martes, 7 de octubre de 2014

EL CONCEPTO DE LA FE QUE TODOS NECESITAMOS.

EL CONCEPTO DE LA FE QUE TODOS NECESITAMOS.
LA FE DE ABRAHAM.

Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho. En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos.
ABRAHAM PADRE DE LA FE, CREÍA EN LA RESURRECCIÓN.
Hebreos 11:17-19
FE ES EL RESULTADO DE CONOCER Y CREERLE A DIOS.
La obediencia de Abraham requirió una gran fe. Estuvo dispuesto a obedecer a Dios porque creía que Dios podía resucitar a los muertos, aunque nunca había visto que los muertos resucitaran. Creía que Dios era tan fiel a su Palabra y a su carácter que, si hacía una promesa, resucitaría aun a los muertos para cumplirla. ¿Es acaso asombroso que sea el ejemplo humano más grande de fe?
EJEMPLO DE CONFIANZA Y DE FIDELIDAD, ESTO HONRA A DIOS.
El apóstol Pablo también comentó sobre la fe de Abraham: "Los que son de fe, éstos son hijos de Abraham... Los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham" (Gá. 3:7, 9). Cualquiera que vive por la fe en Dios es en un sentido espiritual hijo de Abraham. Él es el padre de los fieles. La historia de Abraham nos dice que un hombre puede pasar por la más severa prueba de la vida imaginable si confía en Dios, creyendo que cumplirá su promesa y logrará sus propósitos sin cometer un error.
LA FE EXIGE UNA GRAN BATALLA PARA NO VOLVER ATRÁS.
“Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos” (1 Timoteo 6:12).
Algunos de los mayores fracasos espirituales que sufrirá se presentarán después de algunas de sus mayores victorias espirituales. Jonás, Moisés y Elías lo aprendieron. ¿Por qué sucede esto? Porque estamos cansados y sentimos que podemos deslizarnos cuesta abajo sin motor. Pensamos:“¿Acaso Dios no me bendijo y me dio una gran victoria?”
GUARDE EN EL CORAZÓN COMO UN TESORO CADA PALABRA DE DIOS.
Nos olvidamos que el diablo es astuto. Él sabe exactamente cuándo hacernos una zancadilla. Permítanos darle un consejo: Aunque el efecto residual de las bendiciones de ayer le bendecirá, no puede viajar con las bendiciones pasadas. Dios le creó de tal forma que no puede vivir por medio de experiencias; usted debe vivir a través de Jesucristo un día a la vez.
VIVIR UN DÍA CON SUS BONDADES Y CON SUS DIFICULTADES. SOLO ESE DÍA.
¿Le ha bendecido Dios con una victoria extraordinaria? ¿Qué va a hacer hoy para vivir una vida digna de esa bendición y en lealtad a Aquel que le bendijo?.
VIVIRÉ HOY PARA DIOS Y LO VIVIRÉ EN VICTORIA, DE TRIUNFO EN TRIUNFO.
PELEAR UNA BATALLA O MUCHAS BATALLAS PERO SIEMPRE MANTENIENDO LA FE.
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” (2 Timoteo 4:7).
¿Sabe cuál es el camino para acabar la carrera? Continúe fijando su mirada en Jesús.

El pastor Rogers predicó el Evangelio por más de 50 años, y en una ocasión afirmó: “Dios sabe que tengo mis defectos y pecados. Él asimismo sabe que me he arrepentido y mi meta es estar en paz con Él todos los días. Me falta mucho para ser perfecto, pero puedo testificar que este mismo Dios me ha mantenido en curso. Él me ha mantenido predicando el Evangelio.”

Acabar la carrera que Dios ha planeado para nosotros nunca es fácil. Toma disciplina y arduo trabajo. Requiere que nos levantemos al caer, nos sacudamos el polvo y volvamos a comenzar. Uno de estos días usted tendrá que mirar hacia atrás y espero pueda ser capaz de decir que luchó como un guerrero y acabó como un atleta.
¿ CUÁL CARRERA ESTA CORRIENDO USTED HOY?. LA VE DIFÍCIL?.
¿Qué carrera está usted corriendo? ¿La carrera para lograr el éxito mundano cuéstele lo que le cueste o la carrera real? Tome uno tiempo para escribir algunas metas que le ayudarán a mantenerse en curso para la gloria de Dios. Use Isaías 61:1-3 como guía.
TODOS LOS DÍAS HAY QUE CORRER CARRERAS QUE NOS DAN FELICIDAD O TAMBIÉN TRISTEZAS.
NADA DE UNA FELICIDAD ENGAÑOSA.

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.

Salmo 23:4

Tenemos que comprender que Dios va a permitirnos que pasemos por las pruebas y que Él está obrando para que todo resulte en su propósito santo (Ro. 8:28). Sé que todos soñamos con un ambiente perfecto de comodidad y tranquilidad. Aunque cualquier reposo temporal de las pruebas nos lleve a creer que podamos hallar una permanente liberación de ellas, nuestra vida en la tierra nunca estará libre de las pruebas. Podemos vivir en una felicidad engañosa, nunca presagiando ningún problema y prediciendo un futuro desahogado, pero eso es una fantasía. Cristo advirtió a sus discípulos y a todos los que sigan sus pasos que esperaran pruebas en esta vida (Jn. 15:18-16:6).

El puritano Thomas Manton observó una vez que Dios tuvo un Hijo sin pecado, pero ningún hijo sin una cruz. Como cristianos, podemos estar seguros de que tendremos pruebas. Pero nuestra confianza es que tendremos victoria sobre ellas por la presencia de Dios. Vendrán las pruebas, pero la gracia de Dios estará con nosotros en nuestro tiempo de necesidad.
UNA FE QUE DEBE PERMANECER VIGENTE, LUCHA DIARIO PARA MANTENER LA FE.
“Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” (Lucas 18:8).
El pastor Rogers testificó: “Creo con todo mi corazón que el llamado a los creyentes a mantener la fe debe ser proclamado hoy más claramente que nunca.”

William Booth, fundador del Ejército de Salvación dijo: “El mayor peligro del siglo 20 será una religión sin el Espíritu Santo, cristianismo sin Cristo, perdón sin arrepentimiento, salvación sin regeneración, política sin Dios y un cielo sin el infierno.”
SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS. PERDER LA FE ES PERDER EL RUMBO CON DIOS.

Estamos tan sólo a una generación del paganismo. Si esta generación no guarda la fe y la pasa a la siguiente, no habrá fe.
GUARDEMOS TODOS LA MISMA FE Y NO DESMAYEMOS.
¿Puede discernir algunas formas en que usted o su iglesia no han guardado la fe? Si es así, ¿cuáles son esas formas? Pídale a Dios que le dé una visión y traiga avivamiento a su vida y a su iglesia.
SI TIENES FE, PASARÁS TODAS LAS PRUEBAS POR GRANDES O PEQUEÑAS QUE SEAN.
LA FE DEBE ESTAR EN TU CORAZÓN.
¿QUÉ HAY EN TU CORAZÓN?.

Dios lo dejó [al rey Ezequías], para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.

2 Crónicas 32:31

Dios no necesitaba probar a Ezequías para saber lo que había en su corazón. Dios ya lo sabía por su omnisciencia. Pero Él nos prueba para que podamos averiguarlo. Nos ayuda a hacer un recuento espiritual acerca de nosotros mismos al traer pruebas a nuestra vida a fin de demostrar la fortaleza o la debilidad de nuestra fe. Si en la actualidad está pasando por una prueba y se enoja con Dios preguntándose por qué le sucede eso, esa es una buena señal de que tiene una fe débil. Si, por otra parte, está descansando y regocijándose en el Señor, habiendo puesto la prueba en sus manos, entonces tiene una fe fuerte.
APARTADOS PARA DIOS CON TODO LO QUE SOMOS Y POSEEMOS.
SEPARADOS DEL MUNDO Y APARTADOS PARA DIOS.

[Moisés tuvo] por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.

Hebreos 11:26

Cuanto más vivimos, tanto más acumulamos. Pero esas cosas tienden a tener menos importancia para los cristianos. Cuando llegan las pruebas a la vida y usted se esfuerza por alcanzar esas cosas terrenales, ve lo efímera que es. Las pruebas pueden separarlo a usted de las cosas terrenales cuando demuestran lo inútil que son para resolver algún problema o para dar algún alivio en tiempo de tensiones.

Moisés aprendió el valor de las pruebas aunque se había criado en la casa del Faraón como príncipe de Egipto. Como parte de la familia real, tenía la mejor educación y alcanzó la cima de la sociedad egipcia desde el punto de vista de la riqueza, la honra y la comodidad. Pero consideró los sacrificios hechos al identificarse con los propósitos de Dios "mayores riquezas... que los tesoros de los egipcios". Quitó la mirada de todas las cosas terrenales que tenía a su disposición y comenzó a preocuparse por las pruebas de su pueblo, lo que el Señor usó para separarlo de los placeres materiales.
SOLO UNA CRUZ DEBERÍA SER NUESTRA RIQUEZA.
 “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” (Mateo 16:24).
En una ocasión el pastor Rogers compartió: “Muy temprano en nuestro matrimonio, Joyce y yo nos arrodillamos he hicimos un voto solemne ante Dios que todo lo que teníamos le pertenecería a Jesucristo. No seríamos dueños de ningún título de propiedad. Ahora, en lo que concierne a los hombres quizás poseamos algún título de propiedad, pero todo lo que tenemos pertenece al Señor. Si Él lo desea, Él puede tenerlo todo. Si Él quiere usarlo, destruirlo o regalarlo, o si Él quiere darnos más, es su decisión.”

¿Lo ha hecho usted? ¿Ha transferido todo a Cristo? No es su fama, sino su fe. No es su habilidad, sino su disponibilidad. No son sus estudios, sino su sacrificio.
¿Existe alguno en su vida que ha recibido que no se lo haya dado Dios? ¿Qué está haciendo para devolverle todo a Él?
LA TRIBULACIÓN ES LA PRUEBA MÁS GRANDE PARA EL CREYENTE. ES LA PRUEBA DE FUEGO.
LA PRUEBA DEL AGUA. ES LA PRUEBA DEL ORO.

También nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.

Romanos 5:3-4

Los joyeros usan "la prueba del agua" como una de las maneras más seguras de identificar un verdadero diamante. Una piedra de imitación nunca es tan brillante como una piedra genuina, pero a veces no puede determinarse la diferencia a simple vista. Los joyeros saben que un diamante genuino puesto en el agua centellea refulgente, mientras que el brillo de la imitación es prácticamente opaco. Esa prueba hace relativamente fácil seleccionar el verdadero diamante.

A modo de analogía, encuentro que la fe de muchas personas bajo las aguas de la tristeza o la aflicción no es más que una imitación. Sin embargo, cuando un verdadero hijo de Dios está hundido en una prueba, brillará más refulgente que nunca.
BUSCAR LO PRIMERO Y MÁS IMPORTANTE: LAS COSAS DE ARRIBA A JESUCRISTO EL MAYOR DE TODOS LOS TESOROS.
 “Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” - (Mateo 6:33).

Muchos creyentes son tan materialistas que nunca miran más allá del mundo físico al Cristo excelso en los cielos. Ellos sólo pueden ver lo que pueden racionalizar con sus cinco sentidos: el tacto, el paladar, el olfato, la vista, el oír. Cuando un problema aparece, éste apaga toda vela en sus almas, expulsa el sol de su cielo, y no pueden disfrutar el pan diario de vida que Jesús promete. Algunos que leen esto, tienen un problema gigantesco pues este mundo se dirige a la obvia destrucción. Si usted está buscando su justicia, Dios le dará todo lo que necesita. Usted tiene a Dios de su parte: el Rey de reyes, el Señor de señores. ¡Y no lo olvide!
Lea todo el contexto de donde Mateo 6:33 es tomado: Mateo 6:19-34. Ahora, escriba Mateo 6:33 en un papel. Póngalo en su billetera como recordatorio de dónde debe estar su tesoro y que usted debe buscar primeramente la justicia de Dios.
6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;
6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
6:22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;
6:23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?
6:24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
6:25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
6:27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
6:28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
6:29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
6:30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
6:32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
6:34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
¿ QUÉ LUGAR LE DA USTED A DIOS EN SU CORAZÓN?.
“Porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37).
El autor y orador creyente S. D. Gordon, dijo: “En la vida de todo hombre existe un trono. Y cuando el yo  o uno mismo está en el trono, Cristo está en la cruz. Pero cuando Cristo está en el trono, el yo o uno mismo está en la cruz.” Existe algo que usted acepta como lo mejor, que cautiva su atención, y que controla su vida. Sus decisiones son tomadas en base a eso. El plan de Dios no es que Cristo posea un lugar en su vida o que Él tenga prominencia en su vida. Jesucristo merece e incluso demanda, preeminencia en su vida. Sin refutación, sin rechazo, sin rival.
¿Qué ocupa el trono de su vida: usted mismo-? ¿Su familia? ¿Su posición? ¿Su hogar? ¿Sus posesiones? ¿Su apariencia física? ¿Sus talentos? Pídale a Dios que le perdone por tener algo o alguien en el trono que no sea Él. Pídale que le dé fortaleza para arrepentirse y “re-entronarlo” a Él como Señor.
DE SEGURO EL GOZO ES MÁS GRANDE QUE EL SUFRIMIENTO.
EL GOZO QUE NOS AGUARDA.
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.
EL GOZO QUE JESUCRISTO NOS OFRECE ES PARA TODA LA ETERNIDAD.
Santiago 1:2

El gozo que sentimos en nuestras pruebas puede ser uno de los mayores gozos que experimentemos. Como una de las principales razones de que Dios envíe pruebas a nuestra vida es para probar la autenticidad de nuestra fe, ¿qué mejor ocasión para tener gozo que en una experiencia de sufrimiento que ha probado la realidad de nuestra salvación? Una seguridad fortalecida de nuestra salvación y de la confianza de que Dios cuida de nosotros, como se manifiesta en la realidad de que nuestro sufrimiento no pudo quebrantar nuestra fe ni separarnos de su amor, es causa de la mayor felicidad.

El verdadero gozo no es una emoción efímera y superficial. El gozo genuino resulta de factores mucho más profundos que de las circunstancias que brindan felicidad superficial. Si está atravesando las circunstancias negativas de la vida, andando a duras penas en la duda y el desaliento, ha olvidado que el verdadero gozo radica en la confianza de que su vida está escondida con Cristo en Dios. En la providencia de Dios, ese gozo y esa seguridad pueden ser más fuertes durante una prueba.

LOS HÉROES DE LA FE CORRIERON Y LLEGARON A LA META.
“Bendito el que viene en el nombre de Jehová; desde la casa de Jehová os bendecimos” (Salmo 118:26).
USTED ESTÁ INVITADO A CORRER, NO SE DETENGA.
El cielo está atentamente interesado en lo que sucede aquí sobre la tierra. Existe en el cielo una gradería o tribuna llena de héroes de la fe. Ellos nos ven y nos animan a continuar. Nosotros somos los corredores; ellos son los espectadores. Si los corredores de aquella época fueron inspirados cuando corrían su carrera, ¿cuánto mayor debería ser nuestro esfuerzo hoy al contar con los santos que nos motivan? ¿Se siente inspirado? ¡Yo sí! Me anima saber que no estoy solo en la carrera y que tengo hombres y mujeres que corrieron la carrera sabiendo que existen peligros ahí afuera. Amigo, espero que se sienta motivado e inspirado a correr la carrera específica que Dios ha puesto delante de usted hoy.
Por favor lea Hebreos 11 acerca de los héroes de la fe; que su fe le inspire a dejar su zona de comodidad y haga grandes y poderosas cosas para la gloria de Dios.
MUCHAS CARRERAS TIENEN OBSTÁCULOS YNOS HACEN CAER.
PRUEBAS BIENAVENTURADAS.
VICTORIA SOBRE LAS PRUEBAS Y SUFRIMIENTOS.
Tenemos por bienaventurados a los que sufren.
GOZO EN MEDIO DE LA LUCHA.
Santiago 5:11


Santiago terminó su disertación acerca de las pruebas diciendo "Bienaventurado el varón que soporta la tentación [las pruebas]" (1:12). Las personas que soportan con éxito las pruebas y vencen la tentación son realmente felices. Santiago no dice que la felicidad es la libertad de las pruebas, sino la victoria sobre ellas. Hay una gran diferencia. No es el gozo superficial del espectador que nunca estuvo en el conflicto; es la alegría del participante que luchó y ganó. ¿Es su experiencia como la del primero o la del segundo?.
PUESTOS LOS OJOS EN EL MÁS GRANDE. EN JESÚS.
LOS CAMPEONES NO SE RINDEN Y LUCHAN HASTA EL FIN.
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:1-2ª).
Existen muchos atletas con habilidad natural, pero ¿qué es lo que convierte a un atleta mediocre en un campeón de medalla de oro? Este atleta está dispuesto a sufrir más que los otros. Cuando usted no puede dar otro paso, sus músculos están adoloridos y su cuerpo está molido, es lo que significa correr la carrera con perseverancia como lo menciona Hebreos 12:1. Usted actúa bajo tremenda presión. Corre para desarrollar resistencia. Hoy, quizás esté sufriendo porque un familiar, compañero laboral o compañero de estudios ha sido injusto con usted. Tal vez se le ignoró para un ascenso. Edificar una fe que  aguante la distancia toma paciencia.
Hoy es el día de superar las injusticias de la vida. En lugar de sentir que está siendo injustamente tratado, es tiempo de poner los ojos en Aquel que fue tratado MÁS injustamente sobre una cruz para que usted fuese perdonado. Corre, creyente, corre: la victoria aún está por ser ganada.
BIENAVENTURADOS LOS QUE PASAN LAS PRUEBAS Y NO RENUNCIAN.
RESISTIR HASTA EL FIN.

Bienaventurado el varón que soporta la tentación [las pruebas].

Santiago 1:12

El verbo soportar en el versículo de hoy se refiere a resistir con paciencia y de forma victoriosa. Implica pasiva o incluso penosa supervivencia y se concentra en el resultado de ser victorioso. La persona que pasa por las pruebas y sale victoriosa nunca abandona su fe ni a su Dios. Demuestra que es un cristiano genuino.

Algunas personas van a la iglesia, dicen creer en Cristo y hasta se bautizan. Pero cuando se enfrentan a los problemas, ellas desaparecen. Y tal vez nunca vuelvan. Quizás afrontaron una relación quebrantada, la muerte de un ser querido, o alguna otra lucha, y las circunstancias fueron tan insoportables que culparon a Dios y se fueron, convencidas de que el cristianismo no es la solución.


Como creyentes, podemos pasar por tiempos de luchas y de dudas, pero nunca será destruida nuestra fe. Nos aferramos al Señor a pesar de nuestras pruebas porque lo amamos. Esa perseverancia amorosa resulta en verdadera bendición.

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