sábado, 30 de junio de 2012

UN SIMULACRO ES UN BUEN EJEMPLO: ¿QUÉ SUCEDERÍA?

"Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,…la prueba de vuestra fe produce paciencia". Santiago 1:2-3
El 19 de febrero de 1942 fue un día que marcó a Canadá; ese día se realizó la puesta en escena de una supuesta invasión nazi a Winnipeg, Manitoba, durante la “Segunda Guerra Mundial”. Las palabras claves eran: «qué sucedería», este simulacro procuraba demostrar aquello que sucedería si Canadá caía bajo la rigurosa ocupación nazi, para que los canadienses respaldaran más plenamente la guerra. Alguien describió así el suceso: El día «qué sucedería», nos hizo despertar a la realidad de la ocupación nazi. El pueblo de Manitoba experimentó el intenso dolor de casi todas las brutalidades nazis. Si bien esa jornada no incluía a “todo el mundo”, fue un valioso intento de instruir a la gente, esto sensibilizó al pueblo, les ayudó a entender aquello que apenas reflejaba el terrible sufrimiento que asolaba Europa.
Las auténticas pruebas de la vida no las vivimos con un anticipado simulacro de «qué sucedería», sino que las vivimos y experimentamos en carne propia. En efecto, las lecciones más importantes no pueden sólo observarse, sino que deben experimentarse. En muchos casos sin entender el por qué, a veces decimos:_ ¿No entiendo por qué nos sucede esto a nosotros que somos hijos de Dios?, pero permítame decirle que en los verdaderos tiempos de angustia y quebranto, logramos discernir más profundamente la vida, la fe y nuestra necesidad de Dios. Además somos más sensibles, comprensivos y compasivos con otros; estamos dispuestos a ayudar con más disposición y nos acercamos a Dios reconociéndonos necesitados.
Santiago escribió: «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia» Santiago 1:2-3. Un pastor escribe un comentario de estos versículos y dice:_ “La reacción natural  y humana ante las pruebas,  no es regocijarse, por esa razón el creyente debe hacer un compromiso conciente para enfrentarlas con gozo” y “Cada prueba si el creyente lo permite, se convierte en un examen que fortalecerá su fe”.
Las pruebas llegan para mejorar nuestra vida, perspectiva, y fe; pero sobre todo, nuestra relación con el Señor; nosotros decidiremos si aprendemos las lecciones o nos amargamos y llenamos de tristeza. No existen los «qué sucedería» en la vida cristiana; existen las pruebas reales, y estas forman parte de la escuela que Dios utiliza para que crezcamos en Él.
Reflexión: Los momentos difíciles pueden enseñarnos a confiar más en Dios.
 

Las Pruebas, un enfoque verdadero:
1- Las pruebas son los peldaños que nos permiten ascender a la excelencia del propósito de Dios para nuestras vidas. Dios tiene un propósito para cada uno de los que somos de él. Dios anhela que cumplamos con ese propósito. Dios usa las pruebas para ayudarnos a cumplir con su propósito.
2- Las pruebas son la manera para tener un conocimiento más profundo de Dios. Eso fue lo que experimentó Job. Este hombre no era una mala persona, todo lo contrario. Lea en la Biblia sobre él.
3- Las pruebas son las herramientas que utiliza Dios para perfeccionar nuestro carácter; la paciencia, la capacidad de soportar adversidad sin desmoronarse, es una cualidad del carácter, esta virtud se aprende por medio de las pruebas.
4- Las pruebas son la forma de Dios para mantenernos humildes. Nuestra naturaleza pecaminosa nos induce a pensar que somos los mejores, los más importantes; Dios utiliza las pruebas para bajarnos de esa nube rosada y ponernos en nuestro lugar.
5- Las pruebas son oportunidades para mostrar el poder de Dios. Si no hubiera pruebas, no habría oportunidades para que Dios manifieste su poder soberano.
Autor: David Logacho - La Biblia dice
Creciendo a través del conflicto: Cada uno de nosotros tiene problemas de los cuales quisiéramos salir, pero sin conflictos, Dios no podría mostrar su fidelidad en nuestras vidas. Muchos de nosotros quisiéramos tener un dispositivo que nos advierta la aparición de un nuevo problema y que además nos indicara la forma de solucionarlo con solo oprimir un botón. Todos los seres humanos queremos salir rápidamente de cualquier dificultad, incluso sin medir muchas veces el costo; sin embargo, los conflictos son utilizados por Dios para mostrar su propósito y fidelidad en nuestras vidas. El rey David es un claro ejemplo de una existencia llena de conflictos y situaciones adversas, David creció espiritualmente en situaciones desastrosas. El conflicto fue la herramienta utilizada por Dios para cumplir sus propósitos eternos en él; aprenda de David, cómo el conflicto puede refinar la fe.
Acercándose más a Dios: Aunque Dios está en todas partes se nos invita a "acercarnos", con el fin de desarrollar nuestra confianza en Él, experimentar y disfrutar su presencia. A menudo la Biblia muestra a Dios como alguien que está mas cercano de unos que de otros; a veces Él extiende sus manos y otras esconde su rostro. Es posible que hayamos vivido ambas experiencias. Su interacción con nosotros es personal, a largo plazo y transformadora. Podríamos sentir envidia de Moisés porque habló: “cara a cara con Dios” pero en la época de la Gracia, los privilegios de Moisés pasan a ser los mismos de todo cristiano. 



viernes, 29 de junio de 2012

EL CORAZÓN SÓLO UN ÓRGANO O TAMBIÉN UN LUGAR DONDE VIVE DIOS

INTRODUCCIÓN:
Cuando se habla de Corazón, también se habla de un Lugar, del Alma, del Espíritu.
Dt 4: 29.
  29  Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma. 
Dt 6: 5.
5  Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 
1 R 3: 7- 12.


7  Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir.  8  Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud.  9  Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo;  porque,  ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?  10  Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto.  11  Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oir juicio,  12  he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú.
1 C 28: 8 -9.
 8  Ahora, pues, ante los ojos de todo Israel, congregación de Jehová, y en oídos de nuestro Dios, guardad e inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis la buena tierra, y la dejéis en herencia a vuestros hijos después de vosotros perpetuamente.  9  Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.
Pro 4: 2o- 23.





 20  Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.  21  No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón;  22  Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.  23  Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. 
Mt 5: 8.
 8  Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.  
Sal 14: 1.1  Dice el necio en su corazón: No hay Dios.
Sal 24: 1- 5.
1  De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.  2  Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos.  3  ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo?  4  El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño.  5  El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación.
Col 3: 23- 24.
 23  Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;  24  sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.  




CERCANOS AL CORAZÓN DE DIOS:


Acercándose más a Dios: Aunque Dios está en todas partes se nos invita a "acercarnos", con el fin de desarrollar nuestra confianza en Él, experimentar y disfrutar su presencia. A menudo la Biblia muestra a Dios como alguien que está mas cercano de unos que de otros; a veces Él extiende sus manos y otras esconde su rostro. Es posible que hayamos vivido ambas experiencias. Su interacción con nosotros es personal, a largo plazo y transformadora. Podríamos sentir envidia de Moisés porque habló: “cara a cara con Dios” pero en la época de la Gracia, los privilegios de Moisés pasan a ser los mismos de todo cristiano. 


Características de un Corazón Rendido: Dios desea trabajar en nuestros corazones por eso nos advierte: “Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”. (Prov.4:23), también a través del profeta nos dice: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9) En la Biblia la palabra “corazón”, se refiere normalmente a la mente, como centro del pensamiento y de la razón. Pero incluye también las emociones, la voluntad y con ello todo el ser interior. Ahora todo esto está incluido el la palabra "corazón" y por esa razón debemos cuidarlo y cultivarlo, para ser buenos hijos de Dios y para influenciar a quienes nos rodean. Aprendamos a tener un: Corazón: Abierto, Agradecido, Apasionado, Alegre y Adorador.
Pastoreando el corazón de tus hijos: Enfocado hacia el Hogar Cristiano,  aprenderemos que no podremos entender a nuestros hijos, ni su vida sino conocemos primero su corazón. Como padres estamos muchas veces concentrados en la conducta exterior de nuestro hijo y lo corregimos porque queremos que sea apropiada y correcta; pero Dios dice que nuestra verdadera preocupación debe ser su corazón, porque del corazón mana la vida y su conducta es solo un reflejo de su corazón. La tarea más importante como padres en el tiempo que tenemos a los hijos en el hogar, es pastorear su corazón.






 El cristiano y su intimidad personal: En palabras simples podemos decir que intimidad es aquello que somos cuando nadie nos ve. Cada día cultivamos pensamientos, miradas, sentimientos, relaciones, decisiones que son íntimas, a largo plazo todos estos factores produce frutos de cristianos que glorifican y sirven a Dios, o frustraciones que pueden acabar aun con la vida del cristiano más consagrado. La intimidad con el Señor, es importante porque forjamos el carácter que surge cuando estamos en público. La intimidad es el eje, la médula de la vida.

Cinco mil años de civilización no han podido sacar del corazón humano la bestia primitiva. Detrás del telón de la religión, la cultura, la educación, las buenas maneras, los trajes bien cortados y las joyas, se esconde el Caín, el Nerón, el Calígula, el Gengis Kan de las antiguas crónicas de la humanidad.
Los filósofos y los moralistas se hacen la pregunta: ¿Por qué será la humanidad así? La razón se asemeja al refrán del director del zoológico: «A la fiera la podemos sacar de la selva, pero no podemos sacar la selva de la fiera.»
Al corazón del hombre, desde que cayó en el jardín del Edén, lo ha dominado la ambición, la codicia, el narcisismo, la envidia y el odio. Recubierto de civilización, bulle todavía dentro de él la fiera que habitó las cavernas. El hombre es un empedernido pecador, y no hay remedio humano para él.
Sin embargo, Jesucristo, el Hijo de Dios, puede quitar de ese hombre el corazón de piedra que tiene adentro y poner en su lugar un corazón de carne. Cristo tiene poder para convertir al pecador en una nueva criatura, pues transforma, regenera, corrige y salva. Sólo tenemos que entregarnos a Dios de todo corazón. Cuando hacemos eso, Él nos convierte en una nueva criatura. Esa trasformación puede ser nuestra. Rindámonos hoy mismo a Cristo.
Las obsesiones, las fobias, las pasiones y las ansiedades pueden dominar todo nuestro ser a tal grado que nos hacen inútiles. Los afanes de la vida, cuando controlan la voluntad, se vuelven destructivos.
Tenemos que aprender a matizar nuestra existencia. «Nada con exceso» era la máxima de Epicteto, el estoico filósofo griego del siglo primero de nuestra era. Dios no nos hizo para las obsesiones, las pasiones, los frenesíes y los fanatismos. Nos hizo para la sobriedad, la mesura, el equilibrio, la armonía.
«No se inquieten por nada —escribió el apóstol Pablo—; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias» (Filipenses 4:6). Vivir libres de pasiones y obsesiones es la clave de la vida prudente, moderada y satisfecha. Esa es la vida que Dios quiso que su creación llevara.
Ahora bien, ¿cómo puede el ser humano despojarse de tantas fobias y obsesiones? Entregándole su vida a Cristo. La persona que no tiene a Cristo en el corazón será para siempre víctima de pasiones desorbitadas.
Es que sólo Jesucristo —Señor, Salvador y Maestro perfecto— puede darnos esa estabilidad, ese equilibrio y esa moderación ideal. Cuando Él entra a nuestro corazón, transforma nuestro modo de pensar, y todos nuestros móviles cambian. Sometámonos a su divina voluntad. Él quiere ser nuestro mejor amigo.






TAMBIÉN ES EL ENEMIGO DE TODOS: EL DIABLO DE LOS MUSULMANES


Era una de las celebraciones grandes en la Meca musulmana. Se trataba de una de las fiestas tradicionales de la religión islámica. Realizaban, con miles de peregrinos, el ritual de apedrear al diablo.
La costumbre se llevaba a cabo en cuevas donde, según la tradición, residía el maligno. La multitud iba de cueva en cueva con piedras en las manos y las arrojaban —decían ellos— contra el diablo. Sólo que en esta ocasión se produjo una estampida de tales proporciones que cundió el pánico en la multitud.
Cuando todo hubo pasado, además de haber muchos heridos, hubo 829 muertos. Algunos de ellos fueron pisoteados, otros golpeados y otros apedreados.
Muchos le tienen terror al diablo; otros se burlan de él. Otros procuran exorcizarlo con ritos y ceremonias, mientras que otros niegan su existencia. Para los musulmanes la costumbre es tirarle piedras una vez al año, y muchas veces hay pánico colectivo que deja como saldo a muchos muertos y heridos.
¿De veras existe el diablo? La Biblia dice que sí, y que es el enemigo más grande del hombre. La Biblia lo llama destructor, acusador, príncipe de este mundo, y padre de la mentira. No sólo existe, sino que encarna todas las fuerzas malignas que se oponen a Dios y a su Hijo Jesucristo.
Sin embargo, las armas que se toman contra Satanás no son ni piedras ni ninguna cosa inanimada. El diablo es una persona, y la única manera de neutralizar su influencia es tener a Jesucristo en el corazón.
El apóstol Juan, en su primera carta a la iglesia universal, declara: «El que está en ustedes es más poderoso que el que está en el mundo» (1 Juan 4:4). Es decir, Cristo, que habita en el corazón de todo el que le da entrada, tiene más poder que Satanás, que habita en este mundo.
Si hemos llevado una vida de luchas continuas, de problemas interminables, de aflicciones, contiendas, hostilidades y altercados constantes, es posible que hayamos provocado todo ese malestar nosotros mismos, pero también es posible que Satanás haya estado procurando quitarnos toda noción de tranquilidad, paz y armonía.
La única fuerza en el universo que puede contrarrestar la fuerza del diablo es Cristo, que venció a Satanás mediante su muerte en la cruz. Por eso el que acepta a Cristo como su Señor y Redentor ya no tiene que temer al diablo, porque éste no tiene ningún dominio sobre él.
Coronemos a Cristo como Rey de nuestra vida. Rindámonos a Él. Sometámonos a su señorío. Él apedreó al diablo de una vez por todas al morir en la cruz por nosotros.

miércoles, 27 de junio de 2012

DIOS NOS PONE SOBRE AVISO: OTRA AVALANCHA DEVASTADORA


OTRA AVALANCHA DEVASTADORA
por el Hermano Pablo

Ocurrió un 6 de junio mientras transcurría tranquilo el tiempo de la siesta. Las nubes en el cielo azul flotaban suavemente, y los habitantes de la región, ubicados entre los cafetales del valle del Río Páez, a unos 400 kilómetros al sudoeste de Bogotá, Colombia, descansaban en completa calma.
De repente se sintió el remezón del volcán vecino, y tras el temblor, una avalancha de piedras, nieve, barro y tierra, que bajaban de la cumbre a casi seis mil metros de altura. En pocos momentos mil doscientas personas quedaron sepultadas.
Los pueblos que viven en las márgenes de la Cordillera de los Andes conocen este tipo de tragedias. En 1985 la ciudad de Armero, al pie del Nevado del Ruiz, también en Colombia, quedó sepultada por una avalancha. Murieron veintitrés mil personas. En 1970, en Yungay, Perú, una avalancha de barro y piedras sepultó el poblado entero, matando, en cuestión de segundos, a veinticinco mil personas.
Sin embargo, no por conocidas dejan estas tragedias colectivas de sobrecoger el ánimo, angustiar el corazón y despertar perpetuos temores e incertidumbres. ¿Cuándo se producirá la próxima? ¿A qué pueblo de Colombia, de Ecuador, de Perú, de Bolivia, de Chile o de Argentina le tocará?
Usamos la palabra «avalancha» para denotar algo que se produce en forma inevitable, masiva y rápida. El diccionario define «avalancha», o su sinónimo «alud», como «lo que se precipita súbita e impetuosamente». De ahí las expresiones «avalancha de votos», «avalancha de gente» y «avalancha de aplausos».
No sólo en Los Andes hay avalanchas. Las hay, también, en la sociedad en todo el mundo. El vocablo «avalancha» puede describir las violencias que hay en muchas partes de la tierra. Tenemos avalanchas de abortos en los países más civilizados; avalanchas de drogas introducidas por conducto de aeropuertos, fronteras y playas; y avalanchas de amor libre, de sexo ilícito y de homosexualidad y lesbianismo, que sin hacer ruido destruyen a millones de personas.
¿Qué hacer para librarnos de esas avalanchas? Simplemente ubicarnos fuera de su camino. No tenemos que estar en el paso de las avalanchas de drogas, alcohol, infidelidad, deshonestidad y engaño. Hay Alguien que nos puede librar de esos aludes. Es Jesucristo, el Hijo de Dios. Él desea librarnos tanto del mal como de sus consecuencias, pero sólo lo hace si le damos nuestro corazón y nos sometemos a su divina voluntad. Entreguémosle nuestra vida a Cristo. Él nos librará de esas avalanchas.

martes, 26 de junio de 2012

¿ SABES CÓMO ORAR ?: MIRA ESE EJEMPLO LA SILLA DESOCUPA

Cuentan que la hija de un anciano le pidió al pastor de la iglesia cristiana de su localidad que fuera a orar por su padre. Cuando llegó el pastor, encontró al hombre acostado con la cabeza apoyada sobre dos almohadas. Al lado de la cama había una silla desocupada. El pastor supuso que la hija del anciano le había avisado de su visita.


—Supongo que me ha estado esperando —anunció.

—Yo no esperaba a nadie —respondió el anciano—. ¿Quién es usted?

El pastor se presentó y explicó:

—Vi la silla desocupada y pensé que usted me estaba esperando.

—Ah, sí, la silla —contestó el hombre postrado en cama—. ¿Me haría el favor de cerrar la puerta?

El pastor, algo desconcertado, cerró la puerta.

—Nunca le he dicho esto a nadie, ni siquiera a mi hija —le dijo el anciano—. Es que pasé casi toda la vida sin saber orar. Cuando iba a la iglesia, escuchaba al pastor hablar sobre la oración, pero no le hallaba sentido. Así que no llegué a orar sino hasta hace unos cuatro años, cuando mi mejor amigo me dijo: «Mira, Juan, orar no es más que conversar con Cristo. Sugiero que hagas esto: Siéntate en una silla y pon otra silla en frente de ti. Por la fe, ve a Cristo sentado en esa silla. Eso no tiene nada de extraño porque Él prometió que estaría con nosotros siempre. Luego comienza a hablarle así como me estás hablando a mí ahora mismo.» Así que lo hice, y me gustó tanto que lo he estado haciendo un par de horas al día. Pero tengo cuidado de que mi hija no me vea, porque si me viera hablándole a una silla desocupada, ¡pensaría que yo debiera estar en un manicomio!

Al pastor lo conmovió profundamente la historia, y animó al anciano a que siguiera adelante. Después de elevar una oración a Dios por él, volvió a la iglesia.

Habían pasado sólo dos días cuando recibió una llamada de la hija informándole que su padre acababa de morir.

—¿Murió en paz? —le preguntó el pastor.

—Mi papá se veía muy tranquilo, pastor. Antes de que yo saliera de compras a las dos de la tarde, me llamó para decirme que me amaba, y me besó en la mejilla. Una hora después, al regresar, lo encontré muerto. Pero había algo extraño. Parece que antes de morir, mi papá se inclinó y recostó la cabeza sobre la silla al lado de su cama.

El pastor se secó las lágrimas y dijo:

—¡Qué hermoso sería si todos pudiéramos morir así!

Lo cierto es que el deseo de ese pastor puede cumplirse también en nosotros algún día. Basta con que sigamos el ejemplo de aquel anciano, resolviendo desde hoy mantener una relación íntima con Dios mediante la oración. Cristo está a nuestro lado, esperando que iniciemos la conversación.

lunes, 25 de junio de 2012

EL SEÑOR ES MI PASTOR Y NADA ME FALTARÁ


No te preocupes…No temas…Descansa
Nada te faltará. – Salmo 23:1

Hno. Juan con Maria
Hno. Juan con Maria
David era un hombre conforme al corazón de Dios.  Entendía que El era poderoso, que estaba presente en todo lugar y que era un pastor personal.  Este Pastor que está presente en este momento, conocía a David.  Realmente lo conocía, y David a su Pastor.

Por eso David estaba convencido que nunca necesitaría nada y pudo decir,Nada me faltará.  Su futuro estaba asegurado.  Todos sus recursos infinitos de poder y de amor eran suyos.

¿Entiendes con cuanto cuidado estás siendo protegido hoy? ¿Sabes cuán seguro estás?  Cuando te afliges por dinero, Dios dice yo soy “dueño del ganado de mil colinas” (Sal 50:10).  Cuando sientes dolor, El promete que su gozo será tu fortaleza (Neh 8:10).  Cuando te sientes temeroso acerca del futuro de tus hijos, El dice, No temas, Yo los cuidaré (Is 54:13).  Dios quiere que descanses y que encuentres paz en El.

Claro que esto no implica que dejes de trabajar y planificar, o que dejes de orar.  ¡No!  Lo que quiere decir es que cada mañana despiertas y pones tus ojos en el corazón inmenso de Dios.  Te dices a ti mismo, que no dejarás que tus problemas te controlen.  Dios será tu vida.  Es de El que vendrá tu descanso.

Jesús dijo que el Padre sabe cuando el gorrión más pequeño cae a la tierra (Mt 10:29). Nunca son olvidados por Dios (Lc 12:6)  Si El tiene tanto cuidado de un gorrión, ¿te puedes imaginar el cuidado que tiene de ti?

David sabía bien.  ¡El sabía cuanto era amado por Dios!  Es por eso que David se apresuraba para encontrarse de madrugada con Dios cada día.  Jorge Mueller de Inglaterra también sabía lo propio.  Aunque el tenía que dar de comer a cientos de huérfanos cada día, nunca le faltó una sola comida. A veces las provisiones de Dios vienen al último momento, pero siempre vienen.

Para tu propio bien, estoy pidiéndote que te afirmes y ejercites esa misma fe.  No dejes que el temor, la falta de perdón, el dolor, o la ansiedad te esclavicen. Encuentra tu descanso en Jesús.  Confía en El tal como un corderito inocente confía en su pastor.  Cuando vuelvas a esa fe sencilla, conocerás lo que es realmente vivir así como vive el hijo del rey más rico. Serás libre y nunca quedarás desilusionado.

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento,
Guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Filipenses 4:6-7
 

sábado, 23 de junio de 2012

INVIERTA EN EL REINO DE LOS CIELOS: INVERTIR EN EL FUTURO


“haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”. - Mt. 6:20
Jason Bohn era estudiante universitario cuando convirtió un hoyo en un solo golpe jugando al golf y ganó un millón de dólares. Aunque otros podrían haber despilfarrado ese dinero, Bohn tenía un plan. Como deseaba ser profesional de ese deporte, usó el premio como un fondo para vivir y entrenarse, y mejorar su talento deportivo. El efectivo se convirtió en una inversión para su futuro, la cual le dio sus dividendos cuando ganó el torneo B. C. Open de 2005 de la PGA (Asociación de Golf Profesional). Sin duda, su decisión de invertir a largo plazo en vez de vivir el momento fue sabia.
En un sentido, esto es lo que Jesús nos dice que hagamos. Se nos han confiado recursos (tiempo, talento, oportunidades) y nosotros decidimos cómo usarlos. El desafío es considerar esos recursos como utilidades para invertir a largo plazo. El Señor lo expresa de este modo en Mateo 6:20: «… haceos tesoros en el cielo», y nos asegura que estos tesoros protegidos no pueden ser destruidos ni robados.
Piensa en tus recursos: talento, tiempo, conocimiento, capacidades, profesión, negocio, dinero. Son temporales y limitados. Pero si los inviertes con la vista puesta en la eternidad, estas cosas efímeras pueden producir un impacto permanente. ¿Cuál es tu objetivo? ¿El ahora o la eternidad? Invierte en el futuro, ya que no solo tendrá un efecto interminable, sino que también cambiará tu manera de ver la vida cada día.
Reflexión: Las personas más ricas de la tierra son las que invierten su vida en el cielo.


Cinco principios para usar bien el dinero
Principio #1—La ley del Contentamiento (Fil. 4:12)
  12  Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 
Recuerde que Dios es dueño de todas las cosas. (Sal. 50:12).
 12  Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud.

Principio #2— La ley del Auto-control (Co. 3:5).
 5  Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;

Empiece transfiriendo a Dios todo lo que usted posee. (Hag. 2:8).
 8  Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.  
Aléjese de los pecados financieros de la avaricia y la idolatría. (Ro. 6:1–2).
 1  ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?  2  En ninguna manera
Principio #3— La ley de la Mayordomía (Mt. 25:23).
23  Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 
Reconozca que es responsable delante de Dios de cómo gasta el dinero.
Regrese el diezmo de sus ganancias a Dios. Haga de esto un compromiso. (Gn.14:20).
  20  y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo. 
Principio #4— La ley de Dar (2 Co. 9:6 – Hch. 20:35).
 6  Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 
35  En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. 



Ofrende regularmente (1 Co. 16:2).
 2  Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. 
Dé con sacrificio, haciendo a un lado alguno de sus deseos personales (2 Co. 8:3).
 3  Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas,
Ofrende a quienes son de bendición para su vida (Ga. 6:6).
 6  El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye
Principio #5— La ley de Pedira Dios que supla sus necesidades, no sus caprichos (Mt. 6:24-34).




24  Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. 
25  Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?  26  Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?  27  ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?  28  Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;  29  pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.  30  Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?  31  No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?  32  Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.  33  Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  34  Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. 

Acepte la voluntad de Dios con un corazón obediente. (Mr. 14:36).
 36  Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.

No se compare con los demás, y de gracias a Dios por todo cuanto posee (1 Ts. 5:18).
 18  Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.