viernes, 7 de noviembre de 2014

MÁS BIENAVENTURADO ES DAR QUE RECIBIR.

MÁS BIENAVENTURADO ES DAR QUE RECIBIR.
¿ Y DÓNDE ESTÁN PUES LAS BUENAS OBRAS?.
Hechos 20:35
35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.
Proverbios 19:17
El que se apiada del pobre presta al SEÑOR, Y Él lo recompensará por su buena obra.

Proverbios 14:21
El que desprecia a su prójimo peca, pero es feliz el que se apiada de los pobres.

Proverbios 28:27
El que da al pobre no pasará necesidad, pero el que cierra sus ojos tendrá muchas maldiciones.

Isaías 58:7-11
¿No es para que partas tu pan con el hambriento, y recibas en casa a los pobres sin hogar; para que cuando veas al desnudo lo cubras, y no te escondas de tu semejante?…
LEE ESTA HISTORIA TAN HERMOSA. REFLEXIÓN DOS MARES
HAY DOS MARES EN PALESTINA. ¿ CUÁL DE ELLOS QUISIERAS SER?.

Uno es fresco y lleno de peces, hermosas plantas adornan sus orillas; los árboles extienden sus ramas sobre él y alargan sus sedientas raíces para beber sus saludables aguas y en sus playas los niños juegan.

El río Jordán hace este mar con burbujeantes aguas de las colinas, que ríen en el atardecer. Los hombres construyen sus casas en la cercanía y los pájaros sus nidos y toda clase de vida es feliz de estar allí.

El río Jordán corre hacia el sur a otro mar, aquí no hay trazas de vida, ni murmullos de hojas, ni canto de pájaros, ni risas de niños.
Los viajeros escogen otra ruta, solamente por urgencia lo cruzan, el aire es espeso sobre sus aguas y ningún hombre ni bestias, ni aves la bebe.
¿Qué hace esta gran diferencia entre mares vecinos?.

No es el río Jordán. El lleva la misma agua a los dos. No es el suelo sobre el que están, ni el campo que los rodea.

La diferencia es ésta:

El mar de Galilea recibe al río pero no lo retiene. Por cada gota que a él llega, otra sale.

El otro mar retiene su ingreso y cada gota que llega, allí queda. Le llaman mar muerto.

Que gran ejemplo que nos da Dios a través de la naturaleza. Aprendamos a ser canal de bendición para otros, si Dios nos bendice con su amor, demos amor a los que nos rodean, si Él nos da perdón ofrezcamos perdón, todos hemos recibido algo directamente del cielo para continuar fluyendo hacia los demás, no permitas que se estanque allí. Más importante en esta vida que ganar solo, es ayudar a otros a vencer también. Aunque eso implique disminuir el paso o cambiar el curso.

Hechos 20:35 "Más bienaventurada cosa es dar que recibir"
Lucas 6:38
"Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir".
UNA HISTORIA HERMOSA QUE NOS HACE REFLEXIONAR.
EN MEDIO DE LAS PRUEBAS Y LOS SUFRIMIENTOS, DIOS ES MI REFUGIO.
BUSQUEMOS A DIOS. ÉL SABE MEJOR DE NUESTRAS NECESIDADES.
Ir a buscar comida al fiado nunca fue ni será jamás algo cómodo. Por el contrario, en algunos casos despierta vergüenza. Al fin y al cabo se trata de un favor.

-Lo siento, don Aníbal. Ya tiene una cuenta bastante grande y, perdóneme la franqueza, no veo que consiga trabajo--le dijo el propietario del negocio.

-Pero lo he intentado--repuso el hombre.

-No lo dudo, don Aníbal, pero sé que me comprenderá. Son negocios. No puedo dejarme mover por el corazón...--y dio la espalda para atender a un cliente que llegaba.

Aquél día razonó que es cuando hay solidez económica; cuando menguan los recursos, todos quieren hacerse a un lado. Es como si dijeran: "No queremos estar junto a los fracasados".

Llegó a su casa dispuesto a seguir adelante. No podía darse el lujo de contagiar a su familia con el desánimo. Prometió ir en "busca de algo". Y aunque arrastraba los pies con desgana, reemprendió la tarea de buscar trabajo.

Lo embargaba la firme convicción de que, aunque llevaba tres semanas en la misma tarea, de que Dios lo socorrería. Y la respuesta se produjo. Consiguió trabajo en un taller de mecánica. Lavaba repuestos con gasolina. Poco a poco pudo ponerse al día, saldando la totalidad de las deudas.

Los problemas amenazan con robarnos la paz. Sin embargo, cuando depositamos la confianza en Aquél que todo lo puede, logramos salir de la crisis. No permita que lo embargue la desesperación. Busque una salida. Está en Dios. Él está con nosotros. Nos extiende su mano brindando la ayuda que necesita.

Salmo 31:1
"En ti Señor, busco refugio; jamás permitas que me avergüencen; en tu justicia, líbrame. Inclina a mí tu oído y acude pronto a socorrerme. Sé tú mi roca protectora, la fortaleza de mi salvación"


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