miércoles, 11 de diciembre de 2013

DIOS HA DECLARADO QUE JESÚS ES SU HIJO Y ES UN HIJO EXTRAORDINARIO.

DIOS HA DECLARADO QUE JESÚS ES SU HIJO Y ES UN HIJO EXTRAORDINARIO.
9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 
EL PRINCIPE DE PAZ.
“Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: … Príncipe de paz. Isaías 9:6.
Una de las más fuertes críticas que se hace al cristianismo es la cantidad de guerras que se han hecho usando el nombre de Dios. Eso siempre ha sido así. Sin embargo, el Mesías se nos presenta aquí como Príncipe de paz. Eso no quiere decir que quede excluida la guerra, sino que el principado o reino que Él va a implantar se caracterizará por la paz.
En las bienaventuranzas dice que son felices los pacificadores, los que se esfuerzan por construir, establecer y mantener la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios, es decir, los que más se parecen a Dios, los que son como su Padre. Si Dios es rey en nuestro hogar, podemos poner en la puerta de entrada nuestra casa “bienvenido al Reino de Paz”. Si tenemos a Dios como rey en nuestras relaciones laborales, podremos declarar también la paz a pesar de todas las tensiones que surjan en el quehacer diario. Lo más importante: una vez justificados gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro señor Jesucristo (Romanos 5:1).
Piensa. Cristo ha vencido la guerra crucial, derrotando el pecado, para hacernos partícipes de su Principado de Paz.
PADRE ETERNO.
Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: … Padre eterno”.Isaías 9:6.
Cuando el Mesías anunciado se nos presenta como un padre eterno, está subrayando dos anhelos profundos del ser humano: por un lado, la necesidad de un padre, de alguien en quien podemos confiar, que nos va enseñar, que nos va guardar, que va proveer para nuestras necesidades y crecimiento, a quien podemos acudir cuando tenemos miedo, etcétera. Pero no menos importante es la noción de que ese padre es eterno.
Querido hermano, imagínate ahora siendo niño, con nueve o diez años de edad, disfrutando de todas las bendiciones que supone tener un buen padre, pero que te digan que ese padre se marcha dentro de semanas, meses, incluso años. Creo que eso es terrible.
Nuestro Salvador es padre eterno, tenemos en Él todo lo que necesitamos como hijos, como niños que somos, débiles y siempre en proceso de aprendizaje. Tenemos en Él esa preciosa provisión con carácter eterno, con la seguridad de que nunca nos va a faltar.
Piensa. Tu Padre eterno te ama eternamente.
DIOS FUERTE.
“Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: … Dios fuerte”.Isaías 9:6.
 El Mesías se nos anuncia también como Dios. Necesitamos a Dios. Y necesitamos a un Dios fuerte.
Las religiones siempre han tenido una tendencia pendular entre un Dios severo, huraño, rígido, justiciero, vengativo, y un Dios blando, indulgente, casi indolente, al que no le preocupa tanto el pecado. En la Biblia tenemos una descripción de Dios que deja muy clara su misericordia, su benevolencia, su amor y disposición a perdonar, pero también su fuerza.
Nuestro Dios es Dios fuerte, suya es la victoria. Si miramos al futuro, contemplamos al Dios fuerte venciendo y estableciendo su reino. Y es necesario que lo veamos así, porque los problemas que enfrentamos también son fuertes, las tentaciones que nos asaltan también son fuertes, los pesos que nos aplastan también son fuertes. Lo precioso del versículo de Isaías es que este Dios fuerte es un niño, es el Hijo que se entrega para salvarnos. Él tiene la santidad, el amor y la fuerza para ser nuestro Dios.
Piensa. Por fuertes que sean los problemas que enfrentas, más fuerte es nuestro Dios.
CONSEJERO ADMIRABLE.
Porque nos ha nacido un niño... la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable”.
Isaías 9:6.

La presencia y el éxito comercial de los libros de auto ayuda –que llenan muchos estantes en las librerías- resultan un tanto paradójicos, porque cuando hablamos con las personas de nuestro alrededor lo normal es que digan que no necesitan o no aceptan consejos, cada uno es autoridad para sí mismo. La realidad pone de manifiesto algo muy distinto. Aunque rechacen el consejo de Dios, consciente o inconscientemente buscan consejo, no solo empresarial o profesional, sino espiritual, de formación personal, de tratamiento familiar, de lucha contra problemas internos.

En la Palabra de Dios tenemos consejos de sabiduría para todos esos asuntos. El Mesías es consejero admirable. Cuando nos acercamos a Él y escuchamos su voz, nos quedamos asombrados. Además nos dio su Espíritu Santo como consejero, como abogado y compañero que nos consuela, aconseja, guía a la verdad, da testimonio de la presencia de Dios en nuestro interior, nos pone en contacto con los atributos espirituales de Dios. Vemos necesario, pues, ese consejero admirable, que no solo nos deja consejos, sino que se pone a nuestro lado para aconsejar.
Piensa. Es consejero admirable, así que admira sus consejos.
BUEN GOBIERNO, UN REGALO
...al cual se le ha concedido el poder de gobernar...Isaías 9:6

Es rara la semana en que los titulares de los periódicos no traen alguna noticia sobre el gobierno. Los medios se encargan de dar a conocer al pueblo, los fracasos y las fallas salen a la luz. Somos fallos y todos fracasamos fácilmente como seres humanos.

A pesar de eso, todavía tenemos esperanza. A cada elección, esperamos algo mejor, pensando que seremos favorecidos con líderes sabios e íntegros. Sin embargo muchas veces nos quedamos desconcertados. Naturalmente, nosotros también no siempre actuamos de manera correcta. Muchas veces, criticamos a nuestros líderes, en vez de sustentarlos en oración delante de Dios.

¿Quién no se admira al descubrir que el poema de Isaías, es político? Este poema del advenimiento está lleno de promesas políticas. El advenimiento es antes de la venida del Soberano que colocará todo en orden y en su lugar. El es el “Maravilloso Consejero, Dios Fuerte, Padre de la Eternidad, Príncipe de Paz”. ¿Isaías está hablando aquí a cerca de un rey que es un sueño? Los cristianos saben que el evangelio de la Navidad es más que una utopía. Jesús vino, y está viniendo otra vez para establecer su reino completo. El gobierno reposa sobre sus hombros. Él establecerá y mantendrá la justicia, la rectitud y la paz en el reino de Dios para siempre.
Piensa. Es fácil opinar, difícil es asumir responsabilidad y compromiso.

Padre nuestro, ayúdanos a considerar debidamente cómo eres Tú, para no amedrentarnos por las pruebas o dificultades que pretenden hacernos retroceder. Oramos en el nombre de Jesús. Amado Señor Jesús, Rey Todopoderoso, ven y ayúdanos a alabar tu nombre y a exaltarte. Señor fiel y sobre todos victorioso, ven a reinar sobre nosotros todos los días de nuestras vidas aquí en la tierra. Abre nuestros oídos, Señor, para prestar la atención merecida a tu preciosa Palabra.  Amén.

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