lunes, 7 de abril de 2014

ANDAR EN NUEVA VIDA EN CRISTO JESÚS ES EL PROPÓSITO DE DIOS.

ANDAR EN NUEVA VIDA EN CRISTO JESÚS ES EL PROPÓSITO DE DIOS.
La transformación.

Así también nosotros andemos en vida nueva.

Romanos 6:4

El propósito del sacrificio expiatorio de Cristo fue que "nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia" (1 P. 2:24). Pedro no dice que Cristo murió para que pudiéramos ir al cielo, tener paz o experimentar el amor. Él murió para efectuar una transformación: Hacer santos de pecadores. La obra expiatoria de Cristo permite que una persona se aparte del pecado y que entre en una nueva forma de vida: Una vida de justicia.

El apóstol Pablo dijo "Nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado" (Ro. 6:6). Hemos muerto al pecado, de modo que ya no tiene poder sobre nosotros. Primera Pedro 2:24 repite ese pensamiento nuestra identificación con Cristo en su muerte es un abandono del pecado y una nueva dirección en la vida.
PARA MUCHAS PERSONAS SEREMOS” LOCOS Y NECIOS”.
“Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio” - (1 Corintios 3:18).

Un día Harry Ironside ―quien fuera gran predicador en el pasado―, viajaba con unos amigos en un ferry. Estaban teniendo un tiempo maravilloso cantando alabanzas al Señor, cuando alguien, en forma crítica les interrumpió diciendo: “¿Quiénes son ustedes? ¿Qué están haciendo?” El Dr. Ironside contestó: “Sólo somos unos creyentes teniendo un buen tiempo de alabanza a Dios.” Y el criticón dijo: “¡No son más que un grupo de necios!”. A lo cual Ironside respondió: “¡Tiene mucha razón! ¡Somos necios y locos por el nombre de Cristo!”

Las palabras y las acciones de los creyentes son, en ocasiones, locura y necedad a los ojos del mundo.
¿Cuándo fue la última vez que usted fue “loco y necio” por el nombre de Cristo? Pídale a Dios que le ayude a morir para usted mismo, a fin de que su “ego” no vaya a interrumpir Su trabajo.
TRAN SFORMADOS DE GLORIA EN GLORIA.
“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18).
 Somos cambiados “de gloria en gloria” por el poder del Espíritu Santo. Eso no significa que esto sucede “de la noche a la mañana”, sino un paso a la vez. Hoy usted debería tener un poquito más de gloria que ayer. Hoy usted debería ser un poquito más como Jesús, que lo que fue ayer. Y mañana, usted deberá ser aún más como Jesús. ¿Está usted llegando a ser como Jesús? No, si es que no está en su Palabra. ¿No cree que ya sea tiempo de que esta generación considere seriamente la Palabra de Dios?.
Ponga aparte un tiempo y un lugar para estar a solas con Jesús, hoy, y ore y medite el Salmo 119:18: “Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.”
UNA NUEVA VIDA NOS EXIGE DEJAR COSAS.
“Y Él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna” - (Lucas 18:29-30).

Dios le ha dado habilidades y Él quiere que usted use esas habilidades y las invierta en Él.
Amigo, es un pecado el que usted sea menos de lo que Dios le ha llamado a ser. Es cierto, pudiera ser que no sea usted el próximo Einstein, o Pelé, o Michael Jordan o Billy Graham. Pero ese no es el punto. El peligro es que usted no haga lo que puede hacer. Hay tres personas  dentro de usted: Uno, quien es usted ahora mismo; dos, quien podría ser para lo malo si permite que el diablo lo atrape; tres, quien pudiera ser para Dios.
En una demostración física de su entrega, abra sus manos y levante sus brazos, extendidos hacia Dios, y ore: “Padre, me aparto del mundo con ambas manos, y entrego todo lo de mí a Ti. Úsame para tu gloria en la forma que Tú creas es la mejor.”
ACERCARME A DIOS ES BIEN PARA MÍ.
“Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras” - (Salmos 73:28).
A veces somos tan protectores de nuestra reputación, ¿verdad? Sé de predicadores que han perdido a sus hijos porque estaban más preocupados por lo que la gente pensaba que por lo que Dios pensaba. Tal vez usted está criando jovencitos que se visten de una manera que no es su estilo. A lo mejor sus amigos en la iglesia dicen cosas desagradables al respecto. ¡Déjelos que critiquen! Dios conoce su corazón. Esos jovencitos son sus hijos, no los hijos de ellos. Y usted necesita amarlos con todo lo que Dios le ha dado. Usted debe permanecer a su lado. Nunca sacrifique a su hijo o a su hija en el altar de su reputación. Confíe sus hijos al Señor.
EL PROPÓSITO DE DIOS ES SIEMPRE PARA BIEN.
¿Es usted un padre o una madre? Pídale a Dios que le dé sabiduría para que pueda ver cómo Él cumple su promesa de Romanos 8:28 en cada situación. “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
¿ SABE USTED DÓNDE ESTÁ SU LUGAR AHORA?. EN EL CIELO.
“Y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús” - (Efesios 2:6).
¿Por qué la tumba vacía es tan gloriosa? Porque significa mucho más que sólo el hecho de que Dios levantó a Jesús de entre los muertos. Él lo ha levantado a usted también, para que camine “en novedad de vida” (ver Romanos 6:4). Yo he salido de esa tumba. He ascendido. Y usted también, si es que es salvo. ¿Dónde está Cristo hoy? “Sentado en las lugares celestiales. ”¿Dónde está usted sentado? En el mismo lugar. Usted no tiene que morir para ir al cielo. En Cristo usted “está sentado en lugares celestiales “¡ahora mismo! ”Animamos a nuestros hermanos y hermanas a que se mantengan “mirando hacia arriba”, cuando deberíamos estar diciéndoles que “miren hacia abajo”. Usted ya está sentado en los lugares celestiales, y puede mirar sus problemas allá abajo. Usted, mi querido amigo, ¡tiene una nueva y gloriosa vida!.
Aquiétese por un momento y pídale a Dios que le dé una vida completamente nueva, o agradézcale por la vida nueva que ya la ha dado.
AGRADECIDOS Y LLENOS DE CONTENTAMIENTO.
“No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4:11).
Pablo llegó a un punto en su vida —no un punto físico, sino espiritual—, donde sintió contentamiento divino. Mucha gente piensa que sabe lo que esta palabra “contentamiento” significa, pero déjeme decirle lo que significa en la Palabra de Dios: “autonomía, tenerlo todo en uno mismo.” En el contexto de este pasaje, aprendemos que Pablo estaba agradeciendo a la gente por ayuda financiera que le habían dado, pero quería también que supieran que él no estaba “dependiendo” de ellos, porque Dios lo había traído hasta el punto de depender únicamente en Él. Esto es, Pablo podía decir: “He aprendido que no necesito de nada ni de nadie, sino del Señor. Lo tengo a Él y, por lo tanto, soy autónomo, pero no autosuficiente. Puedo hacer todas las cosas a través de Cristo.”
SIEMPRE ESTÉ LLENO DE ALEGRÍA Y DE CONTENTAMIENTO, PORQUE DIOS SUPLIRÁ TODO.

Tal vez usted es soltero o soltera y quiere casarse. A lo mejor ya está casado o casada, y quiere tener familia. Pudiera ser que tenga un trabajo en el que siente que no va a ninguna parte. Busque al Señor con todo su corazón. Pídale que su presencia sea evidente en su corazón y en su mente, de tal manera que usted esté lleno de su contentamiento.
TENEMOS UN PASTOR QUE CUIDA DE NOSOTROS.
Cristo nuestro pastor.

Vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

1 Pedro 2:25

El versículo de hoy es una alusión de Pedro a Isaías 53:6, que dice: "Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros". Si el Señor hubiera provisto un sacrificio por el pecado, nunca nos habría podido llevar a su redil.

La tarea de un pastor es cuidar ovejas. El término griego para "Pastor" en 1 Pedro 2:25, junto con la palabra traducida como "Obispo", describe las responsabilidades de los ancianos (cp. 1 P. 5:2). Jesucristo cuida, vigila y guía a su rebaño. Él dijo "El buen pastor su vida da por las ovejas" (Jn. 10:11). Eso es precisamente lo que hizo para llevarnos a sí mismo.
ANDAR EN NUEVA VIDA EXIGE UNA NUEVA VISIÓN.
“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
¿Alguna vez ha notado que junto con el mandamiento de “no preocuparse”, en Mateo 6:34, viene correspondientemente la promesa de Dios de cuidar de nosotros? Una de las más frecuentes promesas es que seremos alimentados. Dios suplirá nuestras necesidades. Entonces, ¿por qué Dios promete que “todas estas cosas os serán añadidas”? ¿Será para que no pasemos hambre? No. Amigo, mucha gente que no confía en Dios tiene su mesa llena de alimentos. La persona inconversa promedio piensa en el dinero, casas, carros, ropa, joyas, etc. Jesús sabe que tenemos una mente “de un solo carril”, y que no podemos servir a dos señores. Si son las cosas materiales las que usted está buscando, entonces no está buscando al Señor. Y Él es quien nos dice: “Confía en Mí. Pon toda tu atención y confianza en Mí. Haz el bien y Yo cuidaré de ti.”

¿Está usted buscando primero el reino de Dios? ¿Cómo lo sabe? ¿Cuál es la evidencia en su vida que testifica que Él es su primera prioridad?.
SUFRIMIENTO HASTA LA MUERTE.
Vencedores en el sufrimiento

Ellos [han vencido a Satanás] por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Apocalipsis 12:11

Los cristianos somos extranjeros y peregrinos en el mundo, librando la guerra contra los deseos de la carne y siendo calumniados y perseguidos. Como resultado, debemos esperar que suframos en el nombre del que padeció toda clase de sufrimientos por nosotros (1 P. 2:11-25). El propósito principal del mensaje de Pedro es recordarnos la necesidad del sufrimiento. Cuando en medio del sufrimiento pecamos en pensamiento, palabra u obra al vengarnos, perdemos nuestra victoria y dañamos nuestro testimonio.

Según el versículo de hoy, se vencen los insultos, las persecuciones y las acusaciones de Satanás con la sangre del Cordero, nuestro Salvador. Ese es el poder de Dios. Usted es vencedor cuando no pierde su testimonio al vengarse en tiempos de persecución, y cuando usted no transige, aun a riesgo de morir. ¿Está dispuesto a mantenerse firme en el sufrimiento?.
EL QUE COLOCA SU CONFIANZA EN DIOS, PUEDE CONTAR CON LA AYUDA DE DIOS.

“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” - (Isaías 40:31).
¿ PARA QUÉ CREE QUE DIOS NOS DA NUEVAS Y MÁS FUERZAS?.

¿Qué significa “tendrán nuevas fuerzas”? Literalmente significa “cambio”. Como un cambio de ropa, por ejemplo. Usted se quita los trapos de sus debilidades y se viste y se pone el ropaje real de Dios de la fortaleza. Dios promete intercambiar su fortaleza con la de Él. Verá, la vida cristiana no es simplemente una vida cambiada, sino una vida intercambiada. Dios no nos cambia sólo de lo que “fuimos” a algo mejor. Él intercambia su vida con nosotros. El toma nuestros pecados. Nosotros tomamos su santidad. Él toma nuestras debilidades. Nosotros tomamos su fortaleza. Él toma nuestra ansiedad. Nosotros tomamos su paz. Suena estupendo, ¿verdad? Pero, ¿cuál es el problema? Que nosotros nos cansamos de esperar el cambio. Amigo, no se rinda. La espera nunca es prolongada cuando Dios está a cargo de todo.
Lea el Salmo 62:5-8 y hágalo su oración hoy.
62:5 Alma mía, en Dios solamente reposa,
Porque de él es mi esperanza.
62:6 El solamente es mi roca y mi salvación.
Es mi refugio, no resbalaré.
62:7 En Dios está mi salvación y mi gloria;
En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.
62:8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos;
Derramad delante de él vuestro corazón;
Dios es nuestro refugio. Selah
NECESITAMOS ESAS FUERZAS DE DIOS PARA DERROTAR AL ASESINO  SILENCIOSO.
CONOZCA EN ESTA HISTORIA QUE NOS CUENTA EL HERMANO PABLO QUIÉN ES ESE ASESINO  SILENCIOSO.
La noche estaba fría, como suelen ser las del otoño en Toronto, Canadá. Dentro de la casa el ambiente era grato. Había habido una rica cena, con diez personas alrededor de la mesa familiar. Habían disfrutado juntos de un buen programa de televisión, y ya era hora de ir a la cama. Así que todos —padre, madre y ocho hijos, entre los once y los veinticinco años de edad— se retiraron a dormir.

Encendieron el calentador de gas, apagaron las luces, se arrebujaron entre sus cobijas, y se durmieron. Hasta ahí, todo fue normal. Pero jamás volvieron a despertarse. El gas del calentador, asesino silencioso, dio cuenta de los diez durmientes. La familia entera pasó de un sueño al otro, sin sentir nada.

Muchos son los casos registrados de personas que mueren por el gas de los calentadores. Este caso en el Canadá es impresionante por tratarse de una familia entera, una familia seguramente amorosa y unida porque todos vivían juntos, incluso los hijos mayores de dieciocho años. Pero el gas se los llevó a todos sin darles tiempo de reaccionar o defenderse.

La característica más ominosa que tienen estos gases, especialmente el monóxido de carbono, es que primero producen un adormecimiento agradable, una sensación placentera de tranquilidad, de serenidad, de paz. Pero luego que adormecen a sus víctimas, las matan sin piedad.

Por esa característica del tal llamado asesino silencioso, al gas letal lo podemos comparar con el espíritu del mal que reina en este mundo. Es el espíritu que comienza adormeciendo la conciencia. Produce una sensación de bienestar, de calma. Da la impresión de que todo está bien, que la vida es buena y hay que disfrutarla. Y las víctimas se adormecen. Su conciencia entra en un estupor donde ya no reacciona con nada, y cuando la víctima se da cuenta, ya está atrapada.

Así es como toma auge el mal uso de las drogas, la inmoralidad sexual, la irreverencia, el materialismo y el descreimiento. Estos gases mortales se han infiltrado en la sociedad occidental y la tienen ya en sus garras.

Podríamos decir: ¿Qué importa? Lo que importa es que, sin saber por qué, sufrimos consecuencias desastrosas que poco a poco destruyen nuestra vida.


Pero todavía hay tiempo para reaccionar. El único remedio contra el gas letal es el aire puro, el oxígeno vital y renovador. Así mismo, el único remedio contra el adormecimiento espiritual es el Espíritu de Jesucristo. Abramos nuestro corazón a Cristo. Su doctrina es nuestra salvación, y su persona, nuestro Salvador.

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