miércoles, 6 de enero de 2016

UNA ORACIÓN DE JESÚS A SU PADRE CELESTIAL POR CADA CRISTIANO VERDADERO. Juan 17: 1- 26.

UNA ORACIÓN DE JESÚS  A SU PADRE CELESTIAL POR CADA CRISTIANO VERDADERO. Juan 17: 1- 26.
¿QUIÉN ES EL SEÑOR?
DIOS EL HIJO. El Hijo es verdad / certeza
Luz verdadera (Juan 1:9; I Juan 2:8)
Vid verdadera (Juan 15:1)
Lleno de gracia y verdad (Juan 1:14,17)
Él es la Verdad (Juan 14:6; 8:32)
Él es verdadero (Apocalipsis 3:7,14; 19:11)
Era desde la Eternidad. Era el Verbo. El Mismo Dios. Él es la Luz.
"Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo existiera."V 5.
INTRODUCCIÓN AL EVANGELIO DE JUAN.
La deidad de Jesús predomina en el Evangelio. El carácter mesiánico también tiene prioridad. Esto se declara brevemente.
En Juan 20:31 - “Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”
Hay una acción poderosa que se declara en Juan 16:28 - “Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.” Dios se hizo hombre; ésta es la declaración simple de la verdad sublime.
UNA ORACIÓN ESPECIAL DE JESÚS.
La oración que continúa es reconocida por todos los comentaristas como una intercesión sacerdotal de parte de Jesús por los suyos, y algunos comentaristas elevan la solemnidad de la plegaria al nivel de la oración del sumo sacerdote.
Todos están de acuerdo que la oración sirve para concluir y cerrar el discurso de despedida pero no existe consenso en cuanto a la función de la oración como parte del discurso.  Algunos opinan que es una oración de consagración mientras que otros la identifican como una intercesora.  La primera opción enfatiza la solemne consagración del Señor Jesús para glorificar al Padre en los eventos que pronto Él realizará en el monte Calvario.  La segunda ve en la oración un acto intercesor de parte de Jesús por los suyos y las dificultades que se enfrentarán al partir el Maestro.  Nosotros somos de la opinión que las dos funciones se llevan a cabo en la oración. La consagración prepara al Dios-Hombre para la obra salvífica cual glorificará a Dios; luego Jesús se torna a la necesidad de sus seguidores ya que su consagración resultará en su partida de su presencia, ellos necesitarán bendición divina para cumplir con la misión que se les encargará.
JESÚS HACE ÉNFASIS EN SU RELACIÓN CON LOS DISCÍPULOS.
Jesús ofrece brevísimo resumen de su interacción con los discípulos.  Ellos «han guardado tu palabra... han conocido que todas las cosas que me has dado proceden de ti... y han creído que tú me enviaste.»  Desde el principio del evangelio, Juan ha declarado que Jesús vino para revelar la gloria de Dios, esto es dar a conocer a Dios
17:1 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti;
17:2 como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste.
17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
17:4 Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.
17:5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.
17:6 He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra.
17:7 Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti;
17:8 porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.
17:9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
17:10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos.
17:11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.
17:12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.
17:13 Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos.
17:14 Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
17:15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.
17:16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
17:17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
17:18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.
17:19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.
17:20 Más no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,
17:21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
17:22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
17:23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
17:24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.
17:25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste.
17:26 Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.
UN TIEMPO PARA GLORIFICAR AL PADRE CELESTIAL Y UN TIEMPO PARA PRESENTAR UN BALANCE CON LOS RESULTADOS OBTENIDOS.
JESÚS DA UNA DEFINICIÓN CLARA DE VIDA ETERNA: CONOCER AL ÚNICO DIOS VERDADERO Y A JESUCRISTO, SU ENVIADO.
CAPÍTULO 17 – LOS CREYENTES Y EL MUNDO:
 1) Dados a Cristo fuera del mundo (v.6) He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra.
2) Dejados en el mundo (v.11) Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.
3) No son del mundo (v.14) porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
4) Aborrecidos del mundo (v.14) Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció
5) Guardados del mal (v.15) No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.
6) Enviados al mundo (v.18) Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.
7) Manifestados en unidad delante del mundo (v.23). Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
CRISTO ORA PROFUNDAMENTE POR TODOS LOS DISCÍPULOS DEL MUNDO.
CRISTO ORA POR LOS SUYOS:
1) preservación (v.11) Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.
2) gozo - llenos del Espíritu (v.13) Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos.
3) liberación - del mal (v.15) No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.
4) colocados aparte - “Santifícalos” (v.17) Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
5) unidad - “para que sean uno” (v.21) 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
6) comunión - “ellos estén conmigo” (v.24) Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo,
7) satisfacción - “para que vean mi gloria” (v.24). Para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.
¿Tiene usted problemas en este mundo? ¿Encuentra difíciles las cosas por acá? Él dijo que usted tendría dificultades. Pero Él ha orado por usted y el Padre siempre contesta Sus oraciones.
ASPECTOS IMPORTANTE Y DE APLICACIÓN A LA IGLESIA.
Primero el texto claramente declara que  la vida eterna procede del conocimiento de Dios-Padre tal como Jesús lo revela en su persona.  No hay otras alternativas para la vida eterna.  Segundo, al confesar que Jesús es el Enviado de Dios, los creyentes se alinean con Jesús y como Él no son del mundo aunque están en el mundo.  En otras palabras, la confesión resulta en una discordia con el mundo--lo que el mundo valoriza es rechazado y el creyente anhela andar con Dios.  Tercero, la oración intercesora asegura al discípulo de su relación con Dios en Cristo Jesús.  Esta seguridad procede del Espíritu de Dios en el grupo discipular, cual capacita a la Iglesia a amarse los unos a los otros resultando en la unidad pedida por Jesús en su oración.
CARACTERÍSTICAS DE LOS DISCÍPULOS.
 Son elegidos .Son obedientes. Conocen a Dios y Cristo. Aceptan la verdad. Viven en el mundo. Mantenidos por Su poder. Son uno, así como el Padre y Jesús son uno. Tienen su gozo. No son de este mundo. Son consagrados por la Verdad. Son enviados, así como él fue enviado. Son amados, así como el Padre ama a Jesús.


No hay comentarios:

Publicar un comentario