miércoles, 21 de marzo de 2012

¿HAGO LO QUE PUEDO ó HAGO LO QUE DEBO?

Hace poco me encontré con un amigo a quien hacía tiempo no veía. Le pregunté cómo se encontraba y su respuesta fue, "Pues, ahí la llevo… hago lo que puedo". Su respuesta me dejó pensando en mi propia experiencia.

¿A poco no es así cómo vemos la vida en ocasiones? Nos esforzamos por obtener el sustento, atender a nuestro cónyuge, ayudar a los hijos con sus tareas y mantener una buena relación con nuestros familiares y amigos. Pero al final del día, nos sentimos exhaustos, sabiendo que el día siguiente la rutina será la misma.

Muchas personas piensan que sus vidas son repetitivas, monótonas o también, si así decirlo, aburridas. Y en su afán por encontrarle significado y propósito a sus vidas, se deprimen al pensar que por más que lo intenten, la vida siempre será así, vacía y carente de sentido.

Sin embargo, quiero decirle que si usted es cristiano, y tiene una relación personal con Jesucristo, su vida no tiene por qué ser así. ¿Por qué digo esto? Porque el cristiano debe vivir una vida abundante.

La vida en abundancia incluye paz, propósito, destino, un propósito genuino para vivir, el gozo de enfrentar cualquier adversidad —incluyendo la tumba— sin temor, y la capacidad de soportar la adversidad con confianza segura. Y sin embargo no tenemos que esperar hasta el fin de nuestra vida física para recibir esta abundancia y disfrutarla. Está disponible hoy para todo aquel que confíe en Jesús.

Tristemente, quienes no conocen a Cristo, no tienen idea de lo que la vida es en realidad, sea la vida terrenal y mucho menos la vida eterna. Observe lo que dice Juan 3:36: "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida…" Y 1 Juan 5:11: "Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo". Y por si eso fuera poco, el siguiente versículo dice: "El que tiene al Hijo tiene la vida, y el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida".

¿Conoce a alguien, aparte de usted que necesite oír esto? Puede ser un familiar o un amigo cercano. Un vecino o alguien en el trabajo. Al igual que mi amigo, ese familiar o amigo probablemente está haciendo en su vida lo mejor que puede, en lugar de lo que debe. Algunas personas pueden aparentar que todo va bien, pero usted sabe que muchas veces las apariencias engañan. Si usted tiene a Cristo, entonces tiene la respuesta que ellos andan buscando.

Puede ser que no sepa cómo compartir esta respuesta con ellos. Tal vez no sepa ni cómo empezar. Por esa razón, deseo hacerle llegar un material que le capacitará para compartir el mensaje más importante que existe. Me refiero a la vida abundante que Dios ofrece por medio de Cristo Jesús.

Con mucho gusto quiero hacerle llegar el libro titulado Lo hizo por ti, del pastor Max Lucado. En mi opinión, es una herramienta muy eficaz que usted puede usar para "responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes" (1 Pedro 3:15).

Nuestro ministerio de Visión Para Vivir contiene muchos otros recursos para ayudarle a comunicar con precisión las buenas nuevas de la Salvación de Jesucristo, y la vida abundante que Él le ofrece. Estamos aquí para ser su apoyo y equiparle para que usted también ministre a otros. Y aunque nuestros gastos para producir materiales y hacer que nuestro programa radial siga al aire son enormes, gracias a sus oraciones y ofrendas monetarias, nuestro buen Dios siempre provee lo necesario para cubrir nuestros costos mensuales. Por eso le agradecemos profundamente su apoyo, y le pedimos que por favor continúe ayudándonos este mes con sus oraciones y donaciones. En agradecimiento por su apoyo económico le enviaremos este pequeño libro de Lo hizo por ti.

Cuando usted reciba este material, no lo guarde en su biblioteca personal…¡léalo! Analícelo, medite en sus palabras y deje que esas palabras impacten su corazón. Luego, le animo a compartirlo con alguien más. Estoy convencido que será de mucha edificación par usted y la persona con quien lo comparta al darse cuenta de cuan grande y abundante es en realidad el regalo de la vida eterna que Dios ofrece por medio de Su Hijo Jesucristo.

Y recuerde, Jesús ha venido para darle vida… y una vida en abundancia. Así que deje de hacer lo que puede y haga lo que debe… ¡Viva abundantemente!

En el leal amor de Cristo,

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