martes, 13 de junio de 2017

¡ATRÉVETE A CREER EN JESUCRISTO EL SEÑOR!

¡ATRÉVETE A CREER EN JESUCRISTO EL SEÑOR!
Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. - Lucas 11:9-10.
La biblia cuenta que junto al camino de Jericó se encontraba Bartimeo, un hombre que era ciego, el cual había oído que Jesús estaba cerca y empezó a gritar: “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”.
“¡Cállate!”, muchos le gritaban, pero su grito era aún más fuerte: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!”.
Cuando Jesús lo oyó, se detuvo y dijo: “Díganle que se acerque”. Así que lo llamaron y le dijeron: “Anímate, ¡Vamos, que El te llama!”.
Bartimeo echó a un lado su abrigo, se levantó de un salto y se acercó a Jesús.
-¿Qué quieres que haga por ti? -preguntó Jesús. Mi Señor -dijo el-, ¡quiero ver!
Y Jesús le dijo: -Puedes irte, pues tu fe te ha sanado. Al instante el hombre pudo ver y siguió a Jesús por el camino.
Esta historia nos deja dos enseñanzas muy importantes:
1. Persistir hasta obtener lo que anhelamos. Bartimeo gritó hasta que Jesús lo escuchará, a pesar de que la multitud lo abucheó, el no desistió, más al contrario, empezó a gritar más fuerte.
2. Pedir algo específico. Bartimeo le dijo a Jesús que quería ver. Muchos de nosotros nos hemos acostumbrado a tener las cosas en ese momento y a menudo nos cansamos muy rápido de pedirle algo a Dios, cuando él no contesta de inmediato nuestras oraciones y simplemente no insistimos, cuando deberíamos hacer todo lo contrario, perseverar en oración hasta que nuestra petición sea respondida.
3. Otro aspecto que debemos considerar, es que muchos de nosotros no somos específicos en nuestras peticiones o somos indecisos. Lo primero que debemos hacer, es tener claros nuestros objetivos y metas en la vida y lo que realmente queremos tener y alcanzar con el favor de Dios y de acuerdo a su voluntad.
Tengamos siempre presente que solo nos limita lo que podamos creer.
CREER TRAE FELICIDAD.
“Alegraos, justos, en Jehová, y alabad la memoria de su santidad” - (Salmo 97:12).
Años atrás, la revista Selecciones publicó un artículo en el que se decía que para que una persona sea feliz y tenga satisfacción, tres cosas eran necesarias.
1. Primero, necesitaban algo en qué creer.
2. Segundo, necesitaban alguien a quien amar y,
3. Tercero, necesitaban algo que valga la pena realizar.
 Eso es verdad, no porque la revista lo haya mencionado, sino porque la Palabra de Dios lo afirma. Debe haber algo más en la vida que el siguiente aliento o el próximo paso. Y su nombre es Jesucristo. Él es, por cierto, el cumplimiento de esas tres necesidades.
1. Jesús es el único en quien creer,
2.Él es a quien debemos amar,
3. Y a quien vale la pena servir.
 ¿Usted anhela la felicidad? Jesucristo satisface toda necesidad en su vida.
¿En qué gastó sus energías la semana pasada, tratando de ser feliz? ¿En los centros comerciales? ¿En el estadio de fútbol? ¿En la playa o en las montañas? No hay nada de malo en estas cosas si están balanceadas por: 1.Una vida de oración.
 2. De estudio de la Palabra de Dios.
3. Y de servicio a otros menos afortunados que usted, o evangelizando a los perdidos.
Haga un compromiso hoy de re-dedicar su vida a Dios.
CREER Y FE TIENEN MUCHAS COSA EN COMÚN.
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios” (Romanos 10:17).
¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunas personas parecen tener: 1.tanta fe.
 2. Otras una fe débil.
3. Y otras no tener ninguna fe?
 ¿Es Dios injusto? No, “Dios no hace acepción de personas” (vea 2 Crónicas 19:7). Él ha dado a cada ser humano una medida de fe (vea Romanos 12:3).
Entonces, ¿qué es fe? Permítanos primero decirle lo que NO ES la fe:
1. Fe no es pensamiento positivo u optimismo.
2. Fe no es un “sentir” que puede hacer algo.
3. Fe no es una corazonada o el mirar el lado brillante de las cosas.
 Fe es recibir una palabra de Dios y actuar de acuerdo a esa palabra.
Verá, usted puede recibir una palabra de Dios y creer esa palabra. Eso es creer. Pero cuando usted actúa de acuerdo a esa palabra, eso es fe. Fe es creer, ¡pero con piernas! Hoy es el día en que usted puede poner sus pies
de fe sobre las promesas de Dios y decir: “¡Esa promesa es mía!”
CREER QUE DIOS ES BUENO EN GRAN MANERA.
“Ciertamente es bueno Dios para con Israel, para con los limpios de corazón” - (Salmos 73:1).
Asaf, autor del Salmo 73, comienza hablando de la pureza del corazón de una persona, y la bondad de Dios. Luego dice: “En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos” (Salmo 73:2). El tenía la idea de que cuando estuviera bien con Dios, entonces no tendría más problemas. ¿Estaba él seguro de eso? Sí, porque dice: “Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, y lavado mis manos en inocencia; pues he sido azotado todo el día, y castigado todas las mañanas” (v.13-14).
Asaf dijo: “Estoy bien con Dios, y todavía tengo problemas.” Él tenía una expectativa falsa que la Biblia no necesariamente da. Los creyentes no tienen un tratamiento preferencial. La presencia de Dios es suficiente aún en medio de nuestros problemas.
¿Es esta creencia falsa algo bajo lo cual usted ha estado viviendo? Entonces, es tiempo de creer la verdad de Dios. Por favor, lea 1 Pedro 4:12-16. Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,
4:13 sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.
4:14 Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.
4:15 Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno;

4:16 peros si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.

lunes, 12 de junio de 2017

USTED ESCOGE LA ACTITUD QUE ASUME HUMILDAD U ORGULLO. UNA BUENA ACTITUD ES LA HUMILDAD.

USTED ESCOGE LA  ACTITUD QUE ASUME  HUMILDAD U ORGULLO.
UNA BUENA ACTITUD ES LA HUMILDAD.
Santiago 4:10: “Humillaos delante del Señor y Él os exaltará.”
¿Alguna vez se ha preguntado qué es la humildad? La verdadera humildad no es pensar negativamente acerca de sí mismo. Es estar de acuerdo con lo que Dios dice acerca de usted. La gracia de Dios exalta a una persona sin envanecerla, y humilla a una persona sin rebajarla. Somos lo que somos por Cristo.
En esta vida, usted no estará sin pecado, más cuando se encargue de éste, usted se acercará a poder liberarse del pecado. Sin pecado no vivirá, pero sí sin culpa. Si usted confiesa su pecado y ora a Dios pidiendo perdón, vivirá libre de culpa.
¿Posee una Biblia con concordancia? Haga un estudio acerca del tema de la humildad. Comience con Filipenses 2:5-11.
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
2:6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
2:7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
2:8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
2:9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
2:10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
2:11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
A COMERSE EL ORGULLO.
A comerse el orgullo. 1 Corintios 4:7 Porque ¿quién te distingue? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?
(c) Copyright 2010 Más de la Vida con Jorge Cota.
Había una vez un león que se despertó y comenzó a pavonearse a través de la selva. Decidió asegurarse que todos los animales supieran quién era rey. Pasó por alto a los animales más chicos. Se le acercó al oso y con un rugir le preguntó: "¿Quién es el rey de la selva?" "Tú, señor León, tú eres el rey de la selva". Llegó con la jirafa y con un rugir le preguntó: "¿Quién es el rey de la selva?" "Todo mundo sabe que tú señor León eres el rey de la selva". Llegó con el elefante, y con un rugir le preguntó: "¿Quién es el rey de la selva?" El elefante lo enroscó con su trompa, le dio seis vueltas en el aire, lo azotó cuatro veces contra un árbol, lo azotó siete veces contra el suelo, lo hundió en el lago por tres minutos y lo aventó a la orilla... El león todo moribundo y moreteado, como pudo se puso de pie y con los ojos llenos de sangre le dij "Mira elefante, solamente porque no sabes la respuesta no tienes porque enojarte".
El orgullo es la adoración del YO;  Lo que yo soy, lo que yo tengo, lo que yo hago. Es creer que uno es autosuficiente. El problema con el orgullo es que es un cáncer espiritual que se come el contentamiento y se roba la alegría.
Cuando estamos lleno de orgullo aniquilamos la alegría, ya que la alegría y el orgullo no son compatibles. Como puede ver, el orgullo siempre hace comparaciones superficiales y es por eso que es destructivo.
El orgullo está en el núcleo de cada pelea, de cada discusión, de cada desacuerdo, y de cada división.
El orgullo destruye su capacidad para amar.
El orgullo propicia ideas de exclusividad en vez de aceptar a los demás.
El orgullo lo lleva a criticar en vez de servir.
El orgullo le roba la alegría y la felicidad.
El orgullo envenena nuestra perspectiva.
El orgullo ciega nuestra objetividad.
Cuando somos orgullosos no podemos pensar bien. No podemos evaluar objetivamente lo que nos rodea. El orgullo no nos deja ver las cosas claramente para tomar buenas decisiones.
El poeta Italiano, Antonio Porchia dijo "Si no alzas la vista creerás que eres el punto más alto". La realidad de las cosas es que el orgullo tiende a tocarnos a todos: Al  rico, al humilde, al culto, al fuerte, al vigoroso, al atractivo, al exitoso, al poderoso, al afamado, y al religioso. Todos podemos llegar a creer que somos autosuficientes.
Es por eso que es imprescindible comernos el orgullo y recordar que al terminar el juego, el rey y el peón, vuelven a la misma caja.
LA MEJOR ACTITUD ES ALEGRARSE SIEMPRE.
“Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense!” - Filipenses 4:4 NTV.
Científicamente, se ha comprobado que la risa, aporta múltiples beneficios: rejuvenece, elimina el estrés, tensiones, depresión, dolores, insomnio, y mucho más. También recientes estudios indican que mientras reímos liberamos gran cantidad de endorfinas (responsables en gran parte de la sensación de bienestar). Médicos están aplicando esta terapia con personas que tienen distintas enfermedades, viendo excelentes resultados.
El corazón alegre hermosea el rostro dice Proverbios 15:13, la alegría cambia nuestro estado de ánimo y la manera de ver la vida. La alegría (gozo) tiene que ser característico de la persona que ha experimentado el amor Dios pues tenemos razones suficientes: él nos ama, perdona, ayuda, fortalece, provee, etc. Está presente aunque no lo veamos y aunque no lo sentimos.
Aunque cuando uno está pasando por pruebas y por situaciones difíciles lo menos que uno quiere es gozarse pero no deberíamos renunciar al regocijo que Dios ha puesto en nuestro corazón, no lo apaguemos y refugiémonos en él como dice el Salmo 5:11 (NTV) dice: “Pero que se alegren todos los que en ti se refugian;  que canten alegres alabanzas por siempre. Cúbrelos con tu protección,  para que todos los que aman tu nombre estén llenos de alegría.” Hay algo que Dios está haciendo que quizás no podemos entender y eso para bien.
Entonces el que ha puesto su confianza en Dios debe mantener su corazón alegre, y decir “Aunque estoy pasando por dificultades, puedo regocijarme porque tengo la seguridad de que Dios va responder a mi necesidad y va traer nuevamente su bendición en esta situación”.
¡Vamos, dibujemos una sonrisa en nuestro rostro!
Sofonías 3:17  (NTV) “Pues el Señor tu Dios vive en medio de ti. Él es un poderoso salvador. Se deleitará en ti con alegría. Con su amor calmará todos tus temores. Se gozará por ti con cantos de alegría».”

Autora(o) Soraida Fuentes.

domingo, 11 de junio de 2017

¿QUÉ TAN LEJOS ESTÁ LA MUERTE»?

¿QUÉ TAN LEJOS ESTÁ LA MUERTE»?
Por Carlos Rey.
»La muerte. En el transcurso de la vida se piensa muchas veces en que un día, tras años, meses, semanas y días preparatorios, llegaremos a nuestro turno al umbral de la muerte. Es la ley fatal, aceptada y prevista; tanto que solemos dejarnos llevar placenteramente por la imaginación a ese momento, supremo entre todos, en que lanzamos el último suspiro.
»Pero entre el instante actual y esa postrera espiración, ¡qué de sueños, trastornos, esperanzas y dramas presumimos en nuestra vida! ¡Qué nos reserva aún esta existencia llena de vigor, antes de su eliminación del escenario humano! Es éste el consuelo, el placer y la razón de nuestras divagaciones mortuorias: ¡tan lejos está la muerte, y tan imprevisto lo que debemos vivir aún!»1.
Dejemos de pensar que la muerte está muy lejos y que la vida es un derecho que podemos dar por sentado, y reflexionemos más bien sobre lo que nos advierte Santiago el apóstol: que nuestra vida es «como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece».2. Vivamos cada día conscientes de que nuestro destino eterno depende de la decisión que tomamos de servir y agradar a Dios.3. Así no tendremos nada de qué lamentarnos cuando sea nuestro turno de llegar al umbral de la muerte.
2          Stg 4:14. Cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
3         Dt 10:12. Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;
Jos 24:15. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
 2Co 5:9. Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.
Col 1:10. Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;
 Stg 4:15. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
DIOS NOS QUIERE DAR UNA VIDA ABUNDANTE.
Primera Pedro 1:3: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos.”
Vida abundante es el plan de Dios para usted. El Señor Jesucristo nos prometió: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).
¿Qué es la vida abundante? Es una vida en donde todas sus necesidades son suplidas. Pero más que eso, la vida abundante es donde usted posee suficiente para bendecir a otros. No solamente recibe bendiciones, sino que usted es una bendición.
La vida abundante que Jesús prometió no es sólo una vida en el más allá, sino también es vida abundante ahora mismo en el vivir cotidiano. Todos los días y en todo debemos tener la victoria en y a través del Señor Jesucristo.

¿Quién en su vida no está experimentando vida abundante? ¿Su mamá? ¿Su esposo? ¿Su mejor amigo? Dedique unos minutos para animarles con esta promesa de 1 Pedro 1: 3.

EL PODER DE LAS PALABRA PARA PRODUCIR VIDA O MUERTE.

EL PODER DE LAS PALABRA PARA PRODUCIR  VIDA  O MUERTE.
¿A que no sabes de lo que me entere?
En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente. Proverbios 10:19.
En las escrituras, leemos que las palabras tienen poder, para bendición o maldición, sin embargo vemos a menudo, como se usa algo tan valioso de manera tan imprudente.
Por lo tanto vemos gente que habla, casi sin poder parar y por su incontinencia verbal, terminan diciendo palabras, de la cual tal vez en poco tiempo se arrepientan. De esta manera, se hiere, miente, promete, engaña, o bien se maltrata, todo a través de las palabras.
Cuantas veces pasa, que nos comienzan a contar algo de una persona y al poco tiempo nos vemos involucrados, también nosotros aportando nuestra propia opinión o experiencia y cuando nos queremos acordar estamos murmurando, en chisme, opinando de situaciones y personas que tal vez no conocemos en profundidad.
Por lo tanto, debemos estar alerta a preguntas tales como: te enteraste lo que pasó? o bien te voy a contar un secreto, pero no se lo digas a nadie... o bien la versión religiosa del chisme:  te cuento esto, pero te lo digo para que estés orando.... No vayas a tomarme por un chismoso.
Si por un instante pudiéramos comprender lo dañino que resulta esto, seguramente seríamos más prudentes en el uso de nuestras palabras. Es frecuente ver personas, que hablan abundantemente, casi presumiendo saber de todo, sin embargo la prudencia, está en refrenar sus labios.
Otra característica del que habla mucho, es que es mas propenso a equivocarse, no aprende de otros y de tanto hablar no escucha a los demás, sino solamente a si mismo.
Es importante reflexionar, si realmente le estamos dando buen uso a nuestras palabras, piensa  por un momento las veces que lastimaste a alguien sin querer, por una palabra demás que se te escapó. Piensa también en las palabras que a tí te han marcado, que otros te han dicho casi sin pensar pero que en ti produjeron un dolor que aún hoy recuerdas.
Hay personas que se relacionan con los demás, con palabras fuertes, a veces con gritos o insultos y esto casi que forma parte de su vida normal, pero hoy a la luz de la Palabra, el desafío es cambiemos nuestra forma de hablar, para que logremos lo que dice la Biblia acerca de cómo debemos hacerlo.
Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. - Colosenses 4:6.
Daniel Zangaro.

Director RDS

RECUERDA SIEMPRE QUE NADA SE COMPARA CON ÉL.

RECUERDA SIEMPRE QUE NADA SE COMPARA CON ÉL.
Leer: Job 38:1-41
Dios es prominente y preeminente. Es majestuoso en Su poder, magnífico en Su persona y maravilloso en sus propósitos. ¡Qué reconfortante darnos cuenta de nuestra propia insignificancia y dar total atención a la grandeza de nuestro Dios! ¡Necesitamos abrir los ojos para ver que la vida se trata solamente de Él!
Muy diferente al caso de la niñita que iba caminando al lado de su madre bajo un fuerte aguacero con truenos ensordecedores. Cada vez que se producía un relámpago, su madre notaba que la niña se daba vuelta y sonreía. Caminaban un poco más, había otro relámpago, y la niña se volvía otra vez y sonreía. La madre finalmente le dijo: “Querida, ¿qué sucede? ¿Por qué te volteas y te sonríes después del resplandor del relámpago?”
“Bueno”, dijo ella, “quiero estar serena y sonreír para Dios, porque Él me está tomando una fotografía”.
Damos un gran paso de madurez cuando finalmente entendemos que la vida no se trata de nosotros, ni de nuestra importancia. Se trata de lograr en la vida, como propósito final, la magnificencia de Dios. Nada mejor que descubrir y estudiar la persona de Dios, Su santidad, Su grandeza, Su gloria.
Dios es trascendente. Él es magnífico. ¡Solo Él es admirable! Él está en todas partes, encima de nosotros, dentro de nosotros. Sin Él no hay justicia. Sin Él no hay santidad. Sin Él no hay la promesa del perdón, ni fuente de verdad absoluta, ni razones para soportar, ni esperanza más allá de la tumba. Nada se compara con Él.
Recuerde: Dios es majestuoso en  Su poder y maravilloso en Sus propósitos.
Autor: Pastor C. Swindoll.
¿QUÉ SIGNIFICA DEJAR TODO POR CRISTO?
Primera Corintios 1:9: “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.”
Juan Calvino fue uno de los más grandes teólogos que hayan vivido. Él dijo: “He dejado todo por Cristo, y ¿qué he encontrado? He encontrado todo en Cristo.” ¿Desearía usted poder decir lo mismo? Usted puede. Solamente no se confunda con lo que significa “dejarlo todo” por encontrar a Cristo. Tantos piensan que ser discípulos significa unirse a algún movimiento, o ir al campo misionero, o estudiar en un seminario. Amigo (a), ser un discípulo es tener comunión con el Señor Jesucristo. Es conocer a Jesús íntimamente y seguirle doquiera Él le guíe. La comunión con Cristo precede el servicio por Jesús. Antes de poder ministrar a otra persona debemos tener comunión con Jesús.
¿Está usted orando para saber dónde calza como discípulo en el cuerpo de Cristo? Dedique algún tiempo esta semana para estar en comunión con Cristo y la respuesta vendrá.
ÉL ES TODOPODEROSO.
Efesios 1:13: “Fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.”
En el instante que usted recibe a Jesucristo como su Señor y Salvador, el Espíritu Santo de Dios le sella en Sí mismo. ¿Qué significa ser sellado? Significa ponerle el sello del Rey a usted. El sello del Rey no puede ser destruido por ningún hombre. Significa que usted le pertenece a Él en todo tiempo y por la eternidad.
Segunda Timoteo 2:19 dice: “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos.”
Usted es sellado por el Espíritu Santo para tener una comunión con Dios.
Sírvase leer Daniel 6 y Mateo 27. Note las similitudes en los relatos de Daniel y Jesús al ambos ser sellados para muerte y como Dios Todopoderoso les liberó para vida.
ÉL ES EL PRIMERO Y EL ÚLTIMO.
 “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Apocalipsis 1:8).
Un muchacho estaba leyendo un día una novela de crimen y misterio, y se puso ansioso por saber si la heroína sobreviviría. Para calmar su ansiedad, leyó el último capítulo y descubrió que ella sobrevivió. Después, cuando leyó que el villano estaba planeando algo malvado, se sonrió y pensó: “Si tú supieras lo que yo sé, no estarías tan seguro y confiado.”
Los cristianos conocemos lo que dice “el último capítulo”, y eso nos ayuda a enfrentar el presente. Por cierto, las glorias del futuro pueden ayudar a diluir las penas del presente. El oscuro destino de Satanás se lo describe en Génesis, y es ejecutado en Apocalipsis.
¿Conoce a alguien que podría beneficiarse de las Buenas Nuevas de salvación hoy? Entonces, envíele este devocional. O mejor aún, comparta con ella o él este devocional en forma personal.
DIOS PIDE DE NOSOTROS SOLO EL CORAZÓN.
“El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de Mí, la hallará” - (Mateo 10:39).
En una ocasión el pastor Rogers afirmó: “Nosotros no tenemos nada que Dios necesite. Piense al respecto. Si yo fuera rico y quisiera dar mis riquezas a Dios, no lo haría más rico. Él es el dueño de todo. Si yo fuera sabio, y le diera mi sabiduría a Dios, no podría hacerle más sabio. Él es Omnisciente. Si yo fuera poderoso, y diese mi poder a Dios, no podría hacerle más poderoso. Él es Omnipotente, Todopoderoso. Dios quiere una sola cosa de sus hijos: nuestro corazón. Si oramos a Dios sin haberle entregado nuestro corazón, nos estamos burlando de Él. Si predicamos sin haberle entregado nuestro corazón, estamos predicando en ignorancia.”
Dios le está diciendo hoy: “Dame tu corazón.” ¿Cómo responderá usted?
Lea Lucas 9:23-27. ¿Qué es lo que le detiene para que rinda su vida completamente a Él?
DIOS NOS SUSTENTA CON EL MANÁ.
“Que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien” (Deuteronomio 8:16).
Hay tres categorías de personas leyendo esto:
1. Aquellas que están en problemas;
 2. Aquellas que justo están saliendo de los problemas,
3. y aquellas que se van a meter en problemas.
Job 14:1 dice: “El hombre nacido de mujer, corto de días, y hastiado de sinsabores.”
Un antiguo refrán español dice: “No hay hogar sin sus secretos.” Tarde o temprano, todos experimentaremos dolor, sufrimiento, problemas. Lo que necesitamos saber es que los problemas no son una señal de que las cosas han salido mal, o que están fuera de control. Debemos creer en la providencia, el plan y el propósito de Dios Todopoderoso. Cuando los israelitas fueron liberados del ejército del Faraón, al cruzar el Mar Rojo, se encontraron que estaban en el desierto. ¿Había Dios perdido el control?
No. Dios les guió allí por una columna de nubes durante el día, y una columna de fuego durante la noche. En la infalible providencia de Dios, a veces somos guiados hacia un problema. El desierto es el “campo de entrenamiento o de prueba” para su fe. ¿Qué tal le va?
¿Se encuentra en medio de alguna prueba? ¿En dónde tiene su mirada: en Dios, en la situación, o en usted mismo? Cuando usted tiene un enfoque correcto, encontrará sabiduría, fortaleza, esperanza y paz.
LA MEJOR NOTICIA ES SABER QUE DIOS NOS ESCOGIÓ.
“Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él” (Efesios 1:4).
 La iglesia, como la novia de Cristo, estuvo en el corazón y la mente de Dios antes de la fundación del mundo. De la misma manera, Abraham envió a uno de sus siervos para encontrar una novia para su hijo Isaac, ¡y ella no sabía absolutamente nada al respecto! (vea Génesis 24). Mientras tanto, ella ni soñaba siquiera que dos importantes personas estaban teniendo una conversación, ¡y ella era el tema! Estaban haciendo planes para ella. Y en Génesis 24:14 aprendemos que ella fue divinamente elegida. Ella ya había sido escogida en el corazón y la mente de Dios. Nos gusta llamar a esto: la predeterminación de la novia. En los salones secretos del Todopoderoso, una conferencia se efectuó. Una novia fue escogida. Amigo (a), Dios pone sus afectos sobre nosotros. ¿No es maravilloso que nosotros fuimos escogidos en Él, antes de la fundación del mundo?
¡Qué maravillosa verdad para que usted la comparta con alguien hoy! Alguien que pudiera sentirse como que no es gran cosa. Pídale a Dios que le guíe hacia esa persona ahora mismo.
DIOS ES NUESTRO REFUGIO Y NUESTRA ROCA.
“Más Jehová me ha sido por refugio, y mi Dios por roca de mi confianza” (Salmos 94:22).
Cuando usted esté listo para realmente vivir para Dios, tendrá que afrontar tres enemigos.
 1. Enfrentará aquellos que están en desesperación: siempre estarán anunciando calamidades.
2. Aquellos que le verán con desdén: siempre estarán riéndose de usted.
3. Y aquellos portadores de desánimo: siempre estarán diciendo “que no se puede hacer”.
 Usted debe aprender a silenciar sus voces. ¿Cómo hacerlo?
1. A solas, en la cámara secreta del Todopoderoso, fije sus ojos en Él.
2. Si usted escucha lo que esas personas dicen, nunca obtendrá la victoria en lo que Dios le ha llamado a hacer.
3. Creemos que David derrotó a Goliat porque él gustaba de estar a solas con Dios.
4. Creemos que José sobrevivió el abandono y la prisión, porque él tenía comunión íntima con Dios.
5. Escriba en una tarjetita los nombres de las personas que se ríen de usted; los que le dicen que se rinda, y los que le dicen que no se puede hacer. Ahora, ponga esos nombres delante de Dios, para que Él los silencie, y le dé a usted la fortaleza para amarlos en Jesús, y traerlos a Sus pies.
¿ES USTED SOBERBIO O ES HUMILDE CON DIOS?
“La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra” (Proverbios 29:23).
¿Ha enseñado a alguien a manejar? ¿Qué es la primera cosa que les enseña? Si usted es como lo fue el pastor Rogers, antes de enseñar a sus hijos lo que es encendido, el acelerador o las señales direccionales, les enseña dónde está el freno.
Ahora, suponga que su alumno dice: “¡Yo no quiero saber del freno! ¡Quiero saber del acelerador!” Usted seguramente responderá: “Olvídate del acelerador. Antes de que puedas ir, debes saber cómo frenar.”
Ponga esto en el plano espiritual. Si le pidiésemos que se someta a Dios, y contesta: “No estoy interesado en la sumisión. ¡Lo que quiero es la victoria!”
Amigo (a), Dios no va a derramar su poder en usted, hasta cuando Él no vea en usted un espíritu de sumisión.
Si usted está físicamente apto, arrodíllese y dóblese en reverencia a Dios. Permita que esta posición de humildad transforme su espíritu en una total entrega y sumisión al Todopoderoso Dios.
DIOS NOS CONOCE BIEN.
“Oh Jehová, Tú me has examinado y conocido” (Salmo 139:1).
Dios ve todo lo que usted hace. Dios conoce todo acerca de usted. Dios le ama. Es maravilloso que el Señor sienta ese amor acerca de todos nosotros, cuando somos más pequeños que un grano de arena comparados con el universo que Él creó. No existe ninguna razón por la cual Dios deba interesarse en nosotros, tal y como no existe razón por la cual el Presidente de su nación deba estar interesado en una hormiga flotando sobre un pedazo de pastel en medio del Océano Atlántico. Con todo, Dios está interesado... muy interesado. Así como el sol se mantiene en el cielo y calienta la tierra madurando un racimo de bananos como si no tuviera nada mejor que hacer, igualmente, el Dios Todopoderoso gobierna el universo y se preocupa de usted como si usted fuese su único interés.
PORQUE EL FIN  DE LA LEY ES CRISTO Y SU PRINCIPIO ES LA GRACIA.
“Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4).
El mundo piensa que pecado es ser malo y que ser justo es ser bueno. Dicen: “Si es que soy una buena persona, entonces iré al cielo.” Para ellos, Dios es como Papá Noel, que hace una lista y la revisa dos veces para determinar si hemos sido buenos o malos. Eso no es así. La justicia yace sólo en el Señor Jesucristo. Él dejó el cielo, vino a la tierra, vivió una vida justa y perfecta. Luego sufrió, derramó su sangre y murió en una cruz como expiación o sacrificio por nuestros pecados: Fue sepultado y resucitó por el poder de Dios, y ascendió a la gloria. Su sangre fue aplicada al propiciatorio de Dios: eso es justicia. Gálatas 2:21 nos dice: “[...] si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.” ¿Sabe lo que eso significa? Si usted pudiera salvarse siendo bueno, entonces el Calvario fue un error. Si hubiera habido otra manera de que usted se salve, Dios no hubiera dejado que su Hijo muriera sobre una cruz.
DIOS ES TODOPODEROSO, NO LO OLVIDE NUNCA.
 “Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos” (Hageo 1:5).
¿Sabe lo que significa “Jehová de los ejércitos”? Literalmente significa “Dios Todopoderoso”, y habla de la grandeza de Dios. Martín Lutero en su himno “Castillo Fuerte Es Nuestro Dios” usa la palabra griega “Sabaoth”para “Jehová de los ejércitos” cuando escribe: “El que venció en la cruz, Señor y Salvador, Y siendo el solo Dios, Él triunfa en la batalla.” Cuando David enfrentó a Goliat, usó ese nombre para Dios: “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos” (1 Samuel 17:45). Y aunque Goliat era un gigante, David dijo que no era demasiado grande para derrotarlo, si Dios estaba a su lado.
Hay más de 230 referencias de “Jehová de los ejércitos” en la Biblia. Dos Salmos que resplandecen con esta descripción de Dios, son los Salmos 46 y 84. Adore a Dios hoy leyendo estos Salmos.
Y AQUEL QUE ES PODEROSO.
Efesios 3:20: “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.”
El ser hallado en Jesús, enseña Pablo, es más valioso que toda su religión, raza y rituales.
1.Es una relación con el Dios Todopoderoso: Jesús. El apóstol Pablo dice: “Estoy cansado de estar tratando, voy a empezar a confiar.” Básicamente, Pablo vivía tratando de ganarse su entrada al cielo por medio de sus obras, antes de su encuentro con Jesucristo camino a Damasco (ver Hechos 9).
2. El legalismo es algo terrible. Es un amo tosco de arduas tareas bajo el cual nadie triunfa.
3.La libertad, no el legalismo, es lo que el Señor Jesucristo ofrece.
4. Libertad, no esclavitud.
5. Relación, no religión. Nosotros no abandonamos nada por lo que Jesús no nos ofrezca abundantemente mucho más de lo que esperamos o nos imaginamos.
CRISTO ES TODO PARA NOSOTROS.
  ¿Qué significa que Cristo sea su “todo”?
Lea Colosenses 3:11. Donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.  
HUMILLAOS BAJO LA PODEROSA MANO DEL TODOPODEROSO.
Primera Pedro 5:6-7: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.”
EL PROPÓSITO DE DIOS.
1. Cuando Dios nos creó, Él no nos hizo para abandonarnos.
2. Cuando Dios terminó su primera creación, dio un paso hacia atrás y exclamó: “¡Es bueno!”
 3. Con todo, luego el pecado entró al mundo, y rompimos la comunión con nuestro creador. No obstante, por su gran amor y misericordia hacia nosotros, Dios envió a su único hijo para reconciliarnos nuevamente con Él. 4. Cuando recibimos el regalo de la salvación llegamos a ser una nueva criatura y Dios afirma: “¡Es bueno!”
5. Cuando el pecado enlodó su propia ropa, Dios mandó las vestiduras de Jesús para que usted se las pusiera. Ahora, usted está lavado en su sangre, limpio ante sus ojos, y por siempre en su corazón.

Véase en el espejo. ¿Lleva las vestiduras de un ser humano o las del Rey? Humíllese ante la diestra del Todopoderoso Dios para que Él le exalte.

miércoles, 7 de junio de 2017

POR SU GRACIA INMERECIDA TENEMOS EL PERDÓN.

POR SU GRACIA INMERECIDA TENEMOS EL PERDÓN.
La Biblia está llena de historias impresionantes  de amor, guerras,  alimento que llueve del cielo, el sol se detiene, multitudes alimentadas con  cinco panes y dos peces, ciegos que vuelven a ver, muertos que resucitan y muchas más.  Hay relatos de perseverancia, de amor, de compasión de rectitud, de coraje, de fe, de arrepentimiento, de perdón y salvación.
Todas las historias nos enseñan algo pero hoy vamos a recordar a  aquellos  hombres y mujeres que fallaron, se equivocaron, desobedecieron,  pecaron, o hasta se rindieron. Gente que, aun habiendo andado con el Maestro, no hizo lo que debía. 
Todas estas historias son perfectamente aplicables a nuestras vidas, en un momento u otro, unas más que otras posiblemente, pero todas tiene algo para cada uno de nosotros. Tal vez te has identificado con  Jonás tratando de huir del llamado de Dios o Sansón permitiendo que tus fuerzas  se vayan al involucrarte con cosas del mundo o quizás la parábola del Hijo pródigo sea la que más se aplique a tu vida y quién sabe, hasta podrías haber sido como Judas ó Pedro en algunas oportunidades. Sin duda alguna hay muchos relatos y personajes en los  que nos vemos reflejados.
Pero sin importar con quién te identificas o cuál es tu historia, lo más importante es el fin que le des a tu historia.
Muchos de los hombres y mujeres que fallaron se arrepintieron, pidieron perdón y retomaron el rumbo de sus vidas y cambiaron la historia de la humanidad. No están en la Biblia por casualidad, sino para enseñarnos que Dios tiene un plan con nuestras vidas y que sin importar qué hicimos Él quiere perdonarnos.
¿Te equivocaste? ¿Fallaste? Bueno, no esperes más para pedirle perdón a Dios y cumplir el propósito  que Él tiene para tu vida.
Recuerda que  Dios siempre está presto a perdonarnos y a darnos una nueva oportunidad. Si no fuera así, hace mucho que la humanidad habría desaparecido, el pecado habría terminado con nosotros. Si a Dios le interesara castigarnos y darnos la espalda, ¿qué sentido tendría la muerte de Jesús en la cruz? Él decidió dar su vida por nosotros  aún sabiendo de nuestras imperfecciones y de nuestros errores.  ¿Qué otra prueba de su inmenso amor?
“Señor, Señor, si tuvieras en cuenta la maldad, ¿quién podría mantenerse en pie?  Pero en ti encontramos perdón, para que te honremos”.
 Salmos 130:3-4.
Autora: Ana María Frege Issa.
Perdón, historias, amor, arrepentimiento, pecado, maldad.
DIOS NOS ANIMA A SEGUIR ADELANTE.
“No temas, porque Yo estoy contigo; no desmayes, porque Yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10).
Muchas personas quieren saber qué es la vida victoriosa. Primero le diremos lo que no es la vida victoriosa.
1. No es una vida sin jamás cometer un pecado.
 2.No es una vida sin tener ningún fracaso.
3. No es una vida sin tener nunca una duda.
4. No es una vida sin experimentar desánimo.
 Por el contrario, la vida victoriosa es una vida que trae nuestros fracasos al Señor Jesús, permitiéndole a Él darnos un nuevo comienzo. Día tras día debemos decirle al Señor Jesús que necesitamos un nuevo comienzo, que necesitamos ser ungidos con aceite fresco diariamente, y que necesitamos perdón.
 Agradezca a Dios que Él es un Dios de gracia, un Dios de gloria, un Dios de segundas oportunidades. Usted probablemente estará mejor preparado para servir a Dios después de un fracaso y restauración, que quizás en ningún otro momento de su vida.
¿Ha fallado usted en algo recientemente? NO hay mejor tiempo que ahora para pedir su perdón (si es que tiene pecados no confesados) y pedirle que le dé un nuevo comienzo.
DEBEMOS VOLVER AL PRIMER AMOR.
“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido” - (Apocalipsis 2:4-5).
La década de los sesenta trajo la revolución sexual. Ahora, explíquenos una vez más, ¿cómo el “amor libre” iba a traer paz y armonía a nuestro mundo? La gente está siendo absorbida en turbulentas cloacas de pecado. Los cimientos de los hogares se desmoronan. Preciosos bebecitos en el vientre son condenados a muerte. Las enfermedades transmitidas sexualmente están fuera de control. Parece que fuera demasiado tarde, y debemos regresar “a nuestro primer amor”. Es tiempo de amar al Señor con todo nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente, y amar al prójimo como nos amamos nosotros mismos (ver Mateo 22:36-39). Es tiempo de hacer conocer a la gente del “amor libre” ofrecido por nuestro Salvador, cuando Él murió para perdonar nuestros pecados y comprar nuestra salvación por la eternidad.
¿Cómo sabe que ha dejado “su primer amor”? Pregúntese: “¿Hay algo o alguien a lo que sirvo más que a Dios? ¿Hay alguien o algo a lo que amo más que a Dios?” Si lo hay, entonces confiese ese pecado, y arrepiéntase de su pecado de idolatría.
“Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria” - (Mateo 6:13).
¿Por qué piensa que repetitivamente acudimos a Dios para que nos perdone? Tal vez es porque omitimos orar la otra parte del Padre Nuestro: “Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal.” Nos despertamos en la mañana y al finalizar el día decimos: “Dios, perdóname. Fallé.” Y Él nos perdona. Sin embargo, ¿sabe por qué fracasamos? Porque aprendimos a orar: “Señor, perdóname.” Pero, no estamos clamando: “Señor, protégeme.” Usted no finaliza su día y ore: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.” El día se ha acabado. Esta no es una oración para finalizar el día, sino es una oración para iniciar su día. Señor, protégeme.
Por favor ore: “Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria” (Mateo 6:13).
DIOS SIEMPRE PERDONA.
“Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades” - (Hebreos 8:12).
¿Alguna vez ha sentido como si ya hubiese usado todas las reservas del perdón de Dios? Tal vez ha pensado: “No tengo el derecho de venir y pedir que me perdone otra vez.” Amigo, no importa cuántas veces haya pecado. Suponga que viene a Dios por la milésima vez con el mismo pecado. ¿Le perdonará Él? ¡Sí, por supuesto que lo hará! En lo que a Dios concierne, es como si viniera a Él la primera vez. ¿Por qué? Porque Él ha enterrado en el olvido todas las otras veces. Dios castiga el pecado, pero no guarda resentimientos. El Dios de Jonás, David, Marcos, Pedro y Jacob es su Dios y nuestro Dios. Nos hemos acercado a Él tantas veces, pidiéndole una segunda oportunidad, ¿y sabe qué? ¡Él nos la ha dado! Y sé que si Él puede darnos una segunda oportunidad, de seguro que le dará a usted otra oportunidad. ¡El fracaso no es final!
¿Ha estado usted indeciso de ir a Dios y pedirle su perdón acerca de algo? Amigo, ¡corra hacia Él ahora mismo!
DIOS NOS ADVIERTE SOBRE LOS PELIGROS.
“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” - (1 Corintios 6:9-10).
La gente tiene la idea que está bien vivir inmoralmente y que Dios pasará por alto sus indiscreciones. “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7). A Dios no se le pasa por alto nada de nuestras vidas. Él es un Dios justo y juzgará (véase Hebreos 13:4). “Bueno Pastor, ¿significa esto que si he hecho alguna de estas cosas no podré ser salvo?” ¡No! Primera Corintios 6:11 promete: “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.” ¡Aleluya! No existe pecado tan atroz que la sangre de Cristo no pueda lavar. Él limpia al pecador más vil.
¿Ha pensado alguna vez que Dios no puede perdonarle un pecado o pecados cometidos? Entonces, pídale perdón por elevar su pecado más allá de la sangre de Cristo. Satanás no quiere que usted sepa que el pecado más vil puede ser limpiado por la sangre de Jesucristo cuando acudimos a Él en arrepentimiento y fe.
MUERTOS Y SEPULTADOS CON JESUCRISTO.
“Y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” - (1 Corintios 15:4).
Una de las más grandes bendiciones en la Biblia pasa frecuentemente inapercibida entre creyentes. ¡Es la sepultura de Jesucristo! Me escuchó bien, la sepultura de Jesús es una bendición para usted. Porque no sólo murió usted con Él, sino que ha sido sepultado con Él. En tiempos bíblicos cuando la gente judía fallecía, eran inmediatamente embalsamados con aceites especiales y envueltos en lino. El cuerpo era ocultado y sepultado en una tumba. Eso es lo que Jesús ha hecho con su cuerpo viejo del pecado. No sólo ha sido usted crucificado con Cristo, sino también ha sido sepultado con Cristo. ¿Por qué el énfasis? Para que usted nos sea acosado por el fantasma de la culpabilidad. El diablo tratará de recordarle lo que usted fue. No se lo permita. No ande merodeando entre los huesos muertos de su vida vieja. ¡Ésta desapareció por la gracia de Dios!
¿Los demonios del infierno le acosan con acusaciones de culpabilidad de pecados pasados? Es hora de hacerlos correr de regreso a su fosa. ¿Cómo lo hace? ¡Con la Palabra! Si usted es acusado de algo ahora mismo y sabe que lo ha confesado, se ha arrepentido y le ha rogado a Dios perdón, apodérese de la autoridad que Dios le dio y declárele a esos demonios su Palabra:
1 Timoteo 1:12-14. Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio,
1:13 habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.
1:14 Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.
Y Romanos 8:1- 3. Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
8:2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
8:3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
RECUERDE QUE SOMOS JUSTIFICADOS POR SU HIJO JESUCRISTO.
“Más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (Romanos 4:5).
Justificación es el acto de Dios por medio del cual Él declara a los que han confiado en Cristo, que son justos, así como su Hijo es justo.La salvación no se basa en nuestras obras.
¿Sabe qué es lo que Dios ve cuando mira a uno de sus hijos (as)? Él ve a Jesucristo. Algunos dirán: “¡Eso es arrogancia!” No. No lo es. Está en la Biblia. Un hijo (a) está en Cristo y, por lo tanto, Dios no puede ver sus pecados (lea 1 Corintios 1:30). Él sólo ve la justicia de su Hijo.
Justificación es mucho más que sólo un perdón. ¡Es una promoción! Dios no sólo perdona nuestros pecados. Él nos hace justos. Sólo Dios puede tomar a alguien que es culpable y declarar a esa persona justa. Es el trabajo salvador de Dios. ¿Cuál es la base de nuestra justificación? ¡Su gracia!
La próxima vez que pase frente a un espejo y alguien está con usted, comience una conversación evangelizadora: “El otro día Dios me enseñó algo acerca de mi reflejo. Cuando miramos al espejo, nos vemos a nosotros mismos. Pero cuando Dios me mira, Él ve a su Hijo.” Vea cómo la otra persona reacciona y responde.
PRESENTARNOS DELANTE DE DIOS COMO VIVOS.
“Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia” - (Romanos 6:13).
¿Sabe que si el diablo hace lo que hace en su vida, es porque usted mismo se lo ha permitido? Antes de ser salvo, no tenía opción. Usted era esclavo del pecado (lea Juan 8:34). Y mucho más que eso, usted estaba muerto en sus delitos y pecados (vea Efesios 2:1-3). ¿Puede un hombre muerto escoger ser justo? Por supuesto que no. Pero si usted es salvo, Dios le ha dado vida en Cristo (vea Efesios 1:4-5). Ahora, usted no tiene que dejar que el pecado tenga autoridad en su vida. No hay absolutamente ningún poder que diga que usted debe pecar. Cuando Dios le salvó, le dio poder para vencer al pecado. Cuando Jesús es Señor, usted quita del trono al pecado y pone en el trono a Jesús. Necesitamos ser como el hombre que oraba: “Señor, ayúdame a cooperar contigo; así no tendrás que operarme.”
Pídale a Dios que le revele si usted consciente o inconscientemente ha cedido para ser un instrumento de injusticia. Pídale a Dios que le dé convicción de pecado y lo traiga al arrepentimiento. Pida Su perdón y Su poder para poder ser un vencedor.
¡Alabe a Dios porque Él hace nuevas todas las cosas!


martes, 6 de junio de 2017

¿«POR QUÉ DIOS NO ME RESPONDE»?

¿«POR QUÉ DIOS NO ME RESPONDE»?
Por Carlos Rey.
«Yo quiero saber por qué Dios no me responde. Ya hace más de un mes que estoy sufriendo de dolores y malestares en mi estómago. En mi sufrimiento llamé al pastor para que orara por mí, y ese mismo día le entregué mi corazón a Dios. Pensé que todo iba a mejorar. Sí recibí alivio... pero aún no me sano por completo. A veces le digo a Dios que me sane o que me mate de una vez.... ¿Qué puedo hacer para que Dios me escuche y me sane?»
ESA ES LA PREGUNTA DE MUCHAS PERSONAS.
LAS PRUEBAS VIENEN Y SE MANIFIESTAN MUCHAS VECES PARA PROBAR NUESTRA FE.
»Sentimos mucho que esté sufriendo del estómago, y que tenga que atravesar momentos tan difíciles. El dolor prolongado suele mantener ocupado el cerebro y hacer que al que sufre le cueste más trabajo realizar los quehaceres comunes y corrientes. Eso puede llevar a la desesperación y la depresión. Es posible que a eso se deba que le haya dicho a Dios que lo mate de una vez.
»Lo felicitamos por la decisión que tomó de hacerse seguidor de Jesucristo. Ahora tiene usted la seguridad de la vida eterna cuando muera. Sin embargo, además de la vida eterna, usted esperaba recibir la sanidad del sufrimiento actual. Como eso no ha sucedido, ahora nos está preguntando qué puede hacer para que Dios lo escuche y lo sane.
»Usted ya ha hecho lo único que es necesario para que Dios lo escuche. Las Sagradas Escrituras nos dicen que los oídos del Señor están atentos a las oraciones de los justos.1. Cuando usted aceptó a Cristo y fue perdonado por sus pecados, con eso llegó a ser justo, como si jamás hubiera pecado. De modo que sabemos que Dios lo escucha.
»En cuanto a su pregunta respecto a cómo hacer que Dios lo sane, eso no es cuestión de dar unos cuantos pasos fáciles. La historia y la experiencia nos han enseñado que, si bien Dios en definitiva tiene el deseo y el poder de sanar, su plan no siempre incluye la sanidad. Muchos de los justos de todos los tiempos han sufrido y han muerto sin haber recibido la sanidad.
»Algunos dicen que no pueden servir a un Dios que permite que haya tanto sufrimiento y dolor. Quieren un dios que sana toda enfermedad, remedia todo mal y calma toda tempestad.... [Ese] sería un mundo perfecto, pero un mundo sin la libertad de tomar decisiones.
»Dios nos amó tanto que nos dio la capacidad de tomar decisiones. Podemos optar por edificar o destruir. Y podemos optar por ayudar a otros o hacerles daño. Pero nuestras decisiones tienen consecuencias que producen guerra, pobreza y enfermedad. Estas condiciones abundan en este mundo y hacen que sea cada vez menos perfecto. Cuando la situación no es perfecta, sólo quienes confían en Dios pueden comprender que la respuesta a sus oraciones a veces puede ser: “No”, o: “Espere”. Así que pídale a Dios que lo ayude a confiar en Él.»
1                   Sal 34:15.
DIOS ACTÚA EN FORMA SOBRE NATURAL, DEBEMOS CONFIAR EN ÉL Y SER AGRADECIDOS.
2                   Corintios 10:4. Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, En nuestra vida cotidiana, estamos acostumbrados a ver la vigencia de leyes naturales, que gobiernan nuestras vidas. Se rigen por una relación de causa y efecto. En tal sentido podemos hablar, de la ley de gravedad por ejemplo y tantas otras que las encontramos cada día en nuestro diario andar.
Esta relación de causa y efecto, nos habla de cómo se mueve el mundo natural, o mejor dicho el mundo físico que claramente podemos ver.
Por encima de esto, y de manera invisible a nuestros ojos naturales, se encuentra un mundo sobrenatural, el hecho de que no lo veamos, no transforma lo sobrenatural en algo irrelevante en nuestra vida o irreal, sino todo lo contrario. Es un mundo tan real, o más que la vida misma.
En la Biblia, vemos como Jesús intervenía de manera sobrenatural, cortando esa relación causa-efecto e interviniendo de manera poderosa. Por ejemplo según el mundo natural, la lepra no era curable, ni había solución para un ciego de nacimiento y menos aún para un joven que se arrojaba al fuego queriendo matarse. Sin embargo y de manera sobrenatural Jesús interviene, trayendo sanidad y libertad.
También decimos cuando hablamos de oración, que las cosas se conquistan primero en el mundo espiritual, para luego verlas en el mundo natural. Veamos este ejemplo bíblico.
Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.
Más el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.
>Daniel 10:12-13.
Daniel había clamado a Dios, pero pasaron 21 días hasta que pudo ver la respuesta, durante este tiempo hubo oposición, pero dice la Biblia que desde primer día que Daniel dispuso su corazón, Dios había oído sus palabras. Algo se estaba gestando en el mundo sobrenatural, que luego pudo ver claramente en el mundo natural.
Tal vez lo natural te diga, estás enfermo, o tienes un diagnóstico de que no hay nada que hacer, o quizás te encuentras acorralado por las deudas o una situación sin salida. Puede que sientas que no avanzas y hasta te preguntas, ¿alguna vez veré un cambio?
Quizás pienses, que es así, que esta es tu realidad de hoy, tu mundo natural, pero recuerda que hay un mundo superior, espiritual, sobrenatural, donde el poder de Dios llega en tu auxilio. El día 21 llega al igual que en la vida de Daniel, cuando finalmente puedes ver la respuesta a tus oraciones. La intervención divina cambia diagnósticos. Es tiempo de creer y esperar en El, tus oraciones han sido escuchadas desde el momento que abriste tu corazón y fuiste en humildad delante de su presencia. Hay una bendición que se está gestando en el mundo espiritual, aun no la vemos, pero con paciencia y con fe la esperamos.
A PESAR DE LAS CIRCUNSTANCIAS DIFÍCILES, SOBRAN LOS MOTIVOS PARA DAR GRACIAS A DIOS.
LA ACTITUD ES LO QUE CUENTA.
Necesitamos vivir con actitud de agradecimiento a Dios.
La gratitud es un reconocimiento de que la vida no me debe nada y todo lo he recibido como un regalo.
Todo lo que tengo es un verdadero regalo. Mi esposa es un regalo, mis hijos son un regalo, mi cuerpo es un regalo, la comida es un regalo, la casa es un regalo.
La gratitud es el punto donde comienzo a experimentar a Dios de una manera poderosa, sin comparación alguna, y maravillosa.
El Talmud judío narra la conocida historia de Bruria. Bruria y su esposo, Rabbi Meir, tenían dos hijos los cuales murieron un viernes antes del Sabbat.
Bruria decidió no decirle a su esposo acerca de la muerte de sus dos hijos sino después de celebrar el Sabbat, ya que de acuerdo a la ley judía no se permite tener un funeral ni expresar luto en el sábado. De todas maneras no había nada que ellos pudieran hacer sino hasta después de ese día.
Guardó la información para ella misma y dejó que su esposo gozara la celebración del Sabbat.
(Imagínese la capacidad de esa mujer para hacer eso, tratando de explicarle a su esposo dónde estaban sus hijos).
Cuando la celebración del sábado terminó, ella le preguntó a su esposo:
–¿Cuál debe ser la apropiada actitud de una persona a quien le han prestado dos joyas muy valiosas y el propietario de las joyas ha pedido que se las retorne?
El esposo respondió:
–Esa persona necesita regresarlas al propietario.
Entonces Bruria tomó a su esposo de la mano y lo llevó al cuarto donde yacían sus hijos muertos y le dijo:
–Dios nos ha solicitado que le retornemos las dos joyas que nos prestó.
Bruria enseñó de esa manera la lección transformadora de la vida. Todo lo que tenemos no sólo en un regalo, sino también un préstamo.
No somos señores de nada, somos siervos a quien el Señor les ha prestado todo.
“Todos daban gracias al Señor, y a una le cantaban esta alabanza: “Dios es bueno; su gran amor por Israel perdura para siempre”. Y todo el pueblo alabó con grandes aclamaciones al Señor, porque se habían echado los cimientos del templo”. Esdras 3:11
“Si juzgas que tienes pocos bienes para agradecer a Dios, agradécele al menos… los muchos males que no tienes en la vida”.
Autor Desconocido.