jueves, 11 de octubre de 2018

HOMBRES Y MUJERES LLENOS DE PACIENCIA PARA LLEGAR A LA META.


HOMBRES Y MUJERES LLENOS DE PACIENCIA PARA LLEGAR A LA META.
“NO PUEDO CRUZARME DE BRAZOS”.
Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo. 2 Tesalonicenses 3:5.
Vivimos en una sociedad que exige tener paciencia, no sólo por la falta de control sobre muchas de las áreas que afectan nuestras vidas, sino porque convivimos a diario con personas muy diferentes a nosotros, quienes tienen ideas, culturas y conceptos que difieren en gran manera a los nuestros. Pero como si fuera poco, la paciencia no es sólo algo que exige el diario vivir, sino un resultado que nuestro Padre celestial espera de sus hijos, Él nos dice que nuestra vida debe mostrar frutos de paciencia. Gálatas 5:22.
Aunque hemos relacionado paciencia con sentarnos a esperar que el mundo nos pase por delante, mientras la posible solución se aleja más y más, de acuerdo a la palabra de Dios, la paciencia es mucho más que eso y produce resultados muy valiosos.
Cuando un hombre o una mujer logran ser pacientes, entonces ante los ojos de Dios se convierten en personas perfectas, cabales, sin que les falte cosa alguna. Santiago 1:4.
 La paciencia es sinónimo de entereza y serenidad, antes de causar incertidumbre, produce esperanza y nos permite alcanzar las promesas de Dios. Hebreos 10:36.
La voluntad de Dios es que seamos hombres y mujeres pacientes, no se trata de lo que mucho que logres hacer en tus fuerzas sino de que sepas esperar en las promesas de Dios que se cumplen, aunque tarden, se cumplen, pero en esa tardanza debo ser paciente para no buscar un plan B o caminos más cortos, para confiar de corazón y estar tranquilo.
El paciente sabe con certeza que Dios cuidara de él, de su familia y circunstancias, cualquiera que ellas sean.
 El que confía en Dios con todo tu corazón, renuncia a la ansiedad y preocupación, y espera pacientemente la liberación de Jehová en el momento oportuno.
Ten presente que tú paciencia será probada, debes ejercitarte en ella pero nunca olvides que para Dios es más valioso cuando esperamos en Él, que cuando queremos hacer las cosas por Él.
Hebreos 12:1. Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.
Autora. Dilean Canas.
PACIENCIA Y/O PERSEVERANCIA.
Juan 12:24: “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.”
Usted puede ver el tamaño de un creyente por lo que lo detiene. Hebreos 12:1 enseña que nosotros debemos correr “con paciencia la carrera que tenemos por delante”. Y esta palabra “paciencia” no se usa en el sentido que actualmente nosotros la usamos. Ésta significa literalmente ‘perseverancia’. Todos sabemos que un corredor va ganar o perder la carrera primordialmente por su perseverancia. Usted no puede detenerse. Cuando siente dolor, no puede parar. Cuando siente que sus pulmones arden, no puede parar. Cuando sus pies los sienten como plomo, no puede parar. Cuando su costado le duele, ¡usted no puede detenerse! ¡Usted nunca será un atleta espiritual si es un desertor! Ningún dolor. Ninguna ganancia.
¡Dele gracias a Dios por su poder que le equipa para poder correr la carrera y ganar la corona del vencedor!
LA PACIENCIA TRAE PERFECCIÓN.
Santiago 1:4: “Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”
La paciencia trae la perfección. ¿Cuándo fue la última vez que le pidió a Dios que le hiciera perfecto? Tal vez usted debió haber pedido por paciencia también, ya que solamente a través de la paciencia, la fe y la confianza en el Señor es que podemos llegar a ser perfectos.
 Ahora, mucha gente confunde la palabra “perfecto” con “sin pecado”. En Santiago 1:4, la palabra griega para “perfecto” es “Teleios” y se refiere al crecimiento para llegar a la madurez. Por ejemplo, un roble es el “Teleios” de una bellota. Es la perfección de la bellota. Así que, cuando se sienta desanimado y triste, fíjese en un roble fuerte y vea lo que una nuez puede lograr.
Salga a caminar esta semana y disfrute de los hermosos colores de otoño y pídale a Dios que le dé la fe y la paciencia que puede convertir a una bellota en un gran roble.
PACIENCIA Y/O REPOSO.
“Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque Jehová te ha hecho bien” (Salmos 116:7).
Escuché de una mujer que despertó a su marido porque creyó que había un ladrón en el piso de abajo. El esposo bajó con una linterna y ciertamente, había un ladrón en su casa. Le dijo: “¡Quédese quieto donde está! ¡Tengo un revólver apuntándole!” De inmediato llamó a la policía, y antes de que llegara le dijo al ladrón: “Antes de que venga la policía y se lo lleve, voy a llamar a mi mujer para que lo conozca. Ella le ha estado esperando por 24 años.”
Amigo (a), muchas personas son así. Piden prestados problemas con anticipación, o viven preocupándose “por lo que puede suceder”. Lo que usted necesita hacer es dejar de mirar el ayer con culpabilidad, o anticiparse al mañana con ansiedades.
Descanse en el día que el Señor le ha dado hoy. ¿Cómo hacer eso? La primera vez que alguien le irrite o algo frustrante le pase, respire profundamente y dele gracias a Dios por lo que quiera que sea. Pida y Él le dará lo que necesita para manejar lo que quiera que sea, con Su gracia, paciencia y amor.
EJECUTANDO UNA PACIENCIA GUIADA POR JESUCRISTO EL SEÑOR.
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:1-2ª).
Existen muchos atletas con habilidad natural, pero ¿qué es lo que convierte a un atleta mediocre en un campeón de medalla de oro? Este atleta está dispuesto a sufrir más que los otros. Cuando usted no puede dar otro paso, sus músculos están adoloridos y su cuerpo está molido, es lo que significa correr la carrera con perseverancia como lo menciona Hebreos 12:1. Usted actúa bajo tremenda presión. Corre para desarrollar resistencia. Hoy, quizás esté sufriendo porque un familiar, compañero laboral o compañero de estudios ha sido injusto con usted. Tal vez se le ignoró para un ascenso. Edificar una fe que aguante la distancia toma paciencia.
Hoy es el día de superar las injusticias de la vida. En lugar de sentir que está siendo injustamente tratado, es tiempo de poner los ojos en Aquel que fue tratado MÁS injustamente sobre una cruz para que usted fuese perdonado. Corre, creyente, corre: la victoria aún está por ser ganada.
SI NOS QUITAMOS EL PESO Y EL PECADO, PODEMOS EJERCITAR MÁS FÁCILMENTE LA PACIENCIA.
MUCHOS NOS ESTÁN ANIMANDO A CORRER Y NO PARAR HASTA LLEGAR A LA META.
Hebreos 12:1: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, DESPOJÉMONOS de todo peso y del PECADO que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.”
Una mujer quien era muy callada fue a un juego de fútbol americano de una escuela secundaria. Ella había estado en silencio todo el partido hasta que alguien dejó caer la pelota en la cancha. Luego el “quarterback” (o capitán) suplente, un delgaducho y pequeño joven, la recogió y empezó a correr dejando atrás a los otros jugadores al dirigirse hacia la meta. ¡Y esta pequeña señora explotó! Ella saltó y gritó: “¡Corre, hijo, corre!” Él era su hijo. Eso es lo que los santos están exclamando al vernos en la cancha de la vida. Ellos están ANIMÁNDONOS, desde la gradería celestial, a seguir CORRIENDO “con paciencia la carrera que tenemos por delante”.
¿Necesita ánimo el día de hoy? ¡Imagine a los santos, una gradería del tamaño del cielo, que le motiva a seguir ADELANTE hacia la VICTORIA!


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