lunes, 19 de septiembre de 2016

DIOS QUIERE SIERVOS REVESTIDOS DE HUMILDAD.

DIOS QUIERE SIERVOS REVESTIDOS DE HUMILDAD.
“Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (1 Pedro 5:5).
LA HUMILDAD ES EL DELANTAL DEL SIERVO.
El ser “revestidos”, en 1 Pedro 5:5, significa ponerse el delantal de un siervo, de un esclavo. Básicamente hay que “amarrarse” el delantal del esclavo, y ser humilde. ¿Por qué cree que Pedro utilizó esta figura idiomática? Creemos que fue porque Jesús “se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó”, y lavó los pies de los apóstoles. “Pero Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo” (Juan 13:8).
AL SIERVO SE LE MIRA CON AMOR Y NO CON UNA MIRADA DE ALTIVEZ.
El acto fue simbólico del hecho que, aunque somos salvos, caminamos en un mundo contaminado, sucio, y necesitamos venir a Jesús diariamente para que nos limpie de nuestros pecados, nos restaure y nos refresque. Además, usted no puede mirar con arrogancia a alguien, cuando le está lavando los pies.
EMPIECE CON EL SERVICIO EN SU CASA, LAVE LOS PIES DE SU FAMILIA.
¿Tiene usted una familia? ¿Por qué no realizar la ceremonia del “lavado de los pies” a los suyos, este fin de semana, para demostrar a su familia cuán en serio está viviendo aquello de ser “revestido” de humildad delante de Dios?






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