miércoles, 9 de abril de 2014

NO HAY TRATO CON EL ENEMIGO: NO SE DUERMA.

NO HAY TRATO CON EL ENEMIGO: NO SE DUERMA.
¡No hay trato!.
Escrito está: no sólo de pan  vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios —Lucas 4:4
Todos hemos visto y escuchado anuncios publicitarios que nos tientan a tomar atajos hacia la felicidad. ¡Compre nuestro producto y no pague más durante todo un año! ¡Gratificación instantánea!.
Cuando el diablo tentó a Jesús (Lucas 4:1-13), le ofreció un atajo hacia la «satisfacción». Trató de tentar a Jesús para que tomase el asunto en Sus propias manos en vez de confiar en Su Padre. Cuando Jesús tuvo hambre, tras 40 días de ayuno (vs.2), Satanás sugirió que usara Su poder para convertir las piedras en pan. Si el Señor lo hubiese hecho, habría estado usando Sus poderes para Su propio beneficio, pero se negó a hacerlo.
¿Por qué Jesús no aceptó el ofrecimiento del diablo de gobernar todos los reinos del mundo de inmediato? (vs.5-7). Podría haber evitado la cruz, pero eso habría ido contra el plan de Dios para Él; es decir, que diera Su vida en la cruz, resucitara y se sentara a la diestra del Padre en Su reino. El atajo que Satanás le ofrecía no era nada ventajoso.
Cuídate de las tentaciones que parecen representar un costo pequeño en el presente. Satanás espera lograr que hagas las cosas a su manera. Y no se rinde con facilidad. Aun después que Jesús venciera la tercera tentación, Satanás sólo se fue «por un tiempo» (vs.13).
Siempre que te hagan una oferta para un atajo hacia la felicidad, ¡fíjate quién está detrás del mostrador!
JESÚS UTILIZÓ LA PALABRA.
El Salmo 119:9 dice: "¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra". Es realmente precioso ver como Dios no solo se ocupa en hacernos saber cómo Él quiere que el cristiano viva su vida, sino que Él nos provee divina y sabia instrucción para caminar cerca de él. ¡Él siempre va más allá y nos da una precisa instrucción sobre cómo lograrlo! Un estimado profesor enseñando sobre el Salmo 19 nos dice:
- La Palabra de Dios es “perfecta” (vs.7) está palabra hebrea podríamos traducirla como "completa, exhaustiva, suficiente".
- La Palabra de Dios puede "volver sabio al sencillo" (vs.7), es decir competente para enfrentar con prudencia y sabiduría los embates de la vida.
- La Palabra de Dios también "alumbra los ojos” (vs.8) y esto se refiere al hecho que la Palabra de Dios es pura, sin pecado, sin error, es clara, iluminadora. La Sagrada Escritura provee luz y entendimiento a aquella persona que desea vivir rectamente.
Realmente  necesitamos las Escrituras día tras día, porque únicamente la Palabra de Dios es tan poderosa y comprehensiva que puede convertir o transformar a la persona completa y cambiar a alguien para que llegue a ser la persona que Dios quiere que sea.
¿Sabías que te has puesto en la "mira del enemigo"?. Es cierto que una persona pasiva, apática, que se conforma viviendo en la mediocridad o que es mundana, no es objeto de preocupación para el enemigo de nuestras almas. Pero no sucede así contigo que estas estudiando, que luchas por encontrar un momento para escuchar metódicamente la Palabra  y así conocer, descubrir y asombrarte más y más del gran Dios que tenemos y que en realidad no conocemos.
El enemigo siempre busca perturbarnos, distraernos, desanimarnos para que bajemos los brazos y dejemos de estudiar las Escrituras. En muchas ocasiones atenta contra nosotros, para que perdamos el enfoque y nos entretengamos con cosas pasajeras.  Como menciona un pastor:  "varios son los enemigos que Satanás utiliza para impedir el propósito de Dios en nuestras vidas":

 1-      El Secularismo: es decir el mal uso de la prioridades en la vida, darle mayor importancia al estudio o al trabajo antes que a la obra de Dios (Mateo 6:33).

2-   2.    El Materialismo: es decir la búsqueda desmedida de lo material, o la búsqueda desenfrenada de comodidad, de condición social, o placer como la ambición suprema de la vida

3-      . 3- El Mundanalidad: es decir conformarse a este siglo y seguir la corriente del mundo, lo que lleva a un corazón indiferente hacia las cosas de Dios (1Juan 2:15-17).

4 .El Romanticismo: es decir colocar una relación antes que a Dios; enamorarse o elegir  al compañero/a incorrecto, esto lleva al creyente a desviarse de la Voluntad de Dios.
5- El Temor: es decir la falta de confianza en que Dios proveerá para que cumplamos con su deseo. Hacer la obra de Dios, siempre requiere fe.

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