viernes, 4 de julio de 2014

ORACIÓN PIDIENDO PERDÓN A DIOS POR NUESTROS PECADOS.

ORACIÓN PIDIENDO PERDÓN A DIOS POR NUESTROS PECADOS.
“¿No volverás a darnos vida, para que tu pueblo se regocije en Ti? Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, y danos tu salvación” (Salmos 85:6-7).
Cuando el pastor Rogers era un Boy Scout, realizó con un amigo una caminata de siete millas, para ganar un distintivo, y decidieron acampar al aire libre. Armaron su tienda de campaña, encendieron una fogata, cocinaron su cena y luego se acostaron a dormir. Despertaron al día siguiente, encendieron la fogata, prepararon el desayuno, y luego salieron a explorar el bosque. Cuando regresaron a su campamento el bosque estaba en llamas. Soplaba un fuerte viento, y pensaron que nunca apagarían el fuego.
¿Alguna vez ha pensado acerca del fuego que descendió en el día de Pentecostés? La Biblia dice que hubo un estruendo como de un viento recio que esparció su llama (Hechos 2:2). Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
Permítame hacer una pregunta: ¿El país va a ser quemado por el fuego de la rebelión o por el fuego del avivamiento? ¡Cómo oramos a Dios para que cause que un poderoso viento de avivamiento cubra la nación! Si eso sucede o no, está en las manos, corazones, mentes, voluntades, oraciones, ambiciones y aspiraciones de los creyentes.
Ore por su país. Por aquellos que hacen y ponen en vigencia las leyes que nos gobiernan. Ore por los predicadores de la Palabra de Dios. Ore por todos los que se llaman creyentes. Ore por los perdidos. Ore la oración de 2 Crónicas 7:14: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces Yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”
Clame a Dios que salve. Pida a Dios que humille a su pueblo donde necesitemos ser humillados, a fin de que Su gloria sea conocida.
EMBAJADORES PARA LLEVAR UN MENSAJE DE SALVACIÓN Y DE VIDA.
“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios” (2 Corintios 5:20).
Hay, agitándose en su corazón, un espíritu de rebeldía? A lo mejor usted ni siquiera lo reconoce. Pero si lo hace, le rogamos que haga algo al respecto, ahora mismo. Pídale a Dios que le limpie de su deseo de rebeldía. Que desarraigue toda rebeldía en usted, puesto que Él no la quitará hasta que usted renuncie a ella. Es su decisión. Clame a Dios que le perdone por las necias y descuidadas palabras que ha pronunciado. Ruegue que le quite ese espíritu de rebeldía contra las autoridades. Pídale que le enseñe cómo amorosamente respetar a las personas cuando están equivocadas.
Amigo (a), una de dos: o usted corona a Cristo, o lo crucifica. ¿Está usted con Jesús hoy, o está en su contra?
 ¿Hay alguien que le ha hecho daño, y usted busca vengarse? ¿Tiene la necesidad de que sus “derechos” sean exaltados sobre otros? Lea y aplique la verdad de Filipenses 2:3-11.
2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;
2:4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
2:5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
2:6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
2:7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
2:8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
2:9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
2:10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
2:11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
DEBEMOS OCUPARNOS DE NUESTRA SALVACIÓN Y DE LA IGLESIA.
“Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis” (Números 14:9).
Josué y Caleb enfrentaron formidables amenazas en la tierra prometida, y sin embargo, ¿cuál fue su respuesta a sus enemigos? “Nosotros los comeremos como pan” (Números14:9). ¿Qué es el pan? Pan es el sustento de la vida. ¿Qué sucede cuando come pan? Es fortalecido en su crecimiento.
Pablo dijo: “Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios.” (1 Corintios 16:9). ¿Por qué no es fácil el camino a la victoria? Porque si fuera fácil, entonces usted se volvería débil en su esfuerzo para ejercitar su fe en Dios. Dios pone obstáculos en su camino para fortalecerle. Hojuelas de maíz no es el alimento de campeones. Los gigantes lo son. Dios quiere alimentarle en sus dificultades, y que dependa de Él para que le haga un conquistador.
¿Qué se necesita para fortalecer su cuerpo? ¿Qué hacer falta para fortificar su intelecto? ¿Qué se requiere para desarrollar amor en el trato con otros? ¡Trabajo!

Aplique a su vida Filipenses 2:12 y 13: “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”
LA OBRA DEL SEÑOR JESUCRISTO ES SUFICIENTE PARA NUESTRA SALVACIÓN.
“Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados” - (Mateo 26:28).
En 1829, George Wilson fue encontrado culpable de asesinato, y condenado a la pena de muerte. Pero algunos amigos de Wilson solicitaron al entonces presidente Andrew Jackson que le perdonara. Jackson otorgó el perdón, y el documento fue entregado en la prisión a Wilson. Para sorpresa de todos, Wilson dijo: “Yo voy a ser colgado.” Nunca antes nadie había rechazado el perdón, por lo tanto las Cortes de justicia no sabían qué hacer. Las discusiones llegaron hasta la Corte Suprema, y el Juez John Marshall dictaminó lo siguiente: “El perdón es un pedazo de papel, el valor del cual depende de la aceptación por la persona implicada. Si él no acepta el perdón, entonces debe ser ejecutado.”
Amigo (a), Dios le ama y desea perdonarle, pero si usted le rechaza a Él y su perdón, entonces morirá y se irá al infierno. Entréguese por completo a Él, y reciba hoy mismo el regalo gratuito de Su perdón.
¿Se ha arrepentido usted de sus pecados y creído en la obra expiatoria de Cristo, al Él derramar su sangre en la cruz? El ser “bueno” no lo llevará al cielo, solamente Jesús lo hará.
JABES ORÓ A DIOS Y LO ESCUCHÓ ¿ POR QUÉ NO LO HACE USTED HOY?.

“E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió” (1 Crónicas 4:10).
Jabes quería que su influencia se extendiera. Dios puede extenderle a usted, también. El Salmo 4:1 dice que Dios “ensanchó” al salmista cuando estuvo en angustia. Si usted pide ser “ensanchado”, debe esperar a que Dios use circunstancias inquietantes para hacerlo. Y el dolor valdrá la pena. Cuando Dios lo ensancha, lo hace para llenarle con más de Él. No esté satisfecho con que Dios llene un pequeño lugar, si es que Él quiere llenar un lugar grande. ¿Está usted listo a decir: “Señor, quiero más. Quiero que Tú ensanches mis fronteras. No quiero una pequeña bendición. Ciertamente quiero una gran bendición.”?¡Necesitamos orar en grande a un gran Dios!
Pídale a Dios que le mantenga consciente de Su presencia todo el día, para que bendiga su testimonio, para Su gloria, y para guardarle del mal.
QUE ALEGRÍA SER ADORADORES APASIONADOS Y EVANGELISTAS APASIONADOS.
“Conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte” (Filipenses 1:20).
La moderación es buena en cosas como el comer, el dormir, la recreación, los ejercicios y las finanzas. Pero cuando se trata de la guerra espiritual, la moderación es un pecado. Cuando se trata de creer la Biblia, la moderación es un pecado. Cuando se trata de amar al Señor, la moderación es un pecado. Suponga que una esposa le pregunta a su marido: “Cariño, ¿me amas?”, y que él responda: “Bueno, moderadamente.” ¡Ella le mandará a dormir con el perro!, ¿no le parece? Amigo, si el mundo le considera un “moderado” cuando se trata de su cristianismo, usted está bordeando la valla de la “tibieza”. Que Dios perdone a aquellos que no irán la segunda milla.
Pídale a Dios que le ayude a ser un adorador apasionado y un osado evangelista en un mar de apática tibieza. Amigo, si algo vale su vida cristiana, entonces es valiosa en todo. Mire hacia la cruz. Tome lo que ve allí, y deje que eso encienda una llama de osada santidad en su corazón. Siga adelante y proclame las Buenas Nuevas: ¡Jesús salva!
MI ORACIÓN HOY SERÁ PARA PEDIRLE A DIOS POR MÍ LIMPIEZA ESPIRITUAL.
“Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado” (Salmos 51:2).
Antes de que el sacerdote pudiera entrar en el lugar Santísimo, tenía que detenerse en el lavabo y lavarse las manos y los pies. Él ya se había bañado desde la cabeza hasta los pies, pero el piso del tabernáculo era de tierra. Tampoco había utensilios, así que sus manos estaban sucias. Esta preparación final antes de entrar en la presencia de Dios, era el despojarse de la contaminación del mundo, lavándose las manos y los pies. Cuando estamos en contacto con el mundo, estamos contaminados. No necesitamos bañarnos completamente. Ya somos salvos. Pero cada día debemos pedir a Dios que mire nuestros corazones y nos limpie de nuestros pecados. ¿No sería maravilloso si cada uno de nosotros viniera a la presencia del Señor con la seriedad con que lo hacían los sacerdotes en el Antiguo Testamento? ¡Deberíamos!
¿Se ha acercado usted al lavabo esta mañana? Si no lo ha hecho, arrodíllese delante de Dios ahora mismo, y haga del Salmo 139:23 y 24 su oración. Dios está esperando para perdonarle: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.”
PIDAMOSLE AL ESPÍRITU SANTO QUE NOS AYUDE A VIVIR ESA VIDA CRISTIANA.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.
 Durante el otoño, el pastor Rogers y su esposa disfrutaban mirar la caída de las hojas, puesto que tenían varios árboles en el patio trasero de su casa, pero hay algunos árboles que mantienen sus hojas hasta la primavera. Sus hojas se secan y se tornan cafés, pero no se desprenden de las ramas. Y en la primavera, estos árboles pierden esas hojas, cuando las nuevas hojas reclaman su lugar. Eso es exactamente lo que sucede con nuestros viejos hábitos y vida, cuando encontramos al Señor Jesús. La nueva vida empuja hacia fuera a la vida antigua. No es un asunto de ir arrancando hojas. La vida cristiana no se forja de esa manera. Nuestra vida nueva reemplaza nuestra vida vieja, cuando nacemos de nuevo.as” (2 Corintios 5:17).
¿Sabe usted que es imposible vivir la vida cristiana? Quiero decir, es imposible vivir la vida cristiana apartados del Espíritu Santo. Pídale a Dios que le muestre dónde usted está tratando de vivir la vida cristiana en su propia fortaleza. Ruegue Su perdón, y rinda su voluntad a Él, hoy.






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