martes, 6 de junio de 2017

LA IMPORTANCIA DE LA IGLESIA DE CONGREGARNOS COMO CUERPO DE CRISTO.

LA IMPORTANCIA DE LA IGLESIA DE CONGREGARNOS COMO CUERPO DE CRISTO.
Hebreos 10:25: “No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
¿Sabe lo que está pasando en el país actualmente? Las personas que se dicen ser creyentes no se involucran, ni llegan a ser fieles miembros de una iglesia: el compañerismo local de creyentes. Tal cosa era inaudita en tiempos bíblicos. Si usted era creyente, era fiel a su congregación. Usted asistía cuando todos se reunían. Si dejaba de ir, su iglesia asumía que usted era un apóstata. ¿Qué es más importante que la expresión visible local del cuerpo de Cristo? Esta es la manera en que nos “conectamos” a las necesidades del cuerpo de Cristo. La forma en que mostramos honor al Señor es al congregarnos.
¿Qué tiene usted en su agenda esta semana que es más importante que el cuerpo de Cristo comprado con la preciosa sangre del Cordero de Dios?
“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25).
Exhortar es confrontar y motivar. Nos necesitamos unos a otros. Debemos exhortarnos los unos a los otros al decir: “¿No es Dios maravilloso? ¿Dónde estaríamos si no tuviésemos al Espíritu Santo? ¿No desearía tan sólo ser más como Jesús? ¡Seamos fieles a Cristo!” Vivimos en un clima que mantiene nuestros corazones sensibles. Si nos apartamos de ese clima al dejar de asistir a los cultos y oportunidades de compañerismo, nos apartamos del pueblo de Dios y nuestros corazones se endurecerán. Cuando nos exhortamos unos a otros, estamos compartiendo a Cristo. Existe algo que sucede en nuestros corazones cuando compartimos con otros acerca de Jesús. Mantiene nuestros corazones compasivos.
Por favor lea Proverbios 27:17. Hierro con hierro se aguza;
Y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
 ¿Es usted este tipo de amigo? ¿Tiene usted este tipo de amigos? Si no, entonces pídale a Dios que le mande este tipo de amigo hoy.
DIOS HACE GRANDES COSAS.
“Él hace grandes cosas, que nosotros no entendemos” (Job. 37:5).
Dios es grande y su obrar es también grande. El versículo afirma esta verdad. Cuando actúa manifiesta Su grandeza, de manera que lo que hace escapa generalmente de la comprensión del hombre, al ser infinita. Pero, además, las cosas que Dios hace son también incomprensibles. La Biblia nos enseña a alabarle porque” su  grandeza es inescrutable” (Sal. 145:2).
El versículo nos invita a considerar primeramente la grandeza de Dios a la luz de las grandes cosas que hace. La primera mirada tiene que ser a la grandeza de la creación. El impacto que el universo produce en quien lo observa es asombroso.
Millones de estrellas formando enormes galaxias que se sustentan y funcionan con una precisión matemática, es la manifestación de la grandeza de Dios. Todo esto vino a la existencia por Su palabra. Tan sólo fue suficiente que la omnipotencia se hiciera oír en un mandato: Sea, para que la creación fluyese como un juego de los dedos divinos. Pero, no solo hace grandes cosas en la dimensión cósmica del universo, sino en el pequeño mundo del hombre. La tierra es una exhibición de la grandeza divina. Nosotros mismos somos una admirable referencia de la infinita sabiduría de Dios. Los miembros de nuestro cuerpo, la compleja estructura de la mente, la admirable grandeza de nuestros ojos, la actividad del corazón y de cada órgano sorprende por su precisión. De ahí que no podamos por menos que decir “Él hace grandes cosas”. Pero la grandeza de Dios tiene que ver también con cada situación de la vida del creyente. En ocasiones el permiso divino trae a nuestra experiencia, las dificultades de una prueba, la tristeza de una situación, los dolores de una enfermedad, el abandono de alguien a quien amamos, o la crítica y murmuración que lastiman profundamente. Cualquier circunstancia, por compleja que nos parezca, no escapa al conocimiento de Dios. En aquello que a nosotros nos parece incomprensible y nos cuesta entender que sea permitido, Él está haciendo grandes cosas, que no entendemos. Está consolidando nuestra fe, animándonos para que nos acerquemos más a Él, enseñándonos el camino conforme a Su propósito, y despertando en nosotros una nueva visión orientada, no hacia lo que estamos pasando, sino al glorioso futuro que prepara para nosotros.
El versículo que nos hace ver a Dios, nos lleva a conocer que muchas de las cosas que Él hace nosotros no las entendemos. Su pensamiento es grande, infinitamente más grande que el nuestro. Sus caminos nos parecen estrechos, dificultosos, resbaladizos y complejos, pero son mucho más altos que nos nuestros. Todo lo que permite es bueno, porque Él es bueno. En ocasiones procuramos hacer lo que nos parece mejor, pero es Dios quien hace aquello que no entendemos y que sin embargo es lo mejor para nosotros.

Quiero conocer esta verdad: “Él hace grandes cosas que yo no entiendo”. No quiero resistirme a la admirable experiencia de sentir que está conduciendo mi camino. Quiero mirar el futuro como una etapa llena de Su gracia, porque sé que “Dios cumplirá siempre su propósito en mí”.

lunes, 5 de junio de 2017

¿A CUÁL GENERAL VAMOS A SEGUIR?

¿A CUÁL GENERAL VAMOS A SEGUIR?
Por Carlos Rey.
El General Tsao Tsao iba delante de su cansado regimiento de soldados. La marcha era larga y sólo él iba a caballo. Los soldados estaban desalentados y tenían mucha sed debido al intenso calor que los agobiaba. De repente el general, divisando el panorama desde lo alto de su montura, les dijo: «Puedo ver un frondoso jardín con una fuente de agua y frutas en abundancia.» Con esto los hombres recobraron el ánimo y aligeraron el paso; pero transcurrió una hora sin que llegaran al anunciado jardín. La verdad era que no había ningún jardín. Se habían dejado engañar, y terminaron más desconsolados y sedientos que nunca. Su general los había engañado.
Esta anécdota la cuenta la señora Chang Kai-Chek en su libro titulado Hablando con Dios. La pregunta que muchos se harán acerca de la conducta del general es: A la hora de la verdad, ¿qué importó que engañara a sus soldados con tal de lograr los objetivos que perseguía? ¿Acaso el fin no justifica los medios?
La respuesta la encierra la pregunta misma, que da por sentado que habrá una «hora de la verdad». Con sólo decir: «A la hora de la verdad», reconocemos el hecho de que tarde o temprano se sabe si algo es verdad o mentira. Y todos estamos conscientes de que sólo el ingenuo se deja engañar la segunda vez por la misma persona. Por eso se dice: «Si me engañas una vez: ¡qué vergüenza la tuya! Si me engañas dos veces: ¡qué vergüenza la mía!»
Esta vida es una marcha que a veces se vuelve larga y forzosa; nosotros somos los soldados bajo las órdenes de un general. Pero a diferencia de los soldados de Tsao Tsao, nosotros no tenemos que seguir forzosamente a ningún general, sino que podemos escoger a qué general vamos a seguir. Sin embargo, hay sólo dos generales a los que podemos seguir; el uno digno de confianza y el otro no. El uno es Dios; el otro es el diablo.
Ahora bien, Dios nos creó con libre albedrío para decidir a cuál de los dos seguir: a su Hijo Jesucristo, o a su archienemigo Satanás. Cristo dice la verdad porque Él es la verdad misma. En cambio, el diablo miente porque no puede hacer otra cosa que mentir. Cristo mismo lo califica de «padre de la mentira», que «cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso».1.
En vez de seguir al general que nos promete un oasis en este mundo, y a la hora de la verdad nos conduce a ese desierto que es el infierno, ¿por qué no seguir al que nos advierte que este mundo es un desierto en el que sufriremos aflicciones,2. y a la hora de la verdad nos conduce a ese oasis que es el cielo? De hacerlo así, no tendremos que pasar la vergüenza y el horror de ser engañados dos veces por el enemigo de nuestra alma.
1         Jn 8:44. Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
2         Jn 16:33. Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
SU AMOR ES INCONDICIONAL, A ÉL SEGUIREMOS.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. - Juan 3:16.
La biblia relata que uno de los malhechores que estaba colgado junto a Jesús lo insultaba diciendo: - Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.
Respondiendo el otro, lo reprendió, diciendo: - ¿Ni siquiera estando en la misma condenación temes tú a Dios? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; pero éste ningún mal hizo.
Y dijo a Jesús: - Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino.
 Entonces Jesús le dijo: - De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
La respuesta que tuvo Jesús superó las esperanzas de este hombre, porque le dijo: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Posiblemente el malhechor esperaba una salvación futura, pero Jesús le prometió llevárselo ese mismo día.
Este acto refleja la gracia de Dios, que es su amor, su favor inmerecido para con este pecador y para todo aquel que lo reconoce como su Salvador.
Lo que ninguna persona ha sido capaz de hacer hasta ahora, Dios lo hizo por todos aquellos que recibimos su Palabra con un corazón arrepentido y humillado. Él borra nuestras faltas: “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados” (Isaías 43:25) y nos ofrece el privilegio de empezar una nueva vida. No tiene más en cuenta nuestros pecados, sino que los olvida; y por su gracias, a menudo borra algunas consecuencias: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17)
El camino más corto para llegar al trono de la Gracia Divina, es reconocer que soy pecador, que lo necesito y que haga por mí, lo que yo no puedo hacer con mis propias fuerzas.
La salvación es gratuita, no podemos hacer nada para adquirir el favor de Dios; solo debemos recibirla por medio de la fe, como un don que proviene de Él y agradecérselo cada día.
Salvación, gracia, amor, esperanza, cruz.
Autor(a) Brisna Bustamante S.
Sub Coordinadora Call Center.


domingo, 4 de junio de 2017

TODOS LOS CAMBIOS SON IMPORTANTES. NUEVA PERSPECTIVA DEL CAMBIO.

TODOS LOS CAMBIOS SON IMPORTANTES.
NUEVA PERSPECTIVA DEL CAMBIO.
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. —Juan 10:14
A la gente no le gustan los cambios; al menos, esto es lo que oigo.
Pero, en general, los que más resistimos son aquellos que creemos que empeorarán nuestra situación en vez de mejorarla. Ilusionados, cambiamos de trabajo cuando esto significa mayor sueldo e influencia o nos mudamos alegremente a una casa más grande en un mejor vecindario. Así que, no es el cambio en sí lo que detestamos, sino aquello que implica una pérdida; a veces, física, otras veces, emocional o psicológica.
Los cambios son tanto inevitables como necesarios. Si todo sigue igual, nadie crece. Pero nosotros tenemos un Pastor que nos guía a través de esos cambios y nos lleva a un lugar mejor. Llegar allí quizá resulte difícil, como lo fue para los israelitas hasta que entraron en la tierra prometida. Cuando su situación empeoraba en vez de mejorar, se quejaban (Éxodo 15:24; Números 14:2). Pero tenemos el ejemplo de Jesús. En menos de una semana, pasó de ser el líder de muchos a que todos lo abandonaran. Entre el Domingo de Ramos y el Viernes Santo, el Buen Pastor se convirtió en el Cordero Pascual. Como Cristo atravesó voluntariamente el sufrimiento, Dios lo exaltó al lugar más elevado (Juan 10:11; Filipenses 2:8-9).
No todo cambio es agradable; sin embargo, cuando Alguien que nos ama nos guía a un sitio mejor, no tenemos que temer.
La fe en Cristo nos mantendrá firmes en el tormentoso mar de los cambios.
Autor: Escritores de Nuestro Pan Diario.






SEA FIEL EN SU PALABRA DIGA SIMPLEMENTE SÍ O NO Y CUMPLA LO QUE PROMETE.

SEA FIEL EN SU PALABRA DIGA SIMPLEMENTE SÍ O NO Y CUMPLA LO QUE PROMETE.
Santiago 5:12: “Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.”
Al hablar con adolescentes, descubrirá que muchos guardan amargura y resentimiento. Mucho de ese resentimiento es hacia sus padres, debido al serio asunto de promesas rotas. Si usted es un PADRE que anhela RESTAURAR su relación con sus hijos adolescentes, lo mejor que puede hacer es recordar esas promesas no cumplidas. Luego vaya a su hijo (a) y dígale, con un espíritu arrepentido: “Le he pedido a Dios que me perdone, ahora quiero que tú me perdones.” Entonces pregúntele: “¿Alguna vez te he hecho una promesa que no he guardado? Si es así, deseo que me lo digas para poder arrepentirme. Quiero que creas que tu padre es un hombre fiel.”
¿Es usted un hombre de palabra? ¿Es una mujer de palabra? Comience un nuevo capítulo en su vida donde usted cumple lo que promete.
¿QUÉ ES UNA PROMESA?
Promesa es la expresión de la voluntad de hacer algo por alguien o de cumplir con un cierto sacrificio en caso de conseguir algún logro. Puede entenderse la promesa como un acuerdo entre dos partes a través del cual una de ellas se compromete a realizar algo ante el cumplimiento de una condición o el vencimiento de un plazo.
Es posible asociar una promesa a un juramento. El compromiso adquirido por quien promete es un compromiso de palabra, donde la persona empeña su honor o dignidad.
10 Escrituras Acerca de las Promesas de Dios
Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;
 1) 2 Pedro 1:4
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 2) Jeremías 29:11
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 3) Mateo 11:28-29
El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 40:30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 40:31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. 4) Isaías 40:29-31
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. 5) Filipenses 4:19
6) Romanos 8:37-39 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 8:38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Más el que me oyere, habitará confiadamente  Y vivirá tranquilo, sin temor del mal. 7) Proverbios 01:33
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. 8) Juan 14:27
Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 9) Romanos 10:09

10) Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

sábado, 3 de junio de 2017

DIOS ES FIEL Y SEGUIRÁ SIENDO FIEL Y USTED?

DIOS ES FIEL Y SEGUIRÁ SIENDO FIEL Y USTED?
Primera Corintios 4:2: “Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.”
¿Es usted fiel? Cuando los tiempos se ponen difíciles, ¿es usted alguien con quien se puede contar? Hoy en día, existe una gran carestía de integridad genuina y de fidelidad entre los hijos de Dios. Es una burla. En la actualidad las palabras de un hombre significan muy poco, ya sea en un pacto matrimonial o en un contrato de negocios. Incluso los tratados entre naciones no parecen ser fidedignos. Nuestra fidelidad es la base fundamental de nuestro carácter. Nunca conoceremos las bendiciones de Dios si nuestro caminar carece de fidelidad.
Cuando usted muera, ¿dirá la gente que usted fue fiel? ¿Fiel a su familia? ¿A sus amigos? Y primordialmente ¿fiel a Dios?
DIOS ES EL DUEÑO DE TODO.
Salmos 50:10: “Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados.”
¿Recuerda cuando era inaudito escuchar que el empleo de alguien peligraba o incluso que lo perdió a causa de cambios o reducciones de empleados? Bueno, eso ya no es nuevo. Pareciera que la mayoría hoy en día luchan con problemas financieros relacionados con la seguridad laboral. Quizás usted se encuentra en esa situación y se está preguntando: “¿Qué bien puede resultar de mis problemas financieros?”
Hermano (a), estos problemas son maravillosas oportunidades para depositar su confianza en el Padre Celestial para la provisión de su pan diario. El pastor Rogers siempre decía que es mejor tener un Padre que es dueño de una panadería que tener una bodega llena de pan.
¿Tiene dificultades financieras? ¿Conoce a alguien que las tiene? Comparta con ellos las buenas nuevas de la provisión y fidelidad de Dios.
DIOS NOS PIDE FIDELIDAD EN EL HOGAR.
Hebreos 13:4: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.”
Al pastor Rogers constantemente le sorprendían las respuestas apáticas a las encuestas en donde a la gente se les pregunta: “¿Tiene alguna importancia para usted si un candidato político es fiel o no a su esposa?” O “¿Votaría usted por un hombre que ha sido infiel a su esposa?” Y las personas contestan: “Eso no importa.”
Hermano, hermana, sí es vital, y lo más importante, es primordial para Dios. Cuando las parejas rompen los votos solemnes del matrimonio, la confianza se rompe, a menos que se arrepientan de todo corazón. En pocas palabras: Las personas que tratan el sexo como algo insignificante, a su vez tratarán a los demás como algo insignificante.
¿Está usted casado (a)? Saque tiempo hoy para expresarle a su pareja su amor y compromiso de fidelidad para con él o ella.
“No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo BUENO delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en PAZ con todos los hombres” (Romanos 12:17-18).
Cierto pastor sirvió en una congregación por muchos años, pero un día le pidieron que se fuera. Él conversaba con un amigo pastor y le dijo: “Lo que me hicieron fue injusto. Después de todo lo que hice por ellos, y me trataron de esa manera.” El amigo, que mencionaba esta conversación, observó: “Fue una pena que no lo haya hecho por Dios.” Si usted está sirviendo a Dios en cualquier forma, no lo haga “por la gente”. Sirva al Señor. Si hace lo correcto, quizás la gente lo maltratará pero, ¿qué importa eso si usted está sirviendo al Señor? Dios demostrará su fidelidad y le recompensará por su obediencia. No se doblegue ante la amargura. Dígale a Dios lo que ha sucedido. Deje que Dios maneje el asunto en su tiempo. ¡Él lo hará!
Haga esta semana algo extraordinario por una persona completamente desconocida. Hágalo como una ofrenda fragante a Dios.
FIDELIDAD CON DIOS, ES FIDELIDAD DE DIOS ASEGURADA.
“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y Yo le amaré, y me manifestaré a él” (Juan 14:21).
Un pequeñito se cayó de la cama y estaba llorando. Su mamá vino, lo levantó, y le dijo: “Cariño, ¿qué pasa? ¿Cómo es que te caíste de la cama?” Y el niño respondió: “Bueno, creo que me quedé dormido muy cerca del borde de la cama.”
Existe mucha gente que hace exactamente eso. Se acercan a Cristo y de alguna manera parece que se quedan “dormidos sobre el borde”. Dicen: “Ya soy salvo y eso es todo.” ¡Pero eso no es todo! Sólo es el comienzo de una relación que va a durar por toda la eternidad. Dios quiere “moverle” a usted a un mayor conocimiento de Él.
El pastor Rogers dijo: “Yo no sé de usted, pero yo no estoy satisfecho con
“sólo pasar los días” de mi vida. Quiero ir a lo profundo del corazón de Jesús, y deseo exactamente lo mismo para usted.”
En un juicio en su contra, ¿qué evidencia habría para encontrarle “culpable” de vivir la vida cristiana? ¿Qué evidencia podrían presentar sus familiares, amigos y miembros de la iglesia, de que usted guarda o cumple con los mandamientos de Dios? Pídale a Dios que le perdone y que le dé fidelidad para obedecerle.
POR LA FIDELIDAD DE DIOS, ES QUE NO HEMOS SIDO CONSUMIDOS.
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones 3:22-23).
¿Sabe el significado de Lamentaciones 3:22-23? Significa que a Dios nunca se le acaba la compasión. ¿Alguna vez ha estado en las cataratas del Niágara? ¿Ha observado su turbulenta y torrencial fuerza?
Cuando el pastor Rogers las vio por primera vez pensó: “De seguro esa agua algún día se secará.” Pero no ha sucedido así.
Amigo, más grande que las cataratas del Niágara es la compasión del Señor. Su compasión nunca falla.
En 1923, Tomás O. Chisholm escribió uno de los grandes himnos de todos los tiempos. Esta estrofa es un reflejo de esta verdad: “Oh Dios eterno, tu misericordia ni una sombra de duda tendrá, Tu compasión y bondad nunca fallan, y por los siglos el mismo serás.”
Alabe a Dios cantando el himno “Grande Es Tu Fidelidad”, y medite en esta gran verdad.
“Me postraré hacia tu santo templo, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas” - (Salmos 138:2).
Había un hombre que amaba estudiar la Biblia, cuando encontraba algo que no entendía, le preguntaba a su amigo Carlos: “¿Qué significa este versículo?” Un día, durante su estudio bíblico, el Espíritu Santo le dijo: “¿Por qué no me preguntas a Mí? Yo soy el que le enseño a Carlos.”
Gracias por los eruditos que enseñan la Palabra de Dios, pero el  mismo Dios que enseña a esos hombres y mujeres, quiere enseñarle a usted también. Cuando lea la Biblia, pídale a Dios que le ayude a contestar las siguientes preguntas: 1) ¿Hay una lección que debo aprender?; 2) ¿Hay algún pecado que debo evitar?; 3) ¿Hay una bendición que disfrutar?; 4) ¿Hay alguna promesa que reclamar? y 5) ¿Hay algún nuevo pensamiento que debo llevar?
Lea el Salmo 138. Luego conteste dichas preguntas relacionadas con las Verdades en ese pasaje.
HOY ES EL DÍA PARA EMPEZAR UNA FIEL RELACIÓN CON EL SEÑOR.
Salmos 112:2: “Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita.”
Una mujer fue a ver a su pastor y le preguntó: “¿Cuándo debo empezar el entrenamiento religioso de mi hijo? ¿Cuándo estará listo? ¿Es muy temprano iniciar a los seis años?” El pastor le respondió: “No, es muy tarde.” La mujer dijo: “Bueno, ¿entonces a los seis meses?” El pastor le contestó: “No, eso es muy tarde.” Ella preguntó nuevamente: “Entonces, ¿cuándo debo empezar?” El pastor le explicó: “Empieza con los abuelos.”
Nosotros podemos vivir para nuestros nietos y bisnietos. El regalo más grande que usted puede darle a sus hijos es enseñarles a adorar al Señor, a amar al Señor, y a servir al Señor a cualquier edad.
Si usted es abuelo, comparta lo que Dios le ha enseñado acerca de su gracia y fidelidad en su propia vida. Comparta lo que Dios le ha enseñado acerca de adorarle y servir a otros.
Salmos 139:10: “Aún allí me guiará tu mano, me asistirá tu diestra.”
Algunas personas piden: “Oren por nosotros para que nos podamos mantener fieles hasta el final.”
Al escucharlo, el pastor Rogers solía siempre sonreír y decía: “Me imagino el arca de Noé y puedo verlo a él, a su esposa y su familia. En lugar de estar dentro del arca, van fuera de ésta, colgando de unos mástiles delgados. Y Noé le dice a su esposa: ‘Amor, ora por mí para que pueda sostenerme hasta el final’.”
Mas en contraste, Dios le dijo a Noé: “Entra en el arca.” Y el mismo Dios que mantuvo las aguas fuera del arca, encerró a Noé dentro de ésta. Ahora bien, Noé pudo haberse caído dentro del arca, pero jamás se cayó fuera de borda. No es que nosotros nos sujetamos a Él, sino que Él nos sujeta.


viernes, 2 de junio de 2017

SI CREE EN JESÚS, TAMBIÉN DEBE CREER EN SU IGLESIA.

“Y Yo [Jesús] también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” - (Mateo 16:18).
Hay muchas personas que dicen: “Yo creo en Jesús, mas no creo en la iglesia.” Eso es como decir: “Yo creo en el fútbol, pero no creo en los estadios, ni en los uniformes ni en la pelota de fútbol.” Jesús ama a la iglesia. Él dio su vida por la iglesia. Si usted desea ser victorioso en las batallas espirituales de la vida, debe darse cuenta que el cristianismo no es una religión tipo “Llanero Solitario”. La iglesia existe para unirnos y ganar las batalla juntos. El compositor Sabine Baring-Gould escribió el famoso himno “Firmes y Adelante”, y en una de las estrofas dice: “Tronos y coronas pueden perecer; de Jesús la iglesia siempre habrá de ser; nada en contra suya prevalecerá, porque la promesa nunca faltará.”
Si usted al presente no está involucrado en una iglesia, ore al Señor para que le guíe a una iglesia en donde se enseñe sana doctrina, y en donde Jesucristo sea honrado y glorificado.

¿Está usted casado o saliendo seriamente con alguien? ¿Recuerda su primera cita y cuán emocionado estaba? Haga una cita con Dios esta semana, por una hora y empiece a vivir esos mismos momentos que vivió en el pasado cuando le Emocionaba ir a la iglesia y Adorar al Rey de Reyes y Señor de Señores.

¿UNA PREGUNTA MUY INTERESANTE DÓNDE ESTÁ DIOS? ¿DÓNDE ESTÁ DIOS?

¿UNA PREGUNTA MUY INTERESANTE DÓNDE ESTÁ DIOS?
¿DÓNDE ESTÁ DIOS?
Por el Hermano Pablo.
Eran enormes pilas de cartas, y cada día entraban nuevas. Llegaban entre cincuenta y cien cartas diarias, principalmente de Europa y América, aunque también del resto del mundo. Su destino era el correo de Jerusalén, y las autoridades no sabían qué hacer con ellas. Eran cartas que iban dirigidas a «Dios en Jerusalén».
Una carta iba dirigida así: «El Señor del mundo. Trono de gloria. Séptimo cielo. Jerusalén.» Algunas de esas cartas contenían peticiones de ayuda, especialmente de solteras que buscaban esposo. Otras venían de niños que habían sido abandonados. El jefe de correos se vio obligado a tomar la decisión de quemar todas esas cartas. «No podemos hacer otra cosa con ellas», concluyó.
Esta noticia de un número crecido de cartas enviadas a Jerusalén y dirigidas a Dios debe hacernos reflexionar. Que haya tanta gente en el mundo urgentemente necesitada y que no sabe cómo hallar a Dios es sumamente triste.
Que haya necesidad de dirigirse a Dios es evidente. Que este haya sido el anhelo de toda la humanidad de todos los tiempos, también es evidente. Y que toda persona se sentiría feliz si Dios le diera la respuesta que necesita, lo es igualmente.
En el Libro de Job, tal vez el libro más antiguo de la Biblia, se expresa el mismo anhelo: «¡Ah, si supiera yo dónde encontrar a Dios! ¡Si pudiera llegar adonde él habita! Ante él expondría mi caso; llenaría mi boca de argumentos» (Job 23:3). Para satisfacer esa necesidad, el hombre ha inventado toda clase de religiones y ha fundado toda clase de ciudades sagradas.
En cierta ocasión, Jesucristo pasaba por la ciudad de Samaria cuando junto a un pozo se encontró con una mujer samaritana. Ella, en la conversación que se suscitó, le dijo a Jesús: «Nuestros antepasados adoraron en este monte, pero ustedes los judíos dicen que el lugar donde debemos adorar está en Jerusalén.» A lo que Jesús le respondió: «Los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren» (Juan 4:20-23).
Dios no está circunscrito a ningún lugar, a ninguna organización, a ningún orden ni a ninguna religión. Si tratáramos de describir el lugar donde se halla, tendríamos que concluir que se encuentra en el lugar de nuestra necesidad. Lo hallamos en el corazón del arrepentido. Lo hallamos en el dolor del humilde. Y más que todo, lo hallamos al pie de la cruz de Cristo.
DIOS NO HABITA EN TEMPLOS HUMANOS.
El Apóstol Pablo enseñó a los atenienses en Hechos 17: 16-34. Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría.
17:17 Así que discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.
17:18 Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.
17:19 Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas?
17:20 Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto.
17:21 (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.)
17:22 Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;
17:23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.
17:24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,
17:25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.
17:26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;
17:27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.
17:28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.
17:29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.
17:30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;
17:31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.
17:32 Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez.
17:33 Y así Pablo salió de en medio de ellos.
17:34 Más algunos creyeron, juntándose con él; entre los cuales estaba Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos.
Dios está ahora mismo tocando a la puerta de nuestro corazón. Como dice Apocalipsis 320. 'He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.
 Abrámosle la puerta y dejémoslo entrar. Él quiere ser nuestro seguro y eterno Salvador.
¿ Y LA IGLESIA ENTONCES?
Primera Corintios 6:20: “Porque habéis sido comprado por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”
Mateo 26:28 dice: “Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de pecados.” Note la palabra “pacto” que proviene de la palabra griega diatheke. Cristo nos ha comprado con su sangre. Hemos entrado en un pacto con Él. La iglesia es la esposa y Él es el esposo. Estamos desposados a Él en un pacto comprado con su sangre.
Samuel J. Stone escribió estas palabras poderosas en un himno que cantamos en nuestra iglesia titulado: “El cimiento de la iglesia” (The Church’s One Foundation): “Desde el cielo, Él vino a buscar a su esposa santa, con su propia sangre la compró, y por darle vida murió.”
Permita que esta poderosa verdad penetre en lo profundo de su corazón. Medite en lo que significa que Jesús haya venido a buscarle y que le haya comprado con su propia sangre.
Apocalipsis 7:12: “La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos.”
Un hombre que se emocionaba demasiado en la iglesia. Continuamente gritaba: “¡Alabado sea el Señor!” Un día, unos miembros de su congregación vinieron a hablarle cuando él araba sus campos. Al terminar de platicar, él inclinó su rostro y explicó: “Sé que es verdad. He interrumpido los cultos, pero saben, me siento ahí y pienso todo lo que el Señor ha hecho por mí: Cómo murió en agonía, y derramó su sangre en la cruz por mí... cómo Él ha perdonado todos mis pecados... cómo me ha llenado del Espíritu Santo y... ¡cuida de mi mula mientras le alabo!”
Si ser salvo y saber que irá al cielo no lo emociona, usted tiene callos en su alma. ¡Es emocionante conocer al Señor Jesucristo!
¿Cuándo fue la última vez que usted levantó sus manos y grito: “¡Alabado sea el Señor!”? ¡Quizás ahora mismo sea un buen tiempo para hacerlo!
LA IGLESIA ES EL LUGAR DE REUNIÓN DE LOS HERMANOS PARA ALABAR A DIOS COMO DICE EL SALMO 133:1-3.¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
Habitar los hermanos juntos en armonía!
133:2 Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras;
133:3 Como el rocío de Hermón,
Que desciende sobre los montes de Sion;
Porque allí envía Jehová bendición,
Y vida eterna.
¿ESTÁ USTED ASISTIENDO A LA IGLESIA PARA ADORAR A DIOS, O HA DEJADO EL PRIMER AMOR?
En Apocalipsis 2:1-7, leemos que el Señor acusa a la iglesia de Éfeso de haber abandonado su primer amor. No era que no amaban al Señor Jesús, sino que no lo amaban como antes. Si ha existido alguna ocasión cuando usted ha amado a Jesús más de lo que lo ama en este momento, usted se está descarriando. G. Campbell Morgan dijo que ser tibio en cuanto al Señor es la peor blasfemia. Creemos que está en lo correcto. Ser tibio es una manera de decir: “Dios, creo en Ti, pero simplemente no me emocionas.” ¡Oh, cuánto deberíamos permanecer enamorados del Señor Jesucristo!
¿Ha dejado usted su primer amor? ¿Está tibio su amor por Jesús? Lea el Salmo 26:1-8, haga una oración basada en éste y busque a Jesús.
Júzgame, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado;
He confiado asimismo en Jehová sin titubear.
26:2 Escudríñame, oh Jehová, y pruébame;
Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.
26:3 Porque tu misericordia está delante de mis ojos,
Y ando en tu verdad.
26:4 No me he sentado con hombres hipócritas,
Ni entré con los que andan simuladamente.
26:5 Aborrecí la reunión de los malignos,
Y con los impíos nunca me senté.
26:6 Lavaré en inocencia mis manos,
Y así andaré alrededor de tu altar, oh Jehová,
26:7 Para exclamar con voz de acción de gracias,
Y para contar todas tus maravillas.
26:8 Jehová, la habitación de tu casa he amado,
Y el lugar de la morada de tu gloria.
Primera Corintios 1:30: “Mas por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención.”
 El apóstol Pablo creía que la mayor bendición era ser “hallado en Él.” Pablo cambió una serie de reglamentos por un Amigo. ¿No preferiría usted tener un amigo que una serie de reglamentos? Antes de su salvación, Pablo tenía la ley, mas ahora tiene al Señor. ¡Qué diferencia! Qué lugar tan seguro es el ser hallado en Cristo.
Si usted es salvo no es tan sólo un miembro de la iglesia, sino que está en Cristo. Usted está en su cuerpo (la iglesia) y Él está en usted. ¡Qué comunión divina! Puede ser que no tenga a nadie a su derredor, pero nunca estará solo otra vez, porque el Señor Jesucristo está en usted y usted en Él.
Le invitamos a meditar en esta verdad. A su vez lea Filipenses 3:9.
y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
3:10 a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,
SOMOS EL CUERPO Y LA IGLESIA DE JESUCRISTO.
“Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” - (1 Pedro 2:5).

Jesús no sólo es la piedra angular de la iglesia, sino también es quien edifica cada bloque individual por medio de cada creyente. ¿Ha escuchado alguna vez la expresión: “De tal palo, tal astilla”? Significa el compartir la naturaleza del progenitor. En un sentido, cada hijo de Dios es una “astilla” del árbol. Por nosotros mismos no somos mucho que digamos. ¿Cuántos edificios ha visto usted, construidos con un solo ladrillo? Una piedra puede fácilmente ser lanzada de un lado al otro, pero si usted junta muchas de ellas, habrá fortaleza. Nuestro Señor nos construye juntos para que ganemos fuerza el uno del otro. Es increíble lo que puede suceder cuando el cuerpo de Cristo está unificado.