viernes, 5 de abril de 2013

EL CUMPLIMIENTO DEL TIEMPO ESTABLECIDO POR DIOS: EL ANUNCIO PROFÉTICO 5

ISAIAS 52: 13- 53: 1- 12. EL SIERVO SUFRIENTE
52:13 He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.
52:14 Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres,
52:15 así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído

Isaías
Capítulo 53
53:1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?
53:2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.
53:3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
53:4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
53:7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
53:8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.
53:9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
53:10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
53:11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
53:12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores. 



Jesucristo cumple su Misión.
Misión Cumplida.
En las primeras tres horas en la cruz, con los clavos perforando Sus manos y Sus pies y el pus supurando por las abiertas inflamaciones en la espalda, las únicas palabras de Jesús revelaron preocupación por otros. Perdonó a un criminal que moría junto a Él, encargó a Su madre al cuidado de Juan, y miró a Sus asesinos con compasión: "Padre, perdónalos; porque no saben lo que hacen."

Sus palabras, sin embargo, revelaron diferentes corazones. "Veamos si este Cristo, el Rey de Israel, desciende de la cruz," se burlaron los principales sacerdotes y los escribas, "¡a fin de que veamos y podamos creer!" "Salvó a otros; no puede salvarse a sí mismo," cacarearon.

La oscuridad cubrió a Jerusalén durante las tres horas finales de la vida de Jesús. Los Evangelios no anotan absolutamente nada que se haya dicho durante ese tiempo; sino hasta el mismo fin. La oscuridad reflejaba la inimaginable agonía espiritual que Jesús atravesaba.

"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" En ese momento Jesús entró en la muerte espiritual; es decir, separación del Padre. Nunca en toda la eternidad Jesús había soportado esa incomprensible separación. Pero de buen grado la abrazó, sabiendo que la pena por los pecados de toda la humanidad recibían su expiación entonces y allí.

Allí mismo empezó el nuevo pacto, el universo fue redimido, y todo pecado que jamás se ha cometido quedó pagado.

"¡Consumado es!" gritó Jesús. Se levantó apoyándose en los clavos para exhalar un último suspiro. "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu." Incluso en la nebulosidad de Su dolor y en la agonía de la muerte espiritual, Jesús confió Su destino a la voluntad del Padre.

El cuerpo de Jesús se desmadejó, quedó inmóvil y en silencio.

En ese instante, apenas a unos como trescientos metros al oriente, el templo experimentó cualquier cosa excepto silencio. Un rasgón ensordecedor llenó los atrios mientras el velo que separaba a la humanidad del Lugar Santísimo se rasgaba en dos de alto abajo. Como el cielo que se "abrió" en el bautismo de Jesús, así la ruptura del velo reveló la aceptación del Padre de la muerte de Jesús por nosotros. Siglos de sacrificios, holocaustos enviando hacia el cielo su aroma agradable, hallaron su cumplimiento máximo en el sacrificio sin defecto de Jesús.

Véase 1 Samuel 16:7; Marcos 11:12-14, 19-22; y Lucas 16:15.
* 1 Samuel 16:7:16:7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
*  Marcos 11:12-14, 19-22;:11:12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre.
11:13 Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos.
11:14 Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos.
11:19 Pero al llegar la noche, Jesús salió de la ciudad.
11:20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.
11:21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.
11:22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
* Lucas 16:15:
16:15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación
IGLESIA CONFRATERNIDAD CRISTIANA SANTA ROSA DE OSOS MARZO 2013
PASTOR: RIGOBERTO GÓMEZ E

EL CUMPLIMIENTO DEL TIEMPO ESTABLECIDO POR DIOS: EL ANUNCIO PROFÉTICO 4



La Pascua Máxima

Imagínese a Jesús y a Sus discípulos ese jueves por la noche reclinados en un círculo al azar alrededor de una mesa baja. Estarían con la cara del uno frente a la del otro mientras comían la cena pascual ceremonial, tal como los fieles judíos lo habían hecho por siglos. Puesto que los discípulos habían estado con Jesús por tres años, habían celebrado tres pascuas con Él. Pero esta era diferente. Nunca habían oído el mensaje que les dio Jesús esa noche, ni tuvieron ninguna idea de lo significativa que sería esa reunión.

De acuerdo a la tradición religiosa judía, habrían estado citando de las Escrituras antiguas, recordando los días cuando sus antepasados estuvieron como esclavos en Egipto y Dios los libró por Su siervo Moisés. De repente, notaron que Jesús ya no participaba en la conversación. Se veía sombrío; tal vez más sombrío de lo que había estado en algún momento durante sus tres años juntos.

Mientras observaban con curiosidad, Jesús tomó un pedazo de pan sin levadura y lo partió. Luego levantó Sus ojos y elevó una oración. Los discípulos no sabían que era la última noche que estarían con Jesús, pero que Él sí lo sabía.

"Tomen, coman; este es mi cuerpo."

¿Qué? ¿De qué está hablando? Deben haberse mirado el uno al otro con miradas interrogantes. El Maestro nunca había dicho algo como esto antes. Sus palabras de repente rompieron la tradición, y se quedaron completamente confusos. Les dijo a Sus desorientados discípulos que comieran del pan crujiente, sin levadura, recordándoles que era un símbolo, un cuadro tangible, de Su cuerpo que pronto sería entregado por ellos.

Imagínese el aturdido silencio. Imagínese las preguntas que se agolpaban en la mente de los discípulos: ¿En realidad va a morir? ¿Cuándo? ¿Qué nos va a suceder a nosotros? ¿Vamos nosotros también a morir? ¿Qué del reino que prometió? ¿No han servido de nada todos estos años? Sus estómagos estaban hechos nudo. Los Evangelios no dan indicación de que se haya dicho ni una sola palabra en respuesta. Para cambio, el grupo de hombres se quedó sentado en silencio total y absoluto.

Véase Éxodo 12; Mateo 26:20-30; Lucas 22:14-20; y 1 Corintios 11:23-26.
* . Éxodo 12

12:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo:
12:2 Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año.
12:3 Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia.
12:4 Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero.
12:5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.
12:6 Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.
12:7 Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.
12:8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.
12:9 Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.
12:10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.
12:11 Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.
12:12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.
12:13 Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.
12:14 Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.
12:15 Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel.
12:16 El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer.
12:17 Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.

* Mateo 26:17-30:26:17 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?
26:18 Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos.
26:19 Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.
26:20 Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce.
26:21 Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar.
26:22 Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?
26:23 Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar.
26:24 A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.
26:25 Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.
26:26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
26:27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
26:28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
26:29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.30 Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.

*  1 Corintios 11:23-26:11:23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;
11:24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
11:25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre;  haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.
11:26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
IGLESIA LA CONFRATERNIDAD CRISTIANA DE SANTA ROSA DE OSOS MARZO 2013
PASTOR: RIGOBERTO GÓMEZ E

EL CUMPLIMIENTO DEL TIEMPO ESTABLECIDO POR DIOS: EL ANUNCIO PROFÉTICO 3



¿ Qué hizo Jesús en su última semana de vida?.
Una semana de vida

Ei usted supiera que le queda apenas una semana de vida, ¿cómo la invertiría? Si el lunes supiera que para la noche del sábado su cuerpo estará en una caja y su alma habrá dejado la tierra, ¿qué diferencia determinaría en lo que hará los próximos cinco días?

Esta fue una pregunta que Jesús tuvo que contestar. Como ningún otro, Él sabía que esa era Su última semana, así que dedicó este tiempo a dos aspectos que consideraba de primordial importancia.

En esta semana final, Jesús estuvo ligado al templo. Pasó dentro de sus paredes todos los días, celoso de su pureza y protegiendo lo que tenía lugar en sus atrios. Pasó Sus días finales enseñando, defendiendo la verdad eterna, exponiendo el error e inspirando fe.

En esta semana final Jesús también demostró Su prioridad por los que amó al máximo: Sus discípulos. Se envolvió de humildad y les sirvió. Les lavó los pies. Habló y anduvo con ellos. Les dio instrucción que ellos tendrían que llevar adelante sin Él. Escuchó y recibió amor de aquellos que sentirían el aguijonazo inmediato de su muerte más que cualquier otro.

Jesús vivió Su semana final bajo el aplastante peso de que Su hora había llegado. Su largamente profetizado sacrificio era inminente, así que estos minutos finales eran preciosos y pocos.

El conteo descendente había empezado.

Véase Lucas 19:47-48 y Juan 13:1, 5, 31-35.
* Lucas 19:47-48: 19:47 Y enseñaba cada día en el templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo procuraban matarle.
19:48 Y no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.
* Juan 13:1, 5, 31-35:
13:1 Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.
13:5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido
13:31 Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él.
13:32 Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará.
13:33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir.
13:34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
13:35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
IGLESIA LA CONFRATERNIDAD CRISTIANA DE SANTA ROSA DE OSOS MARZO 2013
PASTOR: RIGOBERTO GÓMEZ E


Preparativos en la semana de pasión de Jesús.
¿Qué buscan?

La Biblia guarda silencio en cuanto a lo que sucedió el miércoles de la semana final de Jesús. Sin embargo, este hito a media semana distó mucho de ser pacífico. La expectativa, incluso el terror, flotaba pesadamente en el aire alrededor de la vieja ciudad.

Durante esta conmovedora semana festiva, todos buscaban algo. Los religiosos miraban a la Pascua para recordar su liberación de Egipto. Los zelotes buscaban al revolucionario que los dirigiría a la libertad de Roma. Las legiones romanas buscaban a cualquier alborotador entre la multitud. Y todo judío buscaba al Mesías.

Justo pocos días antes, por la entrada que escogió para llegar a la ciudad, Jesús había hecho la declaración clara, intencional, de que Él era el Mesías; en efecto, el prometido, profetizado, ya estaba allí. Sin embargo, a pesar de las señales, pocos entendieron las implicaciones de Su anuncio, y los pocos que las entendieron, rechazaron Su afirmación.

La tensión debe haber sido muy pesada en las calles. Conspiración, susurros penetrantes, ojos que se mueven, enemigos en las sombras . . . se habla de dinero de sangre; y mientras los discípulos se cuidaban las espaldas, los fariseos buscaban una apertura entre la multitud a fin de atrapar a Jesús.

Sólo Jesús entendía los sucesos que tendrían lugar este fin de semana, esperados desde antes de la fundación del mundo, profetizados por videntes y profetas. A pesar de las miles de oportunidades para escapar de Jerusalén, Jesús afirmó Su corazón en lo que se lograría allí en los días venideros.

Y todo empezaría mañana.

Véase Lucas 9:51; 19:47; y Apocalipsis 13:8.
* Lucas 9:51; 19:47:9:51 Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén.
19:47 Y enseñaba cada día en el templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo procuraban matarle.
* Apocalipsis 13:8:
13:8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo
IGLESIA LA CONFRATERNIDAD CRISTIANA DE SANTA ROSA DE OSOS MARZO 2013
PASTOR: RIGOBERTO GÓMEZ E

jueves, 4 de abril de 2013

EL CUMPLIMIENTO DEL TIEMPO ESTABLECIDO POR DIOS: EL ANUNCIO PROFÉTICO 2



Jesús es Obediente hasta la muerte.
El sendero a la obediencia

Era martes.

Dos días antes Jesús había entrado en Jerusalén montado en un burro, aclamado por los gritos de "¡Hosanna!"

Dos días más tarde Jesús sería "capturado," juzgado absurdamente, torturado y luego sacrificado al día siguiente ante los gritos de "¡Crucifícale!"

Era un tiempo confuso.

Pero no para Jesús. Él estaba resuelto en Su misión como nunca. Había venido para morir como pago santo por el pecado de la humanidad; y nada lo detendría.

Los discípulos escucharon con pánico aturdido a Jesús hablar de su muerte próxima. ¿Qué? Ellos habían esperado reinar junto a este Rey que venía, que ya había llegado. Pensaban que serían los que servirían en Su reino. Por eso dejaron sus redes para seguirlo. Incluso dejaron oficinas jurídicas exitosas y negocios de impuestos. Él era el que conquistaría al enemigo. Pero ahora Él decía que sería entregado al enemigo; y después de que lo flagelaran, Jesús dijo, le matarían. Luego al tercer día, Jesús dijo, resucitaría.

Los discípulos no entendían nada de esto.

El plan simplemente no estaba desenvolviéndose como ellos habían esperado. Oyeron Sus palabras, conocían al Verbo, pero simplemente no podían unirlo todo. Sabían quién era Él. Su búsqueda había terminado. Habían hallado a Aquél. Pero ahora Sus palabras no tenían sentido.

Los funcionarios religiosos también estaban confusos. Por tres años y medio Jesús había sido una espina en su zapato. ¿Él, Mesías? Ni en sueños. ¡No queremos que este hombre gobierne sobre nosotros!

Desde su perspectiva, era necesario eliminar permanentemente a Jesús antes de que incite al pueblo a rebelarse. Pero hoy, martes, retrocedieron, por miedo a la multitud. Las acciones de Jesús el domingo y el lunes no les habían dejado otra salida. La conspiración entró en la recta final; necesitaban atraparlo antes de que tratara de escaparse.

Pero Jesús no intentaría escapar de Jerusalén. Valientemente se puso en el camino de ellos. Era Su senda de obediencia.

Véase Lucas 18:31-34; 19:45-48: 18:31 Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre.
18:32 Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido.
18:33 Y después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día resucitará.
18:34 Pero ellos nada comprendieron de estas cosas, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se les decía.
19:45 Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,
19:46 diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.
19:47 Y enseñaba cada día en el templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo procuraban matarle.
19:48 Y no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.
IGLESIA LA CONFRATERNIDAD CRISTIANA DE SANTA ROSA DE OSOS MARZO 2013
PASTOR: RIGOBERTO GÓMEZ E


OBECIENCIA SIN DEMORAS POR PARTE DE JESÚS
Jesucristo cumple sin reparos, en obediencia, y sin retraso. Jesucristo es nuestro máximo ejemplo. Puntualidad sin variación.
1.      Cuando Jesucristo inició su Ministerio. Mr 1: 14- 15. Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea  predicando el evangelio del reino de Dios,
1:15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
María le pide a Jesús que actué. Jn 2: 3- 4. Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.
2:4 Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.
Aunque tenía el Poder de Dios, no lo utilizó, hasta el momento que fue exigido.
Jesús tenía muchos enemigos y aunque querían matarle no pudieron. Jn 7: 30: Entonces procuraban prenderle; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.
Antes de que todo ocurriera Jesús les había dicho a sus Discípulos en Lc 9: 44: Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras; porque acontecerá que el Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres.
La prueba máxima de la Obediencia había llegado, el texto dice que afirmó su Rostro, para ir a Jerusalén; afirmar es apuntar al blanco, avanzar hasta el lugar, sin tropiezo, sin obstáculo.
Jn 12: 23. Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.
12:24 De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.
12:25 El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.
12:26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.
12:27 Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora.
12:28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.
12:29 Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado.
12:30 Respondió Jesús y dijo: No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros.
12:31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.
12:32 Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.
12:33 Y decía esto dando a entender de qué muerte iba a morir.
Todo estaba determinado por Dios. Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado.
A partir de aquí se empiezan a dar todos los acontecimientos.
Gran ejemplo el del Señor Jesús, que cumplió sin el más mínimo retraso.
Ser desobediente es no cumplir a tiempo, algunos cumplen, pero llegan tarde, otros no hacen las cosas bien y muchos las hacen como a ellos les parece y no como se las solicitaron.
Jn 13:1 Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.
Jesús sabía todos las cosas que habían de suceder, pero quería que ellos lo supieran para reafirmar quién era El. Jn  13:19 Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creáis que yo soy.
Hermanos, no será qué ya llegó su Tiempo para aceptar al Señor Jesucristo, como el Rey de su vida y como el Señor Salvador  Personal, no espere en desobediencia, no se exponga al desánimo, o a la enfermedad o la muerte. Samos Obedientes, imitemos al Señor Jesucristo, que Obedeció sin variación, sin demora, porque sabía que era necesario Obedecer al Padre Celestial y hacer toda la Voluntad y no por partes como nosotros, que no seguimos instrucciones, ni pasos, sino nuestras propias conveniencias y andamos por esto en Desobediencia.
IGLESIA CONFRATERNIDAD CRISTIANA DE SANTA ROSA MARZO 2013