sábado, 16 de abril de 2016

CARACTERÍSTICAS DEL LÍDER SIERVO DE DIOS.

CARACTERÍSTICAS DEL LÍDER SIERVO DE DIOS.
¿CÓMO DEBE SER EL LÍDER SIERVO?
Lea los siguientes pasajes y anote en una hoja aparte, lo que dicen sobre un líder bíblico:
1 Pedro 5:2-3. Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto;
5:3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.
2 Pedro 2:2- 3. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,
2:3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.
1 Timoteo 3:1-4. Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea.
3:2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;
3:3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;
3:4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad
Tito 1:4- 16. A Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.
1:5 Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé;
1:6 el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.
1:7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,
1:8 sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo,
1:9 retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.
1:10 Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión,
1:11 a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene.
1:12 Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos.
1:13 Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe,
1:14 no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.
1:15 Todas las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.
1:16 Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.
Juan 13:13-17. Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.
13:14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.
13:15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
13:16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.
13:17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.
QUÉ BUENO ES SERVIR A DIOS.
“Alegraos, justos, en Jehová, y alabad la memoria de su santidad” - (Salmo 97:12).
Años atrás, la revista Selecciones publicó un artículo en el que se decía que para que una persona sea feliz y tenga satisfacción, tres cosas eran necesarias.
1. Primero, necesitaban algo en qué creer.
2. Segundo, necesitaban alguien a quien amar y,
 3. Tercero, necesitaban algo que valga la pena realizar. Eso es verdad, no porque la revista lo haya mencionado, sino porque la Palabra de Dios lo afirma. Debe haber algo más en la vida que el siguiente aliento o el próximo paso. Y su nombre es Jesucristo. Él es, por cierto, el cumplimiento de esas tres necesidades.
 1. Jesús es el único en quien creer,
 2.Él es a quien debemos amar,
 3. y a quien vale la pena servir. ¿Usted anhela la felicidad? Jesucristo satisface toda necesidad en su vida.
¿En qué gastó sus energías la semana pasada, tratando de ser feliz? ¿En los centros comerciales? ¿En el estadio de fútbol? ¿En la playa o en las montañas? No hay nada de malo en estas cosas si están balanceadas por una vida de oración, de estudio de la Palabra de Dios y de servicio a otros menos afortunados que usted, o evangelizando a los perdidos. Haga un compromiso hoy de re-dedicar su vida a Dios.
LOS SERVIDORES Y EL SERVICIO QUE AGRADA A DIOS.
La historia del pueblo de Dios confirma los muchos que tuvieron que soportar circunstancias hostiles y sufrimientos, pero aún se mantuvieron fieles y pudieron cumplir con la perfecta voluntad de Dios. En la famosa lista de los «héroes de la fe» (Hebreos 11:1-38), Dios nos da un repaso de muchos de ellos. «Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac . . . pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir . . . Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales (de corta duración) del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios» (11:17-26). Los hombres y las mujeres del Antiguo Testamento escritos en esta lista son ejemplos de personas que escogieron obedecer a Dios y vivir piadosamente, sin considerar las consecuencias.
Esto nos recuerda de lo mucho que nuestro Salvador ha dispuesto para nosotros por medio del Espíritu Santo que mora en nosotros y por medio del conocimiento completo de Su voluntad revelada en Su Palabra escrita. En verdad, «nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante» (12:1). Los corredores que ganan la carrera de la vida ponen «los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios» (12:2). La vida del creyente demanda negarse a sí mismo, la disciplina, y un corazón sincero y lleno de amor para con Dios y para Su Palabra. Estas características distinguen al creyente del desenfreno que se practica en el mundo. Tenemos que decidir por nuestra propia cuenta, por medio de la oración y la lectura de las Escrituras y una examinación personal, si hay algo en nuestras vidas que nos está estorbando que necesita ser eliminado.
«La carrera» de la cual el apóstol Pablo nos escribe es una vida de lealtad y de obediencia. «Y (Jesús) decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame» (Lucas 9:23).
DIOS NOS DA LARGA VIDA PARA SERVIRLE.
«Hijo mío. . . (Que) tu corazón guarde Mis mandamientos; porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán» (Proverbios 3:1-2).
SIÉNTESE A LOS PIES DE DIOS, ESCUCHE SU VOZ Y CONOZCA SU VOLUNTAD.
Salmos 29:3: “Voz de Jehová sobre las aguas; truena el Dios de gloria.”
Algunas personas piensan que es pérdida de tiempo sentarse a los pies de Dios y escuchar. No es ninguna pérdida de tiempo esperar en Dios de la misma manera que un leñador no pierde su tiempo al afilar su hacha antes de ir a cortar leña.
Charles Hummel escribió un librito titulado “La tiranía de lo urgente.” Él dijo: “Cuando fallamos en esperar en oración la guía y fortaleza de Dios, estamos diciendo con nuestras acciones, si no es que también con nuestros labios, que no necesitamos a Dios. Esperar a Dios en oración es indispensable para un servicio efectivo. Es como un receso en un partido de fútbol, éste permite recuperar nuestras fuerzas y diseñar nuevas estrategias. La necesidad no es el llamado. El llamado debe venir del Señor quien conoce nuestras limitaciones.”
Lea el Salmo 29. Cuente cuántas veces se repite la frase: “Voz de Jehová.” Dedique por lo menos esa misma cantidad de minutos para escuchar la voz de Dios y confíe que Él le mostrará su voluntad.
SIRVA A DIOS DANDO ALABANZA Y GRACIAS Y SEA FELIZ.
Salmos 100:4: “Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su nombre.”
Un predicador iba a bordo de un tren. Allí vio a un varón muy bien vestido y a una mujer muy elegante y con costosas alhajas. La mujer se quejaba de todo: el tren, el clima, las noticias, la comida, el servicio. El predicador decidió entablar una plática con la pareja. Le preguntó al hombre a qué negocio se dedicaba y éste le respondió. Luego le preguntó: “¿Qué hace su esposa?” Él le contestó: “Ella está en el negocio de producciones: produce su propia infelicidad.”
Existen muchas personas así. Estos individuos producen su propia miseria porque fallan al no ser agradecidos. Sólo Cristo puede cambiar nuestras vidas y crear en nosotros un corazón agradecido.
Hoy dele gracias a Dios por algo que comience con cada letra del alfabeto.
EL MEJOR Y MAYOR SERVICIO DE DIOS A NOSOTROS ES AMARNOS.
Romanos 8:39: “Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Un perfeccionista en la iglesia es una persona frustrada que frustra a todos a su alrededor. Para ésta, el compañerismo nunca es lo suficientemente bueno. El maestro nunca está lo suficientemente preparado. La música no es lo suficientemente espiritual. El Señor Jesús provee la única perfección que nosotros obtendremos hasta que lleguemos al cielo. No es la perfección lo que Dios está buscando en sus hijos; lo que Él busca es la excelencia. Dios está trabajando en usted para lograr su propósito para su gloria.
Memorice esta declaración: “Yo valgo como persona, independientemente de mi servicio, porque Cristo murió por mí y me dio su vida. Mi vida está guardada en Él. Jesús me ama.”
Segunda Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.”
¿CUÁL CREE QUÉ ES EL MEJOR SERVICIO A DIOS?
Su servicio no lo hace ni menos, ni más ante los ojos de Dios. Si usted piensa que Dios va a aceptarlo basándose en el tiempo que dedica al estudio bíblico o a su ministerio, usted va a caer en la trampa de nunca saber si está haciendo lo suficiente. Usted nunca se sentirá totalmente aceptado. El perfeccionismo es un ladrón. Promete recompensas, pero le roba el gozo y la satisfacción. ¿Por qué? Porque la perfección es una meta inalcanzable. Si usted es un perfeccionista, se ha puesto una meta imposible y por lo tanto enfrentará constantemente la frustración y el fracaso. Usted es perdonado en Cristo. Usted es hecho justicia en el Señor Jesucristo.
¿Es usted un perfeccionista? Pídale a Dios por medio del Espíritu Santo que le libre de la frustración y el fracaso. Ahora tome la decisión consciente que usted puede ser imperfecto, ¡y aún ser amado por Dios!
UN SERVICIO A DIOS LLORANDO Y RIENDO.
Salmos 126:6: “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con REGOCIJO, trayendo sus gavillas.”
¿Sabe lo que hace en la mañana cuando tiene un tiempo a solas con el Señor? Está desyerbando su jardín. Está limpiando de malezas el jardín de su mente para que la BUENA SEMILLA de la Palabra de Dios pueda multiplicarse. Ahora, el próximo paso es plantar la semilla y cultivar la cosecha de Dios. Y cuando vaya a ganar almas, riegue los cultivos con sus lágrimas. Lea en Juan 17 cómo el corazón del Señor se quebrantó por las personas que Él anhelaba abrazar y amar. Aprenda este tipo de compasión en el jardín que Dios le ha dado a cultivar para su Reino.
Pídale a Dios que le ponga en sus campos de servicio. Ruéguele que le haga firme, pero compasivo y sabio para compartir sus Buenas Nuevas.



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