. Eso no es así. La justicia yace sólo en el Señor Jesucristo. Él dejó el cielo, vino a la tierra, vivió una vida justa y perfecta. Luego sufrió, derramó su sangre y murió en una cruz como expiación o sacrificio por nuestros pecados: Fue sepultado y resucitó por el poder de Dios, y ascendió a la gloria. Su sangre fue aplicada al propiciatorio de Dios: eso es justicia. Gálatas 2:21 nos dice: “[...] si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.” ¿Sabe lo que eso significa? Si usted pudiera salvarse siendo bueno, entonces el Calvario fue un error. Si hubiera habido otra manera de que usted se salve, Dios no hubiera dejado que su Hijo muriera sobre una cruz.
¿Cómo ve usted  a Dios? ¿Es Él su Papá Noel, asegurándose si se portó bien o mal? ¿Es Él su mayordomo, cumpliendo cada uno de sus deseos y caprichos? ¿O es Él el Altísimo y exaltado Rey de reyes, el Todopoderoso Padre Eterno?
DIOS SE COMPLACE EN LOS QUE LE OBEDECEN.
“Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros” - (1 Samuel 15:22).
EL GOZO Y LA OBEDIENCIA SON DOS PRINCIPIOS QUE LE AGRADAN A DIOS, QUE LOS CUMPLAMOS.
El gozo y la obediencia están intrínsecamente juntos. Cuando usted aprende a obedecer al Señor, usted tendrá el gozo del Señor. Es como John Sammis lo dice en su himno: “Confiar y obedecer, no hay ningún otro camino. Para ser felices con Jesús, hay que confiar y obedecer.” Confianza y obediencia son las dos manos que sostienen las promesas de Dios. Son los dos pies que le mantienen caminando en el camino del Rey. Son los oídos que le capacitan para escuchar la verdad de la Palabra de Dios. ¿Quiere usted experimentar el dulce gozo y contentamiento que Pablo tuvo en lo profundo de una prisión romana, o que Corrie Ten Boom tuvo en los oscuros confines de un campo de concentración nazi? Entonces, confíe y obedezca.
CONFIANZA Y OBEDIENCIA CON GOZO ES LO MEJOR.

Pienso que no hay otro himno mejor que el del señor Sammis: “Confiar y Obedecer.” Eso es lo que José y María hicieron, y lo que usted y yo debemos hacer. ¡Confiar y Obedecer!

NOSOTROS NO SOMOS MEJORES, SOLO QUE YA RECIBIMOS LA MISERICORDIA DE DIOS.

NOSOTROS NO SOMOS MEJORES, SOLO QUE YA RECIBIMOS LA MISERICORDIA DE DIOS.
Lea Romanos 14:10-12. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.
14:11 Porque escrito está:
Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla,
Y toda lengua confesará a Dios.
14:12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.
¿Cómo usted intenta usar el día, conociendo esta verdad?
¿POR QUÉ CREE USTED QUÉ DEBEMOS OCUPARNOS DE NUESTRA SALVACIÓN?
“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Filipenses 2:12).
DEBEMOS OBEDECER DIARIAMENTE Y BUSCAR CADA DÍA MÁS NUESTRA SANTIDAD.
¿Alguna vez alguien le ha dicho: “Mientras estoy ausente, quiero que te comportes de la mejor manera”? De eso hablaba Pablo cuando nos dio la instrucción para trabajar en nuestra salvación, aun cuando él no estuviera presente. Un pastor tiene éxito cuando entrena a su rebaño para que ame al Señor, comparta su fe y ministre a otros cuando nadie más está mirando. Ésta es la verdadera evidencia de que una persona camina con Dios. ¿Qué sucede cuando usted está solo, en un viaje de negocios, y hay películas gratuitas para adultos en la habitación de su hotel? ¿Cuán veloz usted maneja cuando el límite de velocidad es 65 kilómetros por hora, pero usted está atrasado a una reunión importante? ¿Cuánto deja usted como propina en el restaurante, cuando no tiene a nadie a quien impresionar?
COMO DICE SU PALABRA QUE TODO LO QUE HAGAMOS, SEA PARA EL SEÑOR.

¿Cuándo fue la última vez que usted hizo algo bueno por alguien que nunca podrá pagarle, con quien no tiene nada que ganar, y que hasta puede utilizar lo que usted hizo, para hacerle daño? Tal vez el día después de la Navidad es el día cuando su mano izquierda no debe saber lo que su mano derecha hizo (ver Mateo 6:3, 4).