sábado, 19 de julio de 2014

¿ QUIERE USTED TAMBIÉN HACER PARTE DE LA CADENA DE LA BONDAD?.

¿ QUIERE USTED TAMBIÉN HACER PARTE DE LA CADENA DE LA BONDAD?.
TODOS PODEMOS PERTENECER A LA CADENA DE LA BONDAD: HAY PERSONAS QUE NOS NECESITAN.

LA CADENA DE ORO.
El escritor y filósofo Johann Wolfgang von Goethe dijo: "La bondad es una cadena de oro por la cual se mantiene unida la sociedad".
Pero yo no estaba pensando en la cadena de oro de bondad un día en el que un automóvil dilapidado, probablemente mantenido andando con goma y alambres, se estacionó frente a mi casa. Durante esos años, vivíamos en un pueblito justo frente a la iglesia que servía y los viajeros en necesidad constantemente hallaban el camino a nuestro hogar.
Me estaba cansando de ayudar a mucha gente que paraba casi a diario. A menudo me levantaba en medio del otro buen sueño nocturno para salir al frío y ayudar a alguien que estaba de paso.
En una ocasión nuestra propiedad fue saqueada; en otra conduje en medio de una tormenta para rescatar a dos personas; muchas veces sentía que me sentía tomado por sentado por motoristas o caminantes sin un centavo que ni siquiera me agradecían por la ayuda recibida y que se quejaban que no hiciera más por ellos.
No me había sentido parte de una "cadena de oro de bondad" por un rato y, aunque todavía ofrecía ayuda cuando podía, algunas veces, por dentro, deseaba que tan sólo se fueran.
Pero en este día, un joven con una barba de una semana saltó del dilapidado automóvil. No tenía dinero ni comida. Me preguntó si podía darle algún trabajo que hacer y le ofrecí gasolina y una comida. Le dije que si quería trabajar, estaríamos encantados si cortaba el césped, pero que aquello no era necesario.
Aunque sudoroso y hambriento, él trabajó duro. Debido al calor de la tarde, esperé que se rindiese antes de completar el trabajo. Pero él perseveró y, tras de mucho rato, se sentó cansado bajo la sombra.
Le agradecí por su trabajo y le di el dinero que necesitaba. Entonces le ofrecí un dinerito extra por un trabajo especialmente bien hecho, pero él rehusó. "No, gracias", dijo en un castellano con fuerte acento extranjero. Insistí en que tomase el dinero pero se levantó y dijo de nuevo: "No, gracias. Yo quiero trabajar. Ud. quédese con el dinero". Intenté de nuevo y por tercera vez protestó, meneando su cabeza mientras se alejaba.
Nunca más le volví a ver. Estoy seguro que nunca lo haré. E interesantemente, él probablemente piense que yo le ayudé ese día. Pero eso no fue lo que pasó. No le ayudé; él me ayudó.
Me ayudó a creer en la gente de nuevo. Me ayudó a nuevamente querer hacer algo por aquellos en necesidad. Cuánto desearía agradecerle el restaurar algo de mi fe en la bondad básica de los demás y por darme de vuelta un poquito del optimismo que había perdido en el camino.
Debido a él una vez más me sentí parte de la cadena de oro de bondad que nos une el uno al otro.
Tal vez haya alimentado su cuerpo aquel día. Pero él alimentó mi alma.
Steve Goodier, "Apoyo Vital"
Fuente: www.AsAManThinketh.net
Volvamos a creer en la gente, aun cuando muchos nos hayan herido. Recordemos no todos son malos, no todos buscan ventaja. No todos quieren herir. Miremos nuevamente con bondad a nuestro alrededor, porque podríamos ser un eslabón más en la impresionante cadena de la bondad.
Génesis 21:23
Ahora, pues, júrame aquí por Dios, que no faltarás a mí, ni a mi hijo ni a mi nieto, sino que conforme a la bondad que yo hice contigo, harás tú conmigo, y con la tierra en donde has morado.
2 Samuel 9:1
Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?
Gálatas 5:22
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, y fe.

NO TEMAS, YO TE AYUDO.
LA PROMESA ES QUE DIOS NOS AYUDA.
Porque soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.
Cuando dejas que Dios te tomé en sus brazos, es cuando confías tu vida por completo a aquel que te ama. Y más seguro no puedes estar.
TÚ ME CUIDARÁS.
Caerán a mi lado mil
y diez mil a mi derecha
mas a mi no llegarán
Porque tú me guardarás.
BONDAD ES LO QUE DIOS TIENE PARA CON SUS HIJOS.
GRACIAS DIOS POR TÚ PROTECCIÓN, CUIDADO, AMOR Y BONDAD.
ESA BONDAD QUE RECIBIMOS DE DIOS, ES LA MISMA QUE ÉL QUIERE VER EN NOSOTROS Y QUE VAMOS A DAR A AQUELLOS QUE LA NECESITEN.
EN LAS BIENAVENTURANZAS TAMBIÉN DIOS NOS ENSEÑA DE LA BONDAD.
Mateo 5:6: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.”

La felicidad es algo con lo que usted se tropieza al servir a Jesús. Cuando usted está sirviendo al Señor Jesucristo, la felicidad es el derivado de la justicia. Las personas que están tratando de ser felices enfocan su energía en el blanco equivocado. Si usted busca la justicia, entonces será feliz. Lo que usted necesita es beber del Espíritu. Es alimentarse de la Palabra de Dios. La necesidad más profunda de su corazón sólo será satisfecha en JESÚS.

Órele al Señor que lo llene de su presencia, que satisfaga la necesidad más profunda de su corazón en Él y sólo en Él. Ahora confíe en que Él lo hará.

Salmo 34:8: “Gustad, y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que confía en Él.”

El Señor Jesucristo nos da las Bienaventuranzas o Beatitudes: actitudes que deben ser. Éstas no son trivialidades, sino actitudes que tratan con el carácter del creyente. Su reputación es lo que otros piensan de usted, más el carácter es lo que Dios sabe de usted. Las Bienaventuranzas no dicen: “Bienaventurado es lo que usted tiene”, ni: “Bienaventurado es lo que usted hace”, sino: “Bienaventurado lo que usted es”.
¿Qué es lo que la mayoría de las personas en el mundo están haciendo? Están buscando la felicidad. Si usted busca la felicidad, nunca la encontrará. Sin embargo, si se pone en paz con Dios, la bienaventuranza lo encontrará.
SERVIR ES LO MEJOR PARA EL CREYENTE: ES MEJOR DAR QUE RECIBIR.
¿Ha estado buscado su valor en lo que tiene o en lo que usted hace? Confiéselo ante el Señor y medite en las actitudes que debe tener según Mateo 5:1-16.
5:7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
5:13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.5:15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielo

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