sábado, 30 de junio de 2018

DIOS NOS DICE QUE DEBEMOS SEGUIR ADELANTE EN LA DEBILIDAD.


DIOS NOS DICE QUE DEBEMOS SEGUIR ADELANTE EN LA DEBILIDAD.
“Seguir adelante en la debilidad”
“Porque ciertamente él fue crucificado por debilidad, pero vive por el poder de Dios. Así también nosotros somos débiles en él, sin embargo, viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros”. —2 Corintios 13:4.
Recuerdo una época de mi vida, cuando se le dijo a mi esposa Cynthia, que necesitaba hacerse una biopsia en uno de sus senos. Desde que su madre murió de cáncer de mama, siempre hemos tenido la preocupación que a mi esposa le puede ocurrir algo similar. ¡Ese día toqué fondo! El temor surgió como un monstruo asomando su horrible cabeza y le dio un golpe a mi espíritu tranquilo. Llamé a los demás pastores y nos reunimos, pero mientras trataba de explicarles lo que estábamos enfrentando, no pude más. En vez de describir lo que estaba pasando de manera objetiva y deliberada, empecé a llorar. Entre palabras trate de explicarles el procedimiento, admití mis temores y concluí diciendo: «Lo siento… me está costando mucho enfrentar esto». Me puse de pie y salí de la oficina, avergonzado por mi debilidad como hombre y líder.
Uno de los pastores me siguió y sollozante me dijo: «Carlos, no siempre tienes que tener el control en cada situación». Luego me abrazó con genuina comprensión. Esa fue una lección muy importante para mí. (Por cierto, los resultados mostraron que el quiste era benigno).
Se supone que un tipo de mi edad podría mantenerse «ecuánime» y seguir siendo profesionalmente objetivo. Es más, después de cincuenta años en el ministerio, cualquiera puede pensar que he visto lo suficiente y nada me asustaría. Sé que hay muchos soldados en el ejército que después de ver tanta sangre y de esas noches sin dormir por los ataques sorpresivos del enemigo, se vuelven duros ante cualquier evento. Pero en mi caso, yo no he podido descubrir el secreto de mantenerme emocionalmente objetivo. Todavía lloro.
Sin embargo, debemos seguir con la frente en alto durante esos tiempos peligrosos y difíciles. Aun en nuestra debilidad, debemos hacer lo necesario para mantenernos firmes en todo momento. Podemos seguir aun cuando nos sentimos débiles porque contamos siempre: “con el poder de Dios”. (2 Co. 13:4 - Ef. 6:10) No baje los brazos en su debilidad, apóyese en Dios y en Sus promesas.
Autor. Pastor C. Swindoll.
APRENDAMOS DE UN HOMBRE PIADOSO LLAMADO JABES.
“E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió” (1 Crónicas 4:10).
Jabes quería que su influencia se extendiera. Dios puede extenderle a usted, también. El Salmo 4:1 dice que Dios “ensanchó” al salmista cuando estuvo en angustia. Si usted pide ser “ensanchado”, debe esperar a que Dios use circunstancias inquietantes para hacerlo. Y el dolor valdrá la pena. Cuando Dios lo ensancha, lo hace para llenarle con más de Él. No esté satisfecho con que Dios llene un pequeño lugar, si es que Él quiere llenar un lugar grande. ¿Está usted listo a decir: “Señor, quiero más. Quiero que Tú ensanches mis fronteras. No quiero una pequeña bendición. Ciertamente quiero una gran bendición.”?¡Necesitamos orar en grande a un gran Dios!
Pídale a Dios que le mantenga consciente de Su presencia todo el día, para que bendiga su testimonio, para Su gloria, y para guardarle del mal.

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